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La Vaca

البقرة Al-Baqarah
Aya 19

Versículo (Español)

[2:19] O [son] como los que al ser azotados por una lluvia torrencial cargada de oscuridad, truenos y relámpagos, se tapan los oídos con sus dedos al caer los rayos por temor a la muerte. Dios asedia a los que niegan la verdad.

Tafsir de Al-Qurtubi

{O como un aguacero procedente del cielo, en el que hay tinieblas, trueno y relámpago: se meten los dedos en los oídos por los rayos, temiendo la muerte. Y Allah abarca a los incrédulos} (19) Dice el Altísimo: "O como un aguacero procedente del cielo" Dijo al-Ṭabarī: "O" con el sentido de "y"; y así lo dijo al-Farrā’.

Y recitó:

Y Laylā ha pretendido que yo soy un libertino *** para mí, su piedad; o contra ella, su libertinaje [304]

Y dijo otro [305]:

Alcanzó el califato [306] O le fue un decreto *** como vino Moisés a su Señor conforme a un decreto

Es decir: «y fue». Y se dijo: "O" es para la alternativa, esto es, los comparó con esto o con aquello, no restringiéndose a una sola de las dos cosas; y el sentido es: «o como los que están en un aguacero». Y aṣ-ṣayyib: la lluvia. Su etimología procede de ṣāba yaṣūbu, cuando desciende. Dijo ‘Alqama:

No me equipares con un ignorante *** ¡que te den de beber las nubes cargadas allí donde descienden! [307]

Y su forma originaria es: ṣayūb; se reunieron la yā’ y la wāw, y una de ellas fue precedida por sukūn, por lo que la wāw se convirtió en yā’ y se asimiló (idġām), como hicieron en mayyit, sayyid, hayyin y layyin. Y dijo alguno de los kufíes: su origen es ṣuyyib, según el patrón fa‘īl. Dijo an-Naḥḥās: «Si fuera como ellos dicen, no sería lícito asimilarlo (idġām), del mismo modo que no es lícito asimilar ṭawīl». El plural de ṣayyib es ṣayāyib. Y la elipsis en árabe es: «su ejemplo es como el ejemplo de quien enciende un fuego, o como el ejemplo de un [308] aguacero».

Dice el Altísimo: "procedente del cielo" As-samā’ (cielo) se usa en masculino y en femenino; y se pluraliza como asmiyya, samāwāt y sumiyy, en el patrón fu‘ūl. Dijo al-‘Aǧǧāǧ:

Lo envuelven los vientos y los sumiyy [309]

Y as-samā’: todo lo que está por encima de ti y te cubre con su sombra; de ahí que al techo de la casa se le llame: samā’. Y as-samā’: la lluvia; se la denominó así por descender del cielo. Dijo Ḥassān b. Ṯābit:

Moradas de los Banū al-Ḥasḥās, yermas *** las borran los vientos que arrasan y la lluvia

Y dijo otro [310]:

Si cae la lluvia sobre la tierra de un pueblo *** la apacentamos, aunque estén airados

Y también se llama samā’ al barro y al pasto. Se dice: «No dejamos de pisar el samā’ hasta que llegamos a vosotros», queriendo decir el pasto y el barro. Y al lomo del caballo también se le dice samā’ por su elevación. Dijo: [311]

Y un alazán como el brocado: su “cielo” es fértil *** y su “tierra” es estéril

Y as-samā’: lo que está arriba. Y al-arḍ (la tierra): lo que está abajo, según lo ya expuesto.

Dice el Altísimo: "en el que hay tinieblas" Es un inicio (mubtada’) y un predicado (ḫabar). "y trueno y relámpago" Va coordinado con ello. Y dijo: «tinieblas» en plural, como alusión a la oscuridad de la noche y a la oscuridad del daǧn, que es la nube; y por cuanto se superponen y aumentan, se pluralizó. Ya se mencionó lo relativo a sus variantes lingüísticas [312] por lo que no hay sentido en repetirlo; y así también todo lo ya expuesto, si Allah —Exaltado sea— quiere.

Los sabios discreparon acerca del trueno. En at-Tirmiḏī, de Ibn ‘Abbās, dijo: Los judíos preguntaron al Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz— acerca del trueno: ¿qué es? Dijo: «Un ángel de entre los ángeles encargado de las nubes; con él hay látigos (maḫārīq) de fuego con los que conduce las nubes adonde Allah quiere». Dijeron: ¿y qué es ese sonido que oímos? Dijo: «Su reprensión a las nubes cuando las reprende, hasta que llegan adonde Allah ordenó». Dijeron: Has dicho la verdad. El ḥadiz, en su extensión. Y conforme a esta interpretación está la mayoría de los sabios. Así, ar-ra‘d: nombre del sonido oído; y así lo dijo ‘Alī —Allah esté complacido con él—; y es lo conocido en la lengua de los árabes. Y ya dijo Labīd en su época preislámica:

Me afligieron el trueno y los rayos con *** el jinete, el día de la calamidad, el aguerrido

Y se transmitió de Ibn ‘Abbās que dijo: el trueno es un viento que se asfixia entre las nubes y por ello emite ese sonido. Y discreparon acerca del relámpago. Se transmitió de ‘Alī, Ibn Mas‘ūd e Ibn ‘Abbās —Allah esté complacido con ellos—: el relámpago es un látigo (miḫrāq) de hierro en la mano del ángel con el que conduce las nubes.

Digo: esto es lo aparente del ḥadiz de at-Tirmiḏī. Y de Ibn ‘Abbās también: es un látigo de luz en la mano del ángel con el que reprende las nubes. Y de él también: el relámpago es un ángel que se deja ver.

Y dijeron los filósofos: el trueno es el sonido del choque de los cuerpos de las nubes; y el relámpago, lo que se produce por el chisporroteo de su choque. Esto es rechazable: no hay transmisión válida que lo sostenga. Y Allah sabe más. Y se dice: el origen de ar-ra‘d proviene del movimiento; de ahí ar-ra‘dīd para el cobarde. Y irta‘ada: tembló. Y de ello el ḥadiz: «y se los trajo a ambos, temblándoles sus miembros»; el ḥadiz. Lo transmitió Abū Dāwūd. Y al-barq (relámpago) tiene su origen en al-barīq y la luz; de ahí al-burāq: la montura que montó el Mensajero de Allah —Allah lo bendiga y le conceda paz— la noche de su viaje nocturno, y la montaron los profetas —la paz sea con ellos— antes que él. Y el cielo tronó por el trueno, y relampagueó por el relámpago. Y se dice: la mujer ra‘adat wa barqat cuando se embelleció y se adornó. Y el hombre ra‘ada wa baraqa cuando amenazó e intimidó. Dijo Ibn Aḥmar:

¡Cuánto se han alejado de ti nuestras tierras *** y nuestras pretensiones! Relampaguea en tu tierra y truena

Y ar‘ada el grupo y abraqū: les alcanzó trueno y relámpago. Y Abū ‘Ubayda y Abū ‘Amr transmitieron: ar‘adat as-samā’ wa abraqat; y ar‘ada el hombre wa abraqa cuando amenazó e intimidó; y al-Aṣma‘ī lo negó. Y se argumentó contra él con el dicho de al-Kumayt:

Relampaguea y truena, oh Yazīd *** pues tu amenaza no me perjudica

Y dijo: al-Kumayt no es prueba.

Utilidad: Se transmitió de Ibn ‘Abbās, dijo: Estábamos con ‘Umar b. al-Ḫaṭṭāb en un viaje entre Medina y el Šām, y con nosotros estaba Ka‘b al-Aḥbār. Dijo: nos alcanzó un viento, y nos alcanzó trueno y una lluvia intensa y granizo, y la gente se dispersó. Dijo: Ka‘b me dijo: quien diga al oír el trueno: «Glorificado sea Aquel a quien el trueno glorifica con Su alabanza, y los ángeles por temor a Él», será preservado de lo que haya en esa nube, del granizo y de los rayos. Dijo: lo dijimos yo y Ka‘b. Cuando amanecimos y la gente se reunió, dije a ‘Umar: oh Príncipe de los Creyentes, como si nosotros hubiéramos estado en algo distinto de lo que estuvo la gente. Dijo: ¿y qué es eso? Dijo: y le conté el relato de Ka‘b. Dijo: ¡Glorificado sea Allah! ¿Por qué no nos lo dijisteis para que dijéramos como dijisteis? En una versión: y entonces un granizo [314] alcanzó la nariz de ‘Umar y le dejó marca. Esta versión vendrá en la sura «ar-Ra‘d [315]», si Allah quiere. Mencionó ambas versiones Abū Bakr b. ‘Alī b. Ṯābit al-Ḫaṭīb en «Riwāyāt aṣ-Ṣaḥāba ‘an at-Tābi‘īn», que Allah tenga misericordia de todos. Y de Ibn ‘Umar: que el Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz—, cuando oía el trueno y los rayos, decía: «¡Oh Allah! No nos mates con Tu ira, ni nos destruyas con Tu castigo, y concédenos bienestar antes de ello».

Dice el Altísimo: "se meten los dedos en los oídos" Se meten los dedos en los oídos para no oír el Corán y así creer en él y en Muḥammad —sobre él la paz—; y eso, para ellos, es incredulidad, y la incredulidad es muerte. En el singular de «dedos» hay cinco variantes: iṣba‘ con kasra en la hamza y fatḥa en la bā’; y aṣba‘ con fatḥa en la hamza y kasra en la bā’; y se dice con ambas en fatḥa; y con ambas en ḍamma; y con ambas en kasra; y es femenino. Asimismo «oreja» (al-uḏun): se aligera y se intensifica, y se diminutiviza, diciéndose: uḏayna. Y si nombraras con ello a un hombre y luego lo diminutivizaras. Digo: uḏayn; y no se feminiza por haberse desvanecido su feminidad al trasladarse al masculino. En cuanto a su dicho uḏayna como nombre propio, es que fue nombrado ya en diminutivo. El plural es āḏān. Y dices: aḏantuhu cuando le golpeaste la oreja. Y un hombre uḏun: cuando escucha las palabras de cualquiera; se usa igual para singular y plural. Y āḏānī: de grandes orejas. Y una oveja uḏnā’, y un carnero āḏin. Y aḏḏanta la sandalia y otras cosas, ta’ḏīnan: cuando les haces una “oreja”. Y aḏanta al niño: le frotaste la oreja.

Dice el Altísimo: "por los rayos" Es decir: a causa de los rayos. Y aṣ-ṣawā‘iq es plural de ṣā‘iqa. Dijeron Ibn ‘Abbās, Muǧāhid y otros: cuando se intensifica la ira del trueno —que es el ángel—, sale volando fuego de su boca, y eso son los rayos. Así lo dijo también al-Ḫalīl. Dijo: es el golpe violento del sonido del trueno; y a veces va acompañado de un fragmento de fuego que quema aquello sobre lo que cae. Y dijo Abū Zayd: la ṣā‘iqa es un fuego que cae del cielo en un trueno intenso. Y al-Ḫalīl transmitió de un grupo: as-sā‘iqa (con sīn). Y dijo Abū Bakr an-Naqqāš: se dice ṣā‘iqa, ṣa‘qa y ṣāqi‘a con un mismo sentido. Y al-Ḥasan recitó: min «aṣ-ṣawāqi‘» (con anteposición de la qāf), y de ello el dicho de Abū an-Naǧm:

Golpean con las pulidas, las cortantes *** el resquebrajarse del relámpago por los ṣawāqi‘

Dijo an-Naḥḥās: es una lengua de Tamīm y de algunos de Banū Rabī‘a. Y se dice: ṣa‘aqathum as-samā’ cuando les arrojó la ṣā‘iqa. Y la ṣā‘iqa también es el grito del castigo. Dijo Allah —Poderoso y Majestuoso—: "y les alcanzó el rayo [316] del castigo humillante" [Fuṣṣilat: 17]. Y se dice: ṣu‘iqa el hombre, ṣa‘qatan y taṣā‘uqan, es decir, se desvaneció. Y en Su dicho —Exaltado sea—: "y Moisés cayó desvanecido [317]" [al-A‘rāf: 143]; así, otro lo hizo desvanecerse. Dijo Ibn Muqbil:

Ves las grandes moscas azules bajo su pecho *** de una en una y de dos en dos: las desvanecieron sus relinchos [318]

Y Su dicho —Exaltado sea—: "y caerá muerto [319] quien esté en los cielos y quien esté en la tierra" [az-Zumar: 68], es decir: morirá. Allah —Exaltado sea— comparó en esta aleya los estados de los hipócritas con lo que hay en el aguacero de tinieblas, trueno, relámpago y rayos. Las tinieblas son un símil de lo que ellos creen de incredulidad; y el trueno y el relámpago, un símil de aquello con lo que se les amedrenta. Y se dijo: Allah —Exaltado sea— comparó el Corán con el aguacero por la dificultad que les plantea; y la ceguera son las tinieblas; y lo que hay en él de amenaza y reprensión es el trueno; y lo que hay en él de luz y de pruebas evidentes que a veces casi los deslumbran es el relámpago. Y los rayos: un símil de lo que hay en el Corán de llamada al combate en lo inmediato y de amenaza en lo venidero. Y se dijo: los rayos son las obligaciones de la Ley que detestan, como el yihād, el zakāt y otras.

Su dicho: "temiendo la muerte" ḥaḏar y ḥaḏār tienen el mismo sentido, y se recitó con ambas formas. Dijo Sībawayh: está en acusativo porque se hace por ello, esto es, como maf‘ūl li-aǧlih; y su realidad es que es un maṣdar. Y Sībawayh recitó:

Y perdono la falta del noble, guardándolo *** y me aparto del insulto del vil, por nobleza [320]

Y dijo al-Farrā’: está en acusativo como tamyīz. Y la muerte es lo contrario de la vida. Se dice: māta yamūtu, y también yumātu. Dijo el raǧaz:

Hijita mía, señora de las muchachas *** vive, pues no hay seguridad de que mueras

Así, es mayyit y mayt; y un pueblo: mawtā, amwāt, mayyitūn y maytūn. Y al-mawāt (con ḍamma): la muerte. Y al-mawāt (con fatḥa): lo que no tiene espíritu. Y al-mawāt también: la tierra que no tiene dueño entre los humanos y de la que nadie se beneficia. Y al-mawatān (con vocalización): lo contrario de al-ḥayawān. Se dice: «compra el mawtān y no compres el ḥayawān», es decir: compra tierras y casas, y no compres esclavos ni bestias. Y al-mūtān (con ḍamma): una mortandad que sobreviene al ganado. Se dice: «cayó en el ganado un mūtān». Y Allah lo hizo morir (amātahu) y lo mató (mawwatahu), con geminación para intensificar. Y dijo:

Pues ‘Urwa murió una muerte de reposo *** y he aquí que yo muero cada día

Y la camella amātat cuando murió su cría; así, es mumīt y mumīta. Dijo Abū ‘Ubayd: y así también la mujer; y su plural es mamāwīt. Dijo Ibn as-Sikkīt: fulano amāta cuando se le murió un hijo o hijos. Y al-mutamāwit es un atributo del asceta hipócrita. Y mawt mā’it, como tu dicho: layl lā’il; se toma de su propia forma lo que lo refuerza. Y al-mustamīt para un asunto: el que se entrega a él sin reservas. Dijo Ru’ba:

Y la espuma del mar tiene un rumor *** y la noche sobre el agua se entrega por completo [321]

Al-mustamīt también: al-mustaqtil, el que no se preocupa por la muerte en la guerra. Y en el ḥadiz: «Veo a la gente entregada a la muerte», y son quienes combaten a muerte. Y al-mūta (con ḍamma): una clase de locura y epilepsia que sobreviene al ser humano; cuando recobra el sentido, vuelve a él la plenitud de su razón, como el dormido y el ebrio. Y Mu’ta (con ḍamma en la mīm y hamza en la wāw): nombre de una tierra [322] en la que fue muerto Ǧa‘far b. Abī Ṭālib —sobre él la paz—.

Dice el Altísimo: "Y Allah abarca a los incrédulos" Es un inicio y un predicado, es decir: no se le escapan. Se dice: aḥāṭa el sultán a fulano cuando lo apresó con un cerco por todos los lados. Dijo el poeta:

Los cercamos hasta que, cuando se cercioraron *** de lo que habían visto, se inclinaron todos hacia la paz

Y de ello Su dicho —Exaltado sea—: "y fue cercado [323] por sus frutos" [al-Kahf: 42]. Y su forma originaria es muḥīṭ; se trasladó el movimiento de la yā’ a la ḥā’ y aquella quedó en sukūn. Así, Allah —Glorificado sea— abarca a todas las criaturas, es decir, están en Su dominio y bajo Su poder, como dijo: "y la tierra entera estará en Su puño el Día de la Resurrección [324]" [az-Zumar: 67]. Y se dijo: "abarca a los incrédulos", es decir, los conoce. Su prueba es: "y ciertamente Allah ha abarcado todas las cosas en conocimiento [325]" [aṭ-Ṭalāq: 12]. Y se dijo: los destruirá y los reunirá. Su prueba es Su dicho —Exaltado sea—: "a menos que seáis cercados [326]" [Yūsuf: 66], es decir, a menos que perezcáis todos. Y mencionó específicamente a los incrédulos por haber sido mencionados antes en la aleya. Y Allah sabe más.

[304] :El verso pertenece a una qaṣīda de Tawba al-Ḫufāǧī, que compuso acerca de Laylā al-Aḫīliyya. [305] :Es Ǧarīr b. ‘Aṭiyya, elogiando a ‘Umar b. ‘Abd al-‘Azīz. [306] :En su dīwān manuscrito: «iḏ» en lugar de «aw». [307] :Al-muġammar y al-ġamr: el ignorante que no ha probado los asuntos, como si la ignorancia lo hubiera cubierto y dominado. Y rawāyā al-muzn: las que dan de beber por la abundancia de su agua. [308] :En el original: «... un fuego o como un aguacero». La corrección procede del libro I‘rāb al-Qur’ān de an-Naḥḥās. [309] :As-sumiyy se refiere a las lluvias. [310] :Es Mu‘āwiya b. Mālik. [311] :El autor del verso es Ṭufayl al-Ġanawī, como en Lisān al-‘Arab, raíz (s-m-w). [312] :Véase la p. 213 de este volumen. [313] :Adición tomada de at-Tirmiḏī. [314] :Al-barad (con vocalización): el granizo. [315] :Véase t. 9, p. 295. [316] :Véase t. 15, p. 439. [317] :Véase t. 7, p. 279. [318] :An-nu‘ra (como el patrón de la hamza): una mosca grande, de ojo azul y verdosa, con un aguijón en la punta de su cola con el que pica especialmente a los animales de pezuña. Y al-labān: el pecho; y se dijo: su centro; y se dijo: lo que hay entre los dos pechos, y se aplica al ser humano y a otros. Y «las desvanecieron sus relinchos»: es decir, las mató su relincho. [319] :Véase t. 15, p. 279. [320] :El verso es de Ḥātim aṭ-Ṭā’ī. Dice: si el noble se comporta ignorantemente conmigo, soporto su ignorancia para preservarlo y guardarlo; y si el vil me insulta, me aparto de injuriarlo, por nobleza. [321] :Así consta en los originales y en Lisān al-‘Arab, raíz «m-w-t». Y lo que figura en su dīwān manuscrito conservado en Dār al-Kutub al-Miṣriyya con el n.º 516 (Adab): Y la espuma del mar tiene un rumor *** lo ves, y el pez tiene un gemido Ambos están sumergidos, acongojados*** y el peso del agua tiene un lugar de reposo Y la noche sobre el agua se entrega por completo*** repele de su interior exhausto Al-katīt: el bramido. Y an-na’īt, az-zaḥīr, aṭ-ṭaḥīr y al-anīt: todo ello es az-zaḥīr (expulsar la voz o el aliento al realizar un esfuerzo con gemido o con intensidad). [322] :Al-muġtūt: el acongojado. Y al-masḥūt: el que no se sacia. [323] :Y se dijo que es una aldea de las aldeas de al-Balqā’, en los límites del Šām. Y se dijo que está en las cercanías del Šām, a doce millas de Aḏruḥ. Véase Tāj al-‘Arūs, raíz «m-’-t». [324] :Véase t. 10, p. 409. [325] :Véase t. 15, p. 277. [326] :Véase t. 18, p. 176; véase t. 9, p. 225.

Notas y Referencias

[304] El verso pertenece a una qaṣīda de Tawba al-Ḫufāǧī, que compuso acerca de Laylā al-Aḫīliyya.

[305] Es Ǧarīr b. ‘Aṭiyya, elogiando a ‘Umar b. ‘Abd al-‘Azīz.

[306] En su dīwān manuscrito: «iḏ» en lugar de «aw».

[307] Al-muġammar y al-ġamr: el ignorante que no ha probado los asuntos, como si la ignorancia lo hubiera cubierto y dominado. Y rawāyā al-muzn: las que dan de beber por la abundancia de su agua.

[308] En el original: «... un fuego o como un aguacero». La corrección procede del libro I‘rāb al-Qur’ān de an-Naḥḥās.

[309] As-sumiyy se refiere a las lluvias.

[310] Es Mu‘āwiya b. Mālik.

[311] El autor del verso es Ṭufayl al-Ġanawī, como en Lisān al-‘Arab, raíz (s-m-w).

[312] Véase la p. 213 de este volumen.

[313] Adición tomada de at-Tirmiḏī.

[314] Al-barad (con vocalización): el granizo.

[315] Véase t. 9, p. 295.

[316] Véase t. 15, p. 439.

[317] Véase t. 7, p. 279.

[318] An-nu‘ra (como el patrón de la hamza): una mosca grande, de ojo azul y verdosa, con un aguijón en la punta de su cola con el que pica especialmente a los animales de pezuña. Y al-labān: el pecho; y se dijo: su centro; y se dijo: lo que hay entre los dos pechos, y se aplica al ser humano y a otros. Y «las desvanecieron sus relinchos»: es decir, las mató su relincho.

[319] Véase t. 15, p. 279.

[320] El verso es de Ḥātim aṭ-Ṭā’ī. Dice: si el noble se comporta ignorantemente conmigo, soporto su ignorancia para preservarlo y guardarlo; y si el vil me insulta, me aparto de injuriarlo, por nobleza.

[321] Así consta en los originales y en Lisān al-‘Arab, raíz «m-w-t». Y lo que figura en su dīwān manuscrito conservado en Dār al-Kutub al-Miṣriyya con el n.º 516 (Adab): وزبد البحر له كتيت *** تراه والحوت له نئيت كلاهما مغتمس مغتوت*** وكلكل الماء له مبيت والليل فوق الماء مستميت***يدفع عنه جوفه المسحوت Al-katīt: el bramido. Y an-na’īt, az-zaḥīr, aṭ-ṭaḥīr y al-anīt: todo ello es az-zaḥīr (expulsar la voz o el aliento al realizar un esfuerzo con gemido o con intensidad).

[322] Al-muġtūt: el acongojado. Y al-masḥūt: el que no se sacia.

[323] Y se dijo que es una aldea de las aldeas de al-Balqā’, en los límites del Šām. Y se dijo que está en las cercanías del Šām, a doce millas de Aḏruḥ. Véase Tāj al-‘Arūs, raíz «m-’-t».

[324] Véase t. 10, p. 409.

[325] Véase t. 15, p. 277.

[326] Véase t. 18, p. 176; véase t. 9, p. 225.