17

El Viaje Nocturno

الإسراء Al-Isra
Aya 72

Versículo (Español)

[17:72] Pero quien haya estado en esta vida ciego [en la incredulidad], en la otra también lo estará y más perdido aún.

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَمَن كَانَ فِي هَٰذِهِۦٓ أَعۡمَىٰ فَهُوَ فِي ٱلۡأٓخِرَةِ أَعۡمَىٰ وَأَضَلُّ سَبِيلٗا} (72) Palabras del Altísimo: «Y quien en esta [vida] haya sido ciego»; es decir, en la vida mundanal, respecto de la consideración y de la visión del derecho (al-ḥaqq). «pues en la Otra Vida»; es decir, en lo tocante al asunto de la Otra Vida, «[será] ciego». Dijo ‘Ikrima: Un grupo de gente del Yemen vino a Ibn ‘Abbās y le preguntaron por esta aleya. Él dijo: «Leed lo que hay antes de ella: “Vuestro Señor es Quien hace que las naves naveguen para vosotros en el mar [10328]—hasta— ‘por preferencia’”. Dijo Ibn ‘Abbās: Quien, ante estas mercedes y signos que ha visto, haya sido ciego, será, respecto de la Otra Vida —que no ha contemplado—, ciego y más extraviado en el camino. Y se dijo: el sentido es que quien haya sido ciego ante las mercedes con las que Dios le agració en la vida mundanal, será ciego ante las mercedes de la Otra Vida. Y se dijo: el sentido es que quien, en la vida mundanal —en la que se le concedió prórroga, se le dio amplitud y se le prometió la aceptación del arrepentimiento—, haya sido ciego, en la Otra Vida será ciego y más extraviado en el camino. Y se dijo: quien en la vida mundanal haya sido ciego ante las pruebas de Dios, Dios lo resucitará el Día de la Resurrección ciego, como dijo: «y lo reuniremos el Día de la Resurrección ciego [10329]», las aleyas. Y dijo: «y los reuniremos el Día de la Resurrección sobre sus rostros: ciegos, mudos y sordos; su morada será el Infierno». Y se dijo: el sentido de Su dicho «pues en la Otra Vida [será] ciego», en todas las interpretaciones, es: más intenso en ceguera; porque se trata de la ceguera del corazón, y no se dice algo semejante respecto de la ceguera del ojo. Dijeron al-Jalīl y Sībawayh: porque es una condición innata, a la manera de la mano y el pie; por eso no se dice: «¡qué ciego es!», del mismo modo que no se dice: «¡qué manudo es!». Al-Ajfaš: no se dijo eso de él porque tiene más de tres letras, y su forma originaria es «a‘mā» [10330] Y algunos gramáticos permitieron: «¡qué ciego es!» y «¡qué noctámbulo es!», porque su verbo es ‘amiya y ‘ašiya. Y dijo al-Farrā’: Me contó en al-Šām un anciano de Baṣra que oyó a los árabes decir: «¡qué negro es su cabello!». Dijo el poeta:

No hay para vosotros, en las altas dignidades, sombra ni fruto*** y en las vilezas, para vosotros, espectros de ancianos

En cuanto a los reyes, tú eres hoy el más vil de ellos*** en vileza, y el de túnica más blanca: la de un cocinero

Abū Bakr, Ḥamza, al-Kisā’ī y Jalaf hicieron imāla en las dos lecturas: «a‘mā» y «a‘mā»; y los demás abrieron (fatḥ). Abū ‘Amr hizo imāla en la primera y abrió la segunda. «y más extraviado en el camino»; es decir, que no encuentra un camino hacia la guía.

[10328] :Véase la p. 290 y siguientes de esta parte. [10329] :Véase el t. 11, p. 257 y siguientes. [10330] :Así en el original: y quizá lo correcto sea: ‘amiya; porque su verbo es ‘amiya, como dijo Nafṭawayh: se dice: ‘amiya respecto de su rectitud. Y de ello se forma el elativo (af‘al al-tafḍīl).

Notas y Referencias

[10328] Véase la p. 290 y siguientes de esta parte.

[10329] Véase el t. 11, p. 257 y siguientes.

[10330] Así en el original: y quizá lo correcto sea: ‘amiya; porque su verbo es ‘amiya, como dijo Nafṭawayh: se dice: ‘amiya respecto de su rectitud. Y de ello se forma el elativo (af‘al al-tafḍīl).