La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:33] Dijo: "¡Oh Adán! Infórmales sobre sus nombres". Y cuando les hubo informado sobre sus nombres, Dios dijo: "¿Acaso no les dije que conozco lo oculto de los cielos y de la Tierra, y sé lo que manifiestan y lo que ocultan?"
Tafsir de Al-Qurtubi
{Dijo: «¡Oh Adán! Infórmales de sus nombres». Y cuando les informó de sus nombres, dijo: «¿No os dije que Yo conozco lo oculto de los cielos y de la tierra, y conozco lo que manifestáis y lo que ocultabais?»} (33)
Su dicho —Exaltado sea—:
{«Dijo: “¡Oh Adán! Infórmales de sus nombres”»}
En ello hay cinco cuestiones:
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—:
«Infórmales de sus nombres».
Dios le ordenó que les enseñara sus nombres, después de habérselos presentado a los ángeles, para que supieran que él era más sabio respecto de aquello sobre lo que les había preguntado, como advertencia de su mérito y de la elevación de su rango. Así, fue superior a ellos, pues lo antepuso a ellos, les ordenó prosternarse ante él, los hizo sus discípulos y les mandó aprender de él. De este modo alcanzó el grado de majestad y grandeza al hacerlo objeto de prosternación y al distinguirlo con el conocimiento.
La segunda:
En esta aleya hay una prueba del mérito del conocimiento y de quienes lo poseen. Y en el hadiz:
«Ciertamente, los ángeles ponen sus alas por complacencia para el buscador de conocimiento».
Es decir: se someten y se humillan; y no hacen eso sino por la gente del conocimiento en particular, de entre el resto de los dependientes [482] de Dios; porque Dios —Exaltado sea— se lo impuso en el caso de Adán —sobre él la paz—, y así se disciplinaron con esa norma de conducta. Cada vez que ven conocimiento en un ser humano, se someten ante él, se muestran humildes y se rebajan, en veneración del conocimiento y de su gente, y por complacencia de ellos [484] en buscarlo y ocuparse de él. Esto respecto de los estudiantes entre ellos; ¿qué será entonces de los doctos y de los sabios devotos entre ellos? Que Dios nos haga de ellos y entre ellos: ciertamente, Él es Dueño de un favor inmenso.
La tercera:
Los sabios discreparon en este asunto: ¿quién es superior, los ángeles o los hijos de Adán? Hay dos opiniones.
Unos sostuvieron que los mensajeros de entre los humanos son superiores a los mensajeros de entre los ángeles, y que los santos de entre los humanos son superiores a los santos de entre los ángeles. Otros sostuvieron que la asamblea suprema es superior.
Quienes dieron preferencia a los ángeles argumentaron que ellos son «siervos honrados. No se adelantan a Él en la palabra, y obran conforme a Su mandato» [Los Profetas: 27]; y: «No desobedecen a Dios en lo que les ordena, y hacen lo que se les manda» [La Prohibición: 6].
Y Su dicho: «El Mesías no desdeñará ser siervo de Dios, ni tampoco los ángeles allegados» [485][Las Mujeres: 172].
Y Su dicho: «Di: “No os digo que poseo los tesoros de Dios, ni que conozco lo oculto, ni os digo que soy un ángel”» [486][Los Rebaños: 50].
Y en al-Bujari:
«Dice Dios —Poderoso y Majestuoso—: “Quien Me mencione en una asamblea, Yo lo mencionaré en una asamblea mejor que ellos”». Esto es un texto explícito.
Quienes dieron preferencia a los hijos de Adán argumentaron con Su dicho —Exaltado sea—:
«Ciertamente, quienes creen y obran rectamente, esos son lo mejor de la creación» [487][Los Rebaños: 50], con hamza, de bara’a: Dios creó a las criaturas.
Y con su dicho —sobre él la paz—: «Ciertamente, los ángeles ponen sus alas por complacencia para el buscador de conocimiento», el hadiz; lo transmitió Abu Dawud. Y con lo que ha llegado en hadices acerca de que Dios —Exaltado sea— se gloría ante los ángeles de la gente de ‘Arafat; y no se gloría sino por el más excelente. Y Dios sabe más.
Y algunos sabios dijeron: no hay vía para afirmar con certeza que los profetas sean superiores a los ángeles, ni para afirmar con certeza que los ángeles sean mejores que ellos; porque la vía para ello es la noticia de Dios —Exaltado sea— y la noticia de Su Mensajero, o el consenso de la comunidad. Y aquí no hay nada de eso, a diferencia de los qadariyya y del cadí Abu Bakr —Dios tenga misericordia de él—, quienes dijeron: los ángeles son superiores.
Dijo: En cuanto a quienes, de entre los nuestros y los shi‘a, dicen que los profetas son superiores porque Dios —Exaltado sea— ordenó a los ángeles prosternarse ante Adán, se les responde: el objeto de prosternación no tiene por qué ser superior al que se prostierna. ¿Acaso no ves que la Ka‘ba es objeto de prosternación y que los profetas y las criaturas se prosternan hacia ella? Y, sin embargo, los profetas son mejores que la Ka‘ba por consenso de la comunidad. Y no hay discrepancia en que la prosternación no es sino para Dios —Exaltado sea—, porque la prosternación es adoración, y la adoración no es sino para Dios. Siendo así, el hecho de prosternarse hacia una dirección no indica que la dirección sea mejor que quien se prostierna adorando. Esto es claro. Y vendrá una explicación más amplia de ello en la aleya posterior a esta.
La cuarta:
Su dicho —Exaltado sea—: «Ciertamente, Yo conozco lo oculto de los cielos y de la tierra» es una prueba de que nadie conoce lo oculto sino aquello que Dios le ha hecho conocer, como los profetas, o aquel a quien Dios —Exaltado sea— haya hecho conocer. Así pues, los astrólogos, los adivinos y otros son mentirosos. Y vendrá la explicación de esto en «Los Rebaños» [488], si Dios —Exaltado sea— quiere, al tratar Su dicho —Exaltado sea—: «Y junto a Él están las llaves de lo oculto; nadie las conoce sino Él».
La quinta:
Su dicho —Exaltado sea—: «Y conozco lo que manifestáis»; es decir, de su dicho: «¿Vas a poner en ella a quien corrompa en ella...?». Así lo transmitieron Makki y al-Mawardi.
Y dijo al-Zahrawi: lo que manifestaron fue su negativa a prosternarse ante Adán. Y «y lo que ocultabais»: dijeron Ibn ‘Abbas, Ibn Mas‘ud y Sa‘id ibn Jubayr: se refiere a lo que Iblis ocultó en su interior de soberbia y desobediencia.
Dijo Ibn ‘Atiyya: vino «ocultabais» en plural, siendo uno solo el que ocultaba según esta opinión, conforme al uso figurado y a la amplitud del árabe; como cuando se dice a un grupo, habiendo cometido una falta uno de sus necios: «Vosotros hicisteis tal cosa», es decir: de vosotros está quien lo hizo; y esto con intención de reprender. De ello es Su dicho —Exaltado sea—: «Ciertamente, quienes te llaman desde detrás de las habitaciones, la mayoría de ellos no razonan» [489][Las Habitaciones: 4]; y, en realidad, quien lo llamó de entre ellos fue ‘Uyayna, y se dijo: al-Aqra‘.
Y un grupo dijo: lo manifestado y lo oculto se entiende en sentido general, en cuanto a Su conocimiento de sus secretos y de sus exterioridades en conjunto.
Y dijo Mahdi ibn Maymun: estábamos con al-Hasan, y al-Hasan ibn Dinar le preguntó: «¿Qué fue lo que ocultaron los ángeles?». Dijo: «Cuando Dios —Poderoso y Majestuoso— creó a Adán, los ángeles vieron una creación asombrosa, y como que les entró por ello algo». Dijo: «Luego unos se volvieron hacia otros y se lo confiaron en secreto entre ellos, y dijeron [490]: “¿Qué os importa de esta criatura? Dios no ha creado criatura alguna sin que nosotros seamos más nobles ante Él que ella”».
Y la «ma» en Su dicho: «lo que manifestáis» puede estar en acusativo por «conozco», en cuanto que es un verbo; y puede ser con el sentido de «conocedor», y entonces «ma» queda en acusativo por él, siendo como «peregrinos de la Casa de Dios»; y ya se ha mencionado [491]
[482]
:en una copia del original: «por causa de».
[483]
:en copias del original: «los trabajadores de Dios».
[484]
:en una copia: «y Dios esté complacido con ellos...» etc.
[485]
:véase t. 6, p. 26
[486]
:véase t. 6, p. 429.
[487]
:véase t. 20, p. 145.
[488]
:véase t. p. 1
[489]
:véase t. 16, p. 309
[490]
:adición tomada del tafsir de al-Tabari
[491]
:véase p. 278.
Notas y Referencias
[482] En una copia del original: «por causa de».
[483] En copias del original: «los trabajadores de Dios».
[484] En una copia: «y Dios esté complacido con ellos...» etc.
[485] Véase t. 6, p. 26
[486] Véase t. 6, p. 429.
[487] Véase t. 20, p. 145.
[488] Véase t. p. 1
[489] Véase t. 16, p. 309
[490] Adición tomada del tafsir de al-Tabari
[491] Véase p. 278.