La Caverna
الكهف Al-KahfVersículo (Español)
[18:19] Entonces los desperté para que se preguntaran unos a otros. Uno de ellos dijo: "¿Cuánto tiempo piensan que hemos permanecido aquí?" Respondieron: "Permanecimos un día o parte de un día". Dijeron: "Nuestro Señor sabe mejor cuánto tiempo hemos permanecido. Enviemos a uno de nosotros con nuestro dinero a la ciudad para que busque la mejor comida y nos aprovisione, que se conduzca con sutileza y que no llame la atención de nadie,
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y así los despertamos para que se preguntasen entre ellos. Dijo uno de ellos: «¿Cuánto tiempo habéis permanecido?». Dijeron: «Hemos permanecido un día o parte de un día». Dijeron: «Vuestro Señor sabe mejor cuánto habéis permanecido. Enviad, pues, a uno de vosotros con esta vuestra plata a la ciudad, y que mire cuál de ellas tiene el alimento más puro, y que os traiga provisión de él; y que actúe con discreción y que no haga que nadie se percate de vosotros».} (19)
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y así los despertamos para que se preguntasen entre ellos».
El baʿth: es el movimiento tras la quietud.
Y el sentido es: así como sellamos sus oídos, les aumentamos en guía y los volteamos, asimismo los despertamos; esto es, los hicimos despertar de su sueño en el estado en que estaban, con su misma apariencia, en sus vestiduras y condiciones.
Dijo el poeta:
Y a unos jóvenes veraces los desperté al alba *** y se alzaron todos, entre extraviado y ebrio
[10470]
Es decir: «desperté». Y la lām en Su dicho «para que se preguntasen» es la lām de la resultancia (lām aṣ-ṣayrūra), y es la lām de la consecuencia, como en Su dicho: «para que fuese para ellos enemigo y tristeza» [al-Qaṣaṣ: 8]. Así, los despertó no por haberse aquietado, sino a causa de su mutuo preguntarse.
Su dicho —Exaltado sea—: «Dijeron: “Hemos permanecido un día o parte de un día”». Y ello porque entraron en ella por la mañana, y Dios los despertó al final del día; entonces dijo su jefe, Yamlikhā o Maksalminā: Dios sabe mejor la duración.
Su dicho —Exaltado sea—: «Enviad, pues, a uno de vosotros con esta vuestra plata a la ciudad». En ello hay siete cuestiones:
La primera:
Dijo Ibn ʿAbbās: su plata era como las pezuñas del rubʿ [10471], lo mencionó an-Naḥḥās. Ibn Kaṯīr, Nāfiʿ, Ibn ʿĀmir, al-Kisāʾī y Ḥafṣ de ʿĀṣim leyeron «bi-wariqikum» con kasra en la rāʾ. Y Abū ʿAmr, Ḥamza y Abū Bakr de ʿĀṣim leyeron «bi-wariqikum» con sukūn en la rāʾ: suprimieron la kasra por su pesadez; ambas son dos variantes lingüísticas. Y az-Zaǧǧāǧ leyó «bi-wuriqikum» con kasra en la wāw y sukūn en la rāʾ. Y se transmite que despertaron hambrientos, y que el enviado fue Yamlikhā, el más joven de ellos; según lo mencionó al-Ġaznawī.
Y la ciudad: Éfeso; y se dice que es Tarso. Su nombre en la ǧāhiliyya era Éfeso; y cuando llegó el Islam la llamaron Tarso.
Y dijo Ibn ʿAbbās: llevaban consigo dírhams con la efigie del rey que había en su tiempo.
La segunda:
Su dicho —Exaltado sea—: «y que mire cuál de ellas tiene el alimento más puro». Dijo Ibn ʿAbbās: el de sacrificio más lícito, porque la gente de su ciudad sacrificaba en nombre del ídolo, y entre ellos había quienes ocultaban su fe.
Ibn ʿAbbās dijo: la mayoría de ellos eran magos. Y se dijo: «más puro alimento», es decir, de mayor bendición.
Se dijo: le ordenaron que comprase lo que pensase que era comida para dos o tres, para que no se descubriese su asunto; luego, cuando se cocinase, bastaría para un grupo; y por esto se dijo que aquel alimento era el arroz.
Y se dijo: eran pasas. Y se dijo: dátiles. Dios sabe mejor.
Y se dijo: «azkā» significa «más sabroso». Y se dijo: «más barato».
Su dicho —Exaltado sea—: «y que os traiga provisión de él», es decir, sustento. «Y que actúe con discreción», esto es, en su entrada en la ciudad y en la compra del alimento. «Y que no haga que nadie se percate de vosotros», es decir, que no informe.
Y se dijo: si se descubre, que no haga caer a sus hermanos en aquello en lo que él cayó.
La tercera:
En este envío con la plata hay una prueba de la representación (wakāla) y de su validez. ʿAlī ibn Abī Ṭālib delegó en su hermano ʿAqīl ante ʿUṯmān —Dios esté complacido con él—, y no hay discrepancia sobre ella en términos generales. La representación era conocida en la ǧāhiliyya y en el Islam. ¿Acaso no ves cómo ʿAbd ar-Raḥmān ibn ʿAwf delegó en Umayya ibn Ḫalaf respecto de su familia y su séquito en La Meca, es decir, para que los protegiese, siendo Umayya un asociador? Y ʿAbd ar-Raḥmān se comprometió para Umayya a proteger su séquito en Medina de igual modo, como retribución por su favor.
Al-Buḫārī transmitió de ʿAbd ar-Raḥmān ibn ʿAwf, que dijo: pacté con Umayya ibn Ḫalaf un escrito para que me protegiese en mi ṣāġiya en La Meca y yo lo protegiese en su ṣāġiya en Medina. Y cuando mencioné «ar-Raḥmān», dijo: «No conozco a ar-Raḥmān; escríbeme con tu nombre que tenías en la ǧāhiliyya». Así que le escribí: «ʿAbd ʿAmr»... y mencionó el ḥadiz.
Dijo al-Aṣmaʿī: la ṣāġiya de un hombre son quienes se inclinan hacia él y acuden a él; y se toma de ṣaġā yaṣġū/yaṣġā, cuando se inclina. Y todo el que se inclina hacia algo o está con ello, se ha inclinado hacia ello (ṣaġā ilayhi) y se ha inclinado (aṣġā), según el Libro de los Verbos.
La cuarta:
La representación es un contrato de sustitución; Dios —Glorificado sea— lo permitió por la necesidad de ello y por el establecimiento del interés en ello, pues no todo el mundo puede atender sus asuntos sino con la ayuda de otro, o bien vive con holgura y delega en quien le alivie.
Nuestros sabios han inferido su validez a partir de aleyas del Libro, entre ellas esta aleya, y Su dicho —Exaltado sea—: «y los que trabajan en ello» [10472][at-Tawba: 60], y Su dicho: «Id con esta camisa mía» [10473] En cuanto a la Sunna, hay muchos ḥadices, entre ellos el ḥadiz de ʿUrwa al-Bāriqī, ya mencionado al final de al-Anʿām [10474]
Se transmitió de Ǧābir ibn ʿAbd Allāh, que dijo: quise salir hacia Ḫaybar, y fui al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y le dije: «He querido salir hacia Ḫaybar». Dijo: «Cuando llegues a mi apoderado, toma de él quince wasqs; y si te pide una señal, pon tu mano sobre su clavícula» [10475] Lo transmitió Abū Dāwūd. Y los ḥadices son numerosos en este sentido; y en el consenso de la comunidad sobre su licitud hay suficiencia.
La quinta:
La representación es lícita en todo derecho en el que sea admisible la sustitución. Si el usurpador delegase, no sería válido, y él mismo sería el agente, porque todo acto cuya realización es ilícita no admite sustitución.
La sexta:
En esta aleya hay una sutilidad admirable: la representación solo tuvo lugar junto con la disimulación (taqiyya), por temor a que alguien se percatase de ellos, debido al miedo que tenían por sus vidas. La licitud de delegar para quien tiene excusa es asunto acordado. En cuanto a quien no tiene excusa, la mayoría sostiene su licitud.
Y Abū Ḥanīfa y Saḥnūn dijeron: no es lícita.
Dijo Ibn al-ʿArabī: como si Saḥnūn lo hubiese tomado de Asad ibn al-Furāt y juzgó con ello en los días de su judicatura; quizá lo hacía con la gente de injusticia y tiranía, para hacerles justicia y humillarlos. Y eso es lo correcto, pues la representación es una ayuda, y no ha de ser para la gente de la falsedad.
Digo: esto es bueno. En cuanto a la gente de religión y mérito, pueden delegar aunque estén presentes y sanos.
La prueba de la validez de la licitud de la representación para el testigo sano es lo que transmitieron los dos Ṣaḥīḥ y otros, de Abū Hurayra, que dijo: un hombre tenía contra el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— una edad (un ejemplar) de camellos; vino a reclamárselo, y dijo: «Dádselo». Buscaron para él esa edad, y no hallaron sino una edad superior; entonces dijo: «Dádselo». El hombre dijo: «Me has cumplido; que Dios te cumpla». Dijo el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Los mejores de vosotros son los que mejor cumplen al pagar». Es la formulación de al-Buḫārī. Este ḥadiz, con su autenticidad, indica la licitud de delegar por parte del presente sano de cuerpo, pues el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— ordenó a sus compañeros que entregasen en su nombre la edad de camello que debía; y eso es una confirmación suya para ellos de ello. Y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— no estaba enfermo ni de viaje.
Y esto refuta la palabra de Abū Ḥanīfa y Saḥnūn cuando dijeron: que no es lícito que el presente sano delegue sino con el consentimiento de su adversario; y este ḥadiz contradice su dicho.
La séptima:
Dijo Ibn Ḫuwayz Mandād: esta aleya incluye la licitud de la sociedad (širka), porque la plata era de todos ellos; e incluye la licitud de la representación, porque enviaron a quien delegaron para la compra. E incluye la licitud de que los compañeros coman y mezclen su comida juntos, aunque alguno de ellos coma más que otro. Y semejante a ello es Su dicho —Exaltado sea—: «Y si os mezcláis con ellos, son vuestros hermanos» [al-Baqara: 220], según lo ya expuesto en «al-Baqara» [10476]
Por ello, nuestros compañeros dijeron acerca del pobre al que se le da limosna y la mezcla con la comida de un rico y luego come con él: que eso es lícito.
Y dijeron acerca del muḍārib que mezcla su comida con la comida de otro y luego come con él: que eso es lícito. Y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— delegó en quien le compró un animal para el sacrificio.
Dijo Ibn al-ʿArabī: no hay en la aleya prueba de ello, porque es posible que cada uno de ellos le hubiese dado por separado, y entonces no habría en ello participación.
Y en esta cuestión no se apoya sino en dos ḥadices:
Uno: que Ibn ʿUmar pasó junto a gente que comía dátiles y dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— prohibió el «iqtirān» (tomar de dos en dos) salvo que el hombre pida permiso a su hermano.
El segundo: el ḥadiz de Abū ʿUbayda en el «ejército del ḫabṭ» [10477] Y este es menos evidente que el primero, porque es posible que Abū ʿUbayda les diese de aquel sustento lo suficiente para cada uno, sin reunirlos en torno a ello.
Digo: y de lo que indica lo contrario en el Libro está Su dicho —Exaltado sea—: «Y si os mezcláis con ellos, son vuestros hermanos» [al-Baqara: 220], y Su dicho: «No hay culpa sobre vosotros en que comáis juntos o separados» [10478][an-Nūr: 61], conforme a lo que vendrá, si Dios —Exaltado sea— quiere.
Notas y Referencias
[10470] El verso es de Imruʾ al-Qays. Y as-saḥara (con ḍamma): el alba. Y se dijo: lo más alto del alba. Y se dijo: es desde el último tercio de la noche hasta la salida del alba.
[10471] Ar-rubʿ (como muḍar): el camellito que nace en primavera.
[10472] Véase t. 8, p. 177.
[10473] Véase t. 9, p. 258.
[10474] Véase t. 7, p. 156.
[10475] La clavícula: el hueso que está entre la hendidura de la garganta y el hombro.
[10476] Véase t. 3, p. 62.
[10477] Se les llamó el «ejército del ḫabṭ» porque salieron en una expedición hacia la tierra de Ǧuhayna y les sobrevino el hambre, y comieron ḫabṭ; por ello se les llamó así. Y es el golpear las hojas del ʿiḍāh, del ṭalḥ y semejantes; esto es, hacer caer sus hojas golpeándolas.
[10478] Véase t. 12, p. 317.