18

La Caverna

الكهف Al-Kahf
Aya 2

Versículo (Español)

[18:2] un Libro justo para advertir [a los que rechazan el Mensaje] de Su castigo severo, y para albriciar a los creyentes que obran rectamente que recibirán una hermosa recompensa

Tafsir de Al-Qurtubi

{قَيِّمٗا لِّيُنذِرَ بَأۡسٗا شَدِيدٗا مِّن لَّدُنۡهُ وَيُبَشِّرَ ٱلۡمُؤۡمِنِينَ ٱلَّذِينَ يَعۡمَلُونَ ٱلصَّـٰلِحَٰتِ أَنَّ لَهُمۡ أَجۡرًا حَسَنٗا} (2) Su dicho —Exaltado sea—: { الحمد لله الذي أنزل على عبده الكتاب ولم يجعل له عوجا قيما }

Ibn Isḥāq mencionó que Qurayš enviaron a al-Naḍr b. al-Ḥāriṯ y a ʿUqba b. Abī Muʿayṭ a los doctos judíos, y les dijeron a ambos: «Preguntadles por Muḥammad; describidles su descripción e informadles de lo que dice, pues ellos son la gente del primer Libro y poseen un conocimiento de los profetas que nosotros no tenemos». Salieron hasta llegar a Medina; preguntaron a los doctos judíos acerca del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, les describieron su asunto y les informaron de parte de lo que decía. Y les dijeron: «Vosotros sois la gente de la Torá; hemos venido a vosotros para que nos informéis acerca de este compañero nuestro». Los doctos judíos les dijeron: «Preguntadle por tres cosas que os ordenamos: si os informa de ellas, entonces es un profeta enviado; y si no lo hace, [10408] entonces el hombre es un impostor que se lo inventa; así pues, formad sobre él la opinión que queráis. Preguntadle por unos jóvenes que se fueron en el tiempo primero: ¿cuál fue su asunto?, pues tuvieron un relato asombroso. Preguntadle por un hombre viajero que alcanzó los orientes y los occidentes de la tierra: ¿cuál fue su noticia? Y preguntadle por el espíritu: ¿qué es? Si os informa de ello, seguidle, pues es un profeta; y si no lo hace, es un hombre que se lo inventa: haced con su asunto lo que os parezca». Al-Naḍr b. al-Ḥāriṯ y ʿUqba b. Abī Muʿayṭ regresaron y llegaron a La Meca ante Qurayš, y dijeron: «¡Asamblea de Qurayš! Os hemos traído el dictamen decisivo entre vosotros y Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—. Los doctos judíos nos han ordenado que le preguntemos por unas cosas que nos mandaron; si os informa de ellas, es un profeta; y si no lo hace, el hombre se lo inventa: formad sobre él la opinión que queráis». Fueron al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijeron: «¡Muḥammad! Infórmanos acerca de unos jóvenes que se fueron en el tiempo primero y tuvieron una historia asombrosa; y acerca de un hombre que fue gran viajero y alcanzó los orientes y los occidentes de la tierra; e infórmanos acerca del espíritu: ¿qué es?». Dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— les dijo: «Os informaré de lo que me habéis preguntado mañana», y no hizo excepción [10409] Se apartaron de él. El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— permaneció, según afirman, quince noches sin que Dios le comunicara al respecto revelación alguna ni le viniera Gabriel, hasta que difundieron rumores [10410] los habitantes de La Meca y dijeron: «Muḥammad nos prometió mañana, y hoy han pasado quince noches; y hemos amanecido sin que nos informe de nada de lo que le preguntamos». Ello entristeció al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— por la interrupción de la revelación, y le fue penoso lo que decían los habitantes de La Meca. Luego le vino Gabriel —la paz sea con él— de parte de Dios —Poderoso y Majestuoso— con la sura de los Compañeros de la Cueva, en la que le reprocha su tristeza por ellos, y con la noticia de lo que le preguntaron: el asunto de los jóvenes, el hombre viajero y el espíritu. Dijo Ibn Isḥāq: Se me mencionó que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo a Gabriel: «Te has demorado en venir a mí, ¡oh Gabriel!, hasta el punto de que he pensado mal». Entonces Gabriel le dijo: «Y no descendemos sino por orden de tu Señor: a Él pertenece lo que está delante de nosotros, lo que está detrás de nosotros y lo que hay entre ello; y tu Señor no es olvidadizo» [10411][Maryam: 64].

Así, el Altísimo abrió la sura con Su alabanza, y mencionó la profecía de Su Mensajero —Dios le bendiga y le conceda paz—, por cuanto ellos se la negaban, diciendo: «Alabado sea Dios, que hizo descender sobre Su siervo el Libro»; es decir, Muḥammad: «Tú eres un Mensajero de Mí», como confirmación de lo que preguntaron acerca de tu profecía. «Y no le puso torcedura: recto»; es decir, equilibrado, sin discrepancia en él. «Para que advierta de un castigo severo de Su parte»; es decir, el pronto castigo en este mundo y un tormento doloroso en la otra vida; esto es, de parte de tu Señor que te envió como Mensajero. «Y anuncie a los creyentes que obran rectamente que tendrán una hermosa recompensa, en la que permanecerán para siempre»; es decir, la Morada de la Eternidad, en la que no morirán: aquellos que te creyeron en lo que trajiste, mientras otros te desmintieron, y obraron conforme a lo que les ordenaste de las acciones. «Y advierta a quienes dicen: “Dios ha tomado un hijo”» [al-Kahf: 4], es decir, a Qurayš en su dicho: «Adoramos a los ángeles, y ellos son las hijas de Dios». «No tienen conocimiento de ello, ni tampoco sus padres» [al-Kahf: 5], a quienes magnificaron su separación y censuraron su religión. «¡Qué enorme palabra sale de sus bocas!» [al-Kahf: 5], es decir, su dicho: «Los ángeles son las hijas de Dios». «No dicen sino mentira. Quizá vayas a consumirte a ti mismo tras sus huellas, si no creen en este discurso, por pena» [al-Kahf: 6], por su tristeza por ellos cuando se le escapó lo que esperaba de ellos; es decir: no lo hagas. Dijo Ibn Hišām: «bāḫiʿ nafsaka»: el que destruye su propia alma; según me transmitió Abū ʿUbayda. Dijo Ḏū l-Rumma:

ألا أيُّهذا البَاخعُ الوَجْدُ نفسه *** بشيء نَحَتْهُ عن يديهِ المقَادِرُ

Su plural es bāḫiʿūn, y su maṣdar es baḫʿ. Este verso está en una qaṣīda suya [10412] Y el dicho de los árabes: «He baḫaʿtu por él mi consejo y mi alma», es decir, me esforcé por él. «Ciertamente, hemos hecho lo que hay sobre la tierra como adorno para ella, para probarlos: cuál de ellos es mejor en obras» [al-Kahf: 7]. Dijo Ibn Isḥāq: es decir, cuál de ellos sigue más Mi orden y obra más en Mi obediencia. «Y ciertamente haremos lo que hay sobre ella un suelo yermo, pelado» [al-Kahf: 8]; es decir, la tierra: y lo que hay sobre ella perecerá y desaparecerá; y el retorno es a Mí, y recompensaré a cada cual por su obra. Así pues, no te aflijas ni te entristezca lo que ves y oyes en ella. Dijo Ibn Hišām: al-ṣaʿīd es la faz de la tierra; su plural es ṣuʿud. Dijo Ḏū l-Rumma describiendo una gacela pequeña:

كأنه بالضُّحى ترمي الصعيد به *** دَبَّابَةٌ في عظامِ الرأسِ خُرْطُوم [10413]

Este verso está en una qaṣīda suya [10414] Y al-ṣaʿīd también es: el camino. Y ha venido en el ḥadiz: «Guardaos de sentaros en las ṣaʿadāt», queriendo decir: los caminos. Y al-ǧarz: la tierra que no hace brotar nada; su plural es aǧrāz. Y se dice: «un año ǧarz» y «años aǧrāz»: aquellos en los que no hay lluvia; en ellos hay esterilidad, sequedad y dureza. Dijo Ḏū l-Rumma describiendo camellos:

طَوَى النحز والإجراز ما في بطونها *** فما بقيت إلا الضلوع الجراشِع [10415]

Dijo Ibn Isḥāq: Luego abordó el relato de la noticia sobre lo que le preguntaron acerca del asunto de los jóvenes, y dijo: «¿O acaso has pensado que los Compañeros de la Cueva y del Raqīm fueron, entre Nuestros signos, algo asombroso?» [al-Kahf: 9]; es decir: ciertamente, en Mis signos he puesto sobre los siervos, como prueba Mía, lo que es más asombroso que eso. Dijo Ibn Hišām: al-Raqīm es el escrito en el que se consignó su noticia; su plural es ruqum. Dijo al-ʿAǧǧāǧ:

ومُسْتَقَرِّ المصحف المُرَقَّمِ

Este verso está en un arǧūza suyo [10416] Dijo Ibn Isḥāq: Luego dijo: «Cuando los jóvenes se refugiaron en la cueva y dijeron: “¡Señor nuestro! Concédenos, de Tu parte, misericordia y dispón para nosotros, en nuestro asunto, rectitud”. Entonces sellamos sus oídos en la cueva durante un número de años. Luego los despertamos para saber cuál de los dos grupos había contado mejor el tiempo que permanecieron» [al-Kahf: 12]. Luego dijo: «Nosotros te narramos su historia con la verdad» [al-Kahf: 13]; es decir, con veracidad en la noticia. «Eran jóvenes que creyeron en su Señor y les aumentamos en guía. Y fortalecimos sus corazones cuando se alzaron y dijeron: “Nuestro Señor es el Señor de los cielos y de la tierra; no invocaremos, fuera de Él, divinidad alguna; de hacerlo, habríamos dicho un despropósito”» [al-Kahf: 14]; es decir: no Me asociaron como vosotros Me habéis asociado aquello de lo que no tenéis conocimiento. Dijo Ibn Hišām: al-šaṭaṭ es el exceso y la transgresión de la verdad. Dijo Aʿšā b. Qays b. Ṯaʿlaba:

أتنتهون ولا يَنْهَى ذوي شطط *** كالطعن يذهبُ فيه الزيت والفُتُلُ

Este verso está en una qaṣīda suya [10417] Dijo Ibn Isḥāq: «Estos, nuestro pueblo, han tomado, fuera de Él, divinidades; ¿por qué no traen contra ellos una prueba evidente?» [al-Kahf: 15]. Dijo Ibn Isḥāq: es decir, una prueba concluyente. «¿Y quién es más injusto que quien inventa contra Dios una mentira? Y cuando os apartéis de ellos y de lo que adoran, salvo de Dios, refugiaos en la cueva: vuestro Señor desplegará para vosotros de Su misericordia y os dispondrá, en vuestro asunto, un alivio. Y verás al sol, cuando sale, desviarse de su cueva hacia la derecha; y cuando se pone, pasar de largo dejándolos a la izquierda, mientras ellos están en una amplitud de ella» [al-Kahf: 17]. Dijo Ibn Hišām: «tazāwar»: se inclina; procede de al-zawr. Y dijo Abū l-Zaḥf al-Kulībī [10418] describiendo una tierra:

جَدْب [10419]المُنَدَّى عن هوانا أزْوَرُ *** يُنْضِي المطايا خِمْسَهُ العَشَنْزَرُ

Estos dos versos [10420] están en un arǧūza suyo. Y «taqriḍuhum ḏāta l-šimāl»: los sobrepasa y los deja a su izquierda. Dijo Ḏū l-Rumma:

إلى ظُعُنٍ يقرضن أقواز مشرفٍ *** شِمالاً وعن أيمانهن الفوارس [10421]

Este verso está en una qaṣīda suya [10422] Y al-faǧwa: la amplitud; su plural es al-fiǧāʾ. Dijo el poeta:

ألبستَ قومك مَخْزاة ومنقصةً *** حتى أبيحُوا وحَلُّوا فجوة الدار

«Eso es de los signos de Dios»; es decir, como prueba contra quien conoció eso de sus asuntos, de entre la gente del Libro, de aquellos que ordenaron a estos preguntarte por ellos, en confirmación de tu profecía mediante la veracidad de la noticia sobre ellos. «A quien Dios guía, ese es el bien guiado; y a quien extravía, no encontrarás para él protector ni guía. Y los crees despiertos, pero están dormidos; y los volteamos a la derecha y a la izquierda; y su perro, extendiendo sus dos patas en el umbral» [al-Kahf: ]. Dijo Ibn Hišām: al-waṣīd es la puerta. Dijo al-ʿAbsī, cuyo nombre es ʿAbd b. Wahb: [10423]

بأرض فلاةٍ لا يسد وَصِيدُهَا *** عليّ ومعروفي بها غير منكرِ

Este verso está entre unos versos suyos. Y al-waṣīd también es el patio; su plural es waṣāʾid, waṣd y ṣidān. «Si los hubieras visto, habrías huido de ellos, escapando —hasta Su dicho—: “aquellos que prevalecieron en su asunto”» [al-Kahf: ]; la gente de autoridad y de realeza entre ellos. «“Tomaremos sobre ellos una mezquita”. Dirán» [al-Kahf: 21]; es decir, los doctos judíos que les ordenaron preguntar por ellos. «“Tres, el cuarto de ellos su perro”; y dicen: “Cinco, el sexto de ellos su perro”, conjeturando sobre lo oculto; y dicen: “Siete, el octavo de ellos su perro”. Di: “Mi Señor sabe mejor su número; no los conoce sino pocos. Así pues, no disputas sobre ellos”»; es decir, no los desafíes obstinadamente. «“Sino con disputa aparente; y no consultes sobre ellos a ninguno de ellos”» [al-Kahf: 22], pues no tienen conocimiento de ellos. «Y no digas de nada: “Ciertamente haré eso mañana”, salvo que Dios quiera. Y recuerda a tu Señor cuando olvides, y di: “Quizá mi Señor me guíe a algo más cercano que esto en rectitud”» [al-Kahf: 24]; es decir: no digas de nada de lo que te preguntaron —como dijiste en este caso: “os informaré mañana”— sin exceptuar la voluntad de Dios. Y recuerda a tu Señor cuando olvides, y di: “Quizá mi Señor me guíe, respecto de la noticia de lo que me habéis preguntado, a rectitud”, pues no sabes qué haré yo en ello. «Y permanecieron en su cueva trescientos años, y añadieron nueve» [al-Kahf: ]; es decir: ellos dirán eso. «Di: “Dios sabe mejor cuánto permanecieron. A Él pertenece lo oculto de los cielos y de la tierra. ¡Qué bien ve y qué bien oye! No tienen, fuera de Él, protector alguno, y no asocia a nadie en Su juicio”» [al-Kahf: 26]; es decir: nada de lo que te preguntaron Le estuvo oculto.

Digo: Esto es lo que se ha consignado en la sīra acerca de la noticia de los Compañeros de la Cueva; lo hemos mencionado según su secuencia [10424] Y vendrá la noticia de Ḏū l-Qarnayn. Luego volvemos al inicio de la sura y decimos:

Ya ha precedido el significado de «al-ḥamdu li-Llāh». Al-Aḫfaš, al-Kisāʾī, al-Farrāʾ, Abū ʿUbayd y la mayoría de los intérpretes sostuvieron que al comienzo de esta sura hay anteposición y postergación, y que el sentido es: «Alabado sea Dios, que hizo descender sobre Su siervo el Libro, recto, y no le puso torcedura». Y «qayyiman» está en acusativo como ḥāl. Qatāda dijo: El discurso sigue su orden sin anteposición ni postergación, y su sentido es: «y no le puso torcedura, sino que lo hicimos recto». Y es buena la opinión de al-Ḍaḥḥāk: que el sentido es «recto» [10425]; es decir, recto en sabiduría, sin error, ni corrupción, ni contradicción. Y se dijo: «qayyiman» respecto de los libros anteriores, confirmándolos. Y se dijo: «qayyiman» con pruebas, siempre. «ʿiwajan» es objeto directo; y al-ʿiwaj (con kasra en la ʿayn) se usa en religión, opinión, asunto y camino; y con fatḥa en los cuerpos, como la madera y el muro; ya ha precedido [10426] Y no hay en el Corán torcedura; es decir, defecto; es decir, no es contradictorio ni fabricado, como dijo —Exaltado sea—: «Si hubiera sido de otro que Dios, habrían hallado en él mucha discrepancia» [10427][al-Nisāʾ: 82]. Y se dijo: es decir, no lo hizo creado, como se transmitió de Ibn ʿAbbās acerca de Su dicho —Exaltado sea—: «un Corán árabe, sin torcedura» [10428][al-Zumar: 28]; dijo: «no creado». Y dijo Muqātil: «ʿiwajan»: discrepancia. Dijo el poeta:

أدوم بودِّي للصديق تكرُّمًا *** ولا خير فيمن كان في الود أعْوَجَا

«Para que advierta de un castigo severo»: es decir, para que advierta Muḥammad, o el Corán. En ello hay elipsis: es decir, para que advierta a los incrédulos del castigo de Dios. Y este castigo severo puede ser en este mundo o puede ser en la otra vida. «min ladunhu»: es decir, de Su parte. Y Abū Bakr, de ʿĀṣim, recitó «min ladunhi» con la dāl en sukūn con išmām de ḍamma, y con kasra en la nūn; y la hāʾ está unida con yāʾ. Los demás: «ladunhu» con ḍamma en la dāl, sukūn en la nūn y ḍamma en la hāʾ. Dijo al-Ǧawharī: En «ladun» hay tres variantes: ladun, ladī y lad. Y dijo:

من لدُ لِحْيَيْهِ إلى مُنْحُورِهِ [10429]

al-manhūr es una variante lingüística de al-manḥar.

Su dicho —Exaltado sea—: «Y anuncia a los creyentes que obran rectamente que tendrán»; es decir, «que ciertamente tendrán». «una hermosa recompensa»: y es el Paraíso. «permaneciendo»: es decir, de modo perdurable. «en ella para siempre»: sin término. Y si se entiende el anuncio como mera exposición, no se necesita la bāʾ en «bi-anna». Y la hermosa recompensa: la inmensa retribución que conduce al Paraíso.

[10408] :En ǧـ: «yujbirūkum». [10409] :Es decir, no dijo —Dios le bendiga y le conceda paz—: «si Dios quiere». [10410] :«Arǧafa al-qawm»: se entregaron a las malas noticias y mencionaron las tribulaciones; y en ǧـ: «awǧafa», que es la agitación; quizá sea un error del copista. [10411] :Véase ǧـ 11, p. 128. [10412] :Su inicio: «Lāmiyya: vestigios en Ḥazwā, huellas borradas *** las borraron los torrentes tras nosotros y las lluvias». [10413] :Con «al-dabbāba» se refiere al vino; y «al-ḫurṭūm»: el vino y su parte más pura. [10414] :Su inicio: «¿Acaso has seguido el rastro de una morada en Ḫarqāʾ *** mientras el agua de la añoranza de tus ojos se derrama?». [10415] :Al-naḥz: el golpe y el empuje. Al-ǧarāšiʿ: los gruesos; el singular es ǧuršuʿ. [10416] :Su inicio: «¡Oh morada de Salmā, saluda, luego saluda! *** en Samsam, o a la derecha de Samsam». [10417] :Su inicio: «Deja a Hurayra: la caravana parte; *** ¿puedes soportar una despedida, oh hombre?». [10418] :En Lisān, en la entrada «سمهدر», se dice que es Abū l-Zaḥf al-Kulībī. El corrector del Lisān lo objetó diciendo: «Su dicho “al-Kulībī” es una nisba a Kulayn —como Amīr—, una localidad en al-Rayy». Y lo que refuerza que sea al-Kulībī (con bāʾ) es lo que mencionó Ibn Qutayba en su libro al-Šiʿr wa-l-šuʿarāʾ: que Abū l-Zaḥf b. ʿAṭāʾ b. al-Ḫaṭfī era tío de Ǧarīr, el poeta. Y es evidente que Ǧarīr es de Banū Kulayb. [10419] :Antes de él: «Y antes de Laylā, una tierra smahadr». Y «balad smahadr»: lejana, extraviadora, vasta. «al-mundā»: donde se apacienta una hora del día. «al-azwar»: el camino torcido. «anḍā al-baʿīr»: lo enflaqueció por mucho caminar. «al-ḫams» (con kasra en la sīn) es uno de los turnos de sed de los camellos: que pasten tres días y abreven el cuarto. «al-ʿašanẓar»: el duro. [10420] :Con los dos versos aquí se refiere a los dos hemistiquios del raǧaz. [10421] :Al-qūz (con fatḥa): lo alto de la arena, como si fuera una montaña. «al-fawāris»: arenas en al-Dahnāʾ. [10422] :Su inicio: «¿No has preguntado hoy por los vestigios borrados en Ḥazwā? *** ¿Y acaso conocen las llanuras desiertas?». [10423] :En la Sīra de Ibn Hišām: «ʿUbayd b. Wahb». [10424] :Véase la Sīra de Ibn Hišām, p. 192 (ed. Europa) y ǧـ 1, p. 321 (ed. Maṭbaʿat al-Ḥalabī). [10425] :Es decir, el sentido de su dicho «qayyiman». [10426] :Véase ǧـ 4, p. 154. [10427] :Véase ǧـ 5, p. 288. [10428] :Véase ǧـ 15, p. 252. [10429] :Este es el segundo hemistiquio de un verso de Ġaylān b. Ḥarīṯ. Su primer hemistiquio, como en Lisān: «yastaʿwibu al-būʿayn min ǧarīrihi». Y «al-manhūr» (con ḥāʾ no punteada y ḍamma en la mīm) es una variante lingüística de «al-naḥr», que es el pecho. Esta palabra aparece en los originales, en el Ṣiḥāḥ de al-Ǧawharī y en Lisān, en la entrada «نخر» con ḫāʾ punteada, que es la nariz. Ibn Barrī lo corrigió diciendo: lo correcto en su recitación, como lo recitó Sībawayh, es «ilā manḥūrihi» con ḥāʾ. El poeta describe un camello o un caballo por la longitud del cuello, y hace que abarque, del cordel con el que se ata, la medida de dos brazas entre sus quijadas y su pecho. «al-būʿ»: el braza. «al-ǧarīr»: la cuerda.

Notas y Referencias

[10408] En ǧـ: «yujbirūkum».

[10409] Es decir, no dijo —Dios le bendiga y le conceda paz—: «si Dios quiere».

[10410] «Arǧafa al-qawm»: se entregaron a las malas noticias y mencionaron las tribulaciones; y en ǧـ: «awǧafa», que es la agitación; quizá sea un error del copista.

[10411] Véase ǧـ 11, p. 128.

[10412] [10412] :Su inicio: «Lāmiyya: vestigios en Ḥazwā, huellas borradas *** las borraron los torrentes tras nosotros y las lluvias».

[10413] Con «al-dabbāba» se refiere al vino; y «al-ḫurṭūm»: el vino y su parte más pura.

[10414] [10414] :Su inicio: «¿Acaso has seguido el rastro de una morada en Ḫarqāʾ *** mientras el agua de la añoranza de tus ojos se derrama?».

[10415] Al-naḥz: el golpe y el empuje. Al-ǧarāšiʿ: los gruesos; el singular es ǧuršuʿ.

[10416] [10416] :Su inicio: «¡Oh morada de Salmā, saluda, luego saluda! *** en Samsam, o a la derecha de Samsam».

[10417] Su inicio: «Deja a Hurayra: la caravana parte; *** ¿puedes soportar una despedida, oh hombre?».

[10418] En Lisān, en la entrada «سمهدر», se dice que es Abū l-Zaḥf al-Kulībī. El corrector del Lisān lo objetó diciendo: «Su dicho “al-Kulībī” es una nisba a Kulayn —como Amīr—, una localidad en al-Rayy». Y lo que refuerza que sea al-Kulībī (con bāʾ) es lo que mencionó Ibn Qutayba en su libro al-Šiʿr wa-l-šuʿarāʾ: que Abū l-Zaḥf b. ʿAṭāʾ b. al-Ḫaṭfī era tío de Ǧarīr, el poeta. Y es evidente que Ǧarīr es de Banū Kulayb.

[10419] [10419] :Antes de él: «Y antes de Laylā, una tierra smahadr». Y «balad smahadr»: lejana, extraviadora, vasta. «al-mundā»: donde se apacienta una hora del día. «al-azwar»: el camino torcido. «anḍā al-baʿīr»: lo enflaqueció por mucho caminar. «al-ḫams» (con kasra en la sīn) es uno de los turnos de sed de los camellos: que pasten tres días y abreven el cuarto. «al-ʿašanẓar»: el duro.

[10420] Con los dos versos aquí se refiere a los dos hemistiquios del raǧaz.

[10421] Al-qūz (con fatḥa): lo alto de la arena, como si fuera una montaña. «al-fawāris»: arenas en al-Dahnāʾ.

[10422] [10422] :Su inicio: «¿No has preguntado hoy por los vestigios borrados en Ḥazwā? *** ¿Y acaso conocen las llanuras desiertas?».

[10423] En la Sīra de Ibn Hišām: «ʿUbayd b. Wahb».

[10424] Véase la Sīra de Ibn Hišām, p. 192 (ed. Europa) y ǧـ 1, p. 321 (ed. Maṭbaʿat al-Ḥalabī).

[10425] Es decir, el sentido de su dicho «qayyiman».

[10426] Véase ǧـ 4, p. 154.

[10427] Véase ǧـ 5, p. 288.

[10428] Véase ǧـ 15, p. 252.

[10429] [10429] :Este es el segundo hemistiquio de un verso de Ġaylān b. Ḥarīṯ. Su primer hemistiquio, como en Lisān: «yastaʿwibu al-būʿayn min ǧarīrihi». Y «al-manhūr» (con ḥāʾ no punteada y ḍamma en la mīm) es una variante lingüística de «al-naḥr», que es el pecho. Esta palabra aparece en los originales, en el Ṣiḥāḥ de al-Ǧawharī y en Lisān, en la entrada «نخر» con ḫāʾ punteada, que es la nariz. Ibn Barrī lo corrigió diciendo: lo correcto en su recitación, como lo recitó Sībawayh, es «ilā manḥūrihi» con ḥāʾ. El poeta describe un camello o un caballo por la longitud del cuello, y hace que abarque, del cordel con el que se ata, la medida de dos brazas entre sus quijadas y su pecho. «al-būʿ»: el braza. «al-ǧarīr»: la cuerda.