La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:20] Los relámpagos casi ciegan sus ojos. Cuando los iluminan caminan a su luz, pero cuando la oscuridad vuelve sobre ellos se detienen. Si Dios hubiese querido les habría dejado sordos y ciegos. Dios tiene poder sobre todas las cosas.
Tafsir de Al-Qurtubi
{يَكَادُ ٱلۡبَرۡقُ يَخۡطَفُ أَبۡصَٰرَهُمۡۖ كُلَّمَآ أَضَآءَ لَهُم مَّشَوۡاْ فِيهِ وَإِذَآ أَظۡلَمَ عَلَيۡهِمۡ قَامُواْۚ وَلَوۡ شَآءَ ٱللَّهُ لَذَهَبَ بِسَمۡعِهِمۡ وَأَبۡصَٰرِهِمۡۚ إِنَّ ٱللَّهَ عَلَىٰ كُلِّ شَيۡءٖ قَدِيرٞ} (20)
Su dicho —Exaltado sea—:
"Casi el relámpago arrebata sus miradas".
("casi")
Su sentido es: está a punto, se aproxima.
Se dice: «kāda hacer tal cosa» cuando estuvo cerca de hacerla y no la hizo.
Y es admisible fuera del Corán: «casi que haga»,
como dijo Ru’ba:
«Casi, por lo largo del desgaste, llega a borrarse»
[327]
Deriva de al-maṣḥ, que es: el desgaste (por el roce). Lo más correcto es que sea sin «que» (’an), porque es para la aproximación del estado presente; y «que» desplaza el discurso hacia el futuro, y esto es incongruente.
Dijo Dios —Poderoso y Majestuoso—: "casi el fulgor de su relámpago [328] se lleva las miradas" [La Luz: 43].
Y de las expresiones de los árabes: «casi el avestruz vuela», y «casi el novio llega a ser emir», por su cercanía a ese estado.
Y kāda es un verbo conjugable según el patrón فعل يفعل. Y ha venido su predicado con nombre, lo cual es poco frecuente, como en: "y apenas estuve [329] de regreso".
Y se le asemejan kāda: karuba, ja‘ala, qāraba y ṭafiqa, en que su predicado va sin «que» (’an),
como dijo Dios —Exaltado sea—: "y ambos se pusieron [330] a coser sobre sí hojas del Paraíso" [Al-A‘rāf: 22],
porque todas ellas significan estado presente y aproximación; y el estado presente no va con «que» (’an). Así que, entiéndase.
Su dicho —Exaltado sea—: "arrebata sus miradas".
Al-jaṭf: tomar con rapidez; de ahí que se llame al ave «jaṭṭāf» por su rapidez.
Quien hace del Corán un símil de amedrentamiento, el sentido es que su temor por lo que desciende sobre ellos casi les hace perder la vista.
Y quien lo hace un símil de la claridad que hay en el Corán, el sentido es que les llegó de la evidencia algo que los deslumbró.
Y yaḫṭaf y yaḫṭif son dos variantes lingüísticas, ambas recitadas.
Se dice: ḫaṭifahu (con kasra) yaḫṭifuhu ḫaṭfan; y esta es la buena lengua.
La otra lengua la transmitió al-Aḫfaš: ḫaṭafa yaḫṭufu.
Al-Jawharī dijo: es escasa y deficiente, apenas se conoce.
Yūnus recitó con ella en Su dicho —Exaltado sea—: "casi el relámpago arrebata sus miradas".
Y an-Naḥḥās dijo: en "yaḫṭaf" hay siete posibilidades.
La recitación elocuente: yaḫṭaf.
Y ‘Alī ibn al-Ḥusayn y Yaḥyà ibn Waṯṯāb recitaron: yaḫṭif, con kasra en la ṭā’.
Dijo Sa‘īd al-Aḫfaš: es una lengua.
Y al-Ḥasan, Qatāda, ‘Āṣim al-Jaḥdarī y Abū Rajā’ al-‘Aṭṭāridī recitaron con fatḥa en la yā’ y kasra en la ḫā’ y la ṭā’.
Y se transmitió también de al-Ḥasan que recitó con fatḥa en la ḫā’.
Dijo al-Farrā’: y algunos de la gente de Medina recitaron con sukūn en la ḫā’ y con geminación de la ṭā’.
Dijeron al-Kisā’ī, al-Aḫfaš y al-Farrā’: es admisible "yaḫṭif" con kasra en la yā’, la ḫā’ y la ṭā’.
Estas son seis posibilidades conformes a la grafía.
La séptima la transmitió ‘Abd al-Wāriṯ, quien dijo: vi en el muṣḥaf de Ubayy ibn Ka‘b: "yataḫaṭṭaf".
Y Sībawayh y al-Kisā’ī sostuvieron que quien recita "yaḫṭif" con kasra en la ḫā’ y la ṭā’, el origen para él es yaḫtaṭif; luego se asimiló la tā’ a la ṭā’, y al encontrarse dos consonantes en sukūn se dio kasra a la ḫā’ por el encuentro de dos sukūn.
Dijo Sībawayh: y quien abre (con fatḥa) la ḫā’, traslada a ella el movimiento vocálico de la tā’.
Y dijo al-Kisā’ī: y quien da kasra a la yā’ es porque la alif en iḫtaṭafa está con kasra.
En cuanto a lo que al-Farrā’ transmitió de la gente de Medina —el sukūn de la ḫā’ y la asimilación—, no se conoce ni es admisible, porque reúne dos sukūn.
Así lo dijo an-Naḥḥās y otros.
Digo:
También se transmitió de al-Ḥasan y de Abū Rajā’: "yaḫiṭṭaf".
Dijo Ibn Mujāhid: y creo que es un error.
Y argumentó esto con que "ḫaṭif al-ḫaṭfa [331]" nadie lo recitó con fatḥa.
"sus miradas": plural de baṣar, que es el sentido de la visión.
Y el sentido es: casi las pruebas del Corán y sus resplandecientes evidencias los deslumbran.
Y quien hace del "relámpago" un símil de amedrentamiento, el sentido es que su temor por lo que desciende sobre ellos casi les hace perder la vista.
Su dicho —Exaltado sea—: "Cada vez que les alumbra, caminan en ello".
"Cada vez que" (kullamā) está en acusativo por ser un adverbio circunstancial (ẓarf).
Y cuando "kullamā" tiene el sentido de "si" (iḏā), es un relativo, y el regente es "caminaron", que es su respuesta; y "alumbró" no rige en ello, porque está en la oración relativa de mā.
Y el objeto directo, según al-Mubarrad, está elidido; su estimación para él es: «cada vez que el relámpago les alumbró el camino».
Y se dijo: es admisible que فعل y أفعل tengan el mismo sentido, como sakata y askata; así, aḍā’a y ḍā’a serían equivalentes, y no habría necesidad de estimar la elisión de un objeto.
Dijo al-Farrā’: se dice ḍā’a y aḍā’a; y ya se ha mencionado.
Y el sentido es que, cada vez que escuchan el Corán y se les manifiestan las pruebas, se familiarizan y caminan con él; pero cuando desciende del Corán aquello en lo que se ciegan y por lo que se extravían, o aquello que les impone una carga, "se detienen", es decir, permanecen firmes en su hipocresía; según Ibn ‘Abbās.
Y se dijo: el sentido es que, cada vez que se enderezan sus condiciones en sus cultivos y ganados, y se suceden las mercedes, dicen: «la religión de Muḥammad es una religión bendita»; pero cuando les sobreviene una calamidad y les alcanza una dureza, se irritan y se afirman en su hipocresía; según Ibn Mas‘ūd y Qatāda.
Dijo an-Naḥḥās: y esta es una opinión buena,
y lo que indica su veracidad es: "Y entre la gente hay quien adora a Dios al borde: si le alcanza un bien, se tranquiliza con ello; y si le alcanza una prueba, se vuelve sobre su rostro [332]" [La Peregrinación: 11].
Y dijeron los sabios sufíes: este es un ejemplo que Dios —Exaltado sea— ha puesto para quien no se le han rectificado, desde el inicio, los estados de la voluntad (irāda), y asciende desde esos estados, mediante pretensiones, a los estados de los grandes; como si los estados de la voluntad le iluminaran, si los rectificara mediante la perseverancia en sus normas de conducta; pero, al mezclarlos con pretensiones, Dios le hace desaparecer esas luces, y permanece en las tinieblas de sus pretensiones, sin ver el camino de salida de ellas.
Y se transmitió de Ibn ‘Abbās que lo pretendido son los judíos: cuando el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— fue auxiliado en Badr, codiciaron y dijeron: «Este, por Dios, es el profeta del que Moisés nos dio la buena nueva; no se le rechaza estandarte»; pero cuando sufrió el revés en Uḥud, apostataron y dudaron. Y esto es débil.
La aleya trata de los hipócritas; y esto es lo más auténtico de Ibn ‘Abbās; y el sentido abarca a todos.
Su dicho —Exaltado sea—: "Y si Dios quisiera, se llevaría su oído y sus miradas".
"Si" (law) es una partícula de deseo, y en ella hay sentido de condición; y su respuesta es la lām.
Y el sentido es: si Dios quisiera, habría hecho que los creyentes los descubrieran, y entonces se les habría ido el poder del Islam por el dominio sobre ellos, su muerte y su expulsión de entre ellos.
Y se especificaron el oído y la vista por haberse mencionado antes en la aleya, o porque son lo más noble que hay en el ser humano.
Y se recitó: "con sus oídos" en plural; y ya ha precedido la discusión sobre esto [333]
Su dicho —Exaltado sea—: "Ciertamente, Dios es sobre toda cosa Poderoso".
Es una generalidad; y su sentido, según los teólogos, se refiere a aquello respecto de lo cual es lícito describirle —Exaltado sea— con la capacidad de poder sobre ello.
Y la comunidad ha consensuado llamar a Dios —Exaltado sea— «el Poderoso» (al-Qadīr); pues Él —Glorificado sea— es qadīr, qādir, muqtadir.
Y «al-Qadīr» es más enfático en la descripción que «al-Qādir»; así lo dijo az-Zajjājī.
Y dijo al-Harawī: al-Qadīr y al-Qādir tienen un mismo significado.
Se dice: «pude sobre la cosa» (qadartu ‘alà š-šay’) «puedo» (aqdiru) con qadr y qadar, y con maqdira, maqdura y qudrān: es decir, capacidad.
Y el iqtidār sobre una cosa: es la capacidad sobre ella.
Así, Dios —Majestuoso y Exaltado— es capaz, poderoso, potentísimo sobre todo lo posible que admite existencia y no existencia.
Por tanto, es obligatorio para todo responsable (mukallaf) saber que Dios —Exaltado sea— es capaz: posee una capacidad por la cual hizo y hace lo que quiere conforme a Su ciencia y Su elección.
Y también le es obligatorio saber que el siervo tiene una capacidad con la que adquiere aquello para lo que Dios —Exaltado sea— le ha dado poder, según el curso de la costumbre, y que no es independiente con su capacidad.
Y aquí —Exaltado sea— se mencionó específicamente Su atributo, que es la capacidad, y no otros, porque precedió la mención de un acto cuyo contenido implica amenaza y amedrentamiento; así, la mención de la capacidad era adecuada a ello.
Y Dios sabe más.
Estas son veinte aleyas según el cómputo de los kufíes: cuatro aleyas en la descripción de los creyentes; luego les siguen dos aleyas en la mención de los incrédulos; y el resto, sobre los hipócritas.
Ya ha precedido la transmisión al respecto de Ibn Jurayj; y lo dijo también Mujāhid.
[327]
:يمصح: يذهب ويدرس.
[328]
:راجع ج 12 ص 290.
[329]
:قائله تأبط شرا والبيت بتمامه:
فأبت إلى فهم وما كدت آئبا *** وكم مثلها فارقتها وهي تصفر
[330]
:راجع ج 7 ص 180.
[331]
:راجع ج 15 ص 67.
[332]
:راجع ج 12 ص 17.
[333]
:راجع المسألة الثامنة ص 190 من هذا الجزء.
Notas y Referencias
[327] يمصح: se va y se desgasta.
[328] Véase t. 12, p. 290.
[329] [329] Su autor es Ta’abbata Šarran, y el verso completo es: «Regresé a Fahm, y apenas regresaba *** y cuántas como ella dejé atrás mientras silbaba»
[330] Véase t. 7, p. 180.
[331] Véase t. 15, p. 67.
[332] Véase t. 12, p. 17.
[333] Véase la cuestión octava, p. 190 de este volumen.