18

La Caverna

الكهف Al-Kahf
Aya 83

Versículo (Español)

[18:83] Te preguntan [¡oh, Mujámmad!] acerca de Dhul Qarnain. Diles: "Voy a relatarles una parte de su historia".

Tafsir de Al-Qurtubi

{Y te preguntan acerca de Dhū l-Qarnayn. Di: «Os recitaré acerca de él un recuerdo»} (83) Dijo Ibn Isḥāq: Y de la noticia de Dhū l-Qarnayn está que se le concedió lo que no se concedió a otro; se le extendieron los medios hasta que alcanzó, de las tierras, los orientes de la tierra y sus occidentes; no pisaba una tierra sin que se le diera dominio sobre sus gentes, hasta que llegó desde el oriente y el occidente a aquello tras lo cual no hay nada de la creación. Dijo Ibn Isḥāq: Me ha referido quien transmite relatos acerca de los no árabes, de lo que heredaron como conocimiento sobre Dhū l-Qarnayn, que Dhū l-Qarnayn era de la gente de Egipto; su nombre era Marzbān ibn Mardabah, el griego, de la descendencia de Yūnān ibn Yāfith ibn Nūḥ. Dijo Ibn Hišām: Y su nombre es al-Iskandar, y es quien edificó Alejandría, y por él se le atribuyó. Dijo Ibn Isḥāq: Y me ha referido Thawr ibn Yazīd, de Jālid ibn Maʿdān al-Kalāʿī —y Jālid era un hombre que había alcanzado a la gente—, que al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se le preguntó acerca de Dhū l-Qarnayn y dijo: ( Un rey que recorrió la tierra por debajo de ella mediante los medios ) Dijo Jālid: Y ʿUmar ibn al-Jaṭṭāb —Dios, Altísimo, esté complacido con él— oyó a un hombre decir: «¡Oh, Dhū l-Qarnayn!», y dijo: ( ¡Oh Dios, perdón! [10715]¿No os ha bastado con llamaros con los nombres de los profetas, hasta que os habéis llamado con los nombres de los ángeles? ) Dijo Ibn Isḥāq: Dios sabe mejor cuál de esas cosas fue. ¿Lo dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— o no? Y lo verdadero es lo que él dijo. Dije: Y se ha transmitido de ʿAlī ibn Abī Ṭālib —Dios, Altísimo, esté complacido con él— algo semejante a la palabra de ʿUmar: oyó a un hombre llamar a otro «¡Oh, Dhū l-Qarnayn!», y ʿAlī dijo: ( ¿No os ha bastado con llamaros con los nombres de los profetas, hasta que os habéis llamado con los nombres de los ángeles? ) Y de él se transmite que era un siervo-rey (con la lām en kasra) piadoso, que aconsejó sinceramente a Dios, y Él lo apoyó. Y se dijo: era un profeta enviado, y Dios —Altísimo— abrió la tierra por sus manos. Al-Dāraquṭnī mencionó en el Libro de las noticias que un ángel llamado Rabāqīl [10716] descendía sobre Dhū l-Qarnayn; y ese ángel es el que plegará la tierra el Día de la Resurrección y la deshará, de modo que los pies de todas las criaturas caerán sobre al-Sāhira [10717]; según lo que mencionó alguno de la gente del saber. Dijo al-Suhaylī: Y esto guarda semejanza por su asignación a Dhū l-Qarnayn, quien recorrió la tierra en sus orientes y occidentes; del mismo modo que el relato de Jālid ibn Sinān, en cuanto al sometimiento del fuego para él, guarda semejanza con el estado del ángel encargado de él, y es Mālik —la paz sea con él— y con todos los ángeles en conjunto. Ibn Abī Ḫaythama mencionó en su Libro del Comienzo a Jālid ibn Sinān al-ʿAbsī, mencionó su profecía, y mencionó que se le asignó, de entre los ángeles, a Mālik, guardián del Fuego. Y entre los signos de su profecía estaba que un fuego llamado «el fuego de al-Ḥadathān» salía sobre la gente desde una cueva y devoraba a la gente, y no podían rechazarlo; y Jālid ibn Sinān lo hizo volver, y no volvió a salir después. Y discreparon mucho acerca del nombre de Dhū l-Qarnayn y acerca de la causa por la que fue llamado así. En cuanto a su nombre, se dijo: es al-Iskandar, el rey griego macedonio; y se refuerza la qāf de su nisba, y se dice: al-Maqdūnī. Y se dijo: su nombre es Hirmis. Y se dice: su nombre es Hardīs. Dijo Ibn Hišām: es al-Ṣaʿb ibn Dhī Yazīn al-Ḥimyarī, de la descendencia de Wāʾil ibn Ḥimyar; y ya ha precedido la palabra de Ibn Isḥāq. Y dijo Wahb ibn Munabbih: es romano. Y al-Ṭabarī mencionó un ḥadīṯ del Profeta —sobre él la oración y la paz—: ( que Dhū l-Qarnayn era un joven de los romanos ) Y es un ḥadīṯ de cadena endeble, como dijo Ibn ʿAṭiyya. Dijo al-Suhaylī: Y lo aparente, según el conocimiento de las noticias, es que son dos: uno de ellos fue en tiempos de Ibrāhīm —la paz sea con él—, y se dice que es quien falló a favor de Ibrāhīm —la paz sea con él— cuando litigaron ante él por el Pozo de Sabaʿ en al-Šām. Y el otro: que fue cercano al tiempo de ʿĪsā —la paz sea con él—. Y se dijo: es Afrīdūn, quien mató a Biyūrasib ibn Arwandāsib, el rey tirano, en tiempos de Ibrāhīm —la paz sea con él—, o antes de él por un tiempo. En cuanto a la discrepancia sobre la causa por la que fue llamado así, se dijo: tenía dos trenzas de cabello, y por ellas fue llamado así; lo mencionaron al-Thaʿlabī y otros. Y las trenzas son los cuernos de la cabeza; de ello es la palabra del poeta [10718]:

Y besé su boca, asiendo sus cuernos *** como bebe el febril privado de agua, con el frescor del agua de al-Ḥašraj

Y se dijo: vio al comienzo de su reinado como si estuviera asiendo los dos cuernos del sol; lo contó, y se interpretó que dominaría aquello sobre lo que el sol esparce su polvo; y por ello fue llamado Dhū l-Qarnayn. Y se dijo: sólo fue llamado así porque alcanzó el occidente y el oriente, como si hubiera abarcado los dos cuernos del mundo. Y dijo un grupo: cuando alcanzó el lugar de salida del sol, descubrió por la visión sus cuernos, y por ello fue llamado Dhū l-Qarnayn; o bien, los dos cuernos del demonio junto a él. Y dijo Wahb ibn Munabbih: tenía dos cuernos bajo su turbante. E Ibn al-Kawwāʾ preguntó a ʿAlī —Dios, Altísimo, esté complacido con él— acerca de Dhū l-Qarnayn: «¿Fue profeta o fue rey?». Respondió: ( Ni esto ni aquello: era un siervo piadoso; llamó a su pueblo a Dios —Altísimo— y le hirieron en un cuerno; luego los llamó y le hirieron en el otro cuerno; y por ello fue llamado Dhū l-Qarnayn ) Y discreparon también sobre el tiempo de su época. Unos dijeron: fue después de Mūsā. Y otros dijeron: fue en el intervalo tras ʿĪsā. Y se dijo: fue en tiempo de Ibrāhīm e Ismāʿīl. Y al-Ḫaḍir —la paz sea con él— era el portador de su gran estandarte; y ya lo hemos mencionado en «al-Baqara» [10719] Y, en suma, Dios —Altísimo— lo capacitó y le dio el dominio, y los reyes se le sometieron. Se transmitió que los reyes de toda la tierra fueron cuatro: dos creyentes y dos incrédulos. Los dos creyentes: Sulaymān ibn Dāwūd e Iskandar; y los dos incrédulos: Nimrūd y Buḫtanaṣṣar. Y la poseerá, de esta comunidad, un quinto, por la palabra de Dios —Altísimo—: «para hacerlo prevalecer sobre toda religión» [10720][al-Tawba: 33], y es al-Mahdī. Y se dijo: sólo fue llamado Dhū l-Qarnayn porque era noble por ambos lados, de una casa ilustre por parte de su padre y de su madre. Y se dijo: porque en su tiempo se extinguieron dos generaciones de gentes mientras él estaba vivo. Y se dijo: porque, cuando combatía, combatía con sus manos y con sus monturas, todas juntas. Y se dijo: porque se le concedió el conocimiento de lo aparente y lo oculto. Y se dijo: porque entró en la oscuridad y en la luz. Y se dijo: porque reinó sobre Persia y Roma.

[10715] :En la edición جـ: «perdón». [10716] :Así en los ejemplares base; y en «Relatos de los profetas» de al-Thaʿlabī: «Rafāʾīl», y en «al-Durr al-manthūr»: «Zarāfīl». [10717] :Al-Sāhira: una tierra que Dios renueva el Día de la Resurrección. [10718] :Es ʿUmar ibn Abī Rabīʿa. Al-nazīf: el febril a quien se le impide el agua, y el ebrio. Al-Ḥašraj: la oquedad en la montaña donde se reúne el agua y se vuelve clara; y también el jarrito pequeño y delicado. [10719] :Véase t. 3, p. 289. [10720] :Véase t. 8, p. 128 y p. 291; y t. 18, p. 86.

Notas y Referencias

[10715] En la edición جـ: «perdón».

[10716] Así en los ejemplares base; y en «Relatos de los profetas» de al-Thaʿlabī: «Rafāʾīl», y en «al-Durr al-manthūr»: «Zarāfīl».

[10717] Al-Sāhira: una tierra que Dios renueva el Día de la Resurrección.

[10718] Es ʿUmar ibn Abī Rabīʿa. Al-nazīf: el febril a quien se le impide el agua, y el ebrio. Al-Ḥašraj: la oquedad en la montaña donde se reúne el agua y se vuelve clara; y también el jarrito pequeño y delicado.

[10719] Véase t. 3, p. 289.

[10720] Véase t. 8, p. 128 y p. 291; y t. 18, p. 86.