La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:211] Pregunta [¡oh, Mujámmad!] a los hijos de Israel cuántas señales evidentes les envié. Quien cambia la gracia de Dios [por incredulidad] después de haberle sido concedida, [sepa que] Dios es severo en el castigo.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Pregunta a los Hijos de Israel cuántas señales claras les hemos dado. Y quien sustituya la gracia de Allah después de haberle llegado, ciertamente Allah es severo en el castigo} (211)
Palabras del Altísimo:
«Pregunta a los Hijos de Israel cuántas señales claras les hemos dado».
«Pregunta».
Proviene de preguntar: con aligeramiento de la hamza; y cuando la sīn quedó vocalizada no hubo necesidad del alif de enlace.
Y se dijo:
que para los árabes, en la caída del alif de enlace en «Pregunta» y su permanencia en «Y pregunta», hay dos explicaciones:
La primera: se omite en una de las dos y se mantiene en la otra; y el Corán vino con ambas, de modo que se siguió la grafía del muṣḥaf en la fijación de la hamza y en su supresión.
La segunda: que su fijación o supresión varía según el tipo de discurso en que se emplee: se suprime la hamza en el discurso iniciado, como en Su dicho: «Pregunta a los Hijos de Israel», y en Su dicho: «Pregúntales cuál de ellos es garante de ello» [1884] Y se mantiene en la coordinación, como en Su dicho: «Y pregunta a la aldea» [1885], y «Y pedid a Allah de Su favor» [1886] Esto lo dijo ʿAlī ibn ʿĪsā. Abū ʿAmr, en la transmisión de Ibn ʿAbbās de él, recitó «Pregunta» conforme al الأصل. Y un grupo recitó «Isal» trasladando la vocal a la sīn y manteniendo el alif de enlace, según la lengua de quien dice: «al-aḥmar».
Y «cuántas» está en posición de acusativo, porque es segundo objeto directo de «les hemos dado».
Y se dijo: por un verbo elíptico, con la estimación: «cuántas hemos dado, les hemos dado». Y no es lícito que el verbo la preceda, porque ella ocupa el inicio del enunciado.
«de señal» está en posición de acusativo como especificación (tamyīz) según la primera estimación; y según la segunda, como segundo objeto directo de «les hemos dado». Y es posible que esté en posición de nominativo por inicio, y que el predicado esté en «les hemos dado», y que en él haya un retorno a «cuántas», con la estimación: «cuántas se las hemos dado». Y no se declina, siendo nombre, porque es como las partículas por cuanto contiene el sentido de la interrogación. Y cuando separas entre «cuántas» y el nombre, la opción preferible es traer «de», como en esta aleya; y si la omites, pones en acusativo en la interrogación y en la enunciativa; y es posible el genitivo en la enunciativa, como dijo el poeta:
¡Cuántos, por una generosidad vil,
[1887] alcanzaron la gloria! *** y cuántos nobles cuya avaricia los ha rebajado.
Con «señal» se pretende: cuántas señales les llegaron, respecto del asunto de Muḥammad —sobre él la paz—, de señales de reconocimiento de él, indicadoras de él.
Dijeron Muǧāhid, al-Ḥasan y otros:
se refiere a las señales con las que vino Moisés —sobre él la paz—, como la hendidura del mar, las sombras de las nubes, el bastón, la mano y otras. Y Allah —Altísimo— ordenó a Su Profeta que les preguntara a modo de recriminación y reproche.
Palabras del Altísimo:
«Y quien sustituya la gracia de Allah después de haberle llegado».
Es una expresión general para toda la gente, aunque el aludido sean los Hijos de Israel, por haber sustituido lo que había en sus libros y haber negado el asunto de Muḥammad —que Allah lo bendiga y le conceda paz—; así, la expresión [1888] se extiende a todo aquel que sustituya la gracia de Allah —Altísimo—.
Y dijo al-Ṭabarī:
la gracia aquí es el islam; y esto es cercano a lo primero. Y también entran en la expresión los incrédulos de Qurayš, pues el envío de Muḥammad —que Allah lo bendiga y le conceda paz— entre ellos fue una gracia para ellos, y sustituyeron su aceptación y el agradecimiento por ella por incredulidad.
Palabras del Altísimo:
«Ciertamente Allah es severo en el castigo».
Es una noticia que contiene amenaza. Y «castigo» deriva de «talón», como si quien castiga caminara, con la retribución, tras las huellas de su talón; de ahí «ʿuqba» [1889] del jinete y «ʿuqba» de la olla [1890] Así, el castigo y la pena vienen tras el pecado; y se dice: lo castigó por su pecado.
[1884]
:- Aleya 40 de la sura N.
[1885]
:- Aleya 82 de la sura Yūsuf.
[1886]
:- Aleya 32 de la sura al-Nisāʾ.
[1887]
:- al-muqrif: el vil, el ruin, el de padre despreciable.
[1888]
:- En Z: «pues la negación».
[1889]
:- ʿUqbat al-rākib (con ḍamma y luego sukūn): el lugar desde el que se monta.
[1890]
:- En el margen de B: «En al-Ṣiḥāḥ: y al-ʿuqba también es algo del caldo que devuelve quien toma prestada la olla cuando la devuelve».
Notas y Referencias
[1884] - Aleya 40 de la sura N.
[1885] - Aleya 82 de la sura Yūsuf.
[1886] - Aleya 32 de la sura al-Nisāʾ.
[1887] - al-muqrif: el vil, el ruin, el de padre despreciable.
[1888] - En Z: «pues la negación».
[1889] - ʿUqbat al-rākib (con ḍamma y luego sukūn): el lugar desde el que se monta.
[1890] - En el margen de B: «En al-Ṣiḥāḥ: y al-ʿuqba también es algo del caldo que devuelve quien toma prestada la olla cuando la devuelve».