La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:18] Son sordos, mudos y ciegos, y no volverán [al buen camino].
Tafsir de Al-Qurtubi
{صُمُّۢ بُكۡمٌ عُمۡيٞ فَهُمۡ لَا يَرۡجِعُونَ} (18)
Su dicho —Exaltado sea—:
{ صم بكم عمي }
(«صمٌّ»)
esto es: ellos son sordos; y es, por tanto, el predicado de un sujeto elíptico.
Y en la lectura de ʿAbd Allāh b. Masʿūd y de Ḥafṣa:
«صماً بكماً عمياً», y es lícito el acusativo por vituperio (naṣb ʿalā al-dhamm),
como dijo —Exaltado sea—:
«malditos
[298] dondequiera que sean hallados»
[al-Aḥzāb: 61],
y como dijo:
«y su mujer, la portadora
[299] de la leña»
[al-Masad: 4]; y como dijo el poeta
[300]:
Me dieron a beber vino y luego me rodearon *** enemigos de Dios, de mentira y falsedad
Puso en acusativo «enemigos de Dios» por vituperio. Así, la pausa en «y no ven» según esta doctrina es correcta y buena. Y es lícito poner «صما» en acusativo por «los dejó»,
como si dijera: y los dejó sordos, mudos y ciegos; y según esta doctrina no es buena la pausa en «y no ven».
La sordera (al-ṣamam) en el habla de los árabes es: la obstrucción; se dice: «caña (qanāh) صماء» cuando no es hueca. Y «صممتُ la botella» cuando la tapé.
Así, el sordo (al-aṣamm) es aquel cuyas aberturas auditivas se han obstruido.
Y el mudo (al-abkam) es quien no habla ni comprende; si comprende, entonces es el «al-ajras» (el mudo por defecto del habla).
Y se ha dicho: «al-ajras» y «al-abkam» son una sola cosa.
Y se dice: un hombre «abkam» y «bakīm», es decir, mudo, manifiesto en la mudez y el mutismo.
Dijo:
Ojalá mi lengua fuese dos mitades de ellas: *** una bakīm y otra junto al curso de las estrellas
Y la ceguera (al-ʿamā) es la pérdida de la vista; se dice: «ʿamiy(a)», y él es «aʿmā»; y un pueblo «ʿumī»; y «Dios lo cegó».
Y «el hombre se hizo el ciego (taʿāmā)»: mostró eso de sí mismo. Y «el asunto se le volvió ciego (ʿamiya ʿalayhi)» cuando se le confundió;
y de ello Su dicho —Exaltado sea—:
«y las noticias se les hicieron oscuras aquel día
[301]»
[al-Qaṣaṣ: 66].
No se pretende con lo que hemos mencionado negar por completo las percepciones de sus sentidos; antes bien, se pretende negarlas desde cierto aspecto.
Dices: fulano es sordo ante la indecencia.
Y bien hizo el poeta cuando dijo:
Sordo a lo que le desagrada, oyente
Y dijo otro:
Ante la torpeza de las palabras me hice sordo *** aunque, si quisiera, sería oyente de ellas
Y dijo al-Dārimī:
Ciego cuando mi vecina sale *** hasta que los muros oculten a mi vecina
Y dijo alguno en su exhortación a un hombre que frecuentaba mucho la entrada a los reyes:
Entra, cuando entres, como ciego *** y sal, cuando salgas, como mudo
Y dijo Qatāda:
«sordos» respecto de escuchar la verdad,
«mudos» respecto de hablarla,
«ciegos» respecto de verla.
Digo: este sentido es el que se pretende en la descripción del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— de los gobernantes del final de los tiempos en el ḥadiz de Ŷibrīl:
(«Y cuando veas a los descalzos, desnudos, sordos y mudos como reyes de la tierra, eso será de sus señales»).
Y Dios sabe más.
Su dicho —Exaltado sea—:
«pues no regresan», es decir, a la verdad, por el conocimiento previo de Dios —Exaltado sea— acerca de ellos.
Se dice: «raǧaʿa» por sí mismo, «ruǧūʿan»; y «raǧaʿahu» otro.
Y Hudhayl dice: «arǧaʿahu» otro.
Y Su dicho —Exaltado sea—:
«se devuelven unos a otros la palabra
[302]»
[Sabāʾ: 31], es decir, se reprochan mutuamente entre ellos, conforme lo ha expuesto la Revelación en la sura «Sabāʾ»
[303]
[298]
:véase t. 14, p. 247
[299]
:véase t. 20, p. 239
[300]
:es ʿUrwa b. al-Ward; describió lo que le hicieron los parientes de su mujer y le dieron a beber vino hasta que accedió a rescatarla; y ella era una cautiva que él tenía (según Šarḥ al-Šawāhid).
[301]
:véase t. 13, p. 304.
[302]
:véase t. 14, p. 302
[303]
:véase t. 14, p. 302
Notas y Referencias
[298] Véase t. 14, p. 247
[299] Véase t. 20, p. 239
[300] Es ʿUrwa b. al-Ward; describió lo que le hicieron los parientes de su mujer y le dieron a beber vino hasta que accedió a rescatarla; y ella era una cautiva que él tenía (según Šarḥ al-Šawāhid).
[301] Véase t. 13, p. 304.
[302] Véase t. 14, p. 302
[303] Véase t. 14, p. 302