La Vaca
البقرة Al-BaqarahVersículo (Español)
[2:17] Su ejemplo es como el de los que encienden fuego, y cuando les alumbra a su alrededor, [debido a su desvío] Dios les quita la luz dejándolos en tinieblas, por lo que no pueden ver.
Tafsir de Al-Qurtubi
{مَثَلُهُمۡ كَمَثَلِ ٱلَّذِي ٱسۡتَوۡقَدَ نَارٗا فَلَمَّآ أَضَآءَتۡ مَا حَوۡلَهُۥ ذَهَبَ ٱللَّهُ بِنُورِهِمۡ وَتَرَكَهُمۡ فِي ظُلُمَٰتٖ لَّا يُبۡصِرُونَ} (17)
Palabras del Altísimo:
{ مثلهم كمثل الذي استوقد نارا }
«Su ejemplo» (mathaluhum) está en nominativo por ser مبتدأ (sujeto inicial), y el predicado está en la kāf; pues ésta es un nombre, tal como en el dicho de al-Aʿshà:
أتنتهون ولن ينهى ذوِي شطط *** كالطعن يذهب فيه الزيت والفُتُلُ
[288]
y el dicho de Imruʾ al-Qays:
ورحنا بكَابْنِ الماء يُجنَب وسَطنا *** تَصَوَّبُ فيه العين طوراً وترتقي
[289]
Quiso decir: «como el golpe de lanza», y «como el hijo del agua». También es posible que el predicado esté elidido, con la estimación: «su ejemplo está establecido como el ejemplo de…»; entonces la kāf, según esto, es una partícula. Y al-mathal, al-mithl y al-mathīl son una sola cosa, y su significado es «lo semejante».
Y «los dos que se asemejan» (al-mumatāthilān): «los dos que se parecen»; así lo dijeron los lingüistas.
Palabras suyas:
«الذي»
se aplica al singular y al plural.
Dijo Ibn al-Shajarī, Hibat Allāh b. ʿAlī:
Entre los árabes hay quien trae el plural con la forma del singular, como dijo:
وإن الذي حانت بفَلْج دماؤهم *** هم القوم كل القوم يا أم خالد
[290]
Y se dijo acerca de la palabra de Dios —Altísimo sea—:
«والذي
[291]جاء بالصدق وصدق به أولئك هم المتقون» [al-Zumar: 33] que está según esta lengua; y asimismo Su dicho:
«مثلهم كمثل الذي».
Se dijo: el sentido es «como el ejemplo de quienes encendieron»; por eso dijo:
«ذهب الله بنورهم»,
de modo que llevó el comienzo del discurso al singular y su final al plural.
En cuanto a Su dicho —Altísimo sea—:
«وخضتم كالذي
[292]خاضوا»
[al-Tawba: 69],
«الذي» aquí es un calificativo de un maṣdar elidido, con la estimación: «y os entregasteis (a ello) como la entrega en la que ellos se entregaron».
Y se dijo: sólo se puso en singular «الذي» y «استوقد» porque el que encendió era uno de un grupo que se encargó de encender para ellos; y cuando se fue la luz, recayó sobre todos, y por eso dijo: «بنورهم». Y «استوقد» tiene el sentido de «أوقد», como «استجاب» con el sentido de «أجاب»; la sīn y la tāʾ son añadidas. Esto lo dijo al-Akhfash. Y de ello es el dicho del poeta
[293]:
وداع دعا يا من يجيب إلى الندى *** فلم يستجبه عند ذاك مجيب
es decir: «no le respondió». Los gramáticos discreparon acerca de la respuesta de «لما» y acerca del retorno del pronombre en «نورهم».
Se dijo: la respuesta de «لما» está elidida, y es: «se apagó»; y el pronombre en «نورهم», según esto, se refiere a los hipócritas; y se informa con ello de un estado que tendrá lugar en la Otra Vida, como dijo —Altísimo sea—:
«فضرب بينهم بسور له باب
[294]»
[al-Ḥadīd: 13].
Y se dijo: su respuesta es «ذهب», y el pronombre en «نورهم» vuelve a «الذي»; y según esta opinión se completa la comparación del hipócrita con el que enciende, porque la permanencia del que enciende en tinieblas sin ver es como la permanencia del hipócrita en su perplejidad y vacilación. El sentido pretendido por la aleya es proponer un ejemplo para los hipócritas: aquello que muestran de fe, por lo cual se les confirman las normas de los musulmanes —en matrimonios, herencias, botines y seguridad sobre sus personas, sus hijos y sus bienes— es como quien enciende un fuego en una noche oscura, se ilumina con él, ve lo que debe evitar y queda a salvo de ello; pero cuando se le apaga o se le va, le alcanza el daño y queda perplejo. Así también los hipócritas: cuando creyeron, se dejaron engañar por la palabra del Islam; luego, tras la muerte, pasan al castigo doloroso —como informó la Revelación:
«إن المنافقين
[295]في الدرك الأسفل من النار»
[al-Nisāʾ: 145]—, y se les va su luz. Por eso dicen:
«انظرونا نقتبس
[296]من نوركم»
[al-Ḥadīd: 13].
Y se dijo: el acercamiento de los hipócritas a los musulmanes y su hablar con ellos es como el fuego; y su apartarse de su afecto y su recaer ante ellos es como su desaparición. Y se dijo otra cosa distinta.
Palabras suyas:
«نارا»
El fuego (al-nār) es femenino, y procede de al-nūr, que es también el resplandor. Es de la wāw, porque dices en diminutivo: «نويرة», y en plural: «نور» y «أنوار» y «نيران»; la wāw se convirtió en yāʾ por la kasra de lo que la precede.
Palabras del Altísimo:
«فلما أضاءت ما حوله»
«ضاءت» y «أضاءت» son dos variantes lingüísticas. Se dice: «ضاء القمر يضوء ضوءا» y «أضاء يضيء»; puede ser intransitivo y transitivo.
Muḥammad b. al-Sumayqiʿ leyó: «ضاءت» sin alif; y la lectura general es con alif. Dijo el poeta:
أضاءت لهم أحسابهم ووجوههم *** دجى الليل حتى نظَّمَ الجَزْعَ
[297]ثاقبُهْ
(«ما حوله»)
«ما» es un زائد (elemento añadido) de refuerzo.
Y se dijo: es el objeto directo de «أضاءت». Y «حوله» es un adverbio de lugar; y la hāʾ está en posición de genitivo por la iḍāfa.
«ذهب» y «أذهب» son dos variantes de «الذهاب», y es la desaparición de la cosa.
«وتركهم» es decir: los dejó, los mantuvo.
«في ظلمات» es plural de «ظلمة».
Al-Aʿmash leyó: «ظلْمات» con sukūn en la lām, conforme al الأصل. Quien la lee con ḍamma es para diferenciar entre el nombre y el adjetivo.
Ashhab al-ʿAqīlī leyó: «ظلَمات» con fatḥa en la lām.
Dijeron los basríes: se sustituyó la ḍamma por fatḥa porque ésta es más ligera.
Y dijo al-Kisāʾī: «ظلمات» es «plural del plural», plural de «ظلم».
«لا يبصرون» es un verbo; un futuro en posición de الحال, como si dijera: «no videntes». Por ello no es lícito hacer pausa, según esto, en «ظلمات».
Notas y Referencias
[288] El sentido: no se reprime a los dueños de la injusticia, como una estocada «jāʾif», es decir: penetrante hasta el interior del vientre; en ella se hunden el aceite y la mecha. (Según Jizānat al-Adab).
[289] Dice: regresamos con un caballo como si fuera «hijo del agua» (ave acuática), por ligereza, belleza y longitud de cuello. Y «yujnabu»: es decir, se lo conduce y no se lo monta.
[290] Falaj (con apertura de su primera letra y sukūn de la segunda): lugar entre Basora y Ḍariyya. Y se dijo: es un valle en el camino de Basora a La Meca, en cuyo fondo hay alojamientos para los peregrinos. Su autor: al-Ashhab b. Rumayla, que vio a un pueblo muerto en este lugar (según Lisān al-ʿArab).
[291] Véase t. 15, p. 256.
[292] Véase t. 8, p. 201.
[293] Es Kaʿb b. Saʿd al-Ghanawī, que vio a su hermano Abū al-Mighwār (según Lisān al-ʿArab).
[294] Véase t. 17, p. 246.
[295] Véase t. 5, p. 424.
[296] Véase t. 17, p. 245.
[297] Al-jazaʿ (con apertura de la jīm o con su kasra): un tipo de abalorio. Y se dijo: es el abalorio yemení, el que tiene blanco y negro; por eso se compararon con él los ojos.