La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:42] Y no mezclen la verdad con falsedades ni oculten la verdad a sabiendas.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y no mezcléis la verdad con la falsedad, ni ocultéis la verdad mientras sabéis} (42)
Palabras del Altísimo:
«Y no mezcléis la verdad con la falsedad».
Al-labs: la mezcla; se dice: «le mezclé el asunto, se lo mezclo», cuando lo confundes con lo problemático de él y mezclas su verdad con su falsedad. Dijo Dios, Altísimo:
«Y les habríamos confundido lo que ellos confunden[622]»
[Al-An‘ām: 9].
Y en el asunto hay labsa, es decir, no es claro. De este sentido es la palabra de ‘Alī —Dios esté complacido con él— a Al-Ḥāriṯ ibn Ḥawṭ: «¡Oh Ḥāriṯ! Se te ha confundido; la verdad no se conoce por los hombres: conoce la verdad y conocerás a su gente».
Y dijo Al-Ḫansā’:
Ves al contertulio decir la verdad y lo crees *** rectitud; ¡pero qué lejos! Mira en qué se le ha confundido.
Cree su dicho y teme su enemistad *** y confúndele asuntos, tal como él confundió.
Y dijo Al-‘Aǧǧāǧ:
Cuando mezclaron la verdad con la calumnia *** se enriquecieron y cambiaron a Zayd por mí.
Narró Sa‘īd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «Y no mezcléis la verdad con la falsedad» [Al-Baqara: 42], que significa: no mezcléis el judaísmo y el cristianismo con el islam, cuando ya sabéis que la religión de Dios —la cual no acepta otra, ni basta sino con ella— es el islam, y que el judaísmo y el cristianismo son una innovación y no proceden de Dios.
Y lo aparente en el dicho de ‘Antara:
Y una tropa que mezclé con otra tropa
es que pertenece a este sentido; aunque cabe que sea de «vestir». Se ha dicho esto respecto del sentido de la aleya: es decir, no cubráis. De ello: «vestir la prenda»; se dice: «vestí la prenda, la visto». Y el vestido del hombre es su esposa, y él es el vestido de ella.
Dijo Al-Ǧa‘dī:
Cuando el compañero de lecho dobló su cuello *** ella se plegó sobre él y fue vestido.
Y dijo Al-Aḫṭal:
Y me he revestido de las épocas de este asunto *** hasta que la canicie cubrió mi cabeza y se encendió.
Al-labūs: todo lo que se viste, de ropas y cota; dijo Dios, Altísimo: «Y le enseñamos la fabricación de una armadura para vosotros[623]» [Al-Anbiyā’: 80].
Y «me he mezclado con fulano» hasta conocer su interior.
Y en fulano hay malbas, es decir, disfrute. Dijo:
Ciertamente, tras la carencia el hombre tiene ganancia[624]*** y tras la canicie, larga vida y disfrute.
Y «vestir» la Ka‘ba y el palanquín: lo que hay sobre ambos de cobertura (con kasra en la lām).
Palabras del Altísimo: «con la falsedad».
Al-bāṭil, en el habla de los árabes, es lo contrario de la verdad, y su sentido es lo perecedero.
Dijo Labīd:
Ciertamente, todo cuanto no sea Dios es falsedad.
Y «la cosa se anuló» (baṭala) se anula (yabṭulu) con baṭlan, buṭūlan y buṭlānan: se fue en vano y en pérdida[625]; y otro la anuló.
Y se dice: «su sangre se fue en bāṭil», es decir, impune. Y al-bāṭil es el demonio. Y al-baṭal es el valiente; se le llamó así porque anula la valentía de su adversario. Dijo An-Nābiġa:
Tienen un estandarte en manos de un noble, valiente *** no corta la brecha sino su punta excelsa.
Y la mujer es baṭla. Y el hombre «fue baṭul» (es decir, con ḍamma) «es baṭul» (yabṭulu) con buṭūla y baṭāla[626], es decir, se volvió valiente. Y el jornalero «se anuló» (baṭala) (con fatḥa) con baṭāla: es decir, quedó ocioso; es baṭṭāl.
Los exégetas discreparon sobre lo que se pretende con Su dicho: «la verdad con la falsedad».
Se transmitió de Ibn ‘Abbās y otros: no mezcléis lo que tenéis de verdad en la Escritura con la falsedad, que es la alteración y la sustitución.
Y dijo Abū Al-‘Āliya: los judíos dijeron: Muḥammad ha sido enviado, pero a otros distintos de nosotros. Su reconocimiento de su envío es verdad, y su negación de que fue enviado a ellos es falsedad.
Y dijo Ibn Zayd: lo pretendido por «la verdad» es la Torá, y «la falsedad» es lo que cambiaron en ella respecto a la mención de Muḥammad —sobre él la paz— y otras cosas.
Y dijo Muǧāhid: no mezcléis el judaísmo y el cristianismo con el islam. Lo dijo también Qatāda, y ya ha pasado.
Digo: el dicho de Ibn ‘Abbās es más acertado, porque es general y en él entran todas las opiniones. Y Dios es Aquel de quien se implora ayuda.
Palabras del Altísimo: «ni ocultéis la verdad».
Es posible que esté coordinado con «mezcléis», quedando en forma apocopada; y es posible que esté en acusativo por la elisión de «an», siendo la estimación: que no se dé de vosotros la mezcla de la verdad y su ocultamiento; es decir, y que la ocultéis. Dijo Ibn ‘Abbās: (esto significa: su ocultamiento del asunto del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, mientras lo conocen).
Y dijo Muḥammad ibn Sīrīn:
Un grupo de los descendientes de Aarón descendió en Yatrib cuando a los Hijos de Israel les aconteció lo que les aconteció: la aparición del enemigo sobre ellos y la humillación. Ese grupo eran entonces los portadores de la Torá. Se establecieron en Yatrib esperando que Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— surgiera entre ellos, siendo creyentes que confirmaban su profecía. Aquellos padres pasaron siendo creyentes, y quedaron los hijos y los hijos de los hijos; alcanzaron a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— y descreyeron en él, conociéndolo. Y este es el sentido de las palabras del Altísimo: «Y cuando les llegó aquello que reconocían, descreyeron en ello[627]» [Al-Baqara: 89].
Palabras del Altísimo: «mientras sabéis».
Es una oración en posición de ḥāl, es decir: que Muḥammad —sobre él la paz— es verdad; así, su incredulidad fue incredulidad de obstinación. Y el Altísimo no les atestiguó conocimiento, sino que les prohibió ocultar lo que supieron. Esto indica el agravamiento del pecado para quien lo comete con conocimiento, y que es más desobediente que el ignorante.
Y vendrá la exposición de esto en Su dicho, Altísimo: «¿Ordenáis a la gente la piedad?» [Al-Baqara: 44], la aleya[628]
[622]: Véase t. 6, p. 394.
[623]: Véase t. 11, p. 320.
[624]: «Al-qanwa (con kasra en la primera y con ḍamma): la ganancia.
[625]: El añadido procede de Lisān.
[626]: En Tāj al-‘Arūs: «y al-baṭāla con kasra y ḍamma son dos variantes de al-baṭāla con fatḥa, con el sentido de valentía. La kasra la transmitió Al-Layṯ, y la ḍamma la refirió y transmitió el autor de Al-Miṣbāḥ».
[627]: Véase t. 2, p. 26.
[628]: p. 365.
Notas y Referencias
[622] Véase t. 6, p. 394.
[623] Véase t. 11, p. 320.
[624] «Al-qanwa (con kasra en la primera y con ḍamma): la ganancia.
[625] El añadido procede de Lisān.
[626] En Tāj al-‘Arūs: «y al-baṭāla con kasra y ḍamma son dos variantes de al-baṭāla con fatḥa, con el sentido de valentía. La kasra la transmitió Al-Layṯ, y la ḍamma la refirió y transmitió el autor de Al-Miṣbāḥ».
[627] Véase t. 2, p. 26.
[628] p. 365.