La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:250] Al enfrentarse a Goliat y sus soldados suplicaban: "¡Oh, Señor nuestro! Danos paciencia, mantennos firmes y concédenos la victoria sobre los que niegan la verdad".
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَلَمَّا بَرَزُواْ لِجَالُوتَ وَجُنُودِهِۦ قَالُواْ رَبَّنَآ أَفۡرِغۡ عَلَيۡنَا صَبۡرٗا وَثَبِّتۡ أَقۡدَامَنَا وَٱنصُرۡنَا عَلَى ٱلۡقَوۡمِ ٱلۡكَٰفِرِينَ} (250)
Su dicho: «برزوا».
Es decir, salieron al barāz, que es el espacio abierto y despejado[2339] de la tierra amplia. Y Ŷālūt era el emir de los ‘Amāliqa, y su rey: su sombra era de una milla. Y se dice: que los bereberes son de su descendencia; y, según lo transmitido, contaba con trescientos mil jinetes.
Dijo ‘Ikrima: eran noventa mil. Y cuando los creyentes vieron la multitud de su enemigo, suplicaron con humildad a su Señor; y esto es como Su dicho: «Y cuántos profetas combatieron junto a los cuales hubo muchos devotos» [Āl ‘Imrān: 146], hasta Su dicho: «Y no fue su palabra sino que dijeron: “¡Señor nuestro! Perdónanos nuestros pecados”»[2340][Āl ‘Imrān: 147], la aleya.
Y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, cuando se encontraba con el enemigo, decía en el combate: «¡Oh Dios! Por Ti embisto y me muevo». Y —Dios le bendiga y le conceda paz— decía cuando se encontraba con el enemigo: «¡Oh Dios! Me refugio en Ti de sus maldades y Te los pongo en sus gargantas». Y suplicó el día de Badr hasta que su manto cayó de sus hombros, implorando[2341] a Dios el cumplimiento de Su promesa, según vendrá su explicación en «Āl ‘Imrān», si Dios —Exaltado sea— quiere.