18

La Caverna

الكهف Al-Kahf
Aya 9

Versículo (Español)

[18:9] ¿Acaso consideras [¡oh, Mujámmad!] que la historia de los jóvenes de la caverna y [su devoción por] la escritura fue uno de Mis milagros más sorprendentes?

Tafsir de Al-Qurtubi

{أَمۡ حَسِبۡتَ أَنَّ أَصۡحَٰبَ ٱلۡكَهۡفِ وَٱلرَّقِيمِ كَانُواْ مِنۡ ءَايَٰتِنَا عَجَبًا} (9) La doctrina de Sibawayh es que «أم», cuando viene sin que la preceda un alif de interrogación, tiene el sentido de «بل» y del alif interrogativo; y es la «منقطعة». Y se dijo: «أم» es una coordinación con el sentido interrogativo presente en «لعلّك», o bien equivale al alif interrogativo con valor de reprobación. Dijo al-Ṭabarī: es una confirmación dirigida al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— respecto de su suposición de que los Compañeros de la Cueva eran algo asombroso, con el sentido de reprobarle tal idea; es decir: no engrandezcas eso como te lo han engrandecido quienes preguntaron de entre los incrédulos, pues las demás señales de Dios son mayores que su historia y más difundidas. Esta es la opinión de Ibn ʿAbbās, Muǧāhid, Qatāda e Ibn Isḥāq. El discurso va dirigido al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—; y ello porque los asociadores le preguntaron acerca de unos jóvenes que desaparecieron, y acerca de Dhū l-Qarnayn y acerca del Espíritu, y la revelación se demoró, como se ha mencionado. Cuando descendió, Dios —Exaltado sea— dijo a Su Profeta —sobre él la paz—: «¿Acaso has pensado, oh Muḥammad, que los Compañeros de la Cueva y del Raqīm eran, entre Nuestras señales, algo asombroso?», es decir: no son algo asombroso entre Nuestras señales; antes bien, en Nuestras señales hay lo que es más asombroso que su relato. Al-Kalbī: la creación de los cielos y la tierra es más asombrosa que su historia. Al-Ḍaḥḥāk: lo que te he mostrado del No-visto es más asombroso. Al-Ǧunayd: tu asunto en el Viaje Nocturno es más asombroso. Al-Māwardī: el sentido del enunciado es la negación; es decir: no lo habrías pensado de no ser por Nuestro informar. Abū Sahl: es una interrogación de confirmación; es decir: ¿lo has pensado? Pues, ciertamente, ellos son algo asombroso. Y la «cueva» (الكهف) es la oquedad amplia en la montaña; y lo que no es amplio es una gruta (غار). Al-Naqqāš transmitió de Anas b. Mālik que dijo: «el kahf es la montaña»; pero esto no es conocido en la lengua. La gente discrepó acerca del Raqīm. Dijo Ibn ʿAbbās: todo lo que hay en el Corán lo conozco salvo cuatro: ġislīn, ḥanān, al-awwāh y al-raqīm. Y se le preguntó una vez por al-raqīm y dijo: Kaʿb pretendía que era una aldea de la que salieron. Dijo Muǧāhid: al-raqīm es un valle. Dijo al-Suddī: al-raqīm es la roca que estaba sobre la cueva. Dijo Ibn Zayd: al-raqīm es un escrito cuyo asunto Dios nos ha velado, y no nos ha explicado su historia. Y un grupo dijo: al-raqīm es un escrito en una lámina de cobre. Y dijo Ibn ʿAbbās: en una lámina de plomo en la que el pueblo incrédulo del que huyeron los jóvenes escribió su historia y la convirtió en una cronología para ellos: mencionaron el momento de su desaparición, cuántos eran, y [10435] quiénes eran. Así lo dijeron también los recitadores. Dijo: al-raqīm es una lámina de plomo en la que se escribieron sus nombres, sus genealogías, su religión y de quiénes huyeron. Dijo Ibn ʿAṭiyya: de estas transmisiones se desprende que eran un pueblo que fechaba los acontecimientos; y eso es parte de la nobleza del reino, y es algo provechoso. Estas opiniones se toman de «الرقم», de donde «كتاب مرقوم»; y de ahí «الأرقم» por su trazado; y de ahí «رقمة الوادي», es decir, el lugar del curso del agua y su recodo. Y lo transmitido de Ibn ʿAbbās no es contradictorio, porque la primera opinión no la oyó sino de Kaʿb; y la segunda es posible que conociera al-raqīm después. Y se transmitió de él, por Saʿīd b. Ǧubayr, que dijo: Ibn ʿAbbās mencionó a los Compañeros de la Cueva y dijo: los jóvenes desaparecieron; sus familias los buscaron y no los hallaron; se elevó el asunto al rey, y este dijo: «sin duda habrá para ellos una noticia». Hizo traer una lámina de plomo, escribió en ella sus nombres y la puso en su tesoro; esa lámina es el Raqīm. Y se dijo: dos creyentes que estaban en la casa del rey escribieron el asunto de los jóvenes, sus nombres y sus genealogías en una lámina de plomo; luego la pusieron en un cofre de cobre y la colocaron en la construcción. Y Dios sabe mejor. Y también de Ibn ʿAbbās: al-raqīm es un escrito inscrito [10436] que tenían, en el que estaba la ley religiosa a la que se aferraron de la religión de Jesús —sobre él la paz—. Y al-Naqqāš transmitió de Qatāda: al-raqīm eran sus dírhams. Y Anas b. Mālik y al-Šaʿbī dijeron: al-raqīm era su perro. Dijo ʿIkrima: al-raqīm es el tintero. Y se dijo: al-raqīm es la lámina de oro bajo el muro que levantó al-Jaḍir. Y se dijo: al-raqīm son los compañeros de la gruta que se cerró sobre ellos, y cada uno de ellos mencionó su obra más recta.

Dije: acerca de esto hay un relato conocido que sacaron los dos Ṣaḥīḥ [10437], y hacia ello se inclinó al-Buḫārī. Y algunos dijeron: Dios informó acerca de los Compañeros de la Cueva, y no informó nada acerca de los Compañeros del Raqīm. Y dijo al-Ḍaḥḥāk: al-raqīm es una ciudad en tierra de los romanos; en ella hay una gruta con veintiuna personas como si estuvieran dormidas, a la manera de los Compañeros de la Cueva; según esto, son otros jóvenes a quienes les ocurrió lo que les ocurrió a los Compañeros de la Cueva. Y Dios sabe mejor. Y se dijo: al-raqīm es un valle por debajo de Palestina en el que está la cueva; tomado de «رقمة الوادي», que es el lugar del agua. Se dice: «atente a la raqma y deja la orilla», lo mencionó al-Ġaznawī. Dijo Ibn ʿAṭiyya: y en el Šām, según lo que he oído de mucha gente, hay una cueva en la que hay muertos; sus vecinos pretenden que son los Compañeros de la Cueva; sobre ellos hay una mezquita y una construcción llamada al-Raqīm, y con ellos un perro, un resto (رِمَّة). Y en al-Andalus, en la región de Granada, cerca de una aldea llamada Lūša, hay una cueva en la que hay muertos y con ellos un perro, un resto (رِمَّة); la mayoría ya se ha despojado de su carne y algunos permanecen compactos. Han pasado los siglos antiguos y no hemos hallado, de quien conozca su asunto, vestigio alguno [10438] Y algunas gentes pretenden que son los Compañeros de la Cueva. Entré donde estaban y los vi en el año quinientos cuatro, en ese estado; sobre ellos hay una mezquita, y cerca de ellos una construcción romana llamada al-Raqīm, como si fuera un palacio enlucido del que han quedado algunos muros; y está en un yermo de tierra arruinada. Y en lo alto de Granada, hacia la qibla, hay vestigios de una antigua ciudad romana llamada la ciudad de Daqyūs; hallamos en sus restos cosas extrañas de tumbas y similares.

Dije: lo que se menciona de su visión de ellos en al-Andalus, en realidad son otros distintos, porque Dios —Exaltado sea— dice respecto de los Compañeros de la Cueva: «Si los hubieras visto, habrías huido de ellos y te habrías llenado de terror» [al-Kahf: 18]. E Ibn ʿAbbās dijo a Muʿāwiya cuando quiso verlos: «Dios se lo ha impedido a quien es mejor que tú», y vendrá al final del relato. Y dijo Muǧāhid acerca de Su dicho «eran, entre Nuestras señales, algo asombroso»: dijo: ellos son asombro. Así lo transmitió Ibn Ǧurayǧ de él; va en la dirección de que es una reprobación al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— por tener la idea de que ellos eran asombro. Y transmitió Ibn Nuǧayḥ de él que dijo: quiere decir: no son lo más asombroso de Nuestras señales.

[10435] :في جـ: وبنى من كانوا. [10436] :راجع جـ 19 ص 254. [10437] :راجع صحيح مسلم جـ7 ص 89 طبع الأستانة. وشرح القسطلاني على صحيح البخاري جـ 4 ص 217، جـ 5 ص509 وجـ 9 ص 5 طبع بولاق. [10438] :الأثارة: البقية.

Notas y Referencias

[10435] En جـ: «وبنى من كانوا».

[10436] Véase جـ 19, p. 254.

[10437] Véase Ṣaḥīḥ Muslim, جـ7, p. 89, edición de Estambul. Y el comentario de al-Qasṭallānī sobre Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, جـ 4, p. 217; جـ 5, p. 509; y جـ 9, p. 5, edición de Būlāq.

[10438] Al-aṯāra: el resto.