17

El Viaje Nocturno

الإسراء Al-Isra
Aya 38

Versículo (Español)

[17:38] Todos estos comportamientos son perjudiciales para ustedes y detestables ante su Señor.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Todo eso: su mal, ante tu Señor, es aborrecido} (38) La cuarta: Su dicho —Exaltado sea—: «Todo eso: su mal, ante tu Señor, es aborrecido». «Eso» es una indicación al conjunto de lo mencionado anteriormente, de lo que se ordenó y de lo que se prohibió. «Eso» sirve para el singular y el plural, y para el femenino y el masculino. ‘Āṣim, Ibn ‘Āmir, Ḥamza, al-Kisā’ī y Masrūq recitaron «سيئة» en iḍāfa, añadiendo “si’” al pronombre; por eso dijo: «aborrecido», en acusativo como predicado de kāna. Y lo “malo” es lo aborrecido: aquello que Dios —Poderoso y Majestuoso— no aprueba ni ordena. Dios —Glorificado y Exaltado sea— ha mencionado en estas aleyas, desde Su dicho: «Y tu Señor decretó…» hasta Su dicho: «…era malo» [al-Isrā’: 23], cosas ordenadas y cosas prohibidas; por tanto, no se informa de todas ellas como si fueran “malas”, de modo que lo ordenado quedase incluido en lo prohibido. Abū ‘Ubayd escogió esta lectura. Y porque en la lectura de Ubayy aparece: «Todo eso: sus males», y esto no puede ser sino por iḍāfa. Ibn Kaṯīr, Nāfi‘ y Abū ‘Amr recitaron «سيئة» con tanwīn; es decir: todo aquello que Dios y Su Enviado han prohibido es malo. Según esto, el discurso se interrumpe en Su dicho: «y mejor en interpretación» [al-Nisā’: 59]; luego dijo: «Y no sigas aquello de lo que no tienes conocimiento» [al-Isrā’: 36], y «y no camines…», y después dijo: «Todo eso era malo», con tanwīn. Y se dijo: que desde Su dicho «Y no matéis a vuestros hijos» [al-An‘ām: 151] hasta esta aleya era malo, sin bien alguno; así hicieron que «todo» abarcara lo prohibido, y no otra cosa. Y Su dicho «aborrecido» no es un adjetivo de «malo», sino un sustituto (badal) de ello; y la estimación es: “era malo y era aborrecido”. Y se ha dicho: que «aborrecido» es un segundo predicado de kāna, atendiendo al término «todo» en su forma; y «malo» se lleva por el sentido, en todas estas cosas mencionadas antes. Y algunos dijeron: es un adjetivo de «malo»; pues, como su feminidad no es real, es lícito describirlo con masculino. Abū ‘Alī al-Fārisī debilitó esto y dijo: si el femenino se menciona, entonces lo que viene después debería ser masculino; y la única licencia es que se anteponga el verbo atribuido al femenino, estando en la forma de lo que se atribuye al masculino. ¿No ves el dicho del poeta:

Ni una nube lloviznó su llovizna *** ni una tierra brotó su brotar

—lo cual les resulta reprobable—. Y si alguien dijera: “brotó una tierra”, no sería feo. Dijo Abū ‘Alī: pero es posible, en Su dicho «aborrecido», que sea un sustituto (badal) de «malo». Y es posible que sea un ḥāl del pronombre que hay en «ante tu Señor», y que «ante tu Señor» esté en posición de atributo de «malo».

La quinta: Los sabios dedujeron de esta aleya la censura de la danza y de su práctica. Dijo el imán Abū al-Wafā’ Ibn ‘Aqīl: el Corán ha explicitado la prohibición de la danza, pues dijo: «Y no camines por la tierra con arrogancia», y censuró al altivo. Y la danza es la forma más intensa de júbilo insolente y de soberbia. ¿Acaso no somos nosotros quienes hemos hecho analogía (qiyās) del nabīḏ con el vino por coincidir ambos en el aturdimiento y la embriaguez? Entonces, ¿por qué no hacemos analogía de la vara y el canturreo del poema con ella, con el laúd, la flauta y el tambor, por su concurrencia? ¡Qué feo es alguien con barba —y cómo si además es canoso— que danza y palmotea al compás de melodías y varas, especialmente si son voces de mujeres y de imberbes! ¿Y es apropiado para quien tiene ante sí la muerte, el interrogatorio, la resurrección y el puente, y luego está destinado a una de las dos moradas, que se desboque [10243] con la danza como se desbocan las bestias, y palmotee como palmotean las mujeres? Y ciertamente he visto, en mi vida, shayjs a quienes no se les veía diente alguno por la sonrisa, cuanto menos por la risa, pese a mi asidua convivencia con ellos. Y dijo Abū al-Faraǧ Ibn al-Ǧawzī —Dios tenga misericordia de él—: y ciertamente me contó uno de los shayjs acerca del imán al-Ġazālī —Dios esté complacido con él— que dijo: la danza es una necedad entre los hombros que no desaparece sino con el juego. Y para este capítulo vendrá una explicación más amplia en «al-Kahf» [10244] y en otras partes [10245], si Dios —Exaltado sea— quiere.

[10243] : «šamast» la bestia: se desmandó y se encabritó. [10244] : Véase la p. 365 de esta parte. [10245] : Véase el t. 14, p. 51 y siguientes.

Notas y Referencias

[10243] «šamast» la bestia: se desmandó y se encabritó.

[10244] Véase la p. 365 de esta parte.

[10245] Véase el t. 14, p. 51 y siguientes.