La Caverna
الكهف Al-KahfVersículo (Español)
[18:104] [Son] aquellos que desperdiciaron los esfuerzos que realizaron en este mundo mientras creían obrar el bien.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Aquellos cuyo esfuerzo se extravió en la vida de este mundo, mientras ellos creen que obran bien} (104)
Su dicho —Exaltado sea—:
{Di: ¿Os informaremos de los más perdedores en cuanto a obras?}
hasta Su dicho:
{peso}
contiene dos cuestiones:
La primera.—
Su dicho —Exaltado sea—:
{Di: ¿Os informaremos de los más perdedores en cuanto a obras?}
—la aleya— indica que entre la gente hay quien realiza una obra creyendo que es bienhechor, pero su esfuerzo ha quedado anulado. Y lo que provoca la anulación del esfuerzo es, o bien la corrupción de la creencia, o bien la ostentación; y lo que aquí se pretende es la incredulidad.
Al-Bujārī transmitió, de Muṣʿab, que dijo:
Pregunté a mi padre:
«{Di: ¿Os informaremos de los más perdedores en cuanto a obras?}»
¿Son ellos los ḥarūriyya?
Dijo:
No; son los judíos y los cristianos. En cuanto a los judíos, desmintieron a Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—; y en cuanto a los cristianos, negaron el Paraíso,
diciendo:
no hay en él comida ni bebida. Y los ḥarūriyya son quienes quebrantan el pacto de Dios después de haberlo ratificado; y Saʿd los llamaba “los perversos”. Y el sentido de la aleya es el reproche,
es decir: di a esos incrédulos que adoraron a otro distinto de Mí:
mañana fracasarán su esfuerzo y sus esperanzas; ellos son, pues, los más perdedores en cuanto a obras; y ellos son
«{Aquellos cuyo esfuerzo se extravió en la vida de este mundo, mientras ellos creen que obran bien}»
en la adoración de quienes no son Yo.
Dijo Ibn ʿAbbās:
(esto se refiere a los incrédulos de la gente de La Meca).
Y dijo ʿAlī:
(son los jārŷíes, la gente de Ḥarūrāʾ.
Y dijo otra vez:
son los monjes, los moradores de ermitas).
Y se transmitió que Ibn al-Kawwāʾ le preguntó acerca de “los más perdedores en cuanto a obras”, y él le dijo:
Tú y tus compañeros.
Dijo Ibn ʿAṭiyya:
Todo esto queda debilitado por Su dicho —Exaltado sea— después de ello:
«{Esos son quienes negaron los signos de su Señor y el encuentro con Él; por ello se anularon sus obras}».
Y no hay, entre esos grupos, quien niegue a Dios, ni Su encuentro, ni la resurrección y el retorno; más bien, esta es la descripción de los asociadores de La Meca[10750] adoradores de ídolos. Y ʿAlī y Saʿd —Dios esté complacido con ambos— mencionaron a gentes que tomaron su parte de esta[10751] aleja. Y «obras» está en acusativo como tamyīz (complemento especificativo). Y «se anularon» es la lectura de la mayoría con kasra en la bāʾ. E Ibn ʿAbbās leyó «se anularon» con fatḥa en ella[10752]
La segunda.—
Su dicho —Exaltado sea—:
«{y no les estableceremos, el Día de la Resurrección, peso}».
La lectura de la mayoría es «estableceremos» con nūn de majestuosidad. Y Muŷāhid leyó con yāʾ de tercera persona, queriendo decir: no establecerá Dios —Poderoso y Majestuoso—. Y ʿUbayd ibn ʿUmayr leyó: «y no se alzará», lo cual le obliga a leer «peso»; y así también leyó Muŷāhid:
«y no se alzará para ellos, el Día de la Resurrección, peso».
Dijo ʿUbayd ibn ʿUmayr:
El Día de la Resurrección se traerá al hombre enorme, alto, gran comedor y gran bebedor, y no pesará ante Dios lo que el ala de un mosquito.
Digo:
Algo semejante no se dice por mera opinión;
y su sentido ha quedado establecido como ḥadīṯ elevado en los Ṣaḥīḥ de al-Bujārī y Muslim, de Abū Hurayra, del Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—, que dijo:
(En verdad, el Día de la Resurrección vendrá el hombre enorme y obeso, y no pesará ante Dios lo que el ala de un mosquito. Leed, si queréis: «{y no les estableceremos, el Día de la Resurrección, peso}»).
El sentido es que no tienen recompensa, y sus obras son correspondidas con el castigo; no tienen, pues, ninguna buena obra que sea pesada en las balanzas del Día de la Resurrección; y quien no tiene ninguna buena obra está en el Fuego.
Y dijo Abū Saʿīd al-Judrī:
Se traerán obras como montañas de Tihāma y no pesarán nada.
Y se dijo:
puede que se pretenda la metáfora y la alegoría,
como si dijera:
no tendrán consideración alguna ante Nosotros ese día[10753]; y Dios sabe más.
En este ḥadīṯ hay, desde el punto de vista jurídico, censura de la gordura para quien la busca deliberadamente, por lo que ello implica de forzar la comida y de ocuparse en ella en detrimento de las nobles virtudes; más aún, indica la prohibición de comer por encima de la suficiencia, cuando con ello se pretende el lujo y el engorde.
Y ya dijo —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
(En verdad, el más aborrecido de los hombres ante Dios —Exaltado sea— es el sabio obeso).
Y en un ḥadīṯ de ʿImrān ibn Ḥuṣayn, del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—, dijo:
(Lo mejor de vosotros es mi generación, luego quienes les siguen —dijo ʿImrān: no sé si mencionó después de su generación dos o tres generaciones—; luego, después de vosotros, habrá gentes que atestiguan sin que se les pida testimonio, traicionan y no se confía en ellos, hacen votos y no los cumplen, y aparece entre ellos la gordura).
Esto es censura. Y la causa de ello es que la gordura adquirida no proviene sino de comer en exceso y de la voracidad, de la molicie, el descanso, la seguridad y el dejarse llevar con el alma en sus apetitos: es siervo de sí mismo, no siervo de su Señor. Y quien está en tal estado cae, inevitablemente, en lo ilícito; y toda carne que se haya formado a partir de lo ilícito, el Fuego tiene más derecho sobre ella.
Y Dios —Exaltado sea— censuró a los incrédulos por comer en exceso, diciendo:
«Y quienes niegan disfrutan y comen como comen los rebaños; y el Fuego será morada para ellos»[10754]{Muḥammad: 12}.
Si el creyente se les asemeja, y se deleita con su deleite en todos sus estados y tiempos, ¿dónde queda la realidad de la fe y el cumplimiento de las obligaciones del Islam? Quien mucho come y bebe, aumenta su avidez y su codicia; y por la noche se incrementan su pereza y su sueño, de modo que su día transcurre errante y su noche durmiente.
Ya pasó en «al-Aʿrāf»[10755] este sentido, y allí precedió la mención de la balanza[10756], y que tiene dos platillos en los que se pesan los registros de las obras; no hay, pues, sentido en repetirlo. Y dijo —sobre él la plegaria y la paz— cuando se rieron de la delgadez[10757] de la pierna de Ibn Masʿūd mientras subía a la palmera:
(¿Os reís de una pierna que pesará como las obras de la gente de la tierra?).
Esto indica que las personas son pesadas; lo mencionó al-Ġaznawī.
[10750]
:En ŷـ: “los árabes”.
[10751]
:En k y w: “del comienzo de la aleya”.
[10752]
:En ŷـ: “con fatḥa en la bāʾ”.
[10753]
:En k: “el Día de la Resurrección”.
[10754]
:Véase ŷـ 16, p. 234.
[10755]
:Véase ŷـ 7, p. 191 y ss., y p. 165.
[10756]
:Véase ŷـ 7, p. 191 y ss., y p. 165.
[10757]
:Ḥamš al-sāq: su delgadez.