María
مريم MaryamVersículo (Español)
[19:1] Kaf. Ha’. Ia’. ‘Ain. Sad.
Tafsir de Al-Qurtubi
{كٓهيعٓصٓ} (1)
Introducción de la sura:
La sura de Maryam es mequí, salvo dos aleyas,
( 58 )
y
( 71 )
que son mediníes. Sus aleyas son 98; fue revelada después de Fāṭir, cuando tuvo lugar la batalla de Badr y Dios dio muerte en ella a los notables de los incrédulos.
Dijeron los incrédulos de Quraysh:
«Vuestra venganza está en la tierra de Abisinia; enviad, pues, un presente al Negus y despachad hacia él a dos hombres de los vuestros, dotados de buen juicio, quizá os entregue a algunos de Quraysh que están con él, y los mataréis en compensación por quienes de los vuestros fueron muertos en Badr».
Así, los incrédulos de Quraysh enviaron a ʿAmr b. al-ʿĀṣ y a ʿAbd Allāh b. Abī Rabīʿa. El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— supo de su envío, y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— envió a ʿAmr b. Umayya al-Ḍamrī, y escribió con él al Negus. Llegó ante el Negus y leyó la carta del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—. Luego llamó a Jaʿfar b. Abī Ṭālib y a los emigrados, y mandó llamar a los monjes y a los sacerdotes, reuniéndolos. Después ordenó a Jaʿfar que les recitara el Corán, y recitó la sura de Maryam:
«Kāf Hā Yā ʿAyn Ṣād».
Entonces se levantaron con los ojos desbordantes de lágrimas; son aquellos acerca de quienes Dios —Exaltado sea— hizo descender: «Y ciertamente encontrarás que los más cercanos en afecto a los que creen son quienes dicen: “Somos cristianos”. Eso es porque entre ellos hay sacerdotes y monjes, y porque no se ensoberbecen»
[al-Māʾida: 82].
Y recitó hasta Su dicho: «los testigos»
[1] Lo mencionó Abū Dāwūd. Y en la Sīra,
dijo el Negus:
«¿Tienes contigo algo de lo que él ha traído de parte de Dios?»
Dijo Jaʿfar:
«Sí».
Entonces el Negus le dijo:
«Léemelo».
Dijo:
Y recitó: «Kāf Hā Yā ʿAyn Ṣād».
Y el Negus —por Dios— lloró hasta empapar su barba, y sus obispos lloraron hasta empapar sus barbas cuando oyeron lo que se les recitaba.
Entonces el Negus dijo:
«Esto y lo que trajo Moisés salen de una misma hornacina. Marchaos: por Dios, no os los entregaré jamás»; y mencionó el resto del relato.
Ya se ha tratado lo relativo a los comienzos de las suras
[10771] Dijo Ibn ʿAbbās acerca de «Kāf Hā Yā ʿAyn Ṣād»: que la kāf es de Kāf, la hāʾ de Hādī, la yāʾ de Ḥakīm, la ʿayn de ʿAlīm y la ṣād de Ṣādiq. Lo transmitieron Ibn ʿAzīz y al-Qušayrī de Ibn ʿAbbās. Su sentido es: suficiente para Su creación, guía para Sus siervos, Su mano por encima de sus manos, conocedor de ellos, veraz en Su promesa. Lo transmitió al-Thaʿlabī de al-Kalbī, al-Suddī, Muǧāhid y al-Ḍaḥḥāk.
Dijo también al-Kalbī: la kāf es de Karīm, Kabīr y Kāf; la hāʾ de Hādī; la yāʾ de Raḥīm; la ʿayn de ʿAlīm y ʿAẓīm; y la ṣād de Ṣādiq; y el sentido es uno.
Y también de Ibn ʿAbbās: es un nombre de entre los nombres de Dios —Exaltado sea—.
Y de ʿAlī —Dios esté complacido con él—: es el nombre de Dios —Poderoso y Majestuoso—, y solía decir: «¡Oh Kāf Hā Yā ʿAyn Ṣād, perdóname!». Lo mencionó al-Ġaznawī.
Al-Suddī: es el Nombre Supremo de Dios: quien pide por él, se le concede; y cuando se invoca por él, responde.
Y Qatāda: es un nombre de entre los nombres del Corán. Lo mencionó ʿAbd al-Razzāq, de Maʿmar, de él.
Y se dijo: es un nombre de la sura; y esta es la elección de al-Qušayrī respecto a las letras iniciales.
Conforme a esto, se dijo: el cierre del enunciado está en Su dicho: «Kāf Hā Yā ʿAyn Ṣād», como si fuera una indicación del nombre de la sura,
como cuando dices: «Libro tal», o «Capítulo tal», y luego comienzas el propósito. Ibn Jaʿfar recitó estas letras separadas, y los demás las unieron. Abū ʿAmr hizo imāla en la hāʾ y abrió la yāʾ; e Ibn ʿĀmir y Ḥamza, a la inversa. Al-Kisāʾī, Abū Bakr y Ḫalaf hicieron imāla en ambas. Los de Medina —Nāfiʿ y otros— las recitaron entre ambas pronunciaciones. Los demás las abrieron. Y de Ḫāriǧa: que al-Ḥasan solía hacer ḍamma en la kāf; y otro transmitió que solía hacer ḍamma en la hāʾ; e Ismāʿīl b. Isḥāq transmitió que solía hacer ḍamma en la yāʾ.
Dijo Abū Ḥātim:
No es lícito hacer ḍamma en la kāf, la hāʾ y la yāʾ.
Dijo al-Naḥḥās:
La recitación de la gente de Medina es de lo mejor en esto, y la imāla es permisible en hāʾ y yāʾ.
En cuanto a la recitación de al-Ḥasan, resultó problemática para un grupo, hasta el punto de que dijeron: «no es válida», entre ellos Abū Ḥātim. La explicación al respecto es la que aclaró Hārūn el recitador.
Dijo:
Al-Ḥasan hacía išmām del rafʿ; el sentido de esto es que hacía un gesto,
como (explica) Sībawayh: que entre los árabes hay quien dice: «al-ṣalāh» y «al-zakāh», haciendo un gesto hacia la wāw; por eso se escribió en el muṣḥaf con wāw. Nāfiʿ, Ibn Kaṯīr, ʿĀṣim y Yaʿqūb pronunciaron claramente la dāl del deletreo de «Ṣ», y esta es la elección de Abū ʿUbayd; los demás la asimilaron.