El Viaje Nocturno
الإسراء Al-IsraVersículo (Español)
[17:101] Concedí a Moisés nueve milagros evidentes. Pregunta [¡oh, Mujámmad!] al pueblo de Israel si no es verdad que cuando [Moisés] se presentó ante el Faraón, éste le dijo: "¡Oh, Moisés! Creo que estás afectado por un hechizo".
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y, ciertamente, dimos a Moisés nueve signos evidentes. Pregunta, pues, a los Hijos de Israel, cuando llegó a ellos; y Faraón le dijo: «En verdad, yo te considero, ¡oh Moisés!, hechizado»} (101)
Palabras del Altísimo:
«Y, ciertamente, dimos a Moisés nueve signos evidentes».
Se discrepó acerca de estos signos;
y se dijo:
que son en el sentido de los signos de la Escritura,
según lo que transmitieron al-Tirmidhī y al-Nasā’ī, de Ṣafwān b. ʿAssāl al-Murādī: que dos judíos, uno de ellos dijo a su compañero:
«Vayamos a este profeta y preguntémosle»;
y él dijo:
«No le digas “profeta”, pues si nos oye tendrá cuatro ojos».
Entonces acudieron al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y le preguntaron acerca de la palabra de Dios, Altísimo:
«Y, ciertamente, dimos a Moisés nueve signos evidentes».
Y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
(Que no asociéis nada a Dios; que no forniquéis; que no matéis al alma que Dios ha prohibido sino con justo derecho; que no robéis; que no practiquéis la hechicería; que no conduzcáis a un inocente ante una autoridad para que lo mate; que no consumáis la usura; que no calumniéis a una mujer casta; que no huyáis del combate —Shuʿba dudó—; y, sobre vosotros, ¡oh asamblea de judíos!, en particular: que no transgredáis en el sábado).
Entonces besaron sus manos y sus pies y dijeron: «Testificamos que eres profeta».
Dijo:
(¿Qué os impide, pues, abrazar el islam?).
Dijeron: «En verdad, David pidió a Dios que no dejase de haber en su descendencia un profeta, y nosotros tememos que, si abrazamos el islam, los judíos nos maten».
Dijo Abū ʿĪsā:
Este es un hadiz bueno y auténtico. Y ya ha pasado en «La Vaca» [10395]
Y se dijo:
que los signos son en el sentido de los milagros y las pruebas.
Dijeron Ibn ʿAbbās y al-Ḍaḥḥāk:
los nueve signos son: el bastón, la mano, la lengua, el mar, el diluvio, la langosta, los piojos, las ranas y la sangre; signos detallados.
Y dijeron al-Ḥasan y al-Shaʿbī:
los cinco mencionados en «Los Lugares Elevados», [10396], es decir: el diluvio y lo que se le coordinó, y la mano, y el bastón, y los años de sequía, y la merma de los frutos. Se transmitió algo semejante de al-Ḥasan, salvo que hace de los años de sequía y la merma de los frutos una sola, e hizo la novena: que el bastón devorase lo que ellos falseaban. Y de Mālik, asimismo, salvo que puso, en lugar de los años de sequía y la merma de los frutos, el mar y la montaña.
Dijo Muḥammad b. Kaʿb:
son los cinco que están en «Los Lugares Elevados», y el mar, y el bastón, y la piedra, y el borrado sobre sus bienes. Ya ha precedido la explicación de estos signos de manera exhaustiva —y alabado sea Dios—.
«Pregunta a los Hijos de Israel, cuando llegó a ellos»: es decir, pregúntales, ¡oh Muḥammad!, cuando Moisés llegó a ellos con estos signos, conforme a lo que ya se ha expuesto en «Jonás» [10397] Y esta es una pregunta de indagación para que los judíos conozcan la veracidad de lo que dice Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.
«Y Faraón le dijo: “En verdad, yo te considero, ¡oh Moisés!, hechizado”»: es decir, hechicero, por lo extraordinario de tus actos; así lo dijo al-Farrā’ y Abū ʿUbayda. Puso el complemento directo en lugar del sujeto agente, como cuando dices: “esto es aciago” y “afortunado”, es decir: “que trae mal agüero” y “que trae buen augurio”. Y se dijo: engañado. Y se dijo: dominado; lo dijo Muqātil. Y se dijo otra cosa distinta; y ya ha precedido. Y de Ibn ʿAbbās y Abū Nahīk: que ambos leyeron «y preguntó a los Hijos de Israel» como enunciativa, es decir: que Moisés pidió a Faraón que dejase libres a los Hijos de Israel, les permitiese partir y los enviase con él.
[10395]
:Véase t. 1, p. 439.
[10396]
:Véase t. 7, p. 267.
[10397]
:Véase t. 8, p. 373 y ss.