La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:6] A los que niegan la verdad les da lo mismo que les adviertas o no, no creerán.
Tafsir de Al-Qurtubi
{إِنَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْ سَوَآءٌ عَلَيۡهِمۡ ءَأَنذَرۡتَهُمۡ أَمۡ لَمۡ تُنذِرۡهُمۡ لَا يُؤۡمِنُونَ} (6)
Palabras del Altísimo:
{ إن الذين كفروا سواء عليهم أأنذرتهم أم لم تنذرهم لا يؤمنون 6 }
Cuando mencionó a los creyentes y sus estados, mencionó a los incrédulos y su destino final. Y la incredulidad (kufr) es lo contrario de la fe, y eso es lo que se pretende en la aleya. Y puede venir con el sentido de ingratitud ante el favor y la beneficencia; de ello es lo dicho por él —sobre él la paz— acerca de las mujeres, en el hadiz del eclipse:
(«Y vi el Fuego, y jamás vi una escena más espantosa que la de hoy; y vi que la mayoría de sus moradores eran mujeres»).
Se dijo: «¿Por qué, Mensajero de Dios?».
Dijo:
(«Por su kufr»).
Se dijo: «¿Acaso niegan a Dios?».
Dijo:
(«Niegan al esposo y niegan la beneficencia: si hicieras el bien a una de ellas durante toda la vida y luego viera de ti algo, diría: “Jamás vi de ti bien alguno”»).
Lo transmitió al-Bujari y otros.
Y el origen de kufr en el habla de los árabes es: el encubrimiento y la cobertura; y de ello es el dicho del poeta:
En una noche cuya nube encubrió a las estrellas
es decir, las ocultó.
Y de ello se llamó a la noche «kāfir», porque cubre toda cosa con su negrura. Dijo el poeta [203]:
Y ambos recordaron un peso bien dispuesto, después de que Ḏukā’ arrojó su diestra en un kāfir
Ḏukā’ (con ḏāl con ḍamma y alargamiento): es un nombre del sol. Y de ello es el dicho de otro:
Llegué al abrevadero antes del despuntar del alba, mientras el hijo de Ḏukā’ estaba oculto en un kafr
es decir, en noche.
Y «kāfir» también: el mar y el gran río.
Y «kāfir»: el sembrador; y su plural es kuffār. Dijo Dios —Altísimo—: «como lluvia cuyo brote maravilla a los kuffār [204]» [al-Ḥadīd: 20], es decir, a los labradores, porque cubren el grano.
Y «ceniza makfūr»: aquella sobre la que el viento ha esparcido polvo.
Y «kāfir» de la tierra: lo que está alejado de la gente, casi nadie lo habita ni pasa por él; y quienes se establecen en esos parajes son la gente de los kufūr.
Y se dice «kufūr»: las aldeas.
Palabras del Altísimo: «sawā’ ‘alayhim».
Su sentido es: es igual para ellos la amonestación y su omisión; es decir, esto les da lo mismo. Y se trajo la forma interrogativa por razón de la equiparación. Y semejante a ello es la palabra del Altísimo: «Nos es igual que exhorten o que no seas de los exhortadores [205]» [aš-Šu‘arā’: 136]. Y dijo el poeta [206]:
Y una noche de la que la gente dice, por sus tinieblas: son iguales los ojos sanos y los tuertos
Palabras del Altísimo: «¿los has advertido o no los has advertido? No creerán».
La advertencia (inḏār) es la comunicación y la notificación; y casi no se da sino en un amedrentamiento cuyo tiempo se dilata lo suficiente como para tomar precauciones. Si el tiempo no se dilata para precaverse, entonces es mero aviso (iš‘ār) y no advertencia. Dijo el poeta:
Advertí a ‘Amr mientras estaba con holgura, antes de la mañana; pero ‘Amr desobedeció
Y «tanāḏara» los Banū Fulān este asunto, cuando unos a otros se lo hicieron temer.
Los sabios discreparon acerca de la interpretación de esta aleya. Se dijo: es general, pero su sentido es particular, referido a aquel sobre quien se hizo efectiva la palabra del castigo, y en el conocimiento de Dios ya había precedido que moriría en su incredulidad. Dios —Altísimo— quiso dar a conocer que entre la gente hay quien está en tal estado, sin señalar a nadie en concreto.
E Ibn ‘Abbās y al-Kalbī dijeron: descendió acerca de los jefes de los judíos, entre ellos Ḥuyayy b. Aḫṭab, Ka‘b b. al-Ašraf y sus semejantes.
Y al-Rabī‘ b. Anas dijo: descendió acerca de quienes fueron muertos el día de Badr de entre los caudillos de los partidos. Pero lo primero es más correcto, pues quien señale a alguien no hace sino ejemplificar con aquel a quien se le desveló lo oculto por su muerte en la incredulidad; y eso entra dentro del alcance de la aleya.
Palabras del Altísimo: «No creerán».
Su lugar sintáctico es nominativo, como predicado de «inna»; es decir: «En verdad, quienes han negado, no creerán».
Y se dijo: el predicado de «inna» es «sawā’», y lo que viene después hace las veces de la relativa (ṣila); así lo dijo Ibn Kaysān.
Y Muḥammad b. Yazīd dijo: «sawā’» está en nominativo por ser inicio (mubtada’), y «¿los has advertido o no los has advertido?» es el predicado; y la oración es el predicado de «inna».
Dijo al-Naḥḥās: es decir, se han vuelto indiferentes, de modo que la amonestación no les aprovecha en nada.
Los lectores discreparon en la lectura de «أأنذرتهم». Los de Medina, Abū ‘Amr, al-A‘maš y ‘Abd Allāh b. Abī Isḥāq leyeron: «آنذرتهم», verificando la primera hamza y facilitando la segunda; la eligieron al-Ḫalīl y Sībawayh. Es la lengua de Qurayš y Sa‘d b. Bakr; y conforme a ella está el dicho del poeta [207]:
¡Oh gacela de al-Wa‘sā’, entre Ǧulāǧil y entre an-Naqā! ¿has venido tú, o la madre de Sālim?
Se deletrea «آنت» con una sola alif.
Y dijo otro:
Me alcé y lo oteé, y lo reconocí; y le dije: ¿has venido tú, Zayd al-Arānib?
Y se transmitió de Ibn Muḥayṣin que leyó: «أنذرتهم أم لم تنذرهم», con hamza sin alif después, suprimiéndola por el encuentro de las dos hamzas, o porque «am» indica la interrogación, como dijo el poeta:
¿Regresas del campamento o madrugas? ¿Y qué te perjudica si esperas?
Quiso decir: «¿acaso regresas?», y se contentó con «am» en lugar de la alif.
Y se transmitió de Ibn Abī Isḥāq que leyó: «أأنذرتهم», verificando las dos hamzas e introduciendo entre ambas una alif para no reunirlas.
Dijo Abū Ḥātim: es lícito introducir entre ambas una alif y suavizar la segunda; y Abū ‘Amr y Nāfi‘ hacen eso con frecuencia.
Y Ḥamza, ‘Āṣim y al-Kisā’ī leyeron verificando las dos hamzas: «أأنذرتهم»; y es la elección de Abū ‘Ubayd, aunque eso es remoto según al-Ḫalīl.
Y Sībawayh dijo: se asemeja en pesadez a «ḍaninnū».
Dijo al-Aḫfaš: es lícito suavizar la primera de las dos hamzas, pero eso es deficiente, porque ellos solo suavizan tras sentir pesadez, y después de que una ya se haya producido.
Dijo Abū Ḥātim: es lícito suavizar ambas hamzas. Así, estos son siete modos de lectura; y un octavo es posible fuera del Corán, porque contradice el «sawād» [208]
Dijo al-Aḫfaš Sa‘īd: se sustituye la hamza por una hā’, y dices: «هأنذرتهم», como se dice «هياك» y «إياك».
Y al-Aḫfaš dijo acerca de la palabra del Altísimo: «ها أنتم» [Āl ‘Imrān: 66]: en realidad es «أاأنتم».
[203]:
[204]
[205]
[206]
[207]
[208]
Notas y Referencias
[203] Es Ṯa‘labah b. Ṣa‘īrah al-Māzinī; describe al avestruz macho y a la hembra y su regreso a sus huevos al ponerse el sol. Y «aṯ-ṯiql» (con vocalización) aquí: los huevos de avestruz protegidos. Y «ar-raṯīd»: lo apilado, parte sobre parte o uno junto a otro. Y «arrojó su diestra en un kāfir»: es decir, comenzó a ponerse. Lisān al-‘Arab, raíz (kfr).
[204] Véase t. 17, p. 255.
[205] Véase t. 13, p. 125.
[206] Es A‘šā Qays, apodado al-A‘šā al-Akbar.
[207] Es Ḏū ar-Rumma, como consta en el libro de Sībawayh y en al-Mufaṣṣal de az-Zamaḫšarī.
[208] «As-sawād» de la gente es la inmensa mayoría.