2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 229

Versículo (Español)

[2:229] El divorcio puede revocarse dos veces. Luego de lo cual no cabe sino convivir dignamente o separarse definitivamente con decoro. No es permitido [a los hombres] tomar nada de lo que hayan dado [como dote]. Pero si no existe una voluntad de convivencia y temen que no se cumpla con lo que Dios ha ordenado [sobre el buen trato], no incurrirá en falta ninguno de los dos [esposos] en que la mujer llegue a un acuerdo económico con su marido para la disolución del matrimonio. Éstas son las leyes de Dios, no las quebranten. Quienes las quebrantan son los opresores.

Tafsir de Al-Qurtubi

{ٱلطَّلَٰقُ مَرَّتَانِۖ فَإِمۡسَاكُۢ بِمَعۡرُوفٍ أَوۡ تَسۡرِيحُۢ بِإِحۡسَٰنٖۗ وَلَا يَحِلُّ لَكُمۡ أَن تَأۡخُذُواْ مِمَّآ ءَاتَيۡتُمُوهُنَّ شَيۡـًٔا إِلَّآ أَن يَخَافَآ أَلَّا يُقِيمَا حُدُودَ ٱللَّهِۖ فَإِنۡ خِفۡتُمۡ أَلَّا يُقِيمَا حُدُودَ ٱللَّهِ فَلَا جُنَاحَ عَلَيۡهِمَا فِيمَا ٱفۡتَدَتۡ بِهِۦۗ تِلۡكَ حُدُودُ ٱللَّهِ فَلَا تَعۡتَدُوهَاۚ وَمَن يَتَعَدَّ حُدُودَ ٱللَّهِ فَأُوْلَـٰٓئِكَ هُمُ ٱلظَّـٰلِمُونَ} (229) Su dicho —Exaltado sea—: {ٱلطَّلَٰقُ مَرَّتَانِۖ فَإِمۡسَاكُۢ بِمَعۡرُوفٍ أَوۡ تَسۡرِيحُۢ بِإِحۡسَٰنٖۗ} En ello hay siete cuestiones:

La primera: Su dicho —Exaltado sea—: «El divorcio es dos veces». Está establecido que la gente de la época preislámica no tenía para el divorcio un número determinado; y tenían, en cambio, un plazo de espera (‘idda) conocido y fijado. Esto fue así al comienzo del Islam durante un tiempo: el hombre divorciaba a su mujer cuantas veces quería; y cuando estaba a punto de quedar libre de su divorcio, la retomaba cuantas veces quería. Entonces un hombre dijo a su mujer, en tiempos del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—: «No te acogeré conmigo y no te dejaré que quedes libre». Ella dijo: «¿Y cómo?». Dijo: «Te divorcio y, cuando esté cerca de terminar tu ‘idda, te retomo». La mujer se quejó de ello a ‘Ā’iša, y ella lo mencionó al Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—; y Dios —Exaltado sea— hizo descender esta aleya como aclaración del número de divorcios en los que el hombre puede retomar sin renovar dote ni tutor, y abrogó lo que ellos practicaban. Dijo su sentido ‘Urwa b. al-Zubayr, Qatāda, Ibn Zayd y otros. E Ibn Mas‘ūd, Ibn ‘Abbās, Muŷāhid y otros dijeron: (lo pretendido por la aleya es dar a conocer la Sunna del divorcio; es decir: quien divorcie dos veces, que tema a Dios en la tercera: o bien la deja sin haberla agraviado en nada de su derecho, o bien la retiene mejorando su trato con ella; y la aleya comprende estos dos sentidos).

La segunda: El divorcio es la disolución del vínculo conyugal contraído entre los esposos mediante fórmulas específicas. El divorcio es lícito por esta aleya y por otras, y por su dicho —sobre él la paz— en el hadiz de Ibn ‘Umar: (si quiere, la retiene; y si quiere, divorcia). Y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— divorció a Ḥafṣa y luego la retomó; lo transmitió Ibn Māŷa. Y los sabios han consensuado que quien divorcia a su mujer estando ella pura, en una pureza en la que no la ha tocado, es un divorciador conforme a la Sunna y conforme a la ‘idda que Dios —Exaltado sea— ordenó; y que tiene derecho a la revocación (raŷ‘a) si hubo consumación, antes de que concluya su ‘idda. Y cuando concluye, él pasa a ser un pretendiente entre los pretendientes. Así, el Libro, la Sunna y el consenso de la comunidad indican que el divorcio es lícito, no prohibido. Dijo Ibn al-Mundhir: No hay en la prohibición de ello un reporte que se establezca.

La tercera: Al-Dāraquṭnī روایتó: me narró Abū al-‘Abbās Muḥammad b. Mūsā b. ‘Alī al-Dūlābī y Ya‘qūb b. Ibrāhīm; dijeron: nos narró al-Ḥasan b. ‘Arafa; nos narró Ismā‘īl b. ‘Ayyāš, de Ḥumayd b. Mālik al-Laḫmī, de Makḥūl, de Mu‘āḏ b. Ŷabal, que dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— me dijo: (¡Oh Mu‘āḏ! Dios no ha creado nada sobre la faz de la tierra más amado para Él que la manumisión, ni ha creado Dios —Exaltado sea— nada sobre la faz de la tierra más detestado para Él que el divorcio. Si el hombre dice a su esclavo: “Eres libre, si Dios quiere”, queda libre y no hay para él excepción; y si el hombre dice a su mujer: “Estás divorciada, si Dios quiere”, tiene su excepción y no recae divorcio sobre él). Nos narró Muḥammad b. Mūsā b. ‘Alī; nos narró Ḥumayd b. al-Rabī‘; nos narró Yazīd b. Hārūn; nos informó Ismā‘īl b. ‘Ayyāš con su isnād, algo semejante. Dijo Ḥumayd: me dijo Yazīd b. Hārūn: «¡Qué hadiz sería, si Ḥumayd b. Mālik al-Laḫmī fuese conocido!». Dije: «¡Es mi abuelo!». Dijo Yazīd: «Me has alegrado; ¡ahora sí que se ha convertido en hadiz!». Dijo Ibn al-Mundhir: Entre quienes vieron válida la excepción en el divorcio están Ṭāwūs, Ḥammād, al-Šāfi‘ī, Abū Ṯawr y los compañeros de la opinión. Y no es válida la excepción en el divorcio según Mālik y al-Awzā‘ī; y es la opinión de al-Ḥasan y Qatāda en el divorcio en particular. Dijo: Y por la primera opinión me pronuncio.

La cuarta: Su dicho —Exaltado sea—: «Entonces, retención conforme a lo reconocido». Es un inicio (mubtada’), y el predicado es «más ejemplar» o «mejor»; y es válido que se eleve como predicado de un inicio elíptico, es decir: «sobre vosotros recae una retención conforme a lo reconocido», o «lo obligatorio sobre vosotros es una retención según lo que se reconoce como derecho». Y es permisible, fuera del Corán, «fa-imsākan» en acusativo, como masdar. Y el sentido de «con benevolencia» es: que no la agravia en nada de su derecho, ni se excede en palabra. La retención (imsāk) es lo contrario de la liberación. Y el “tasrīḥ” es soltar algo; de ello, el “tasrīḥ” del cabello, para que unas partes se separen de otras. Y “sarraḥa” el ganado: lo soltó. El “tasrīḥ” admite en su formulación dos sentidos: uno de ellos, dejarla hasta que complete la ‘idda del segundo divorcio, y que sea más dueña de sí misma; esta es la opinión de al-Suddī y al-Ḍaḥḥāk. El otro sentido es que la divorcie por tercera vez y así la libere; esta es la opinión de Muŷāhid, ‘Aṭā’ y otros; y es la más correcta por tres razones:

La primera: Lo que al-Dāraquṭnī روایتó de Anas: que un hombre dijo: «¡Oh Mensajero de Dios! Dios —Exaltado sea— dijo: “El divorcio es dos veces”; ¿por qué entonces son tres?». Dijo: (retención conforme a lo reconocido o liberación con benevolencia —en una versión—: esa es la tercera). Lo mencionó Ibn al-Mundhir.

La segunda: Que “tasrīḥ” es de las expresiones del divorcio; ¿acaso no ves que se ha leído: «si se determinan al saráḥ»?

La tercera: Que el verbo en forma “taf‘īl” indica que ha producido un acto repetido sobre el segundo divorcio; y en el mero dejar no hay producción de un acto que se exprese con “taf‘īl”. Dijo Abū ‘Umar: Los sabios han consensuado que su dicho —Exaltado sea—: «o liberación con benevolencia» es el tercer divorcio después de los dos divorcios; y a él se refirió con su dicho —Exaltado sea—: «Y si la divorcia, no le será lícita después hasta que se case con otro esposo» [al-Baqara: 230]. Y han consensuado que quien divorcia a su mujer una vez o dos, tiene derecho a retomarla; y si la divorcia por tercera vez, no le será lícita hasta que se case con otro esposo. Y esto pertenece a lo inequívoco del Corán, en cuya interpretación no hubo discrepancia. Y también se ha transmitido en reportes de transmisores fiables algo semejante: nos narró Sa‘īd b. Naṣr; dijo: nos narró Qāsim b. Aṣbaġ; dijo: nos narró Muḥammad b. Waḍḍāḥ; dijo: nos narró Abū Bakr b. Abī Šayba; dijo: nos narró Abū Mu‘āwiya, de Ismā‘īl b. Samī‘, de Abū Razīn, que dijo: un hombre vino al Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— y dijo: «¡Oh Mensajero de Dios! ¿Qué opinas del dicho de Dios —Exaltado sea—: “El divorcio es dos veces; entonces, retención conforme a lo reconocido o liberación con benevolencia”? ¿Dónde está la tercera?». El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— dijo: (retención conforme a lo reconocido o liberación con benevolencia). Y lo روایتó al-Ṯawrī [2104] y otros, de Ismā‘īl b. Samī‘, de Abū Razīn, con algo semejante.

Digo: Al-Kiyā al-Ṭabarī mencionó este reporte y dijo: que no es firme por la vía de la transmisión; y dio preferencia a la opinión de al-Ḍaḥḥāk y al-Suddī: que el tercer divorcio solo se menciona en el curso del discurso en su dicho —Exaltado sea—: «Y si la divorcia, no le será lícita después hasta que se case con otro esposo» [al-Baqara: 230]. Así, la tercera está mencionada en el núcleo [2105] de este discurso, aportando la separación definitiva que conlleva la prohibición, salvo tras otro esposo. Por ello, debe interpretarse su dicho: «o liberación con benevolencia» como un beneficio renovado: esto es, la separación definitiva por las dos cuando concluye la ‘idda; y que el propósito de la aleya es aclarar el número de divorcios que conlleva la prohibición, y abrogar lo que era permitido de efectuar el divorcio sin número limitado. Pues si su dicho: «o liberación con benevolencia» fuese la tercera, no habría explicitado el objetivo de producir la prohibición con tres; ya que, si se limitase a ello, no indicaría la separación definitiva que la hace ilícita salvo tras otro esposo; y la prohibición solo se conoce por su dicho —Exaltado sea—: «Y si la divorcia, no le será lícita después hasta que se case con otro esposo». Por tanto, es necesario que el sentido de su dicho: «o liberación con benevolencia» no sea la tercera. Y si su dicho: «o liberación con benevolencia» significase la tercera, entonces su dicho a continuación: «Y si la divorcia» sería la cuarta; porque la “fa’” es de consecutividad, y ha implicado un divorcio futuro después de lo ya mencionado. Queda así establecido que su dicho —Exaltado sea—: «o liberación con benevolencia» es dejarla hasta que concluya su ‘idda.

La quinta: Al-Buḫārī tituló sobre esta aleya: «Capítulo: quien permitió el divorcio triple por el dicho —Exaltado sea—: “El divorcio es dos veces; entonces, retención conforme a lo reconocido o liberación con benevolencia”». Esto es una indicación suya de que esta enumeración es solo una amplitud para ellos; y quien se estrecha a sí mismo, queda obligado. Dijeron nuestros sabios: Los imames de la fatwā acordaron la obligatoriedad de que el divorcio triple pronunciado en una sola fórmula sea vinculante; y es la opinión de la mayoría de los salaf. Se apartó Ṭāwūs y algunos literalistas, sosteniendo que el triple en una sola fórmula cuenta como uno; y se transmite esto de Muḥammad b. Isḥāq y al-Ḥaŷŷāŷ b. Arṭā’a. Y se dijo de ambos: que no obliga a nada; y es la opinión de Muqātil [2106] Y se cuenta de Dāwūd que dijo: no se produce. Lo conocido de al-Ḥaŷŷāŷ b. Arṭā’a y de la mayoría de los salaf y de los imames es que es vinculante y efectivo como tres. Y no hay diferencia entre efectuar tres juntas en una sola fórmula o separadas en varias fórmulas. En cuanto a quien sostuvo que no obliga a nada, argumentó con el indicio de su dicho —Exaltado sea—: «Y las divorciadas esperarán por sí mismas tres menstruaciones» [al-Baqara: 228]. Esto abarca a toda divorciada salvo lo que se exceptuó, y ya ha precedido. Y dijo: «El divorcio es dos veces», y la tercera: «entonces, retención conforme a lo reconocido o liberación con benevolencia». Y quien pronuncia tres en una sola fórmula no queda obligado, pues ello no está mencionado en el Corán. Y en cuanto a quien sostuvo que cuenta como uno, se apoyó en tres hadices: el primero, el hadiz de Ibn ‘Abbās por la vía de Ṭāwūs, Abū al-Ṣahbā’ y ‘Ikrima. El segundo, el hadiz de Ibn ‘Umar según la versión de quien روایتó (que divorció a su mujer tres veces, y que él —sobre él la paz— le ordenó retomarla y se le contó una). El tercero: (que Rukāna divorció a su mujer tres veces y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— le ordenó retomarla; y la revocación implica que haya recaído una). La respuesta a los hadices es lo que mencionó al-Ṭaḥāwī: que Sa‘īd b. Ŷubayr, Muŷāhid, ‘Aṭā’, ‘Amr b. Dīnār, Mālik b. al-Ḥuwayriṯ, Muḥammad b. Iyās b. al-Bukayr y al-Nu‘mān b. Abī ‘Ayyāš روایتaron de Ibn ‘Abbās (sobre quien divorcia a su mujer tres veces: que ha desobedecido a su Señor y su mujer se separó de él, y no puede casarse con ella sino tras otro esposo). Y en lo que estos imames transmitieron de Ibn ‘Abbās, concorde con la جماعة, hay lo que indica la debilidad de la transmisión de Ṭāwūs y otros; y no era propio de Ibn ‘Abbās contradecir a los Compañeros por una opinión personal. Dijo Ibn ‘Abd al-Barr: La transmisión de Ṭāwūs es un error y una equivocación; nadie de los juristas de las metrópolis en el Ḥiŷāz, al-Šām, al-‘Irāq, el Oriente y el Occidente se apoyó en ella. Y se ha dicho: que Abū al-Ṣahbā’ no es conocido entre los clientes (mawālī) de Ibn ‘Abbās. Dijo el juez Abū al-Walīd al-Bāŷī: «A mi entender, la transmisión de Ibn Ṭāwūs sobre ello es auténtica; pues los imames la han transmitido de él: Ma‘mar, Ibn Ŷurayŷ y otros; e Ibn Ṭāwūs es un imām. Y el hadiz al que aluden es lo que Ibn Ṭāwūs روایتó de su padre, de Ibn ‘Abbās, que dijo: (el divorcio, en tiempos del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz—, de Abū Bakr y durante dos años del califato de ‘Umar b. al-Ḫaṭṭāb, el triple era uno. Entonces ‘Umar —Dios esté complacido con él— dijo: “La gente se ha precipitado en un asunto en el que tenían calma; ¡si lo hiciéramos efectivo contra ellos!”; y lo hizo efectivo contra ellos). El sentido del hadiz es que ellos efectuaban un solo divorcio en lugar de lo que la gente hoy efectúa como tres divorcios. Y lo que indica la corrección de esta interpretación es que ‘Umar dijo: “La gente se ha precipitado en un asunto en el que tenían calma”; les reprochó que introdujeran en el divorcio la precipitación en un asunto en el que tenían calma. Si su estado hubiese sido así al comienzo del Islam en tiempos del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—, no lo habría dicho, ni los habría censurado por precipitarse en un asunto en el que tenían calma. Y lo que indica la corrección de esta interpretación es lo que se transmitió de Ibn ‘Abbās por otra vía: (que dictaminó la obligatoriedad del divorcio triple para quien lo pronuncia junto). Si este es el sentido del hadiz de Ibn Ṭāwūs, es lo que hemos dicho. Y si se lleva el hadiz de Ibn ‘Abbās a lo que interpretan quienes no se preocupan por su dicho, entonces Ibn ‘Abbās volvió a la opinión de la جماعة y con ello se consolidó el consenso. Y nuestra prueba por analogía es que este es un divorcio efectuado por quien tiene potestad sobre él, por lo que debe obligarle; su fundamento es cuando lo efectúa de manera singular».

Digo: Lo que interpretó al-Bāŷī es lo que al-Kiyā al-Ṭabarī mencionó en su sentido de parte de los sabios del hadiz: es decir, que ellos divorciaban con un solo divorcio aquello que hoy divorciáis con tres; esto es, no divorciaban en cada menstruación un divorcio, sino que divorciaban una sola vez en toda la ‘idda, hasta que se producía la separación y concluía la ‘idda. Y dijo el juez Abū Muḥammad ‘Abd al-Wahhāb: su sentido es que la gente se limitaba a un solo divorcio, y luego, en tiempos de ‘Umar, aumentaron el pronunciamiento de tres. Dijo el juez: y esto es lo más parecido a la expresión del narrador: que la gente en tiempos de ‘Umar se precipitó con el triple y él se lo hizo precipitado; su sentido es que les impuso su حكم. En cuanto al hadiz de Ibn ‘Umar, al-Dāraquṭnī روایتó de Aḥmad b. Ṣubayḥ, de Ṭarīf b. Nāṣiḥ, de Mu‘āwiya b. ‘Ammār al-Duhnī, de Abū al-Zubayr, que dijo: pregunté a Ibn ‘Umar sobre un hombre que divorció a su mujer tres veces estando ella menstruando. Me dijo: «¿Conoces a Ibn ‘Umar?». Dije: «Sí». Dijo: «Divorcié a mi mujer tres veces en tiempos del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— estando ella menstruando, y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— la devolvió a la Sunna» [2107] Dijo al-Dāraquṭnī: todos ellos son de los ši‘íes; y lo محفوظ es que Ibn ‘Umar divorció a su mujer una sola vez durante la menstruación. Dijo ‘Ubayd Allāh: y su divorcio de ella durante la menstruación fue uno, salvo que contravino la Sunna. Y así lo dijeron Ṣāliḥ b. Kaysān, Mūsā b. ‘Uqba, Ismā‘īl b. Umayya, Layṯ b. Sa‘d, Ibn Abī Ḏi’b, Ibn Ŷurayŷ, Ŷābir e Ismā‘īl b. Ibrāhīm b. ‘Uqba, de Nāfi‘: que Ibn ‘Umar divorció con un solo divorcio. Y así lo dijo al-Zuhrī, de Sālim, de su padre; y Yūnus b. Ŷubayr, al-Ša‘bī y al-Ḥasan. En cuanto al hadiz de Rukāna, se dijo: es un hadiz اضطراب y cortado; no se apoya en una vía con la que se argumente. Lo روایتó Abū Dāwūd del hadiz de Ibn Ŷurayŷ, de algunos de los Banū Abī Rāfi‘ —y entre ellos no hay quien sea حجّة—, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās. Y en él: que Rukāna b. ‘Abd Yazīd divorció a su mujer tres veces, y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— le dijo: (retómala). Y también lo روایتó por vías de Nāfi‘ b. ‘Uŷayr: que Rukāna b. ‘Abd Yazīd divorció a su mujer con “al-batta”, y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— le hizo jurar qué pretendía con ello; y juró que no pretendía sino una, y se la devolvió. Esto es una perturbación en el nombre y en el acto, y no se argumenta con nada semejante.

Digo: Al-Dāraquṭnī lo sacó por vías en su Sunan. Dijo en una de ellas: «Nos narró Muḥammad b. Yaḥyā b. Mirdās; nos narró Abū Dāwūd al-Siŷistānī; nos narró Aḥmad b. ‘Amr b. al-Sarḥ y Abū Ṯawr Ibrāhīm b. Ḫālid al-Kalbī y otros; dijeron: nos narró Muḥammad b. Idrīs al-Šāfi‘ī; me narró mi tío Muḥammad b. ‘Alī b. Šāfi‘, de ‘Abd Allāh b. ‘Alī b. al-Sā’ib, de Nāfi‘ b. ‘Uŷayr b. ‘Abd Yazīd [2108]: que Rukāna b. ‘Abd Yazīd divorció a su mujer Suhayma al-Muzaniyya con “al-batta”; se informó de ello al Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—, y dijo: “¡Por Dios, no pretendiste sino una!”. El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— dijo: (¿Por Dios, no pretendiste sino una?). Dijo Rukāna: “¡Por Dios, no pretendí con ello sino una!”. El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— se la devolvió. Luego la divorció por segunda vez en tiempos de ‘Umar b. al-Ḫaṭṭāb, y por tercera en tiempos de ‘Uṯmān». Dijo Abū Dāwūd: «Este hadiz es auténtico». Así, lo que se autentificó del hadiz de Rukāna es que divorció a su mujer con “al-batta”, no tres. Y el divorcio con “al-batta” ha sido objeto de اختلاف, como vendrá su aclaración; por lo que cae la argumentación —alabado sea Dios— [2109]; y Dios sabe más. Y dijo Abū ‘Umar: La transmisión de al-Šāfi‘ī del hadiz de Rukāna, de su tío, es más completa; y añadió un añadido que los fundamentos no rechazan, por lo que debe aceptarse por la fiabilidad de sus transmisores. Al-Šāfi‘ī, su tío y su abuelo son la familia de Rukāna; todos ellos son de Banū ‘Abd al-Muṭṭalib b. ‘Abd Manāf, y son los más conocedores del suceso que les aconteció.

Sección: Aḥmad b. Muḥammad b. Muġīṯ al-Ṭulayṭulī mencionó esta cuestión en sus documentos, y dijo: el divorcio se divide en dos tipos: divorcio de Sunna y divorcio de innovación (bid‘a). El divorcio de Sunna es el que ocurre conforme al modo al que la Ley exhortó. Y el divorcio de innovación es su contrario: que la divorcie durante la menstruación o el puerperio, o tres en una sola fórmula. Si lo hace, el divorcio le obliga. Luego los sabios discreparon —tras su consenso en que es divorciador— sobre cuánto divorcio le obliga. Dijeron ‘Alī b. Abī Ṭālib e Ibn Mas‘ūd: (le obliga un solo divorcio). Y lo dijo Ibn ‘Abbās, y dijo: (su decir “tres” no tiene sentido, porque no divorció tres veces; solo es válido decir “tres” si informa de lo pasado, diciendo: “divorcié tres”, siendo informante de tres actos suyos en tres tiempos; como un hombre que dice: “Ayer leí tal sura tres veces”: eso es válido. Pero si la leyó una sola vez y dijo: “La leí tres veces”, sería mentiroso. Asimismo, si juró por Dios tres veces repitiendo el juramento, serían tres juramentos; pero si juró diciendo: “Juro por Dios tres veces”, no habría jurado sino un solo juramento; y el divorcio es semejante). Y lo dijeron al-Zubayr b. al-‘Awwām y ‘Abd al-Raḥmān b. ‘Awf. Hemos transmitido todo ello de Ibn Waḍḍāḥ. Y lo sostuvo, entre los shuyūḫ de Córdoba, Ibn Zanbā‘, shayj de guía; y Muḥammad b. Taqī b. Maḫlad; y Muḥammad b. ‘Abd al-Salām al-Ḥasanī, único de su tiempo y jurista de su época; y Aṣbaġ b. al-Ḥabbāb y otros. Y entre los argumentos de Ibn ‘Abbās estaba que Dios —Exaltado sea— separó en Su Libro la expresión del divorcio, diciendo —Poderoso es Su Nombre—: «El divorcio es dos veces», queriendo decir: la mayor parte del divorcio tras el cual hay retención conforme a lo reconocido, que es la revocación durante la ‘idda. Y el sentido de Su dicho: «o liberación con benevolencia» es dejarla sin revocación hasta que concluya su ‘idda; y en ello hay benevolencia hacia ella si se produce arrepentimiento entre ambos. Dijo Dios —Exaltado sea—: «No sabes: quizá Dios produzca después de eso un asunto» [2111][al-Ṭalāq: 1], queriendo decir: el arrepentimiento por la separación y el deseo de revocación. Y el pronunciamiento de tres no es bueno, porque en él se abandona la salida que Dios amplió y sobre la que advirtió. Así, el hecho de que Dios —Glorificado sea— mencione el divorcio de manera separada indica que, si se junta, es una sola expresión. Y puede extraerse por analogía, a partir de otra cuestión de la Mudawwana, lo que indica eso: por ejemplo, el dicho de una persona: «Mi riqueza es limosna para los pobres», que el tercio le basta para ello. Y en al-Išrāf de Ibn al-Mundhir: Sa‘īd b. Ŷubayr, Ṭāwūs, Abū al-Ša‘ṯā’, ‘Aṭā’ y ‘Amr b. Dīnār decían: quien divorcia a la virgen tres veces, es una.

Digo: Quizá se excusaban diciendo: la no consumada no tiene ‘idda; así, si dice: «Estás divorciada tres», queda separada al terminar de decir: «estás divorciada», y el «tres» recae sobre ella estando ya separada, por lo que no produce efecto alguno. Y porque su dicho: «estás divorciada» es independiente por sí mismo; por ello, la separación definitiva en la no consumada no debe depender de lo que venga [2112] después; su fundamento es cuando dice: «estás divorciada».

La sexta: Al-Šāfi‘ī dedujo de Su dicho —Exaltado sea—: «o liberación con benevolencia» y de Su dicho: «y liberadlas» [2113][al-Aḥzāb: 49] que esta expresión pertenece al divorcio explícito. Los sabios discreparon sobre este sentido. El juez Abū Muḥammad sostuvo que lo explícito es lo que contiene la palabra “divorcio” de cualquier modo: como que diga: «estás divorciada», o «eres divorciada», o «te he divorciado», o «el divorcio te es vinculante». Y lo demás de las expresiones de divorcio que se usan para ello son alusiones (kināya). Esto lo dijo Abū Ḥanīfa. Y el juez Abū al-Ḥasan dijo: las expresiones explícitas del divorcio son muchas, y unas son más claras que otras: el divorcio, la liberación, la separación, lo ilícito, la “ḫaliyya”, la “bariyya”. Y al-Šāfi‘ī dijo: lo explícito son tres expresiones: las que han venido en el Corán: la palabra “divorcio”, “liberación” y “separación”. Dijo Dios —Exaltado sea—: «o separadlas conforme a lo reconocido» [2114][al-Ṭalāq: 2]; y dijo: «o liberación con benevolencia»; y dijo: «divorciadlas para su ‘idda» [al-Ṭalāq: 1].

Digo: Si esto queda establecido, el divorcio es de dos tipos: explícito y alusivo. Lo explícito es lo que hemos mencionado, y lo alusivo es lo demás. La diferencia entre ambos es que lo explícito no requiere intención: por el mero enunciado se produce el divorcio; y lo alusivo requiere intención. Y el argumento de quien dijo que “lo ilícito”, “la ḫaliyya” y “la bariyya” son de lo explícito es su frecuente uso en el divorcio hasta ser conocidas por ello; así se volvieron claras y manifiestas en la producción del divorcio, como “al-ġā’iṭ”, que fue puesto para el terreno bajo y llano, y luego se usó metafóricamente para hacer las necesidades; y en ello se volvió más claro, más manifiesto y más famoso que en su significado originario. Y así, en nuestra cuestión, es semejante. Luego, ‘Umar b. ‘Abd al-‘Azīz dijo: «Si el divorcio fuese mil, “al-batta” no dejaría nada de él; quien dice “al-batta” ha arrojado el límite extremo». Lo transmitió Mālik. Y al-Dāraquṭnī روایتó de ‘Alī que dijo: (la ḫaliyya, la bariyya, al-batta, al-bā’in y lo ilícito son tres; no le será lícita hasta que se case con otro esposo). Y ha llegado del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— (que “al-batta” es tres, por una vía en la que hay debilidad); lo transmitió al-Dāraquṭnī. Y vendrá, en Su dicho —Exaltado sea—: «Y no toméis las aleyas de Dios a burla» [2115][al-Baqara: 231], si Dios —Exaltado sea— quiere.

La séptima: Los sabios no discreparon en que quien dice a su mujer: «te he divorciado», es de lo explícito del divorcio, en la consumada y en la no consumada. Quien dice a su mujer: «estás divorciada», es una, salvo que pretenda más que eso. Si pretende dos o tres, le obliga lo que pretendió; y si no pretende nada, es una sobre la que tiene revocación. Y si dice: «estás divorciada», y dice: «pretendí (liberarte) de una atadura», no se acepta su dicho y le obliga, salvo que haya allí lo que indique su veracidad. Y quien dice: «estás divorciada una; no tengo revocación sobre ti», su dicho «no tengo revocación sobre ti» es inválido, y tiene revocación por su decir «una», porque una no puede ser tres. Pero si pretendió con su dicho «no tengo revocación sobre ti» tres, entonces es tres según Mālik. Y discreparon sobre quien dice a su mujer: «me he separado de ti», o «te he liberado», o «eres ḫaliyya», o «bariyya», o «bā’in», o «tu cuerda está sobre tu lomo», o «me eres ilícita», o «alcanza a tu familia», o «te he entregado a tu familia», o «he dejado libre tu camino», o «no tengo camino sobre ti». Abū Ḥanīfa y Abū Yūsuf dijeron: es un divorcio irrevocable (bā’in). Y se transmitió de Ibn Mas‘ūd, y dijo: (si el hombre dice a su mujer: “dispón de tu asunto”, o “tu asunto es tuyo”, o “alcanza a tu familia”, y ellas lo aceptan, entonces es una irrevocable). Y se transmitió de Mālik, sobre quien dice a su mujer: «me he separado de ti» o «te he liberado», que es de lo explícito del divorcio, como su decir: «estás divorciada». Y se transmitió de él que es una alusión: se remite a la intención de quien lo dice, y se le pregunta qué pretendió en número, consumada o no consumada. Dijo Ibn al-Mawwāz: y la más correcta de sus dos opiniones, en la que no fue consumada, es que es una, salvo que pretenda más; y lo dijeron Ibn al-Qāsim e Ibn ‘Abd al-Ḥakam. Y Abū Yūsuf dijo: son tres; y lo mismo “te he desposado por separación (ḫala‘tu-ki)”, o «no tengo dominio sobre ti». En cuanto al resto de las alusiones, son tres según Mālik en toda consumada, sin que se considere la intención del que las pronuncia; y se considera la intención en la no consumada. Si jura y dice: «pretendí una», entonces es un pretendiente entre los pretendientes; porque no se “libera”, ni se “separa definitivamente”, ni se “declara bariyya” a una mujer con la que su esposo ya consumó sino con tres divorcios; y a la no consumada se la “libera”, se la “declara bariyya” y se la “separa definitivamente” con uno. Y Mālik y un grupo de sus compañeros transmitieron —y es la opinión de جماعة de la gente de Medina— que se considera la intención en todas estas expresiones, y le obliga del divorcio lo que pretendió. Y se transmitió de él, en “al-batta” en particular, entre las demás alusiones, que no se considera intención en ella, ni en la consumada ni en la no consumada. Y al-Ṯawrī, Abū Ḥanīfa y sus compañeros dijeron: se atiende a su intención en todo ello: si pretende tres, son tres; si pretende una, es una irrevocable y ella es más dueña de sí misma; y si pretende dos, es una. Y Zufar dijo: si pretende dos, son dos. Y al-Šāfi‘ī dijo: en todo ello no es divorciador hasta que diga: «pretendí con mi expresión un divorcio», y entonces es lo que pretendió. Si pretendió menos de tres, sería revocable; y si la divorciase con una irrevocable, sería revocable. E Isḥāq dijo: toda palabra que se asemeje al divorcio es lo que se pretendió del divorcio. Y Abū Ṯawr dijo: es un divorcio revocable, y no se le pregunta por su intención. Y se transmitió de Ibn Mas‘ūd (que no veía divorcio irrevocable sino en un ḫul‘ o en un īlā’); y esto es lo محفوظ de él, lo dijo Abū ‘Ubayd. Y al-Buḫārī tituló: «Capítulo: si dice “me he separado de ti”, o “te he liberado”, o “al-bariyya”, o “al-ḫaliyya”, o lo que pretendió con ello de divorcio, entonces es según su intención». Esto es una indicación suya hacia la opinión de los kufíes, al-Šāfi‘ī e Isḥāq en su dicho: «o lo que pretendió con ello de divorcio». Y el argumento en ello es que toda palabra que pueda significar divorcio o no divorcio, no es lícito que obligue al divorcio salvo que el hablante diga: que pretendió con ella el divorcio; entonces le obliga por su confesión. Y no es lícito invalidar el matrimonio, pues han consensuado su validez con certeza. Dijo Abū ‘Umar: La opinión de Mālik discrepó sobre el sentido del dicho del hombre a su mujer: «cuenta tu ‘idda», o «te he dejado», o «tu cuerda está sobre tu lomo». Dijo una vez: no se considera intención en ello y son tres. Y dijo otra vez: se considera intención en todas ellas, en la consumada y en la no consumada; y por ello me pronuncio.

Digo: Lo que sostuvo la mayoría, y lo que se transmitió de Mālik de que se considera la intención en estas expresiones y se juzga conforme a ello, es lo correcto, por lo que hemos mencionado como prueba, y por el hadiz auténtico que transmitieron Abū Dāwūd, Ibn Māŷa, al-Dāraquṭnī y otros, de Yazīd b. Rukāna: que Rukāna b. ‘Abd Yazīd divorció a su mujer Suhayma con “al-batta”; se informó de ello al Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—, y dijo: (¡Por Dios, no pretendiste sino una?). Dijo Rukāna: «¡Por Dios, no pretendí sino una!». El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— se la devolvió. Dijo Ibn Māŷa: oí a Abū al-Ḥasan al-Ṭanāfisī decir: «¡Qué noble es este hadiz!». Y Mālik dijo sobre el hombre que dice a su mujer: «para mí eres como la carroña, la sangre y la carne de cerdo»: la considero “al-batta” aunque no tenga intención; no será lícita sino tras otro esposo. Y según la opinión de al-Šāfi‘ī: si pretendió divorcio, es divorcio, y lo que pretendió del número de divorcios; y si no pretendió divorcio, no es nada, tras jurar. Dijo Abū ‘Umar: El أصل de este capítulo, en toda alusión al divorcio, es lo que se transmitió del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—: que dijo —a la que se casó con él cuando ella dijo: «me refugio en Dios de ti»—: (te has refugiado en un refugio; alcanza a tu familia). Y eso fue divorcio. Y Ka‘b b. Mālik dijo a su mujer, cuando el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— le ordenó apartarse de ella: «alcanza a tu familia», y eso no fue divorcio. Esto indica que esta expresión requiere intención, y que no se juzga en ella sino por lo que pretende quien la pronuncia; y así el resto de las alusiones que pueden significar separación u otra cosa. Y Dios sabe más. En cuanto a las expresiones que no son de las expresiones del divorcio ni se usan como alusión a la separación, la mayoría de los sabios no producen con ninguna de ellas divorcio, aunque el hablante lo pretenda. Y Mālik dijo: todo el que pretende el divorcio con cualquier expresión, le obliga el divorcio, incluso con su decir: «come y bebe», «levántate» y «siéntate». No siguió a Mālik en ello sino sus compañeros.

Su dicho —Exaltado sea—: وَلا يَحِلُّ لَكُمْ أَنْ تَأْخُذُوا مِمَّا آتَيْتُمُوهُنَّ شَيْئاً إِلَّا أَنْ يَخَافَا أَلَّا يُقِيمَا حُدُودَ اللَّهِ فَإِنْ خِفْتُمْ أَلَّا يُقِيمَا حُدُودَ اللَّهِ فَلا جُنَاحَ عَلَيْهِمَا فِيمَا افْتَدَتْ بِهِ تِلْكَ حُدُودُ اللَّهِ فَلا تَعْتَدُوهَا وَمَنْ يَتَعَدَّ حُدُودَ اللَّهِ فَأُولَئِكَ هُمُ الظَّالِمُونَ.

En ello hay quince cuestiones:

La primera: Su dicho —Exaltado sea—: «Y no os es lícito tomar de lo que les disteis nada…». «An» está en posición de nominativo por «yaḥillu». La aleya es un خطاب a los esposos: se les prohibió tomar de sus esposas algo a modo de perjuicio. Este es el ḫul‘ que no es válido sino con la condición de que el hombre no sea el único en causar el daño. Y se mencionó específicamente lo que los esposos dieron a sus mujeres, porque la costumbre entre la gente es que el hombre, cuando hay discordia y corrupción, pida lo que salió de su mano hacia ella como dote [2116] y ajuar [2117]; por eso se especificó. Y se ha dicho: que su dicho «y no os es lícito» es una frase intercalada entre Su dicho —Exaltado sea—: «El divorcio es dos veces» y Su dicho: «Y si la divorcia…».

La segunda: La mayoría sostiene que tomar la compensación (fidya) por el divorcio es جائز. Y han consensuado la prohibición de tomar lo que es de ella, salvo que la rebeldía (nušūz) y la corrupción de la convivencia provengan de su parte. Ibn al-Mundhir نقل de al-Nu‘mān que dijo: si la injusticia y el nušūz provienen de él y ella pacta ḫul‘ con él, es válido y efectivo, y él es pecador; no le es lícito lo que hizo, y no se le obliga a devolver lo que tomó. Dijo Ibn al-Mundhir: esto, en su dicho, contradice el ظاهر del Libro de Dios, contradice el reporte firme del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—, y contradice lo que la عامة de la gente de العلم ha consensuado sobre ello. Y no creo que si se dijera a alguien: “esfuérzate en buscar el error”, encontrase algo mayor que que el Libro pronuncie la prohibición de algo y luego un opositor lo enfrente con contradicción textual, diciendo: “más bien es جائز, y no se le obliga a devolver lo que tomó”. Dijo Abū al-Ḥasan b. Baṭṭāl: Ibn al-Qāsim روایتó de Mālik algo semejante. Esta opinión contradice el ظاهر del Libro de Dios —Exaltado sea— y contradice el hadiz de la mujer de Ṯābit; y vendrá.

La tercera: Su dicho —Exaltado sea—: «salvo que teman no establecer los límites de Dios». Dios —Exaltado sea— prohibió en esta aleya que no se tome sino tras el temor de que no establezcan los límites de Dios; y reforzó la prohibición con la amenaza a quien transgrede el límite. El sentido es que cada uno de los dos piense de sí mismo que no cumplirá el derecho del matrimonio hacia el otro según lo que le es debido en él, por una aversión que concibe; entonces no hay reproche para la mujer en rescatarse, ni reproche para el esposo en tomar. El خطاب es para los dos esposos. El pronombre en «que teman» es para ambos; y «no establecer» es objeto directo. Y «ḫāfa» se transita a un solo objeto. Luego se dijo: este temor es con el sentido de conocimiento; es decir, que sepan que no establecerán los límites de Dios. Y es del temor real: el recelo de que ocurra lo detestable; y está cercano al sentido de la conjetura. Luego se dijo: «salvo que teman» es una excepción discontinua; es decir: pero si hay de parte de ellas nušūz, entonces no hay reproche sobre vosotros en tomar la compensación. Y Ḥamza leyó «salvo que sean temidos» con ḍamma en la yā’, en pasiva; y el agente está elíptico: los gobernantes y jueces. Abū ‘Ubayd lo escogió. Dijo: por Su dicho —Poderoso y Majestuoso—: «y si teméis», pues atribuyó el temor a otros distintos de los dos esposos; y si pretendiera a los dos esposos habría dicho: «y si temen». En esto hay prueba para quien hace el ḫul‘ dependiente del sultán. Digo: y es la opinión de Sa‘īd b. Ŷubayr, al-Ḥasan e Ibn Sīrīn. Y dijo Šu‘ba: dije a Qatāda: «¿de quién tomó al-Ḥasan que el ḫul‘ corresponde al sultán?». Dijo: «de Ziyād», y era gobernador de ‘Umar y ‘Alī. Dijo al-Naḥḥās: esto es conocido de Ziyād. Y no hay sentido para esta opinión, porque si el hombre pacta ḫul‘ con su mujer, es solo según lo que ambos consientan; y el sultán no lo fuerza a ello. No hay sentido para el dicho de quien dijo: “esto corresponde al sultán”. Y se ha reprobado la elección de Abū ‘Ubayd y se ha ردّ. No he sabido en su elección nada más alejado que esta letra, porque no lo exige ni la i‘rāb, ni la formulación, ni el sentido. En cuanto a la i‘rāb: ‘Abd Allāh b. Mas‘ūd leyó «salvo que temáis»; y esto, en árabe, si se devuelve a la pasiva, se diría: «salvo que sea temido». En cuanto a la formulación: si fuese según la formulación «yujāfā», habría sido necesario decir: «y si se teme». Y si fuese según la formulación «y si teméis», habría sido necesario decir: «salvo que temáis». En cuanto al sentido: es lejano que se diga: «no os es lícito tomar de lo que les disteis nada, salvo que teman otros distintos de vosotros», y no dijo —Glorificado y Exaltado—: «entonces no hay reproche sobre vosotros en tomar de ella una compensación», de modo que el ḫul‘ fuese del sultán. Dijo al-Ṭaḥāwī: se ha autentificado de ‘Umar, ‘Uṯmān e Ibn ‘Umar su permisibilidad sin el sultán; y así como fueron lícitos el divorcio y el matrimonio sin el sultán, así también el ḫul‘. Y es la opinión de la mayoría de los sabios.

La cuarta: Su dicho —Exaltado sea—: «y si teméis que no establezcan…», es decir: por que no establezcan. «Los límites de Dios»: esto es, en lo que les es debido de buena compañía y hermosa convivencia. El خطاب es para los jueces y para quienes median en un asunto semejante, aunque no sea juez. Y el no establecer los límites de Dios es que la mujer menosprecie el derecho de su esposo y le obedezca mal; lo dijo Ibn ‘Abbās, Mālik b. Anas y la mayoría de los juristas. Y al-Ḥasan b. Abī al-Ḥasan y un grupo con él dijeron: si la mujer dice: «no te obedeceré en nada, no me lavaré para ti de una impureza mayor, no cumpliré para ti un turno», entonces el ḫul‘ es lícito. Y al-Ša‘bī dijo: «que no establezcan los límites de Dios» es que no obedezcan a Dios; pues el enojo mutuo conduce a abandonar la obediencia. Y ‘Aṭā’ b. Abī Rabāḥ dijo: es lícito el ḫul‘ y el tomar cuando la mujer dice a su esposo: «te detesto y no te amo», y cosas semejantes. «Entonces no hay reproche sobre ambos en lo con que ella se rescate». Al-Buḫārī روایتó, del hadiz de Ayyūb, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās: que la mujer de Ṯābit b. Qays vino al Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— y dijo: «¡Oh Mensajero de Dios! A Ṯābit b. Qays no le reprocho ni carácter ni religión, pero no lo soporto». El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— dijo: (¿le devolverás su huerto?). Dijo: «sí». E Ibn Māŷa lo transmitió de Qatāda, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās: que Ŷamīla bt. Sulūl vino al Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— y dijo: «¡Por Dios! No censuro a Ṯābit en religión ni en carácter, pero detesto la incredulidad en el Islam; no lo soporto por odio». El Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— le dijo: (¿le devolverás su huerto?). Dijo: «sí». Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— le ordenó que tomase de ella su huerto y no aumentase. Se dice: que ella lo detestaba con el más intenso detestar, y él la amaba con el más intenso amar; y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— los separó por la vía del ḫul‘, y fue el primer ḫul‘ en el Islam. ‘Ikrima روایتó de Ibn ‘Abbās, que dijo: la primera que pactó ḫul‘ en el Islam fue la hermana de ‘Abd Allāh b. Ubayy. Vino al Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— y dijo: «¡Oh Mensajero de Dios! Mi cabeza y su cabeza no se reunirán jamás. Levanté un lado de la tienda y lo vi venir en un grupo: era el más negro de ellos, el más bajo de estatura y el más feo de rostro». Dijo: (¿le devolverás su huerto?). Dijo: «sí, y si quieres le aumento». Entonces los separó. Este hadiz es un fundamento en el ḫul‘, y sobre él está la mayoría de los juristas. Dijo Mālik: no he dejado de oír eso de la gente de العلم; y es el asunto sobre el que hay acuerdo entre nosotros: que el hombre, si no perjudicó a la mujer ni le hizo mal, y no provino de él, y ella amó separarse de él, le es lícito tomar de ella todo con lo que se rescate, como hizo el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— con la mujer de Ṯābit b. Qays. Y si el nušūz provino de él, en el sentido de que la estrecha y la perjudica, le devuelve lo que tomó de ella. Y ‘Uqba b. Abī al-Ṣahbā’ dijo: pregunté a Bakr b. ‘Abd Allāh al-Muzanī sobre el hombre cuya mujer quiere pactar ḫul‘ con él. Dijo: «no le es lícito tomar de ella nada». Dije: «¿y dónde queda el dicho de Dios —Poderoso y Majestuoso— en Su Libro: “y si teméis que no establezcan los límites de Dios, entonces no hay reproche sobre ambos en lo con que ella se rescate”?». Dijo: «fue abrogada». Dije: «¿y dónde la colocaste?». Dijo: «en la sura “al-Nisā’”: “Y si queréis cambiar una esposa por otra, y habéis dado a una de ellas un quintal, no toméis de ello nada. ¿Lo tomaríais como calumnia y pecado manifiesto?”» [2118][al-Nisā’: 20]. Dijo al-Naḥḥās: esta es una opinión شاذ, fuera del consenso por su anomalía. Y ninguna de las dos aleyas anula a la otra para que haya abrogación; porque Su dicho «y si teméis…» no queda eliminado por esa aleya, ya que si ambos temen eso, el esposo no entra en «y si queréis cambiar una esposa por otra», pues esto es para los hombres en particular. Y al-Ṭabarī dijo: la aleya es محكمة; y no hay sentido para el dicho de Bakr: si ella quiso dar, el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— permitió a Ṯābit tomar de su esposa lo que le había entregado, como ha precedido.

La quinta: Se aferró a esta aleya quien vio que el ḫul‘ se restringe al estado de discordia y perjuicio, y que ello es شرط en el ḫul‘. Y reforzó esto con lo que Abū Dāwūd روایتó de ‘Ā’iša: que Ḥabība bt. Sahl estaba con Ṯābit b. Qays b. Šammās, y él la golpeó y le quebró el hueso del extremo de la nariz [2119] Ella vino al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— después del alba y se quejó ante él. El Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— llamó a Ṯābit y dijo: (toma parte de su riqueza y sepárate de ella). Dijo: «¿es válido eso, oh Mensajero de Dios?». Dijo: (sí). Dijo: «le di como dote dos huertos, y están en su mano» [2120] El Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— dijo: (tómalos y sepárate de ella). Los tomó y se separó de ella. Lo que sostiene la mayoría de los juristas es que el ḫul‘ es جائز sin queja de perjuicio, como lo indica el hadiz de al-Buḫārī y otros. En cuanto a la aleya, no hay en ella prueba, porque Dios —Poderoso y Majestuoso— no la mencionó a modo de شرط, sino que la mencionó porque es lo غالب de los estados del ḫul‘; así, la expresión salió conforme a lo غالب. Y lo que corta la excusa y obliga al conocimiento es Su dicho —Exaltado sea—: «Y si ellas os lo conceden de buen grado, comedlo con provecho y bienestar» [al-Nisā’: 4].

La sexta: Cuando Dios —Exaltado sea— dijo: «entonces no hay reproche sobre ambos en lo con que ella se rescate», ello indica la permisibilidad del ḫul‘ por más de lo que él le dio. Los sabios discreparon sobre esto. Mālik, al-Šāfi‘ī, Abū Ḥanīfa y sus compañeros, y Abū Ṯawr dijeron: es جائز que ella se rescate con lo que ambos consientan, sea menos de lo que él le dio o más que ello. Se transmitió esto de ‘Uṯmān b. ‘Affān, Ibn ‘Umar, Qabīṣa y al-Naḫa‘ī. Y Qabīṣa argumentó con Su dicho: «entonces no hay reproche sobre ambos en lo con que ella se rescate». Y Mālik dijo: no es de las nobles virtudes; y no he visto a nadie de la gente de العلم que lo deteste. Y al-Dāraquṭnī روایتó de Abū Sa‘īd al-Ḫudrī que dijo: mi hermana estaba casada con un hombre de los anṣār; se casó con ella por un huerto. Hubo entre ambos palabras, y elevaron el asunto al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz—. Dijo: (¿le devolverás su huerto y él te divorciará?). Dijo: «sí, y le aumento». Dijo: (devuélvele su huerto y auméntale). Y en el hadiz de Ibn ‘Abbās: (y si quería le aumentaba, y no lo reprobó). Y un grupo dijo: no toma de ella más de lo que le dio. Así lo dijeron Ṭāwūs, ‘Aṭā’ y al-Awzā‘ī. Dijo al-Awzā‘ī: los jueces no permitían que tomase sino lo que le había entregado. Y por ello dijeron Aḥmad e Isḥāq. Argumentaron con lo que Ibn Ŷurayŷ روایتó: me informó Abū al-Zubayr que Ṯābit b. Qays b. Šammās tenía con él a Zaynab bt. ‘Abd Allāh b. Ubayy b. Salūl; le dio como dote un huerto, y ella lo detestó. El Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— dijo: (en cuanto al aumento, no; sino su huerto). Ella dijo: «sí». Se lo tomó para él y la dejó libre. Cuando eso llegó a Ṯābit b. Qays, dijo: «he aceptado el juicio del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz—». Abū al-Zubayr lo oyó de más de uno. Lo transmitió al-Dāraquṭnī. Y se transmitió de ‘Aṭā’, de manera مرسل, que el Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— dijo: (no toma de la que pacta ḫul‘ más de lo que le dio).

La séptima: El ḫul‘, según Mālik —Dios esté complacido con él—, es جائز por un fruto cuyo buen estado aún no se ha manifestado, y por un camello extraviado, o un esclavo fugado, o un feto en el vientre de su madre, o cosas semejantes de las formas de incertidumbre (ġarar), a diferencia de las ventas y del matrimonio. Y tiene derecho a reclamar todo ello: si se entrega, es suyo; y si no se entrega, no tiene nada, y el divorcio es نافذ conforme a su حكم. Y al-Šāfi‘ī dijo: el ḫul‘ es جائز y le corresponde la dote equivalente (mahr miṯl-hā). Ibn Ḫuwayz Mandād lo relató de Mālik, diciendo: porque los contratos de intercambio, si incluyen una contraprestación فساد y se consuman, se retorna a lo obligatorio en sus equivalentes de contraprestación. Y Abū Ṯawr dijo: el ḫul‘ es inválido. Y los أصحاب الرأي dijeron: el ḫul‘ es جائز, y le corresponde lo que hay en el vientre de la esclava; y si no hay en él hijo, no tiene nada. Y en «al-Mabsūṭ» se dijo, de Ibn al-Qāsim: es جائز por lo que fructifique su palmera este año, y por lo que pare su ganado este año, en خلاف a Abū Ḥanīfa y al-Šāfi‘ī. Y la prueba de lo que sostuvo Mālik e Ibn al-Qāsim es la generalidad de Su dicho —Exaltado sea—: «entonces no hay reproche sobre ambos en lo con que ella se rescate» NOTAS (árabe, diccionario): {} . Y desde el punto de vista del qiyās, ello es de aquello que puede poseerse mediante donación y testamento; por tanto, fue lícito que fuese una compensación en el julʿ, como lo conocido. Además, el julʿ es un divorcio, y el divorcio es válido, en su origen, sin compensación alguna; así, si es válido sin nada, con mayor razón será válido con una compensación corrupta, pues el peor estado de lo entregado es que sea como aquello sobre lo que se guarda silencio. Y puesto que el matrimonio, que es un contrato de licitud, no queda invalidado por la corrupción de la compensación, con mayor razón no quedará invalidado el divorcio, que es una aniquilación y disolución de un vínculo.

La octava: Si ella se separa de él mediante julʿ a cambio de amamantar a su hijo de él durante dos años, es válido. Y respecto del julʿ a cambio de su manutención del hijo después de los dos años, por un plazo determinado, hay dos opiniones: Una: es válido; es la opinión de al-Majzūmī, y la escogió Saḥnūn. La segunda: no es válido; lo transmitió Ibn al-Qāsim de Mālik. Y si el marido lo estipula, es una condición nula, anulada respecto de la esposa. Dijo Abū ʿUmar: Quien permite el julʿ por el camello extraviado, el esclavo fugitivo y cosas semejantes de incertidumbre (ġarar), necesariamente ha de permitir esto. Y otros de los qairawānīes dijeron: Mālik no prohibió el julʿ por la manutención de lo que excede los dos años a causa del ġarar; más bien lo prohibió porque es un derecho que, en todo caso, compete exclusivamente al padre, y no le es lícito transferirlo a otro. Y la diferencia entre esto y la manutención de los dos años es que esa manutención —que es la lactancia— puede llegar a ser obligatoria para la madre durante el matrimonio y después del divorcio si el padre cae en insolvencia; por ello fue lícito transferir esta manutención a la madre, porque ella es su lugar propio. Mālik adujo como prueba de ello en «al-Mabsūṭ» la palabra del Altísimo: «{Y las madres amamantarán a sus hijos dos años completos, para quien quiera completar la lactancia}» [al-Baqara: 233].

La novena: Si el julʿ se realiza de la manera permitida, a cambio de la manutención del hijo, y el niño muere antes de que concluya el plazo, ¿tiene el marido derecho a reclamarle el resto de la manutención? Ibn al-Mawwāz transmitió de Mālik: que no le reclama nada. Y Abū l-Faraǧ transmitió de él: que sí le reclama, porque es un derecho que quedó establecido para él como deuda a cargo de la esposa por el julʿ, y no cae por la muerte del niño; como si se hubiese separado de ella mediante julʿ por un dinero que gravita como deuda sobre ella. Y el fundamento de la primera opinión es que él no estipuló para sí un dinero que pudiera apropiarse, sino que estipuló la suficiencia del gasto de su hijo; así, si el hijo muere, no tiene derecho a reclamarle nada, como si un hombre se ofreciera voluntariamente a mantener a un niño durante un año y el niño muriera: no le reclamaría nada, porque con su voluntariado solo pretendía asumir su gasto. Y Allah sabe más. Dijo Mālik: No he visto a nadie reclamar en algo como esto; y si lo reclamara, tendría en ello una opinión. Y estuvieron de acuerdo en que, si ella muere, la manutención del hijo se toma de sus bienes, porque es un derecho que quedó establecido en ellos antes de su muerte y no cae por su muerte.

La décima: Quien estipula sobre su esposa, en el julʿ, la manutención de su embarazo, estando ella sin bienes, entonces la manutención recae sobre él si ella no tiene de qué gastar; y si luego ella llega a tener solvencia, él le reclamará lo que gastó y lo tomará de ella. Dijo Mālik: Y es de justicia que se obligue al hombre a la manutención de su hijo, aunque la haya estipulado sobre su madre, si ella no tiene con qué mantenerlo.

La undécima: Los sabios discreparon acerca de si el julʿ es divorcio (ṭalāq) o rescisión (fasj). Se transmitió de ʿUṯmān, ʿAlī, Ibn Masʿūd y un grupo de los tābiʿūn: que es divorcio. Y así lo dijeron Mālik, al-Ṯawrī, al-Awzāʿī y Abū Ḥanīfa y sus compañeros, y al-Šāfiʿī en una de sus dos opiniones. Quien, mediante el julʿ, tuvo la intención de dos o tres repudios, eso le es vinculante según Mālik. Y los aṣḥāb al-raʾy dijeron: si el marido pretende tres, son tres; y si pretende dos, es una sola irrevocable (bāʾin), porque es una sola palabra[2121] Y al-Šāfiʿī dijo en una de sus dos opiniones: si con el julʿ pretende divorcio y lo nombra, es divorcio; y si no pretende divorcio ni lo nombra, no ocurre separación. Lo dijo en su doctrina antigua. Y su primera opinión me es más querida. Al-Muzanī: Y es la más correcta para ellos. Y Abū Ṯawr dijo: si no nombra el divorcio, el julʿ es separación y no divorcio; y si nombra un repudio, es un repudio, y el marido tiene más derecho a revocarla mientras permanezca en la ʿidda. Y entre quienes dijeron: que el julʿ es rescisión y no divorcio, salvo que se lo pretenda, están Ibn ʿAbbās, Ṭāwūs, ʿIkrima, Isḥāq y Aḥmad. Y argumentaron con el ḥadiz, de Ibn ʿUyayna, de ʿAmr, de Ṭāwūs, de Ibn ʿAbbās: (que Ibrāhīm b. Saʿd b. Abī Waqqāṣ le preguntó: un hombre repudió a su esposa con dos repudios, luego ella se separó de él mediante julʿ; ¿puede casarse con ella? Dijo: sí, que se case con ella; el julʿ no es divorcio), Allah —poderoso y majestuoso— mencionó el divorcio al comienzo de la aleya y al final de ella, y el julʿ está entre ambos; por tanto, el julʿ no es nada. Luego dijo: «{El divorcio es dos veces: o retener con decoro o liberar con benevolencia}» [al-Baqara: 229]. Luego recitó: «{Y si la repudia, no le será lícita después hasta que se case con otro marido}» [al-Baqara: 230]. Dijeron: y porque, si fuese divorcio, tras la mención de los dos repudios sería un tercero; y Su palabra: «{Y si la repudia}» después de eso indicaría un cuarto divorcio, y la prohibición quedaría vinculada a cuatro repudios. Y argumentaron también con lo que transmitieron al-Tirmiḏī, Abū Dāwūd y al-Dāraquṭnī de Ibn ʿAbbās: que la esposa de Ṯābit b. Qays se separó de su marido mediante julʿ en tiempos del Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— ( y el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— le ordenó que guardase ʿidda por una menstruación ). Dijo al-Tirmiḏī: ḥadiz bueno, extraño. Y de al-Rabīʿ bint Muʿawwiḏ b. ʿAfrāʾ, que ella se separó mediante julʿ en tiempos del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— ( y el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— le ordenó, o se le ordenó, que guardase ʿidda por una menstruación ). Dijo al-Tirmiḏī: el ḥadiz auténtico de al-Rabīʿ es que se le ordenó que guardase ʿidda por una menstruación. Dijeron: esto indica que el julʿ es rescisión, no divorcio; pues Allah —Altísimo— dijo: «{Y las divorciadas esperarán por sí mismas tres períodos}» [al-Baqara: 228]. Si esta fuese divorciada, no se habría limitado a un solo período.

Digo: quien repudia a su esposa con dos repudios, luego se separa de ella mediante julʿ, y después quiere casarse con ella, le es lícito —como dijo Ibn ʿAbbās— aunque ella no se haya casado con otro marido, porque no tiene sino dos repudios y el julʿ es ineficaz. Y quien considera el julʿ como divorcio dice: no le es lícito recuperarla hasta que se case con otro marido, porque con el julʿ se completan las tres; y esto es lo correcto, si Allah —Altísimo— quiere. Dijo el cadí Ismāʿīl b. Isḥāq: ¿Cómo puede admitirse la opinión acerca de un hombre al que su esposa le dice: “Divórciame a cambio de un bien”, y él la divorcia, que no sea divorcio, cuando si él le entregara el asunto a ella sin nada y ella se divorciara a sí misma, sería divorcio? Dijo[2122]: En cuanto a Su palabra —Altísimo—: «{Y si la repudia, no le será lícita después hasta que se case con otro marido}», está coordinada con Su palabra —Altísimo—: «{El divorcio es dos veces}»; porque Su palabra: «{o liberar con benevolencia}» solo significa: o repudiar. Pues si el julʿ estuviera coordinado con los dos repudios, no sería lícito el julʿ en absoluto sino después de dos repudios, y esto no lo dice nadie. Y otros dijeron: lo que interpretaron en la aleya es un error; pues Su palabra: «{El divorcio es dos veces}» aportó el dictamen de las dos cuando se producen sin la modalidad del julʿ, y estableció con ellas la revocación por Su palabra: «{o retener con decoro}». Luego mencionó el dictamen de ambas cuando es en la modalidad del julʿ; así, el julʿ vuelve a las dos previamente mencionadas, pues con ello se pretende exponer el divorcio absoluto y el divorcio con compensación; y el tercer divorcio, sea con compensación o sin ella, corta la licitud salvo tras otro marido. Digo: esta es la respuesta respecto de la aleya. En cuanto al ḥadiz, Abū Dāwūd —cuando mencionó el ḥadiz de Ibn ʿAbbās sobre la menstruación— dijo: este ḥadiz lo transmitió ʿAbd al-Razzāq, de Maʿmar, de ʿAmr b. Muslim, de ʿIkrima, del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—, de manera mursal. Y al-Qaʿnabī nos transmitió, de Mālik, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar, que dijo: la ʿidda de la mujer que se separa mediante julʿ es la ʿidda de la divorciada. Dijo Abū Dāwūd: la práctica entre nosotros es conforme a esto.

Digo: este es el madhhab de Mālik, al-Šāfiʿī, Aḥmad, Isḥāq, al-Ṯawrī y la gente de Kūfa. Dijo al-Tirmiḏī: y la mayoría de la gente de conocimiento, de los compañeros del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— y otros.

Digo: el ḥadiz de Ibn ʿAbbās sobre la menstruación, con su extrañeza como mencionó al-Tirmiḏī, y su carácter mursal como mencionó Abū Dāwūd, se ha dicho acerca de él: que el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— hizo que su ʿidda fuese una menstruación y media. Lo sacó al-Dāraquṭnī del ḥadiz de Maʿmar, de ʿAmr b. Muslim, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās: que la esposa de Ṯābit b. Qays se separó de su marido mediante julʿ ( y el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— hizo que su ʿidda fuese una menstruación y media ). Y el transmisor de Maʿmar aquí en “una menstruación y media” es el mismo transmisor de él en “una sola menstruación”, y es Hišām b. Yūsuf, Abū ʿAbd al-Raḥmān al-Ṣanʿānī al-Yamanī: al-Bujārī lo incluyó él solo. Así, el ḥadiz es perturbado (muḍṭarib) por el isnād y el matn; por ello cae la argumentación con él en que el julʿ sea rescisión, y en que la ʿidda de la divorciada sea una menstruación. Y permanece la palabra del Altísimo: «{Y las divorciadas esperarán por sí mismas tres períodos}» como texto explícito respecto de toda divorciada consumada, salvo aquello que se exceptuó de ello, como ya se expuso. Dijo al-Tirmiḏī: «Y algunos de los compañeros del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— dijeron: la ʿidda de la mujer que se separa mediante julʿ es una menstruación. Dijo Isḥāq: y si alguien se inclinara a esto, es un madhhab fuerte». Dijo Ibn al-Munḏir: dijo ʿUṯmān b. ʿAffān e Ibn ʿUmar: ( su ʿidda es una menstruación ), y así lo dijeron Abān b. ʿUṯmān e Isḥāq. Y ʿAlī b. Abī Ṭālib dijo: ( su ʿidda es la ʿidda de la divorciada ). Y yo sostengo la opinión de ʿUṯmān e Ibn ʿUmar; y no se establece el ḥadiz de ʿAlī.

Digo: ya hemos mencionado de Ibn ʿUmar que dijo: ( la ʿidda de la mujer que se separa mediante julʿ es la ʿidda de la divorciada ), y es auténtico.

La duodécima: La opinión de Mālik difirió respecto de quien pretende realizar el julʿ sin compensación. Dijo ʿAbd al-Wahhāb: es julʿ según Mālik, y el divorcio sería irrevocable (bāʾin). Y se dijo de él: no es irrevocable sino con la existencia de la compensación. Lo dijo Ašhab y al-Šāfiʿī, porque es un divorcio despojado de compensación y sin consumación del número, por lo que sería revocable (raǧʿī), como si fuese con la fórmula de divorcio. Dijo Ibn ʿAbd al-Barr: esta es, para mí y para la gente de conocimiento en la consideración, la más correcta de sus dos opiniones. Y el fundamento de la primera es que la no obtención de la compensación en el julʿ no lo saca de lo que exige; el principio de ello es cuando se separa mediante julʿ por vino o cerdo.

La decimotercera: La mujer mujta­liʿa es la que se separa mediante julʿ entregando todo lo que posee. Y la muftadiya[2123] es la que se rescata con parte de ello y retiene parte. Y la mubāriʾa es la que se desliga de su marido antes de que él haya consumado con ella, y dice: “Te he exonerado, así que sepárate de mí”; esta es la opinión de Mālik. Y ʿĪsā b. Dīnār transmitió de Mālik: la mubāriʾa es la que no toma nada ni da nada; la mujta­liʿa es la que da lo que él le dio y añade de su propio dinero; y la muftadiya es la que se rescata con parte de lo que él le dio y retiene parte. Todo ello puede ser antes de la consumación y después de ella. Lo que sea antes de la consumación no tiene ʿidda; y la conciliación (muṣālaḥa) es como la mubāraʾa. Dijo el cadí Abū Muḥammad y otros: estas cuatro expresiones vuelven a un solo significado, aunque difieran en sus modalidades por el modo de realización; y es un repudio irrevocable, lo nombre o no lo nombre; no tiene derecho de revocación durante la ʿidda, y le es lícito contraer matrimonio con ella durante la ʿidda y después de ella, con su consentimiento, con walī y dote, antes de que ella tome otro marido y después de ello; en contra de Abū Ṯawr. Pues ella solo le dio la compensación para poseer su propia persona; y si el divorcio del julʿ fuese revocable, no poseería su propia persona, y se reunirían para el marido la compensación y aquello por lo que se compensó.

La decimocuarta: Esto, con la formulación general del contrato, es válido. Pero si ella le entrega la compensación y estipula la revocación, hay dos transmisiones, ambas transmitidas por Ibn Wahb de Mālik: una: que se establece; y así lo dijo Saḥnūn. La otra: que no se establece. Dijo Saḥnūn: el fundamento de la primera transmisión es que ambos han convenido en que la compensación sea a cambio de lo que cae del número de divorcios, y esto[2124] es lícito. Y el fundamento de la segunda transmisión es que se estipuló en el contrato lo que impide su propósito, por lo que no se establece; como si se estipulara en el contrato de matrimonio: “que no la cohabitaré”.

La decimoquinta: Su palabra —Altísimo—: «{Esos son los límites de Allah; no los transgredáis}». Cuando el Altísimo expuso las normas del matrimonio y de la separación, dijo: «{Esos son los límites de Allah}» que se ordenó cumplir; como expuso las prohibiciones del ayuno en otra aleya, diciendo: «{Esos son los límites de Allah; no os acerquéis a ellos}»[2125][al-Baqara: 187]. Así dividió los límites en dos clases: entre ellos, límites de mandato para su cumplimiento, y límites de prohibición para su evitación. Luego informó —Altísimo— diciendo: «{Y quien transgrede los límites de Allah, esos son los injustos}».

[2104]:- En algunos manuscritos: «al-Tirmiḏī»; la corrección se toma del libro «al-Istidhkār» de Abū ʿUmar b. ʿAbd al-Barr. [2105]:- En ḥ: ṣila. [2106]:- En b: el madhhab de Muqātil. [2107]:- Adición tomada de las Sunan de al-Dāraquṭnī. [2108]:- En al-Dāraquṭnī: Ibn ʿAbd Yazīd b. Rukāna, etc. [2109]:- En ḥ: y entonces cae la argumentación con otro distinto. [2110]:- En b: obligación. [2111]:- Véase t. 18, p. 147. [2112]:- En z: conforme a lo que se pretende con ello después. [2113]:- Véase t. 14, p. 204. [2114]:- Véase t. 18, p. 157. [2115]:- Véase p. 156 de este tomo. [2116]:- En b: de la gente. [2117]:- En ḥ y b: ḥubbā. [2118]:- Véase t. 5, p. 98 y p. 24. [2119]:- En los manuscritos: «baʿḍuhā» (“parte de ella”); la corrección se toma de las Sunan de Abū Dāwūd. Y al-naġḍ (con ḍamma en la nūn o con fatḥa, y sukūn en la ġayn): la parte superior del hombro; y se dijo: es el hueso fino que está en su extremo. [2120]:- En los manuscritos: «con lo que está en su mano»; la corrección se toma de las Sunan de Abū Dāwūd. [2121]:- La adición está en b. [2122]:- En b. [2123]:- En z: «En cuanto a la muftadiya, es la que…». [2124]:- En z: «y eso». [2125]:- Véase t. 2, p. 337.

Notas y Referencias

[2104] - En algunos manuscritos: «al-Tirmiḏī»; la corrección se toma del libro «al-Istidhkār» de Abū ʿUmar b. ʿAbd al-Barr.

[2105] - En ḥ: ṣila.

[2106] - En b: el madhhab de Muqātil.

[2107] - Adición tomada de las Sunan de al-Dāraquṭnī.

[2108] - En al-Dāraquṭnī: Ibn ʿAbd Yazīd b. Rukāna, etc.

[2109] - En ḥ: y entonces cae la argumentación con otro distinto.

[2110] - En b: obligación.

[2111] - Véase t. 18, p. 147.

[2112] - En z: conforme a lo que se pretende con ello después.

[2113] - Véase t. 14, p. 204.

[2114] - Véase t. 18, p. 157.

[2115] - Véase p. 156 de este tomo.

[2116] - En b: de la gente.

[2117] - En ḥ y b: ḥubbā.

[2118] - Véase t. 5, p. 98 y p. 24.

[2119] - En los manuscritos: «baʿḍuhā» (“parte de ella”); la corrección se toma de las Sunan de Abū Dāwūd. Y al-naġḍ (con ḍamma en la nūn o con fatḥa, y sukūn en la ġayn): la parte superior del hombro; y se dijo: es el hueso fino que está en su extremo.

[2120] - En los manuscritos: «con lo que está en su mano»; la corrección se toma de las Sunan de Abū Dāwūd.

[2121] - La adición está en b.

[2122] - En b.

[2123] - En z: «En cuanto a la muftadiya, es la que…».

[2124] - En z: «y eso».

[2125] - Véase t. 2, p. 337.