2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 5

Versículo (Español)

[2:5] Esos son los que están en la guía de su Señor y serán los bienaventurados.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Ésos están sobre una guía procedente de su Señor; y ésos son los bienaventurados} (5) Su dicho —Exaltado sea—: «Ésos están sobre una guía». Dijo al-Naḥḥās: la gente de Naŷd dice: «Ūlāka», y algunos de ellos dicen: «Ūlālaka», y la kāf es para el خطاب. Dijo al-Kisā’ī: quien dice «Ūlā’ika», su singular es «ḏālika»; y quien dice «Ūlāka», su singular es «ḏāka»; y «Ūlālaka» es como «Ūlā’ika». E Ibn as-Sikkīt recitó:

Ūlālaka mi gente: no fueron una mezcla [197]*** ¿Y acaso amonesta al extraviado sino a Ūlālaka?

Y a veces dicen: «Ūlā’ika» para los no dotados de razón. Dijo el poeta:

Censura las moradas tras la morada de al-Liwā *** y la vida tras aquellos días

Y dijo —Exaltado sea—: «Ciertamente el oído, la vista y el corazón: todos esos serán interrogados acerca de ello [198]» [al-Isrā’: 36] Y dijeron nuestros sabios: en Su dicho —Exaltado sea—: «de su Señor» hay una refutación a los qadaríes en su afirmación de que ellos crean su fe y su guía. ¡Exaltado sea Dios por encima de lo que dicen! Pues, si fuera como ellos dicen, habría dicho: «de sí mismos». Ya ha precedido la exposición sobre ello [199] y sobre la guía [200] no hay, por tanto, sentido en repetir eso.

«Y ésos son los bienaventurados». «Ellos» puede ser un segundo مبتدأ y su خبر es «los bienaventurados»; y el segundo con su خبر es el خبر del primero. Y es posible que «ellos» sea زائد —los basríes lo llaman «separador» y los kufíes «pilar»—, y «los bienaventurados» sea el خبر de «ésos».

Al-falaḥ, en su origen lingüístico, es la hendidura y el corte. Dijo el poeta:

El hierro con el hierro se corta

es decir, se hiende. De ahí que la labranza de las tierras no sea sino hendirlas para el arado, dijo Abū ʿUbayd. Por eso se llamó al labrador [201]«fallāḥ». Y se dice de quien tiene hendida la parte inferior del labio: «aflaḥ», y es manifiesta su «falḥa»; como si el bienaventurado hubiera cortado las dificultades hasta alcanzar lo que buscaba. Y puede emplearse con el sentido de victoria y permanencia, y éste es también su origen en la lengua. De ello es la expresión del hombre a su mujer: «istafliḥī bi-amriki», cuyo sentido es: «vence en tu asunto». Y dijo el poeta:

Si hubiera un viviente que alcanzase la permanencia *** la alcanzaría el que juega con las lanzas

Y dijo al-Aḍbaṭ b. Qurayʿ as-Saʿdī en la ignorancia ignorante:

Para toda preocupación de las preocupaciones hay amplitud *** y el anochecer y el alba: no hay permanencia con ellos

Dice: no hay permanencia con la alternancia de la noche y el día. Y dijo otro:

Habitamos tierras: todas fueron habitadas antes que nosotros *** y esperamos la permanencia tras ʿĀd y Ḥimyar

es decir, la permanencia. Y dijo ʿUbayd:

Permanece como quieras: pues puede alcanzarse con debilidad *** y puede ser engañado el sagaz

es decir: permanece como quieras, con astucia o torpeza; pues puede ser provisto el necio y privado el sensato. Así, el sentido de «Y ésos son los bienaventurados» es: los vencedores con el Paraíso y los que permanecen en él. Dijo Ibn Abī Isḥāq: los bienaventurados son quienes alcanzaron lo que buscaron y se salvaron del mal del que huían; y el sentido es uno. Y se ha usado «al-falāḥ» para el suḥūr; de ello el ḥadīṯ: «hasta que casi se nos escapó el falāḥ con el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—». Dije: «¿Y qué es el falāḥ?». Dijo: «el suḥūr». Lo transmitió Abū Dāwūd. Como si el sentido del ḥadīṯ fuera que con el suḥūr hay permanencia del ayuno; por eso lo llamó «falāḥ». Y «al-fallāḥ» (con geminación de la lām) es: el arriero, en el dicho del declamador [202]:

Tiene un rṭl con el que mide el aceite *** y un fallāḥ que le conduce un asno

Luego, al-falāḥ en el uso común: obtener lo buscado y salvarse de lo temido.

Cuestión: si se dice: ¿cómo leyó Ḥamza «ʿalayhum», «ilayhum» y «ladayhum», y no leyó «min rabbihim», ni «fīhim», ni «ŷannatayhim»? La respuesta es que en «ʿalayhim», «ilayhim» y «ladayhim» la yā’ procede por inversión de una alif; y el origen es «ʿalāhum», «ladāhum» y «ilāhum», de modo que la hā’ se mantuvo sobre su ḍamma. Y eso no se da en «fīhim», ni en «min rabbihim», ni en «ŷannatayhim». Y al-Kisā’ī coincidió con él en «ʿalayhim aḏ-ḏilla» y «ilayhim iṯnayn», según es conocido de la lectura de ambos.

Notas y Referencias

[197] Al-ašāba entre la gente: las mezclas; y al-ašāba en la ganancia: aquello en lo que se mezcla lo ilícito, en lo que no hay bien, y el suḥt.

[198] Véase t. 10, p. 259.

[199] Véase la cuestión trigésima primera, p. 149.

[200] Véase la cuestión segunda, p. 160 de este tomo.

[201] El que ara la tierra.

[202] Es ʿAmr b. Aḥmad al-Bāhilī, como en Lisān al-ʿArab, en la entrada (flḥ).