María
مريم MaryamVersículo (Español)
[19:15] La paz fue con él el día que nació, el día que falleció y será con él el día que sea resucitado.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y paz sea sobre él el día en que nació, y el día en que muera, y el día en que sea resucitado vivo} (15)
Palabras del Altísimo:
«Y paz sea sobre él el día en que nació».
Dijo al-Ṭabarī y otros: su sentido es: seguridad.
Ibn ʿAṭiyya:
Y lo más evidente para mí es que se trata del saludo conocido; pues es más noble y más elevado que la seguridad, ya que la seguridad se obtiene para él por la negación de la desobediencia respecto de él, y es el menor de sus grados; mientras que la nobleza está en que Dios le dio la paz y lo saludó en las situaciones en las que el ser humano se halla en el colmo de la debilidad, la necesidad, la escasez de recursos y la pobreza ante Dios Altísimo es inmensa
[10805] el espanto.
Dije:
Este es un parecer bueno; y ya hemos mencionado su sentido, transmitiéndolo de Sufyān ibn ʿUyayna, en la sura «Subḥān»
[10806][al-Isrāʾ: 1]
con ocasión de la muerte de Yaḥyā. Y al-Ṭabarī transmitió de al-Ḥasan que ʿĪsā y Yaḥyā se encontraron —siendo ambos hijos de tía materna—,
y Yaḥyā dijo a ʿĪsā:
«Ruega a Dios por mí, pues tú eres mejor que yo».
Y ʿĪsā le dijo:
«Más bien tú ruega a Dios por mí, pues tú eres mejor que yo: Dios te dio la paz, mientras que yo me di la paz a mí mismo».
De esta aleya, algunos sabios dedujeron, en lo relativo al saludo de paz, la superioridad de ʿĪsā, diciendo:
Que el hecho de atribuirse a sí mismo el saludo de paz, y su rango ante Dios Altísimo —que exigió ello cuando lo estableció y lo relató en el claro Decreto de la Revelación— es mayor en dignidad que el que se le dé la paz.
Dijo Ibn ʿAṭiyya:
Y cada cual tiene su aspecto.
[10805]
:En los mss. جـ y ك: «y la enormidad del espanto».
[10806]
:Véase t. 10, p. 220.