La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:197] La peregrinación se realiza en unos meses específicos, y quien se consagrara para hacerla, deberá abstenerse [durante ella] de las relaciones maritales, los pecados y las discusiones. Todo lo que hagan de bien Dios lo sabe. Tomen provisiones para el viaje, pero [sepan que] la mejor provisión es la piedad. ¡Oh, dotados de buen discernimiento! Cumplan correctamente Conmigo.
Tafsir de Al-Qurtubi
{El ḥaŷŷ son meses conocidos. Quien, pues, se imponga en ellos el ḥaŷŷ, no habrá rafaz, ni fusuq, ni yidāl en el ḥaŷŷ. Y cuanto hagáis de bien, Allah lo sabe. Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā. Y temedme, ¡oh dotados de entendimiento!} (197)
En ella hay catorce cuestiones:
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—:
"El ḥaŷŷ son meses conocidos".
Cuando —Glorificado y Exaltado sea— mencionó el ḥaŷŷ y la ʿumra en Su dicho:
"Y completad el ḥaŷŷ y la ʿumra para Allah"
[al-Baqara: 196],
expuso la diferencia entre ambos en cuanto al tiempo: todo el año es tiempo para entrar en iḥrām de ʿumra, y tiempo de la ʿumra. En cuanto al ḥaŷŷ, acontece una vez en el año, y no tiene lugar fuera de estos meses. Y
"El ḥaŷŷ son meses conocidos"
es un sujeto y un predicado; en el discurso hay una elipsis cuyo sentido es: los meses del ḥaŷŷ son meses; o el tiempo del ḥaŷŷ son meses; o el tiempo de las obras del ḥaŷŷ son meses.
Y se dijo que el sentido es: el ḥaŷŷ es en meses. Pero ello exigiría, al caer la preposición, poner “los meses” en acusativo; y nadie lo recitó en acusativo, aunque en el habla es posible el acusativo por ser circunstancial.
Dijo al-Farrāʾ: “los meses” está en nominativo, porque su sentido es: el tiempo del ḥaŷŷ son meses conocidos.
Dijo al-Farrāʾ: y oí a al-Kisāʾī decir: “en verdad el verano son dos meses, y en verdad el ṭaylasān [1760] tres meses”. Quiso decir: el tiempo del verano y el tiempo de vestir el ṭaylasān, y lo omitió.
La segunda:
Se discrepó acerca de los “meses conocidos”.
Ibn Masʿūd, Ibn ʿUmar, ʿAṭāʾ, al-Rabīʿ, Muŷāhid y al-Zuhrī dijeron: los meses del ḥaŷŷ son Šawwāl, Ḏū l-Qaʿda y todo Ḏū l-Ḥiŷŷa.
E Ibn ʿAbbās, al-Suddī, al-Šaʿbī y al-Naḫaʿī dijeron: son Šawwāl, Ḏū l-Qaʿda y diez días de Ḏū l-Ḥiŷŷa; y se transmitió de Ibn Masʿūd; y lo dijo Ibn al-Zubayr. Ambas opiniones se transmiten de Mālik: la última la refirió Ibn Ḥabīb, y la primera Ibn al-Munḏir. La utilidad de la diferencia es la vinculación del sacrificio expiatorio (dam):
quien sostiene que todo Ḏū l-Ḥiŷŷa pertenece a los meses del ḥaŷŷ no ve dam por lo que ocurra de las obras después del Día del Sacrificio, porque están en los meses del ḥaŷŷ. Y según la última opinión, el ḥaŷŷ concluye con el Día del Sacrificio, y se impone el dam por lo que se haga después, por haberlo retrasado fuera de su tiempo.
La tercera:
Allah —Altísimo sea— no nombró los meses del ḥaŷŷ en Su Libro, porque eran conocidos para ellos. Y el término “meses” puede aplicarse a dos meses y parte del tercero, porque parte del mes se considera como el todo; como se dice: “te vi en el año tal”, o “en tiempos de fulano”. Y quizá no lo vio sino una hora de él; así, se menciona una parte del tiempo por su totalidad, como dijo el Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz—: (Los días de Minā son tres). Y no son sino dos días y parte del tercero.
Y dicen: “te vi hoy”, y “vine a verte este año”.
Y se dijo: como dos y lo que está por encima es plural [1761], se dijo “meses”. Y Allah sabe más.
La cuarta:
Se discrepó acerca de pronunciar la talbiya para el ḥaŷŷ fuera de los meses del ḥaŷŷ.
Se transmitió de Ibn ʿAbbās: es de la Sunna del ḥaŷŷ entrar en iḥrām para él en los meses del ḥaŷŷ.
Y ʿAṭāʾ, Muŷāhid, Ṭāwūs y al-Awzāʿī dijeron: quien entra en iḥrām para el ḥaŷŷ antes de los meses del ḥaŷŷ, ello no le vale como ḥaŷŷ, y será ʿumra; como quien entra en la oración antes de su tiempo: no le vale y es supererogatoria. Esto mismo dijeron al-Šāfiʿī y Abū Ṯawr.
Dijo al-Awzāʿī: sale del iḥrām con una ʿumra.
Y Aḥmad b. Ḥanbal dijo: esto es reprobable; y se transmitió de Mālik. Pero lo conocido de él es la licitud de entrar en iḥrām para el ḥaŷŷ durante todo el año; y es la opinión de Abū Ḥanīfa.
Y al-Naḫaʿī dijo: no sale del iḥrām hasta que complete su ḥaŷŷ, por el dicho —Altísimo sea—:
"Te preguntan por las lunas nuevas. Di: son tiempos señalados para la gente y para el ḥaŷŷ"
[al-Baqara: 189].
Ya se adelantó la palabra sobre ello. Y lo que sostuvo al-Šāfiʿī es más correcto, porque aquella es general y esta aleya es particular. Y cabe que sea del tipo de enunciar explícitamente algunos individuos del general, por la excelencia de estos meses sobre otros; y, según esto, la opinión de Mālik sería correcta. Y Allah sabe más.
La quinta:
Su dicho —Altísimo sea—:
"Quien se imponga en ellos el ḥaŷŷ".
Es decir: se lo hace obligatorio a sí mismo iniciándolo con la intención como propósito interior, y con el iḥrām como acto exterior, y con la talbiya como pronunciación audible; así lo dijo Ibn Ḥabīb, y Abū Ḥanīfa respecto de la talbiya. Para al-Šāfiʿī la talbiya no es de los pilares del ḥaŷŷ; y es la opinión de al-Ḥasan b. Ḥayy.
Dijo al-Šāfiʿī: basta la intención para el iḥrām del ḥaŷŷ. Y la talbiya la hicieron obligatoria los Ẓāhiríes y otros.
El أصل (aṣl) de “farḍ” en la lengua es: hendir y cortar; de ahí farḍat [1762] del arco, del río y de la montaña. Así, la obligatoriedad del ḥaŷŷ es vinculante para el siervo libre como lo es la hendidura para la muesca.
Y se dijo: “farḍ” significa “declaró”, lo cual retorna al “cortar”, pues quien corta algo lo separa de lo demás.
Y “man” está en nominativo por ser inicio, y su sentido es condicional; y el predicado es Su dicho: “farḍ”, porque “man” no es relativo; es como si dijera: un hombre se impuso.
Y dijo: “en ellos” (fīhinna) y no dijo “en él” (fīhā). Unos dijeron: ambos son iguales en el uso.
Y al-Māzinī Abū ʿUṯmān dijo: el plural abundante de lo inanimado viene como el singular femenino, y el plural escaso no es así. Dices: “los troncos se quebraron” (al-aŷḏāʿ inkasarna), y “los troncos se quebró” (al-ŷuḏūʿ inkasarat). Y lo apoya el dicho de Allah —Altísimo sea—:
"En verdad, el número de los meses" [al-Tawba: 36] y luego dijo: “de ellos” (minhā).
La sexta:
Su dicho —Altísimo sea—:
"no habrá rafaz".
Ibn ʿAbbās, Ibn Ŷubayr, al-Suddī, Qatāda, al-Ḥasan, ʿIkrima, al-Zuhrī, Muŷāhid y Mālik dijeron: el rafaz es el coito; es decir: no hay coito, porque lo corrompe. Los sabios están de acuerdo en que el coito antes de la permanencia en ʿArafa corrompe el ḥaŷŷ, y obliga a un ḥaŷŷ al año siguiente y a una ofrenda.
Y ʿAbd Allāh b. ʿUmar, Ṭāwūs, ʿAṭāʾ y otros dijeron: el rafaz es la obscenidad con la mujer en el habla, como decir: “cuando salgamos del iḥrām haremos contigo tal cosa”, sin perífrasis. Y también lo dijo Ibn ʿAbbās.
Y recitó, estando en iḥrām:
«Y ellas caminan con nosotros, con paso leve; si el augurio es veraz, fornicaremos con Lamīsā» [1763]
Entonces su compañero Ḥuṣayn b. Qays le dijo: “¿Dices rafaz estando en iḥrām?”. Respondió: “El rafaz es lo que se dice en presencia de las mujeres”.
Y un grupo dijo: el rafaz es la obscenidad al mencionar a las mujeres, estén ellas presentes o no.
Y se dijo: el rafaz es una palabra que engloba lo que el hombre desea de su esposa.
Y Abū ʿUbayda dijo: el rafaz es la charla vana del habla. Y recitó:
«Y cuántas caravanas de peregrinos, con la garganta reseca, se abstienen de la charla vana y del rafaz del hablar»
Se dice: rafaza yarfuthu, con ḍamma en la fāʾ o con kasra. E Ibn Masʿūd recitó: “no habrá rafūṯ” en plural.
Dijo Ibn al-ʿArabī: lo pretendido por Su dicho “no habrá rafaz” es negarlo como algo legislado, no como algo existente; pues ciertamente encontramos rafaz en él y lo observamos, y la noticia de Allah —Glorificado sea— no puede ocurrir en contra de lo que informa. La negación retorna, pues, a su existencia como algo legislado, no a su existencia sensible; como Su dicho —Altísimo sea—:
"Y las divorciadas esperarán por sí mismas tres períodos" [1764][al-Baqara: 228],
es decir: legalmente, no sensiblemente; pues encontramos divorciadas que no esperan. Así, la negación retorna al حکم شرعي (juicio legal) y no a la existencia sensible.
Y esto es como Su dicho —Altísimo sea—:
"No lo tocan sino los purificados" [1765][al-Wāqiʿa: 79],
si decimos que se refiere a los humanos —y es lo correcto—: su sentido es que ninguno de ellos lo toca legalmente; y si ocurre el toque, es contra el juicio de la Ley.
Esta sutileza es la que se les escapó a los sabios, y dijeron: la خبر (enunciación) viene con sentido de prohibición. Eso no ocurre en absoluto, ni es correcto que ocurra, pues ambos difieren en realidad y se oponen en descripción.
La séptima:
Su dicho —Altísimo sea—:
"ni fusuq".
Esto significa todas las desobediencias en su conjunto; así lo dijeron Ibn ʿAbbās, ʿAṭāʾ y al-Ḥasan.
Y así mismo dijeron Ibn ʿUmar y un grupo: el fusuq es cometer desobediencias a Allah —Poderoso y Majestuoso— en estado de iḥrām del ḥaŷŷ, como matar caza, cortar la uña, quitarse pelo y cosas semejantes.
E Ibn Zayd y Mālik dijeron: el fusuq es degollar para los ídolos; de ello Su dicho —Altísimo sea—:
"o fusuq: aquello sobre lo que se invocó otro que Allah" [1766][al-Anʿām: 145].
Y al-Ḍaḥḥāk dijo: el fusuq es llamarse con apodos; de ello Su dicho:
"¡Qué mal nombre: el fusuq!" [1767][al-Ḥuŷurāt: 11].
Y también dijo Ibn ʿUmar: el fusuq es el insulto; de ello el dicho del Profeta —sobre él la paz—: (Insultar al musulmán es fusuq y combatirlo es incredulidad). La primera opinión es más correcta, porque abarca todas las expresiones.
Dijo —Allah lo bendiga y le conceda paz—: (Quien realiza el ḥaŷŷ y no comete rafaz ni fusuq, regresa como el día en que su madre lo dio a luz), y: (El ḥaŷŷ aceptado no tiene recompensa sino el Paraíso). Lo transmitió Muslim y otros.
Y se transmitió de él —Allah lo bendiga y le conceda paz— que dijo: (Por Aquel en Cuya mano está mi alma: no hay entre el cielo y la tierra obra mejor que el yihād en el camino de Allah o un ḥaŷŷ aceptado en el que no hay rafaz, ni fusuq, ni yidāl).
Y los juristas dijeron: el ḥaŷŷ aceptado es aquel en el que no se desobedece a Allah —Altísimo sea— durante su realización.
Y al-Farrāʾ dijo: es aquel tras el cual no se desobedece a Allah —Glorificado sea—. Ambas opiniones las mencionó Ibn al-ʿArabī —Allah tenga misericordia de él—.
Digo: el ḥaŷŷ aceptado es aquel en el que no se desobedece a Allah —Glorificado sea— ni durante él ni después de él.
Dijo al-Ḥasan: el ḥaŷŷ aceptado es que su autor regrese asceta respecto de este mundo y deseoso de la Otra Vida. Y se dijo otra cosa; vendrá.
La octava:
Su dicho —Altísimo sea—:
"ni yidāl en el ḥaŷŷ".
Se recitó “no habrá rafaz ni fusuq” con nominativo y tanwīn en ambos; y se recitó con acusativo sin tanwīn. Y estuvieron de acuerdo en la fatḥa en “ni yidāl”, lo cual refuerza la lectura en acusativo de lo anterior; y porque lo pretendido es la negación general de rafaz, fusuq y yidāl, y para que el discurso siga un mismo orden en la generalidad de todo lo negado. En acusativo está la mayoría de los recitadores.
Los tres nombres están en posición de nominativo, cada uno con “lā”. Y Su dicho “en el ḥaŷŷ” es predicado de todos ellos.
La justificación de la lectura en nominativo es que “lā” tiene el sentido de “laysa”; así, el nombre tras ella se eleva por ser su nombre, y el predicado está elidido, con el sentido: “no hay rafaz ni fusuq en el ḥaŷŷ”, indicado por el segundo “en el ḥaŷŷ” manifiesto, que es el predicado de “lā yidāl”.
Y Abū ʿAmr b. al-ʿAlāʾ dijo: el nominativo tiene el sentido de “que no vaya a ocurrir rafaz ni fusuq”, es decir, nada que salga del ḥaŷŷ; luego inició la negación diciendo: “ni yidāl”.
Digo: cabe que “kāna” sea completa, como Su dicho: "Y si hay uno en dificultad", y entonces no necesita predicado. Y cabe que sea ناقصة (incompleta) y el predicado esté elidido, como se adelantó.
Y es posible elevar “rafaz y fusuq” por inicio, siendo “lā” de negación, y el predicado también elidido.
Y Abū Ŷaʿfar b. al-Qaʿqāʿ recitó en nominativo los tres. Y se transmitió de ʿĀṣim en algunas vías. Según ello, “en el ḥaŷŷ” sería el predicado de los tres, como dijimos en la lectura en acusativo. Solo que no resulta adecuado que “en el ḥaŷŷ” sea predicado de todos con la divergencia de lectura, porque el predicado de “laysa” va en acusativo, mientras que el predicado de “lā yidāl” va en nominativo, ya que “lā yidāl” está separado de lo anterior y está en posición de nominativo por inicio; y no actúan dos regentes sobre un mismo nombre.
Y es posible que “no habrá rafaz ni fusuq” se coordine al lugar (al-mawḍiʿ).
Los gramáticos citaron:
«Hoy no hay linaje ni amistad: la rotura se ha ensanchado para el remendador» [1769]
Y es posible en el habla: “no habrá rafaz ni fusuq ni yidāl en el ḥaŷŷ”, coordinando al لفظ (a la forma) según lo que habría debido ser con “lā”.
Dijo al-Farrāʾ: y es semejante:
«No hay padre ni hijo como Marwān y su hijo, cuando se reviste de gloria y se ciñe»
Y Abū Raŷāʾ al-ʿAṭāridī recitó: “no habrá rafaz ni fusuq” en acusativo en ambos, y “ni yidāl” en nominativo con tanwīn.
Y al-Aḫfaš recitó:
«Esto, por vuestro abuelo, es la pequeñez misma: no tengo madre si eso es así, ni padre»
Y se dijo: el sentido de “no habrá rafaz ni fusuq” es prohibición, es decir: no cometáis rafaz ni cometáis fusuq. Y el sentido de “ni yidāl” es negación; y como difirieron en el sentido, se diferenció entre ambos en la forma.
Dijo al-Qušayrī: en ello hay reparo, pues se dijo: “ni yidāl” es también prohibición, es decir: no disputéis; entonces, ¿por qué se diferenció entre ambos?
La novena:
Su dicho —Altísimo sea—:
"ni yidāl".
Al-yidāl, su patrón es fiʿāl, de al-muŷādala; y esta deriva de al-ŷadal, que es el trenzado; de ello una rienda trenzada.
Y se dijo: deriva de al-ŷadāla, que es la tierra; como si cada uno de los dos contendientes resistiera al otro hasta vencerlo, quedando como quien lo golpea contra la tierra.
Dijo el poeta:
«Ya monto la situación tras la situación [1770], y dejo al incapaz en la tierra, huyendo, sin escapatoria»
La décima:
Los sabios discreparon sobre el sentido pretendido aquí en seis opiniones.
Ibn Masʿūd, Ibn ʿAbbās y ʿAṭāʾ dijeron: el yidāl aquí es que discutas con un musulmán hasta irritarlo, y ello termine en insultos. En cuanto a la مذاكرة (repaso) del conocimiento, no hay prohibición sobre ello.
Y Qatāda dijo: el yidāl es el insulto.
E Ibn Zayd y Mālik b. Anas dijeron: el yidāl aquí es que la gente discrepara: quién había coincidido con el lugar de permanencia de Ibrāhīm —sobre él la paz—, como hacían en la ŷāhiliyya cuando Qurayš se detenía en un lugar distinto del de los demás árabes; luego discutían después sobre ello. Según esta interpretación, el sentido es: no hay yidāl en sus lugares.
Y un grupo dijo: el yidāl aquí es que un grupo diga: “el ḥaŷŷ es hoy”, y otro diga: “el ḥaŷŷ es mañana”.
Y Muŷāhid y un grupo con él dijeron: el yidāl es la disputa sobre los meses conforme a lo que tenían los árabes del nasīʾ: quizá ponían el ḥaŷŷ fuera de Ḏū l-Ḥiŷŷa; y unos se detenían en Ŷamʿ [1771] y otros en ʿArafa, y discutían sobre cuál era lo correcto.
Digo: según estas dos interpretaciones, no hay yidāl ni en su tiempo ni en su lugar. Y estas dos opiniones son las más correctas de cuanto se dijo en la interpretación de Su dicho “ni yidāl”, por el dicho del Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz—: (En verdad, el tiempo ha vuelto a girar como era el día en que Allah creó los cielos y la tierra...) el ḥadīṯ; vendrá en “Barāʾa” [1772] Es decir: el asunto del ḥaŷŷ volvió a como era; esto es, retornó a su día y a su tiempo.
Y el Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz— dijo cuando peregrinó: (Tomad de mí vuestros ritos). Con ello aclaró las paradas del ḥaŷŷ y sus lugares.
Y Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī dijo: el yidāl es que un grupo diga: “nuestro ḥaŷŷ es más piadoso que el vuestro”, y el otro diga algo semejante.
Y se dijo: el yidāl era en el orgullo por los padres. Y Allah sabe más.
La undécima:
Su dicho —Altísimo sea—:
"Y cuanto hagáis de bien, Allah lo sabe".
Es una condición y su respuesta. El sentido es: Allah os recompensará por vuestras obras, pues la retribución solo procede de quien conoce la cosa.
Y se dijo: es incitación y estímulo a la buena palabra en lugar de la obscenidad, y a la piedad y la taqwā en el carácter en lugar del fusuq y el yidāl.
Y se dijo: hizo del hacer el bien una expresión de dominarse a sí mismos hasta que no se encuentre aquello de lo que fueron prohibidos.
La duodécima:
Su dicho —Altísimo sea—:
"Y aprovisionaos".
Es una orden de tomar provisión.
Ibn ʿUmar, ʿIkrima, Muŷāhid, Qatāda e Ibn Zayd dijeron: la aleya descendió acerca de un grupo de árabes que venía al ḥaŷŷ sin provisión, y alguno de ellos decía: “¿Cómo peregrinamos a la Casa de Allah y no nos alimentará?”. Así, permanecían como carga para la gente; se les prohibió eso y se ordenó la provisión.
Y ʿAbd Allāh b. al-Zubayr dijo: la gente se apoyaba unos en otros con la provisión, y se les ordenó aprovisionarse. El Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz— tenía en su viaje una montura con provisión; y llegaron a él trescientos hombres de Muzayna. Cuando quisieron partir, dijo: (¡Oh ʿUmar, aprovisiona a la gente!).
Y algunos dijeron: “aproviosionaos” significa el compañero virtuoso.
Ibn ʿAṭiyya dijo: esta especificación es débil; y lo primero en el sentido de la aleya es: aprovisionaos para vuestro retorno, con obras rectas.
Digo: la primera opinión es más correcta, pues lo pretendido es la provisión tomada para el viaje del ḥaŷŷ, comestible en sentido literal, como hemos mencionado. Así lo narró al-Buḫārī de Ibn ʿAbbās, quien dijo: la gente del Yemen peregrinaba y no se aprovisionaba, y decía: “somos los que confían (en Allah)”; y cuando llegaban a La Meca pedían a la gente. Entonces Allah —Altísimo sea— reveló: "Y aprovisionaos, pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā".
Esto es un texto explícito sobre lo que hemos mencionado, y sobre ello está la mayoría de los exégetas.
Dijo al-Šaʿbī: la provisión es dátiles y sawīq.
Ibn Ŷubayr: tortas y sawīq.
Dijo Ibn al-ʿArabī: “Allah —Altísimo sea— ordenó aprovisionarse a quien tiene riqueza. Quien no tiene riqueza, si es de oficio que le permite gastar en el camino, o es mendigo, no hay خطاب (interpelación legal) para él. Allah solo interpeló a los ricos que dejaban sus bienes y salían sin provisión diciendo: ‘somos los que confían’. El tawakkul tiene شروط (condiciones): quien las cumple sale sin provisión y no entra en la interpelación. Pero él salió conforme a lo más común de la creación, y ellos son los que se quedan cortos respecto del grado del tawakkul, ignorantes de sus realidades. Y Allah —Poderoso y Majestuoso— sabe más”.
Dijo Abū l-Faraŷ al-Ŷawzī: Iblīs confundió a un grupo que pretendía el tawakkul; salieron sin provisión y pensaron que eso era el tawakkul, y están en el colmo del error.
Un hombre dijo a Aḥmad b. Ḥanbal: “quiero salir hacia La Meca con tawakkul, sin provisión”. Le dijo Aḥmad: “sal sin la caravana”. Dijo: “no, sino con ellos”. Dijo: “¿sobre los ŷurub [1773] de la gente has puesto tu tawakkul?”.
La decimotercera:
Su dicho —Altísimo sea—:
"pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā".
Informó —Altísimo sea— que el mejor aprovisionamiento es guardarse de lo prohibido; así, les ordenó unir a la provisión la taqwā. Y vino Su dicho “pues el mejor aprovisionamiento es la taqwā” llevado por el sentido, porque el sentido de “aproviosionaos” es: temed a Allah en seguir lo que os ordenó respecto de salir con provisión.
Y se dijo: cabe que el sentido sea: el mejor aprovisionamiento es aquello con lo que el viajero se protege de la perdición [1774] o de la necesidad de pedir y mendigar.
Y se dijo: en ello hay una indicación de que esta morada no es morada de permanencia.
La gente de las alusiones dijo: Allah —Altísimo sea— les recordó el viaje de la Otra Vida y los incitó a aprovisionarse de taqwā, pues la taqwā es la provisión de la Otra Vida.
Dijo al-Aʿšā:
«Si no partiste con provisión de taqwā, y tras la muerte encontraste a quien sí se aprovisionó, lamentaste no ser como él, y que no te preparaste como él se preparó»
Y dijo otro:
«La muerte es un mar de oleaje altivo: en él se pierde la destreza del nadador.
Oh alma, voy a decir: escucha el dicho de un consejero compasivo.
No acompaña al hombre en su tumba sino la taqwā y la obra recta»
La decimocuarta:
Su dicho —Altísimo sea—:
"Y temedme, ¡oh dotados de entendimiento!".
Singularizó a los dotados de entendimiento con la interpelación —aunque la orden abarque a todos— porque ellos son aquellos sobre quienes se ha establecido la prueba de Allah; son quienes reciben Sus órdenes y se levantan con ellas. “Al-albāb” es plural de “lubb”; y el lubb de toda cosa es su parte pura; por eso se llamó al العقل (intelecto) “lubb”.
Dijo al-Naḥḥās: oí a Abū Isḥāq decir: Aḥmad b. Yaḥyā Ṯaʿlab me dijo: “¿conoces en el habla de los árabes algo de lo geminado que haya venido sobre faʿl?”. Dije: “sí: Sībawayh transmitió de Yūnus: labubta talubb”. Lo consideró bueno y dijo: “no conozco para ello semejante”.
[1760]: el ṭaylasān: manto circular verde; su trama o su urdimbre es de lana; lo visten los notables entre los sabios y los shayjs, y es de la vestimenta de los no árabes.
[1761]: así está en las copias del original. Y la وجه (explicación) es: que el nombre de kāna es el ضمير الشأن (pronombre de asunto), y la frase “los dos y lo que...” etc. está en lugar de acusativo como predicado de kāna.
[1762]: farḍat del arco (con ḍamma en la primera y sukūn en la segunda): la hendidura sobre la que se asienta la cuerda; farḍat del río: el lugar por donde se toma el agua; farḍat de la montaña: lo que desciende desde su centro y su lado.
[1763]: Lamīs: la mujer de tacto suave.
[1764]: véase t. 3, p. 112.
[1765]: véase t. 17, p. 225.
[1766]: véase t. 7, p. 115.
[1767]: véase t. 16, p. 328.
[1768]: esto según una de las dos opiniones de los gramáticos; la segunda es que “lā” rige el nombre en acusativo y lo que sigue es predicado.
[1769]: el verso es de Anas b. al-ʿAbbās al-Sulamī; véase el comentario sobre él en Šarḥ al-Šawāhid al-Kubrā de al-ʿAynī.
[1770]: al-āla: la situación y la dureza.
[1771]: es al-Muzdalifa.
[1772]: véase t. 8, p. 132.
[1773]: ŷurub (con dos ḍamma): plural de ŷirāb, que es el recipiente.
[1774]: al-halka (con vocalización): la destrucción.
Notas y Referencias
[1760] El ṭaylasān: manto circular verde; su trama o su urdimbre es de lana; lo visten los notables entre los sabios y los shayjs, y es de la vestimenta de los no árabes.
[1761] Así está en las copias del original. Y la explicación es: que el nombre de كان es el pronombre de asunto, y la frase «los dos y lo que...» etc. está en lugar de acusativo como predicado de كان.
[1762] Farḍat del arco (con ḍamma en la primera y sukūn en la segunda): la hendidura sobre la que se asienta la cuerda; farḍat del río: el lugar por donde se toma el agua; farḍat de la montaña: lo que desciende desde su centro y su lado.
[1763] Lamīs: la mujer de tacto suave.
[1764] Véase t. 3, p. 112.
[1765] Véase t. 17, p. 225.
[1766] Véase t. 7, p. 115.
[1767] Véase t. 16, p. 328.
[1768] Esto según una de las dos opiniones de los gramáticos; la segunda es que «lā» rige el nombre en acusativo y lo que sigue es predicado.
[1769] El verso es de Anas b. al-ʿAbbās al-Sulamī; véase el comentario sobre él en Šarḥ al-Šawāhid al-Kubrā de al-ʿAynī.
[1770] Al-āla: la situación y la dureza.
[1771] Es al-Muzdalifa.
[1772] Véase t. 8, p. 132.
[1773] Ŷurub (con dos ḍamma): plural de ŷirāb, que es el recipiente.
[1774] Al-halka (con vocalización): la destrucción.