2

La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 198

Versículo (Español)

[2:198] No cometen ninguna falta si buscan el sustento de su Señor [comerciando]. Cuando salgan en multitudes de [el valle de] ‘Arafat, y se encuentren en Al-Mash’ar Al-Harám, recuerden a Dios. Recuérdenlo en agradecimiento por haberlos guiado siendo que se encontraban extraviados.

Tafsir de Al-Qurtubi

{No hay sobre vosotros culpa en que busquéis favor de vuestro Señor. Y cuando os lancéis desde ‘Arafāt, recordad a Allah junto al Lugar-Símbolo Sagrado; y recordadlo tal como os guió, pues ciertamente antes de ello estabais entre los extraviados} (198) Dice el Altísimo: {No hay sobre vosotros culpa en que busquéis favor de vuestro Señor} En ello hay dos cuestiones:

La primera: Dice el Altísimo: «culpa»; es decir, pecado; y es el nombre de laysa. «que busquéis» está en lugar de acusativo como predicado de laysa; es decir: “en que busquéis”. Y según la opinión de al-Jalīl y al-Kisā’ī, está en lugar de genitivo. Y cuando el Altísimo ordenó preservar el ḥaŷŷ de la obscenidad (rafath), la perversidad (fusūq) y la disputa (ŷidāl), concedió licencia para el comercio; el sentido es: no hay culpa sobre vosotros en que busquéis el favor de Allah. Y “buscar el favor” ha venido en el Corán con el sentido de comercio. Dijo Allah, Altísimo sea: «Dispersaos por la tierra y buscad del favor de Allah [1775]» [al-Ŷumu‘a: 10]. Y la prueba de la corrección de esto es lo que al-Bujārī روایتó de Ibn ‘Abbās, quien dijo: ( ‘Ukāẓ, Maŷanna y Ḏū l-Maŷāz eran mercados en la ŷāhiliyya, y consideraron pecado comerciar en las temporadas; entonces descendió: «No hay sobre vosotros culpa en que busquéis favor de vuestro Señor» en las temporadas del ḥaŷŷ [1777]).

La segunda: Si esto queda establecido, en la aleya hay una prueba de la licitud del comercio durante el ḥaŷŷ para el peregrino, junto con el cumplimiento del acto de adoración; y que la intención de ello no constituye asociación (širk) ni saca al responsable legal (mukallaf) del marco de la sinceridad (ijlāṣ) que le es obligatoria; en contra de los pobres [1778] Ahora bien, que el ḥaŷŷ sea sin comercio es mejor, por estar libre [1779] de las impurezas del mundo y del apego del corazón a otra cosa. Al-Dāraquṭnī روایتó en sus Sunan, de Abū Umāma al-Taymī, que dijo: Dije a Ibn ‘Umar: “Soy un hombre que alquila (monturas) en este camino, y hay gente que dice: ‘No tienes ḥaŷŷ’”. Entonces Ibn ‘Umar dijo: “Vino un hombre al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y le preguntó algo como lo que tú me has preguntado; y guardó silencio hasta que descendió esta aleya: «No hay sobre vosotros culpa en que busquéis favor de vuestro Señor». Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: (Tienes ḥaŷŷ)”.

Dice el Altísimo: {Y cuando os lancéis desde ‘Arafāt, recordad a Allah junto al Lugar-Símbolo Sagrado; y recordadlo tal como os guió, pues ciertamente antes de ello estabais entre los extraviados} En ello hay dieciséis cuestiones [1780]:

La primera: Dice el Altísimo: «Y cuando os lancéis»; es decir, cuando os precipitéis/avancéis con ímpetu. Y se dice: “rebosó el recipiente” cuando se llenó hasta derramarse por sus lados. Y un hombre fayyāḍ: es decir, desbordante en dádivas. Dijo Zuhayr:

«Y un blanco, desbordante, cuyas manos son nube *** para quien acude a él: sus excedentes no cesan» [1781]

Y un ḥadiz mustafīḍ: es decir, difundido.

La segunda: Dice el Altísimo: «desde ‘Arafāt». La lectura de la mayoría es «‘Arafāt» con tanwīn; y así también si llamaras a una mujer “Muslimāt”; porque el tanwīn aquí no es una diferencia entre lo declinable y lo indeclinable para que lo omitas, sino que es como la nūn en “Muslimīn”. Dijo al-Naḥḥās: esto es lo bueno. Y Sībawayh transmitió de los árabes la omisión del tanwīn en ‘Arafāt; dicen: “esta es ‘Arafāt, oh tú”, y “vi ‘Arafāt, oh tú”, con kasra en la tā’ y sin tanwīn. Dijo: cuando la hicieron definida, omitieron el tanwīn. Y al-Ajfaš y los kufíes transmitieron la fatḥa de la tā’, por analogía con la tā’ de Fāṭima y Ṭalḥa. Y recitaron:

«La divisé desde Aḏru‘āt, y su gente *** en Yaṯrib: la más cercana de sus moradas es una mirada elevada»

La primera opinión es mejor: que el tanwīn en ello es como en “Muslimāt”; la kasra corresponde a la yā’ en “Muslimīn” y el tanwīn corresponde a la nūn. Y ‘Arafāt es un nombre propio, denominado con un plural, como Aḏru‘āt. Y se dijo: fue llamado por lo que lo rodea, como “tierra sabāsib” [1782] Y se dijo: se llamó esa zona ‘Arafāt porque la gente se reconoce allí. Y se dijo: porque Adán, cuando descendió, cayó en la India, y Ḥawwā’ en Ŷidda; y se reunieron, tras larga búsqueda, en ‘Arafāt el día de ‘Arafa y se reconocieron [1783]; por eso se llamó el día ‘Arafa y el lugar ‘Arafāt. Lo dijo al-Ḍaḥḥāk. Y se dijo otra cosa, según lo ya mencionado en Su dicho, Altísimo sea: «Y muéstranos nuestros ritos [1784]» [al-Baqara: 128]. Ibn ‘Aṭiyya dijo: lo aparente es que su nombre es “improvisado” (murtaŷal), como los demás nombres de lugares. Y ‘Arafa es Nu‘mān al-Arāk; y sobre ella dice el poeta:

«Me aprovisioné en Nu‘mān de una rama de arāk *** para Hind; pero ¿quién se la hará llegar a Hind?»

Y se dijo: deriva de al-‘arf, que es el buen olor. Dijo Allah, Altísimo sea: «la dio a conocer para ellos [1785]» [Muḥammad: 6]; es decir, la perfumó. Así, es fragante, a diferencia de Minā, donde hay excrementos [1786] y sangre; por eso se llamó ‘Arafāt. Y el día de la permanencia (wuqūf) es el día de ‘Arafa. Y algunos dijeron: el origen de estos dos nombres procede de la paciencia; se dice: “un hombre ‘ārif” cuando es paciente y humilde. Y se dice en el proverbio: “el alma es ‘arūf, y lo que le cargas lo soporta”. Dijo:

«Así soporté, ‘ārifa, por ello, libre…» [1787]

es decir, un alma paciente. Y dijo Ḏū l-Rumma:

«‘Arūf ante lo que los decretos trazaron sobre él» [1788]

es decir, paciente ante el decreto de Allah. Así se denominó con este nombre por la sumisión de los peregrinos, su humillación y su paciencia en la súplica y en las diversas pruebas y en soportar las dificultades, para establecer este acto de adoración.

La tercera: Los sabios han consensuado que quien se detiene en ‘Arafa el día de ‘Arafa antes del mediodía (zawāl) y luego parte de allí antes del mediodía, no se le computa esa permanencia previa al mediodía. Y han consensuado la validez completa del ḥaŷŷ de quien se detiene en ‘Arafa después del mediodía y parte de día antes de la noche; excepto Mālik b. Anas, pues dijo: es necesario tomar algo de la noche. En cuanto a quien se detiene en ‘Arafa de noche, no hay discrepancia en la Umma sobre la completitud de su ḥaŷŷ. La prueba para la mayoría es el carácter absoluto de Su dicho, Altísimo sea: «Y cuando os lancéis desde ‘Arafāt», sin especificar noche o día; y el ḥadiz de ‘Urwa b. Muḍarris, quien dijo: Vine al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— mientras estaba en el lugar de permanencia en Ŷam‘, y dije: “¡Mensajero de Allah! Vengo desde las dos montañas de Ṭayy’; he agotado mi montura y he fatigado mi alma; por Allah, no he dejado montaña [1789] sin detenerme en ella. ¿Tengo ḥaŷŷ, Mensajero de Allah?”. El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: (Quien rece con nosotros la oración del alba en Ŷam‘, habiendo acudido antes a ‘Arafāt, de noche o de día, habrá cumplido su tafath [1790] y su ḥaŷŷ quedará completo). Lo transmitieron varios imames, entre ellos Abū Dāwūd, al-Nasā’ī y al-Dāraquṭnī —y la formulación es la suya—. Y al-Tirmiḏī dijo: ḥadiz ḥasan ṣaḥīḥ. Abū ‘Umar dijo: el ḥadiz de ‘Urwa b. Muḍarris al-Ṭā’ī es firme y auténtico; lo transmitió un grupo de los compañeros fiables de al-Ša‘bī, de al-Ša‘bī, de ‘Urwa b. Muḍarris; entre ellos Ismā‘īl b. Abī Jālid, Dāwūd b. Abī Hind, Zakariyyā b. Abī Zā’ida, ‘Abd Allāh b. Abī l-Safar y Muṭarrif; todos de al-Ša‘bī, de ‘Urwa b. Muḍarris b. Aws b. Ḥāriṯa b. Lām. La prueba de Mālik, a partir de la Sunna establecida, es el largo ḥadiz de Ŷābir, que مسلم transmitió; y en él: “No cesó de permanecer en pie hasta que se puso el sol y se desvaneció un poco el amarilleo, hasta que desapareció el disco”. Y sus actos son obligatorios, especialmente en el ḥaŷŷ, pues dijo: (Tomad de mí vuestros ritos).

La cuarta: La mayoría discrepó sobre quien parte antes de la puesta del sol y no regresa: ¿qué debe, con la validez del ḥaŷŷ? ‘Aṭā’, Sufyān al-Ṯawrī, al-Šāfi‘ī, Aḥmad, Abū Ṯawr, los compañeros de la opinión y otros dijeron: debe un sacrificio (dam). Al-Ḥasan al-Baṣrī dijo: debe una ofrenda (hady). Ibn Ŷurayŷ dijo: debe una camella. Mālik dijo: debe un ḥaŷŷ al año siguiente, y la ofrenda la degüella en el ḥaŷŷ del año siguiente; es como quien pierde el ḥaŷŷ. Si vuelve a ‘Arafa hasta partir después de la puesta del sol, al-Šāfi‘ī dijo: no debe nada; y es la opinión de Aḥmad, Isḥāq y Dāwūd; y así lo sostuvo al-Ṭabarī. Abū Ḥanīfa y sus compañeros, y al-Ṯawrī, dijeron: no se le cae el dam aunque regrese después de la puesta del sol; y así lo dijo Abū Ṯawr.

La quinta: No hay discrepancia entre los sabios en que la permanencia en ‘Arafa montado, para quien puede, es mejor; porque el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— permaneció así hasta partir de allí tras la puesta del sol, e hizo montar detrás a Usāma b. Zayd. Esto está preservado en el largo ḥadiz de Ŷābir y en el ḥadiz de ‘Alī, y también en el ḥadiz de Ibn ‘Abbās. Ŷābir dijo: (Luego montó el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— hasta llegar al lugar de permanencia; puso el vientre de su camella al-Qaṣwā’ hacia las rocas [1791], y puso el ḥabl [1792] de los peatones delante de él, y se orientó hacia la qibla; y no cesó de permanecer en pie hasta que se puso el sol y se desvaneció un poco el amarilleo, hasta que desapareció el disco; e hizo montar detrás a Usāma b. Zayd…). Si no puede montar, permanece de pie sobre sus pies, suplicando, mientras pueda; y no hay inconveniente en sentarse si no puede permanecer de pie. Y en permanecer montado hay ostentación noble y engrandecimiento del ḥaŷŷ: «Y quien engrandece los ritos de Allah, ello es de la piedad de los corazones [1793]» [al-Ḥaŷŷ: 32]. Ibn Wahb dijo en su Muwaṭṭa’: Mālik me dijo: “Permanecer en ‘Arafa sobre monturas y camellos me es más querido que permanecer de pie”. Dijo: “Y quien permanezca de pie, no hay inconveniente en que descanse”.

La sexta: Está establecido en el Ṣaḥīḥ de Muslim y otros, de Usāma b. Zayd, que él —la paz sea con él— (cuando partía de ‘Arafa avanzaba al paso ‘anaq [1794]; y cuando encontraba un claro, aceleraba —naṣṣa—). Dijo Hišām b. ‘Urwa: el naṣṣ está por encima del ‘anaq. Y así debe ser para los imames de los peregrinos y quienes estén por debajo de ellos; porque apresurar la marcha hacia Muzdalifa es apresurar la oración allí. Y es sabido que el magrib no se reza esa noche sino junto con el ‘išā’ en Muzdalifa; esa es su Sunna, como vendrá su explicación, si Allah, Altísimo sea, quiere.

La séptima: El sentido aparente de la generalidad del Corán y de la Sunna establecida indica que toda ‘Arafa es lugar de permanencia. Dijo —la paz sea con él—: (He permanecido aquí, y toda ‘Arafa es lugar de permanencia). Lo transmitió Muslim y otros, del largo ḥadiz de Ŷābir. Y en el Muwaṭṭa’ de Mālik consta que le llegó que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: (Toda ‘Arafa es lugar de permanencia; elevaos por encima del fondo de ‘Urana. Y toda Muzdalifa es lugar de permanencia; elevaos por encima del fondo de Muḥassir). Ibn ‘Abd al-Barr dijo: este ḥadiz se conecta por el ḥadiz de Ŷābir b. ‘Abd Allāh, y por el ḥadiz de Ibn ‘Abbās, y por el ḥadiz de ‘Alī b. Abī Ṭālib. La mayoría de los relatos no contienen la excepción del fondo de ‘Urana respecto de ‘Arafa, ni del fondo de Muḥassir respecto de Muzdalifa. Así lo transmitieron también los ḥuffāẓ fiables y firmes de la gente del ḥadiz en el ḥadiz de Ŷa‘far b. Muḥammad, de su padre, de Ŷābir.

Abū ‘Umar dijo: los juristas discreparon sobre quien permanece en ‘Arafa en ‘Urana. Mālik —según lo que Ibn al-Munḏir transmitió de él— dijo: derrama sangre (sacrificio) y su ḥaŷŷ es completo. Esta es una transmisión de Jālid b. Nizār de Mālik. Y Abū l-Muṣ‘ab mencionó que es como quien no ha permanecido: su ḥaŷŷ se pierde, y debe el ḥaŷŷ al año siguiente si permaneció en el fondo de ‘Urana. Se transmitió de Ibn ‘Abbās que dijo: quien parte desde ‘Urana no tiene ḥaŷŷ. Es la opinión de Ibn al-Qāsim y Sālim. Ibn al-Munḏir atribuyó esta opinión a al-Šāfi‘ī; dijo: y con ello digo: no le basta permanecer en un lugar en el que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— ordenó no permanecer. Ibn ‘Abd al-Barr dijo: la excepción del fondo de ‘Urana respecto de ‘Arafa no ha llegado de un modo que obligue su ḥaŷŷ, ni por vía de transmisión ni por vía de consenso. La prueba de quienes siguieron la vía de Abū l-Muṣ‘ab es que la permanencia en ‘Arafa es un deber consensuado en un lugar determinado; no es lícito cumplirlo sino con certeza, y no hay certeza con la discrepancia. Y el fondo de ‘Urana se dice con fatḥa de la rā’ y con ḍamma; está al oeste de la mezquita de ‘Arafa, hasta el punto de que (algunos sabios han dicho: si el muro occidental de la mezquita de ‘Arafa cayera, caería en el fondo de ‘Urana). Y al-Bāŷī نقلó de Ibn Ḥabīb que ‘Arafa está en el ḥill, y ‘Urana en el ḥaram. Abū ‘Umar dijo: en cuanto al fondo de Muḥassir, Wakī‘ mencionó: nos narró Sufyān, de Abū l-Zubayr, de Ŷābir, que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— (aceleró el paso [1795] en el fondo de Muḥassir).

La octava: No hay inconveniente en el ta‘rīf en las mezquitas el día de ‘Arafa fuera de ‘Arafa, por analogía con la gente de ‘Arafa. Šu‘ba روایتó de Qatāda, de al-Ḥasan, que dijo: el primero en hacer eso fue Ibn ‘Abbās en Baṣra; es decir, la reunión de la gente el día de ‘Arafa en la mezquita de Baṣra. Mūsā b. Abī ‘Ā’iša dijo: vi a ‘Umar b. Ḥurayṯ predicar el día de ‘Arafa, y la gente se reunió en torno a él. Al-Aṯram dijo: pregunté a Aḥmad b. Ḥanbal sobre el ta‘rīf en las ciudades: se reúnen el día de ‘Arafa. Dijo: “Espero que no haya inconveniente; lo hicieron más de uno: al-Ḥasan, Bakr, Ṯābit y Muḥammad b. Wāsi‘; asistían a la mezquita el día de ‘Arafa”.

La novena: Sobre el mérito del día de ‘Arafa: su mérito es inmenso y su recompensa, enorme. Allah expía en él los grandes pecados y multiplica en él las obras rectas. Dijo —la paz sea con él—: (El ayuno del día de ‘Arafa expía el año pasado y el venidero). Lo transmitió el Ṣaḥīḥ. Y dijo —la paz sea con él—: (La mejor súplica es la súplica del día de ‘Arafa; y lo mejor que he dicho yo y los profetas antes de mí es: no hay divinidad sino Allah, Único, sin asociado). Y al-Dāraquṭnī روایتó de ‘Ā’iša que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: (No hay día en que Allah libere a más personas del Fuego que el día de ‘Arafa; y ciertamente Él —Poderoso y Majestuoso— se acerca, luego se gloría de ellos ante los ángeles y dice: “¿Qué quieren هؤلاء?”). Y en el Muwaṭṭa’ consta, de ‘Ubayd Allāh b. Kurayz, que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: (No se ha visto al demonio un día en que esté más pequeño, más vil, más rechazado y más airado que el día de ‘Arafa; y ello no es sino por lo que ve del descenso de la misericordia y del perdón de Allah de los grandes pecados; salvo lo que vio el día de Badr). Se dijo: “¿Y qué vio el día de Badr [1796], Mensajero de Allah?”. Dijo: (Vio a Ŷibrīl disponiendo a los ángeles [1797]). Abū ‘Umar dijo: este ḥadiz lo روایتó Abū l-Naḍr Ismā‘īl b. Ibrāhīm al-‘Aŷlī, de Mālik, de Ibrāhīm b. Abī ‘Abla, de Ṭalḥa b. ‘Ubayd b. Kurayz, de su padre; y no dijo “de su padre” en este ḥadiz sino él, y no es nada; lo correcto es lo que está en el Muwaṭṭa’. Y al-Tirmiḏī al-Ḥakīm mencionó en Nawādir al-Uṣūl: nos narró Ḥātim b. Nu‘aym al-Tamīmī Abū Rūḥ; dijo: nos narró Hišām b. ‘Abd al-Malik Abū l-Walīd al-Ṭayālisī; dijo: nos narró ‘Abd al-Qāhir b. al-Sarī al-Sulamī; dijo: me narró Ibn Lakanāna b. ‘Abbās b. Mirdās, de su padre, de su abuelo ‘Abbās b. Mirdās, que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— (suplicó por su comunidad la tarde de ‘Arafa pidiendo perdón y misericordia, e intensificó la súplica; y se le respondió: “Ciertamente lo he hecho, salvo la injusticia de unos contra otros. En cuanto a sus pecados entre Yo y ellos, los he perdonado”. Dijo: “¡Señor! Tú eres capaz de recompensar a este oprimido con algo mejor que su agravio, y de perdonar a este opresor”. Y no se le respondió esa tarde. Cuando fue la mañana —la mañana de Muzdalifa— se esforzó en la súplica y se le respondió: “Ciertamente los he perdonado”. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— sonrió. Se le dijo: “¿Has sonreído, Mensajero de Allah, en una hora en la que no solías sonreír?”. Dijo: “He sonreído por el enemigo de Allah, Iblīs: cuando supo que Allah me había respondido respecto de mi comunidad, se precipitó invocando ruina y perdición, echándose tierra sobre la cabeza y huyendo”). Y Abū ‘Abd al-Ghanī al-Ḥasan [1798] b. ‘Alī mencionó: nos narró ‘Abd al-Razzāq; nos narró Mālik, de Abū l-Zinād, de al-A‘raŷ, de Abū Hurayra, que dijo: el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: (Cuando es el día de ‘Arafa, Allah perdona al peregrino puro; y cuando es la noche de Muzdalifa, Allah perdona a los comerciantes; y cuando es el día de Minā, Allah perdona a los camelleros; y cuando es el día de Ŷamrat al-‘Aqaba, Allah perdona a los mendicantes; y no presencia ese lugar de permanencia criatura alguna que diga “no hay divinidad sino Allah” sin que se le perdone). Abū ‘Umar dijo: este ḥadiz es extraño en la transmisión de Mālik, y no se conserva de él sino por esta vía; y no conozco a Abū ‘Abd al-Ghanī. Los sabios no han dejado de ser indulgentes consigo mismos en las transmisiones de رغائب y فضائل de cualquiera; pero eran estrictos en los ḥadices de الأحكام.

La décima: Los sabios consideraron recomendable ayunar el día de ‘Arafa, excepto en ‘Arafa. Los imames transmitieron —y la formulación es la de al-Tirmiḏī— de Ibn ‘Abbās que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— rompió el ayuno en ‘Arafa, y Umm al-Faḍl le envió leche y él bebió. Dijo: ḥadiz ḥasan ṣaḥīḥ. Y se transmitió de Ibn ‘Umar que dijo: (Hice ḥaŷŷ con el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y no lo ayunó —es decir, el día de ‘Arafa—; y con Abū Bakr y no lo ayunó; y con ‘Umar y no lo ayunó). Y la práctica, según la mayoría de los sabios, es esta: recomiendan romper el ayuno en ‘Arafa para que el hombre se fortalezca para la súplica. Y algunos sabios ayunaron el día de ‘Arafa en ‘Arafa. Se transmitió con isnād de Ibn ‘Umar un ḥadiz como el primero, y añadió al final: “y con ‘Uṯmān y no lo ayunó; y yo no lo ayuno, ni lo ordeno ni lo prohíbo”; ḥadiz ḥasan. Lo mencionó Ibn al-Munḏir. ‘Aṭā’ dijo sobre el ayuno del día de ‘Arafa: “Ayuno en invierno y no ayuno en verano”. Yaḥyā al-Anṣārī dijo: “Es obligatorio romper el ayuno el día de ‘Arafa”. Y ‘Uṯmān b. Abī l-‘Āṣī, Ibn al-Zubayr y ‘Ā’iša ayunaban el día de ‘Arafa. Ibn al-Munḏir dijo: romper el ayuno el día de ‘Arafa en ‘Arafāt me es más querido, siguiendo al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—; y ayunar fuera de ‘Arafa me es más querido, por la palabra del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuando fue preguntado por el ayuno del día de ‘Arafa y dijo: (Expía el año pasado y el venidero). Y hemos transmitido de ‘Aṭā’ que dijo: quien rompe el ayuno el día de ‘Arafa para fortalecerse para la súplica, tiene una recompensa como la del ayunante.

La undécima: Dice el Altísimo: «recordad a Allah junto al Lugar-Símbolo Sagrado»; es decir, recordadlo con la súplica y la talbiya junto al Lugar-Símbolo Sagrado. Se llama Ŷam‘ porque reúne el magrib y el ‘išā’; lo dijo Qatāda. Y se dijo: por la reunión de Adán allí con Ḥawwā’, y se acercó a ella (izdalafa), es decir, se aproximó; y por ello se llamó al-Muzdalifa. Y es posible decir: se llamó por el acto de sus gentes, porque se acercan a Allah (yazdalifūna), es decir, se aproximan mediante la permanencia allí. Y se llamó maš‘ar por al-ši‘ār, que es la señal, porque es un hito del ḥaŷŷ, de la oración y de pernoctar allí; y la súplica junto a él es de los ritos del ḥaŷŷ. Y fue descrito como “sagrado” por su sacralidad.

La duodécima: Está establecido que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— rezó el magrib y el ‘išā’ en Muzdalifa juntos. Y los sabios han consensuado —sin discrepancia entre ellos— que la Sunna es que el peregrino reúna en Ŷam‘ entre el magrib y el ‘išā’. Discreparon sobre quien los reza antes de llegar a Ŷam‘. Mālik dijo: quien permanece con el imām y parte con su partida, no reza hasta llegar a Muzdalifa y reunir entre ambas; y se apoyó en su dicho a Usāma b. Zayd: (La oración está delante de ti). Ibn Ḥabīb dijo: quien reza antes de llegar a Muzdalifa sin excusa, repite cuando lo sepa, como quien ha rezado antes del mediodía, por su dicho —la paz sea con él—: (La oración está delante de ti). Y así lo dijo Abū Ḥanīfa. Ašhab dijo: no tiene que repetir; salvo que las rece antes de la desaparición del crepúsculo, en cuyo caso repite solo el ‘išā’. Y así lo dijo al-Šāfi‘ī; y es lo que defendió el juez Abū l-Ḥasan. Argumentó que son dos oraciones cuya reunión es Sunna, y ello no es condición de su validez, sino que es en el sentido de recomendación, como la reunión entre ẓuhr y ‘aṣr en ‘Arafa. Ibn al-Munḏir eligió esta opinión, y la atribuyó a ‘Aṭā’ b. Abī Rabāḥ, ‘Urwa b. al-Zubayr, al-Qāsim b. Muḥammad, Sa‘īd b. Ŷubayr, Aḥmad, Isḥāq, Abū Ṯawr y Ya‘qūb. Y se transmitió de al-Šāfi‘ī que dijo: no reza hasta llegar a Muzdalifa; y si le alcanza la mitad de la noche antes de llegar a Muzdalifa, los reza.

La decimotercera: Quien se apresura y llega a Muzdalifa antes de la desaparición del crepúsculo, Ibn Ḥabīb dijo: no hay oración para quien se apresura a Muzdalifa antes de la desaparición del crepúsculo, [ni para imām ni para otro hasta que desaparezca el crepúsculo] [1799], por su dicho —la paz sea con él—: (La oración está delante de ti). Luego los reza en Muzdalifa después de la desaparición del crepúsculo [y por el sentido: el tiempo de esta oración es después de la desaparición del crepúsculo] [1800]; no es lícito realizarla antes. Si tuviera tiempo antes de la desaparición del crepúsculo, no se habría retrasado más allá de él.

La decimocuarta: En cuanto a quien llega a ‘Arafa después de la partida del imām, o quien tiene una excusa entre quienes permanecieron con el imām, Ibn al-Mawwāz dijo: quien permanezca después del imām, que rece cada oración en su tiempo. Y Mālik dijo sobre quien tiene una excusa que le impide estar con el imām: reza, cuando desaparece el crepúsculo, las dos oraciones reuniéndolas. Ibn al-Qāsim dijo sobre quien permaneció después del imām: si espera llegar a Muzdalifa en el tercio de la noche, que retrase la oración hasta llegar a Muzdalifa; si no, que rece cada oración en su tiempo. Así, Ibn al-Mawwāz hizo que el retraso de la oración hasta Muzdalifa fuera para quien permaneció con el imām, no para otro. Mālik consideró el tiempo, no el lugar. E Ibn al-Qāsim consideró el tiempo preferente de la oración y el lugar: si temía perder el tiempo preferente, caía la consideración del lugar, y era más apropiado atender al tiempo preferente.

La decimoquinta: Los sabios discreparon sobre la forma de la oración en Muzdalifa en dos aspectos: uno, el adhān y la iqāma; y el otro, si su reunión debe ser contigua sin separación por una acción, o si se permite una acción entre ambas, como descargar los equipajes y cosas semejantes. En cuanto al adhān y la iqāma, está establecido que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— rezó el magrib y el ‘išā’ en Muzdalifa con un solo adhān y dos iqāmas. Lo transmitió el Ṣaḥīḥ en el largo ḥadiz de Ŷābir. Y así lo dijeron Aḥmad b. Ḥanbal, Abū Ṯawr e Ibn al-Munḏir. Mālik dijo: los reza con dos adhānes y dos iqāmas; y así también el ẓuhr y el ‘aṣr en ‘Arafa; salvo que eso es al inicio del tiempo del ẓuhr por consenso. Abū ‘Umar dijo: no conozco, en lo que dijo Mālik, ḥadiz alguno elevado al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— por ninguna vía; pero se transmitió de ‘Umar b. al-Jaṭṭāb, e Ibn al-Munḏir añadió a Ibn Mas‘ūd. Y entre los argumentos para Mālik, desde la consideración racional, está que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— estableció en las dos oraciones de Muzdalifa y ‘Arafa que el tiempo de ambas es un solo tiempo; y si su tiempo es uno y cada oración se reza en su tiempo, ninguna de las dos es más merecedora del adhān y la iqāma que la otra, pues ninguna se está recuperando (qaḍā’), sino que es una oración realizada en su tiempo. Y toda oración realizada en su tiempo, su Sunna es que se le haga adhān y se establezca iqāma en congregación. Esto es claro. Y Allah sabe más. Otros dijeron: la primera de ambas se reza con adhān e iqāma; y la segunda se reza sin adhān ni iqāma. Dijeron: ‘Umar ordenó el segundo adhān porque la gente se había dispersado para su cena, y se hizo adhān para reunirlos. Dijeron: así decimos si la gente se dispersa del imām para cenar u otra cosa: ordena a los mu’adhdines que hagan adhān para reunirlos; y cuando se hace adhān, se hace iqāma. Dijeron: este es el sentido de lo transmitido de ‘Umar. Y mencionaron el ḥadiz de ‘Abd al-Raḥmān b. Yazīd: Ibn Mas‘ūd solía poner la cena entre las dos oraciones en Muzdalifa; y en otra vía: rezó cada oración con adhān e iqāma. Lo mencionó ‘Abd al-Razzāq. Otros dijeron: se rezan ambas oraciones en Muzdalifa con iqāma y sin adhān en ninguna de las dos. Se transmitió de Ibn ‘Umar, y así lo dijo al-Ṯawrī. ‘Abd al-Razzāq y ‘Abd al-Malik b. al-Ṣabāḥ mencionaron, de al-Ṯawrī, de Salama b. Kuhayl, de Sa‘īd b. Ŷubayr, de Ibn ‘Umar, que dijo: (El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— reunió entre el magrib y el ‘išā’ en Ŷam‘: rezó el magrib tres (rak‘āt) y el ‘išā’ dos, con una sola iqāma). Otros dijeron: se rezan ambas oraciones juntas entre el magrib y el ‘išā’ en Ŷam‘ con un solo adhān y una sola iqāma. Se apoyaron en lo que Hushaym روایتó de Yūnus b. ‘Ubayd, de Sa‘īd b. Ŷubayr, de Ibn ‘Umar: que reunió entre el magrib y el ‘išā’ en Ŷam‘ con un solo adhān y una sola iqāma, sin poner nada entre ambas. Y se transmitió algo semejante, elevado, del ḥadiz de Juẓayma b. Ṯābit, pero no es fuerte. Al-Ŷawzaŷānī [1801]نقلó de Muḥammad b. al-Ḥasan, de Abū Yūsuf, de Abū Ḥanīfa, que ambas se rezan con un solo adhān y dos iqāmas: se hace adhān para el magrib y se hace iqāma solo para el ‘išā’. A esto fue al-Ṭaḥāwī por el ḥadiz de Ŷābir; y es la primera opinión, y sobre ella se apoya. Otros dijeron: se rezan con dos iqāmas sin adhān para ninguna de las dos. Entre quienes dijeron esto están al-Šāfi‘ī y sus compañeros, Isḥāq y Aḥmad b. Ḥanbal en una de sus dos opiniones; y es la opinión de Sālim b. ‘Abd Allāh y al-Qāsim b. Muḥammad. Argumentaron con lo que ‘Abd al-Razzāq mencionó de Ma‘mar, de Ibn Šihāb, de Sālim, de Ibn ‘Umar: (que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuando llegó a Muzdalifa reunió entre el magrib y el ‘išā’: rezó el magrib tres y el ‘išā’ dos, con iqāma para cada una de las dos, y no rezó nada entre ambas). Abū ‘Umar dijo: los آثار de Ibn ‘Umar en esta opinión son de lo más firme que se transmitió de él en este capítulo; pero admiten interpretación. El ḥadiz de Ŷābir no presenta اختلاف, por lo que es más digno. Y en esta cuestión no hay lugar para la consideración racional: en ella hay seguimiento.

La decimosexta: En cuanto a separar entre ambas oraciones con una acción distinta de la oración, está establecido por Usāma b. Zayd (que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuando llegó a Muzdalifa descendió, hizo ablución y completó la ablución; luego se estableció la oración y rezó el magrib; después cada persona hizo arrodillar a su camello en su lugar; luego se estableció la oración y la rezó, y no rezó nada entre ambas). En una versión: (y no desataron [1802] hasta que se estableció el ‘išā’ último; entonces rezó y luego desataron). Ya mencionamos antes, de Ibn Mas‘ūd, que solía poner la cena entre ambas oraciones; en esto hay licitud de separar entre ambas oraciones en Ŷam‘. Se preguntó a Mālik sobre quien llega a Muzdalifa: “¿Empieza por la oración o retrasa hasta descargar de su montura?”. Dijo: “En cuanto al equipaje ligero, no hay inconveniente en empezar por él antes de la oración; pero en cuanto a las literas y las cargas pesadas, no lo veo [1803]; que empiece por las dos oraciones y luego descargue de su montura”. Ašhab dijo en sus libros: puede descargar su equipaje antes de la oración; y que lo descargue después de rezar el magrib me es más querido, mientras no se vea forzado a ello, por el peso sobre su montura o por otra excusa. En cuanto a la oración voluntaria entre ambas, Ibn al-Munḏir dijo: no sé que discrepen en que es Sunna que quien reúne entre ambas oraciones no haga nafl entre ellas; y en el ḥadiz de Usāma: “y no rezó nada entre ambas”.

La decimoséptima: En cuanto a pernoctar en Muzdalifa, no es un pilar del ḥaŷŷ según la mayoría. Discreparon sobre lo que debe quien no pernocta en Muzdalifa la noche del sacrificio y no permanece en Ŷam‘. Mālik dijo: quien no pernocta allí debe un sacrificio; y quien permanece allí la mayor parte de su noche no debe nada; porque pernoctar allí la noche del sacrificio es, para Mālik y sus compañeros, una Sunna enfatizada, no una obligación. Y es parecido el dicho de ‘Aṭā’, al-Zuhrī, Qatāda, Sufyān al-Ṯawrī, Aḥmad, Isḥāq, Abū Ṯawr y los أصحاب الرأي sobre quien no pernocta. Al-Šāfi‘ī dijo: si sale de allí después de la mitad de la noche, no debe nada; y si sale antes de la mitad de la noche y no regresa a Muzdalifa, ofrece rescate (iftidā’), y el rescate es una oveja. ‘Ikrima, al-Ša‘bī, al-Naja‘ī y al-Ḥasan al-Baṣrī dijeron: la permanencia en Muzdalifa es فرض; y quien pierde Ŷam‘ y no permanece, ha perdido el ḥaŷŷ, y convierte su iḥrām en ‘umra. Se transmitió eso de Ibn al-Zubayr; es la opinión de al-Awzā‘ī. Y se transmitió de al-Ṯawrī algo semejante; lo más correcto de él es que la permanencia allí es una Sunna enfatizada. Ḥammād b. Abī Sulaymān dijo: quien pierde la partida desde Ŷam‘ ha perdido el ḥaŷŷ; que se desvista del iḥrām con una ‘umra y luego haga ḥaŷŷ al año siguiente. Argumentaron con el ظاهر del Libro y la Sunna. En cuanto al Libro: la palabra de Allah, Altísimo sea: «Y cuando os lancéis desde ‘Arafāt, recordad a Allah junto al Lugar-Símbolo Sagrado». Y en cuanto a la Sunna: su dicho —la paz sea con él—: (Quien alcance Ŷam‘ y permanezca con la gente hasta que partan, ha alcanzado; y quien no alcance eso, no tiene ḥaŷŷ). Lo mencionó Ibn al-Munḏir. Y al-Dāraquṭnī روایتó de ‘Urwa b. Muḍarris, que dijo: vine al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— mientras estaba en Ŷam‘, y le dije: “¡Mensajero de Allah! ¿Tengo ḥaŷŷ?”. Dijo: (Quien rece con nosotros esta oración, luego permanezca con nosotros hasta que partamos, habiendo partido antes [desde ‘Arafāt] [1804] de noche o de día, su ḥaŷŷ queda completo y ha cumplido su tafath). Al-Ša‘bī dijo: quien no permanece en Ŷam‘ la convierte en ‘umra. Quienes argumentaron para la mayoría respondieron: en cuanto a la aleya, no hay en ella prueba de obligatoriedad de la permanencia ni del pernoctar, pues eso no se menciona en ella; solo hay el mero recuerdo. Y todos han consensuado que si permaneciera en Muzdalifa y no recordara a Allah, su ḥaŷŷ es completo. Si el recuerdo ordenado no es parte esencial del ḥaŷŷ, entonces la presencia del lugar es aún más merecedora de no serlo. Abū ‘Umar dijo: asimismo han consensuado que cuando sale el sol el día del sacrificio, ha pasado el tiempo de la permanencia en Ŷam‘; y que quien alcanza la permanencia allí antes de la salida del sol, la ha alcanzado, tanto según quien dice que es فرض como según quien dice que es Sunna. En cuanto al ḥadiz de ‘Urwa b. Muḍarris, en algunas de sus vías viene la aclaración de la permanencia en ‘Arafa, no del pernoctar en Muzdalifa. Y semejante es el ḥadiz de ‘Abd al-Raḥmān b. Ya‘mur al-Daylī, quien dijo: presencié al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en ‘Arafa; y vinieron a él unas gentes de Najd y le preguntaron por el ḥaŷŷ. El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: (El ḥaŷŷ es ‘Arafa: quien la alcance antes de que despunte el alba de la noche de Ŷam‘, su ḥaŷŷ queda completo). Lo transmitió al-Nasā’ī: nos informó Isḥāq b. Ibrāhīm; dijo: nos narró Wakī‘; dijo: nos narró Sufyān —es decir, al-Ṯawrī— de Bukayr b. ‘Aṭā’, de ‘Abd al-Raḥmān b. Ya‘mur al-Daylī, que dijo: “presencié…”, y lo mencionó. E Ibn ‘Uyayna lo transmitió de Bukayr, de ‘Abd al-Raḥmān b. Ya‘mur al-Daylī, que dijo: presencié al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— decir: (El ḥaŷŷ es ‘Arafāt: quien alcance ‘Arafa antes de que despunte el alba, ha alcanzado. Y los días de Minā son tres: quien se apresure en dos días, no hay culpa sobre él; y quien se retrase, no hay culpa sobre él). Y su dicho en el ḥadiz de ‘Urwa: (Quien rece nuestra oración esta…). Mencionó la oración en Muzdalifa; y los sabios han consensuado que si pernoctara allí, permaneciera y se durmiera y no rezara con el imām hasta que se le pasara, su ḥaŷŷ es completo. Cuando la presencia de la oración con el imām no es parte esencial del ḥaŷŷ, la permanencia en el lugar donde se realiza la oración es más merecedora de ser así. Dijeron: no se confirma por este ḥadiz ese فرض sino en ‘Arafa en particular.

La decimoctava [1805]: Dice el Altísimo: «y recordadlo tal como os guió». Reiteró la orden como énfasis, como cuando dices: “lanza, lanza”. Y se dijo: la primera es una orden de recuerdo junto al Lugar-Símbolo Sagrado; y la segunda es una orden de recuerdo conforme a la norma de la sinceridad. Y se dijo: lo pretendido por la segunda es enumerar la gracia y ordenar agradecerla. Luego les recordó el estado de su extravío para que se manifieste la magnitud del favor, y dijo: «pues ciertamente antes de ello estabais entre los extraviados». La kāf en «como» es un calificativo de una fuente elidida; y «mā» es مصدرية o bien “kāffa”. El sentido es: recordadlo con un recuerdo bueno, tal como os guió con una guía buena; y recordadlo tal como os enseñó cómo recordarlo: no os apartéis de ello. Y «in» es aligerada de la الثقيلة; lo indica la entrada de la lām en el predicado, dijo Sībawayh. Al-Farrā’ dijo: es negativa con el sentido de mā, y la lām con el sentido de illā, como dijo:

«¡Que tu madre te pierda! Si matas a un musulmán, ciertamente… *** cae sobre ti el castigo del Misericordioso» [1806]

O con el sentido de “qad”, es decir: “ciertamente estabais…”. Son tres opiniones. Y el pronombre en «antes de ello» retorna a la guía. Y se dijo: al Corán; es decir: antes de su descenso no erais sino extraviados. Y si quieres, al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— como alusión a algo no mencionado; pero la primera es más evidente. Y Allah sabe más.

[1775] [1776] [1777] [1778] [1779] [1780] [1781] [1782] [1783] [1784] [1785] [1786] [1787] [1788] [1789] [1790] [1791] [1792] [1793] [1794] [1795] [1796] [1797] [1798] [1799] [1800] [1801] [1802] [1803] [1804] [1805] [1806]

Notas y Referencias

[1775] Véase t. 18, p. 108.

[1776] Lo que figura en al-Bujārī es: «Ḏū l-Maŷāz y ‘Ukāẓ eran el lugar de comercio de la gente en la ŷāhiliyya; cuando llegó el Islam, como que lo detestaron, hasta que descendió…», etc. ‘Ukāẓ: palmeral en un valle, entre él y al-Ṭā’if hay una noche, y entre él y La Meca hay tres noches. Ḏū l-Maŷāz: detrás de ‘Arafa. Maŷanna: en Marr al-Ẓahrān, cerca de un monte llamado al-Aṣfar; está en la parte baja de La Meca, a distancia de un barīd de ella. Estos eran mercados de los árabes. La gente de la ŷāhiliyya amanecía en ‘Ukāẓ el día en que se avistaba el creciente de Ḏū l-Qa‘da; luego iban de allí a Maŷanna tras veinte días transcurridos de Ḏū l-Qa‘da. Cuando veían el creciente de Ḏū l-Ḥiŷŷa, iban de Maŷanna a Ḏū l-Maŷāz; permanecían allí ocho noches, y luego iban a ‘Arafa. Estos mercados siguieron en pie en el Islam hasta que el primero que se abandonó fue el mercado de ‘Ukāẓ en tiempos de los jariŷíes, en el año 129, cuando el ḥarūrī salió en La Meca con Abū Ḥamza al-Mujtār b. ‘Awf; la gente temió que fueran saqueados, y se abandonó hasta hoy. Luego se abandonaron Ḏū l-Maŷāz y Maŷanna después de eso, y se bastaron con los mercados de La Meca, Minā y ‘Arafa. (Según el comentario de al-Qasṭallānī).

[1777] Su dicho: «en las temporadas del ḥaŷŷ» es la lectura de Ibn ‘Abbās, como advirtió el autor en la introducción del libro, p. 83. Abū Ḥayyān dijo en al-Baḥr: «Ibn Mas‘ūd, Ibn ‘Abbās e Ibn al-Zubayr leyeron: “favor de vuestro Señor en las temporadas del ḥaŷŷ”», y lo consideró تفسير, porque contradice el texto del muṣḥaf sobre el que la Umma ha consensuado.

[1778] Quizá se refiera con “los pobres” a los sufíes.

[1779] Así en las copias del original: lo que exige lo aparente es masculinizar el pronombre por su retorno a “el ḥaŷŷ”; quizá aquí pretende el femenino en el sentido de: el ḥaŷŷ como acto de adoración.

[1780] Se observa que los manuscritos se han perturbado en el número aquí.

[1781] Al-fayyāḍ: el muy dadivoso. Al-mu‘tafūn: quienes solicitan lo que hay junto a él. Se dice: ‘afāhu y i‘tafāhu cuando acudió a él a pedir su favor. «mā tuġibb fawāḍiluhu»: es decir, sus dádivas son continuas, no se interrumpen.

[1782] En Lisān al-‘Arab, raíz s-b-s-b: «al-Liḥyānī نقلó: balad sabsab y balad sabāsib, como si hubieran hecho cada parte de él sabsab, y luego lo hubieran جمعado así». Y sabsab: el yermo y el desierto. Se dijo también: la tierra llana y alejada.

[1783] Todo esto necesita verificación.

[1784] Véase p. 127 de este tomo.

[1785] Véase t. 16, p. 231.

[1786] Al-furūṯ: plural de farṯ; es el estiércol (zibl) mientras está en el vientre.

[1787] El verso es de ‘Antara; y su continuación es: «… cuando el alma del cobarde se asoma».

[1788] El inicio del verso es: «… cuando teme algo y su naturaleza lo asienta».

[1789] En Z y en algunos libros de ḥadiz, y en Nihāyat Ibn al-Aṯīr, con ḥā’ sin punto, con fatḥa, y bā’ con sukūn. Al-Tirmiḏī dijo en su Sunan: «Su dicho: “min ḥabl”: si es de arena se dice ḥabl, y si es de piedras se dice ŷabal». Ibn al-Aṯīr dijo en la explicación de este ḥadiz: «al-ḥabl: lo alargado de la arena; se dijo: lo voluminoso de ella; su plural es ḥibāl. Y se dijo: los ḥibāl en la arena son como las montañas en otra cosa». Al-Jaṭṭābī dijo: los ḥibāl son lo que está por debajo de las montañas en altura.

[1790] El autor del comentario al-Muġnī sobre las Sunan de al-Dāraquṭnī dijo: «Su dicho: “y cumplió su tafath”. Se dijo: lo pretendido es que realizó lo que le incumbía de los ritos. Y lo مشهور es que el tafath es lo que hace el muḥrim al salir de su iḥrām: recortar el cabello o afeitarlo, afeitar el vello púbico, arrancar el de las axilas y otras خصال de la fiṭra; y entra en ello el degüello de las reses y el cumplimiento de todos los ritos, porque no se cumple el tafath sino después de eso. El أصل de tafath es la suciedad y la inmundicia». Lo dijo al-Šawkānī.

[1791] Las rocas: son rocas extendidas al pie del Monte de la Misericordia, el monte que está en medio de la tierra de ‘Arafāt.

[1792] Ibn al-Aṯīr dijo: «“y puso el ḥabl de los peatones delante de él”: es decir, su camino por el que transitan en la arena. Y se dijo: quiso decir su fila y su agrupación en su caminar, por analogía con el ḥabl de la arena».

[1793] Véase t. 12, p. 56.

[1794] Al-‘anaq (con vocalización): un avance rápido, holgado y amplio de camellos y monturas. Al-faŷwa: el lugar espacioso entre dos cosas.

[1795] Al-īḍā‘: una marcha semejante al jabab (un tipo de carrera). Se dice: waḍa‘a el camello yaḍa‘u waḍ‘an; y awḍa‘ahu su jinete īḍā‘an cuando lo impulsa a la rapidez de la marcha.

[1796] Adición respecto del Muwaṭṭa’.

[1797] Su dicho: «yaz‘u a los ángeles»: los ordena, los alinea y los dispone para la guerra; como si los contuviera para que no se dispersen ni se desparramen.

[1798] En la copia B: «al-Ḥasan». Quien transmite de ‘Abd al-Razzāq, de Hišām al-Ḥimyarī —uno de los hombres de esta cadena— es al-Ḥasan b. ‘Alī al-Jallāl, Abū ‘Alī, y se dijo: Abū Muḥammad.

[1799] Lo que está entre corchetes cuadrados falta en J.

[1800] Lo que está entre corchetes cuadrados falta en J.

[1801] Al-Ŷawzaŷānī (con ŷīm, wāw, zāy con punto, luego otra ŷīm): esta nisba es a una ciudad de Jurasán, hacia Balj. Es Abū Sulaymān Mūsā b. Sulaymān, compañero del imām Muḥammad b. al-Ḥasan b. Farqad; tomó de él el fiqh y روایتó sus libros.

[1802] Su dicho: «y no desataron»: procede de al-ḥall en el sentido de desatar, o de al-ḥulūl en el sentido de descender/acampar; es decir: no desataron lo que había sobre los camellos, o no descendieron plenamente el descenso que pretende el viajero que ha llegado a su destino.

[1803] La expresión del original es: «no sé, y que empiece…», etc. La corrección es según el libro al-Muntaqā de al-Bāŷī.

[1804] La adición es según al-Dāraquṭnī.

[1805] Se observa que los manuscritos se han perturbado en el número de estas cuestiones.

[1806] El verso es de ‘Ātika bt. Zayd. La versión en él es: «… el castigo del deliberado». Véase el comentario sobre ello en el testimonio 868.