El Viaje Nocturno
الإسراء Al-IsraVersículo (Español)
[17:85] Te preguntan acerca del espíritu. Diles: "El espíritu es una de las creaciones de Dios, de las que solo Él tiene conocimiento. No se les ha permitido acceder sino a una pequeña parte del inmenso conocimiento de Dios".
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y te preguntan acerca del Espíritu. Di: El Espíritu es asunto de mi Señor, y no se os ha dado del conocimiento sino poco} (85)
Se ha transmitido en al-Bujārī, Muslim y al-Tirmiḏī, de ʿAbd Allāh, que dijo:
Mientras yo estaba con el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— en un sembrado, recostado sobre una vara de palma, pasaron unos judíos y algunos de ellos dijeron a otros: Preguntadle acerca del Espíritu.
Entonces dijo:
¿Qué os ha movido[10379] a ello?
Y algunos dijeron:
No vaya a recibiros con algo que detestéis.
Dijeron:
Preguntadle. Y le preguntaron acerca del Espíritu; el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— guardó silencio y no les respondió nada. Supe entonces que le estaba siendo revelado, y me mantuve en mi lugar.
Cuando descendió la revelación, dijo:
«Y te preguntan acerca del Espíritu. Di: El Espíritu es asunto de mi Señor, y no se os ha dado del conocimiento sino poco».
Es la formulación de al-Bujārī.
Y en Muslim:
El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— guardó silencio.
Y en él:
«y no se les ha dado».
La gente ha discrepado acerca del espíritu por el que se preguntó: ¿qué espíritu es?
Se dijo:
Es Gabriel; lo dijo Qatāda.
Dijo:
E Ibn ʿAbbās lo ocultaba.
Y se dijo: es Jesús.
Y se dijo: el Corán, según se expondrá al final de al-Šūrā[10380]
Y ʿAlī b. Abī Ṭālib dijo:
Es un ángel de entre los ángeles que tiene setenta mil rostros; en cada rostro, setenta mil lenguas; en cada lengua, setenta mil idiomas. Glorifica a Dios —Exaltado sea— con todos esos idiomas, y Dios —Exaltado sea— crea, de cada glorificación, un ángel que vuela con los ángeles hasta el Día de la Resurrección. Lo mencionó al-Ṭabarī.
Dijo Ibn ʿAṭiyya:
No creo que esta opinión sea auténtica de ʿAlī —Dios esté complacido con él—.
Digo:
Al-Bayhaqī lo transmitió con cadena: nos informó Abū Zakariyyā, de Abū Isḥāq; nos informó Abū al-Ḥasan al-Ṭarāʾifī; nos narró ʿUṯmān b. Saʿīd; nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ, de Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
«Y te preguntan acerca del Espíritu»,
dijo: el Espíritu es un ángel.
Y con su cadena, de Muʿāwiya b. Ṣāliḥ: me narró Abū Hurān [con kasra en la hāʾ], Yazīd b. Samura, de quien se lo narró, de ʿAlī b. Abī Ṭālib, que dijo acerca del dicho del Altísimo:
«Y te preguntan acerca del Espíritu»:
Dijo: es un ángel de entre los ángeles que tiene setenta mil rostros... el ḥadiz con su misma formulación y sentido.
Y ʿAṭāʾ transmitió de Ibn ʿAbbās, que dijo:
El Espíritu es un ángel que tiene once mil alas y mil rostros; glorifica a Dios hasta el Día de la Resurrección; lo mencionó al-Naḥḥās.
Y de él:
Un ejército de los ejércitos de Dios: tienen manos y pies y comen alimento; lo mencionó al-Ġaznawī.
Y dijo al-Jaṭṭābī:
Y algunos dijeron: es un ángel de entre los ángeles, con una descripción que inventaron por la enormidad de su creación.
La mayoría de los exégetas sostuvo que le preguntaron por el espíritu por el cual se da la vida al cuerpo.
Y los teóricos entre ellos dijeron:
En realidad le preguntaron por el modo del espíritu y su curso en el cuerpo del ser humano, y cómo se mezcla con el cuerpo y cómo se conecta la vida con él; y esto es algo que no conoce sino Dios —Poderoso y Majestuoso—.
Y dijo Abū Ṣāliḥ:
El espíritu es una criatura como la creación de los hijos de Adán, pero no son hijos de Adán; tienen manos y pies.
Y lo correcto es dejarlo indeterminado, por Su dicho:
«Di: el Espíritu es asunto de mi Señor»,
lo cual es indicio de[10381] la creación del espíritu; es decir, es un asunto grandioso y una cuestión enorme de entre los asuntos de Dios —Exaltado sea—, que Él dejó indeterminado y cuyo detalle omitió, para que el ser humano conozca con certeza su incapacidad de saber la realidad de su propia alma, pese a conocer su existencia. Y si el ser humano es así respecto al conocimiento de sí mismo, con mayor razón lo será su incapacidad para captar la realidad de la Verdad. La sabiduría de ello es incapacitar a la razón para alcanzar el conocimiento de una criatura vecina a ella, como indicación de que es aún más incapaz de alcanzar el conocimiento de su Creador.
Su dicho —Exaltado sea—:
«y no se os ha dado del conocimiento sino poco».
Se discrepó acerca de a quién se dirigía con ello.
Un grupo dijo:
Solo a los que preguntaron.
Y otros dijeron:
Se refiere a los judíos en su conjunto. Según esto, es la lectura de Ibn Masʿūd:
«y no se les ha dado»;
y la transmitió del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Y un grupo dijo:
Se refiere a todo el mundo. Y esto es lo correcto; y conforme a ello es la lectura de la mayoría:
«y no se os ha dado».
Los judíos dijeron al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
¿Cómo es que no se nos ha dado del conocimiento sino poco, si se nos dio la Torá, que es la sabiduría, y a quien se le da la sabiduría se le ha dado un bien abundante?
Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— les opuso el conocimiento de Dios, y quedaron vencidos.
Y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— lo explicitó con su dicho en algunos ḥadices:
«No»,
queriendo decir que lo que se pretende con «por lo que se os ha dado» es a todo el mundo.
Y ello porque unos judíos le dijeron:
¿Nos referías a nosotros o a tu pueblo?
Y él dijo:
«No».
Y en este sentido descendió:
«Y si lo que hay en la tierra de árboles fueran cálamos[10382]»
[Luqmān: 27].
Al-Ṭabarī —Dios tenga misericordia de él— lo relató.
Y se ha dicho:
Quienes preguntaron por el espíritu fueron Qurayš.
Los judíos les dijeron:
Preguntadle por los Compañeros de la Cueva, por Ḏū l-Qarnayn y por el Espíritu; si os informa de dos y se abstiene de una, entonces es profeta.
Y les informó la historia de los Compañeros de la Cueva y la historia de Ḏū l-Qarnayn, según se expondrá.
Y acerca del espíritu dijo:
«Di: el Espíritu es asunto de mi Señor»,
es decir, de entre los asuntos que no conoce sino Dios. Lo mencionó al-Mahdawī y otros exégetas, de Ibn ʿAbbās.