18

La Caverna

الكهف Al-Kahf
Aya 105

Versículo (Español)

[18:105] Son quienes no creen en los signos de su Señor ni que comparecerán ante Él. Sus obras habrán sido en vano y en el Día de la Resurrección no tendrán nada que pese en la balanza.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Aquéllos son quienes negaron los signos de su Señor y Su encuentro; por ello se malograron sus obras, y no les estableceremos, el Día de la Resurrección, peso alguno} (105) Palabras del Altísimo: {Di: ¿os informaremos de los más perdedores en sus obras?} hasta Sus palabras: {peso alguno}. En ello hay dos cuestiones:

La primera.— Palabras del Altísimo: {Di: ¿os informaremos de los más perdedores en sus obras?} —la aleya—: en ello hay indicio de que entre la gente hay quien realiza una obra creyendo que obra bien, pero su esfuerzo se ha malogrado. Y lo que hace que el esfuerzo se malogre es, o bien la corrupción de la creencia, o bien la ostentación; y lo que aquí se pretende es la incredulidad. Al-Bujārī transmitió, de Muṣʿab, que dijo: Pregunté a mi padre: «{Di: ¿os informaremos de los más perdedores en sus obras?}. ¿Son ellos los ḥarūriyya?» Dijo: No; son los judíos y los cristianos. En cuanto a los judíos, desmintieron a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—; y en cuanto a los cristianos, negaron el Paraíso, y dijeron: no hay en él comida ni bebida. Y los ḥarūriyya son quienes quebrantan el pacto de Dios después de haberlo ratificado; y Saʿd los llamaba “los perversos”. La aleya, en su sentido, es de reproche; es decir: di a esos incrédulos que adoraron a otro distinto de Mí: mañana fracasarán su esfuerzo y sus esperanzas; ellos son, pues, los más perdedores en sus obras; y ellos son «{aquellos cuyo esfuerzo se extravió en la vida mundanal mientras creían que obraban bien}» en la adoración de otros fuera de Mí. Dijo Ibn ʿAbbās: (Se refiere a los incrédulos de la gente de La Meca). Y dijo ʿAlī: (Son los jārŷíes, la gente de Ḥarūrāʾ. Y dijo otra vez: son los monjes, los moradores de ermitas). Y se transmitió que Ibn al-Kawwāʾ le preguntó acerca de “los más perdedores en sus obras”, y él le dijo: Tú y tus compañeros. Dijo Ibn ʿAṭiyya: Todo esto se debilita por las palabras del Altísimo después de ello: «{Aquéllos son quienes negaron los signos de su Señor y Su encuentro; por ello se malograron sus obras}»; y no hay, entre esos grupos, quien niegue a Dios, Su encuentro, la resurrección y el retorno; antes bien, ésta es la descripción de los asociadores de La Meca[10750] adoradores de ídolos. Y ʿAlī y Saʿd —Dios esté complacido con ambos— mencionaron a gentes que tomaron su parte de esta[10751] aleya. Y «{obras}» está en acusativo como especificación (tamyīz). Y «{se malograron}» es la lectura de la mayoría, con kasra en la bāʾ. E Ibn ʿAbbās leyó «{se malograron}» con fatḥa en ella[10752]

La segunda.— Palabras del Altísimo: «no les estableceremos, el Día de la Resurrección, peso alguno». La lectura de la mayoría es «estableceremos» con nūn de majestuosidad. Muŷāhid leyó con yāʾ de tercera persona, queriendo decir: no establecerá Dios —Poderoso y Majestuoso—. Y ʿUbayd ibn ʿUmayr leyó: «no se alzará»; y ello le obliga a leer «peso», y así también leyó Muŷāhid: «no se alzará para ellos, el Día de la Resurrección, peso». Dijo ʿUbayd ibn ʿUmayr: El Día de la Resurrección se traerá al hombre enorme, alto, gran comedor y gran bebedor, y no pesará ante Dios lo que el ala de un mosquito.

Digo: Algo semejante no se dice por mera opinión; y su sentido ha quedado establecido, elevado (marfūʿ), en los Ṣaḥīḥ de al-Bujārī y Muslim, por Abū Hurayra, del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo: (En verdad, el Día de la Resurrección vendrá el hombre enorme y obeso, y no pesará ante Dios lo que el ala de un mosquito. Leed, si queréis: «{y no le estableceremos, el Día de la Resurrección, peso alguno}»). El sentido es que no tienen recompensa; y sus obras se corresponden con el castigo. Así, no tienen buena obra que sea pesada en las balanzas del Día de la Resurrección; y quien no tiene buena obra, está en el Fuego. Y dijo Abū Saʿīd al-Judrī: Se traerán obras como montañas de Tihāma y no pesarán nada. Y se dijo: puede que se pretenda la metáfora y la figura, como si dijera: no tendrán consideración alguna ante Nosotros ese día[10753]; y Dios sabe más. En este ḥadīṯ hay, desde el fiqh, censura de la gordura para quien se la procura deliberadamente, por lo que ello conlleva de forzarse en los manjares y de ocuparse en ellos en detrimento de las noblezas; más aún, indica la prohibición de comer por encima de la medida de suficiencia, cuando con ello se busca el lujo y la gordura. Y ya dijo —Dios le bendiga y le conceda paz—: (En verdad, el más aborrecible de los hombres ante Dios —Altísimo— es el docto obeso). Y en el ḥadīṯ de ʿImrān ibn Ḥuṣayn, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, dijo: (El mejor de vosotros es mi generación, luego los que les siguen —dijo ʿImrān: no sé si mencionó después de su generación dos generaciones o tres—; luego, tras vosotros, habrá gentes que atestiguan sin que se les pida testimonio, traicionan y no se confía en ellos, hacen votos y no los cumplen, y aparecerá entre ellos la gordura). Esto es censura. Y la causa de ello es que la gordura adquirida no es sino por la abundancia de comida y la voracidad, la holganza, el descanso, la seguridad y el dejarse llevar con el alma en sus apetitos: es siervo de sí mismo, no siervo de su Señor. Y quien está en tal estado cae, inevitablemente, en lo ilícito; y toda carne que se ha formado a partir de lo ilícito, el Fuego tiene más derecho sobre ella. Y Dios —Altísimo— censuró a los incrédulos por comer en exceso, diciendo: «Y quienes niegan disfrutan y comen como comen los ganados; y el Fuego será morada para ellos»[10754][Muḥammad: 12]. Si el creyente se les asemeja y se deleita con su deleite en todos sus estados y tiempos, ¿dónde queda la realidad de la fe y el cumplimiento de las funciones del Islam? Quien mucho come y bebe, mucho aumenta su ansia y su avidez; y por la noche se incrementan su pereza y su sueño, de modo que su día transcurre errante y su noche durmiente. Ya pasó en «al-Aʿrāf»[10755] este sentido; y allí precedió la mención de la balanza[10756], y que tiene dos platillos en los que se pesan los registros de las obras, de modo que no hay sentido en repetirlo. Y dijo —sobre él la plegaria y la paz— cuando se rieron de las canillas delgadas[10757] de Ibn Masʿūd mientras subía a la palmera: (¿Os reís de una pierna que pesa como las obras de la gente de la tierra?). Esto indica que las personas son pesadas; lo mencionó al-Ġaznawī.

[10750] [10751] [10752] [10753] [10754] [10755] [10756] [10757]

Notas y Referencias

[10750] En ŷـ: “los árabes”.

[10751] En ك y ي: “del comienzo de la aleya”.

[10752] En ŷـ: “con fatḥa en la bāʾ”.

[10753] En ك: “el Día de la Resurrección”.

[10754] Véase ŷـ 16, p. 234.

[10755] Véase ŷـ 7, p. 191 y ss., y p. 165.

[10756] Véase ŷـ 7, p. 191 y ss., y p. 165.

[10757] Ḥamš al-sāq: su delgadez.