Las Abejas
النحل An-NahlVersículo (Español)
[16:14] Él es Quien ha puesto al mar a servicio de ustedes para que puedan comer de él carne fresca y extraer adornos para engalanarse. Pueden ver los barcos surcarlo y usarlos para buscar la gracia de Dios [su sustento]. ¿Por qué no son agradecidos?
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y Él es Quien ha sometido el mar para que comáis de él carne fresca y extrigáis de él adornos que os ponéis; y ves las naves surcando en él, y para que busquéis de Su favor, y quizá seáis agradecidos} (14)
En ella hay nueve cuestiones:
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—:
"Y Él es Quien ha sometido el mar".
El sometimiento del mar consiste en facultar a los seres humanos para disponer de él y domeñarlo mediante la navegación, el atraque y otras cosas; y ésta es una de las mercedes de Dios sobre nosotros, pues, si hubiera querido, lo habría desatado contra nosotros y nos habría anegado. Ya ha precedido la exposición acerca del mar [9823] y acerca de su pesca.
Y aquí lo llamó “carne”, y las carnes, según Mālik, son de tres géneros: la carne de los cuadrúpedos es un género; la carne de las aves es un género; y la carne de los animales acuáticos es un género. No es lícito vender un género por otro de su mismo género con desigualdad (tafāḍul), pero sí es lícito vender carne de bovino y de caza por carne de ave y de pescado con desigualdad; y asimismo la carne de ave por carne de bovino, de caza y de pescado es lícita con desigualdad.
Y Abū Ḥanīfa dijo: las carnes son todas clases distintas, como lo son sus orígenes: la carne de bovino es una clase; la carne de ovino es una clase; la carne de camélido es una clase; y asimismo la caza es diversa; y asimismo las aves; y asimismo el pescado. Esto es una negación de una de las dos opiniones de al-Šāfiʿī. Y la otra opinión es que todo lo procedente del ganado, la caza, las aves y el pescado constituye un solo género, en el que no se permite la desigualdad. La primera opinión es la conocida de su escuela entre sus compañeros.
Nuestra prueba es que Dios —Exaltado sea— distinguió entre los nombres del ganado en su estado de vida, diciendo: "Ocho parejas: dos de ovino y dos de caprino [9824]" [Los rebaños: 143]; luego dijo: "y dos de camélidos y dos de bovinos". Pero cuando se refirió a todos ellos [9825] en cuanto a la carne, dijo: "Se os ha hecho lícita la res del ganado" [La mesa servida: 1]. Así los reunió bajo una sola carne, por la cercanía de sus utilidades, como la cercanía entre la carne de ovino y la de caprino.
Y dijo en otro lugar: "y carne de ave, de la que apetezcan [9826]" [El Acontecimiento: 21]. Esto es un plural de “ave”, que es el singular, por Su dicho —Exaltado sea—: "y no hay ave que vuele con sus dos alas [9827]" [Los rebaños: 38]. Así reunió toda la carne de las aves bajo un solo nombre.
Y aquí dijo: "carne fresca", reuniendo las clases de pescado con una sola mención; de modo que sus pequeños y sus grandes quedan incluidos conjuntamente. Se ha transmitido de Ibn ʿUmar que fue preguntado acerca de la carne de cabras frente a la carne de carneros: “¿es una sola cosa?”. Respondió: “No”. Y no se le conoce contradictor, por lo que vino a ser como un consenso. Y Dios sabe más.
Y no hay prueba para el discrepante en la prohibición del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— de vender alimento sino igual por igual, pues “alimento”, en su uso absoluto, abarca el trigo y otros comestibles, y no abarca la carne. ¿Acaso no ves que, si alguien dice: “Hoy he comido alimento”, no se entiende de inmediato que haya comido carne? Además, ello queda contrapesado por su dicho —Dios le bendiga y le conceda paz—: (Si difieren los dos géneros, vended como queráis). Y éstos son dos géneros. Además, hemos convenido en la licitud de vender carne por carne de ave [9828] con desigualdad, no por la razón de que sea venta de un alimento sin zakāt por carne en la que no hay zakāt; y del mismo modo, la venta de pescado por carne de ave con desigualdad.
La segunda:
En cuanto a la langosta, lo conocido en nuestra escuela es la licitud de vender una parte por otra con desigualdad. Se mencionó de Saḥnūn que lo prohíbe, y hacia ello se inclinaron algunos tardíos, considerándolo de lo que se almacena.
La tercera:
Los sabios discreparon acerca de quien jura no comer carne.
Ibn al-Qāsim dijo: incurre en perjurio con cualquier tipo de estos cuatro tipos. Y Ašhab dijo en al-Maǧmūʿa: no incurre en perjurio sino con las carnes del ganado, excluyendo la caza y otras, atendiendo al uso y la costumbre, y dándoles preferencia sobre la generalidad del vocablo en sentido lingüístico; y esto es mejor [9829]
La cuarta:
Su dicho —Exaltado sea—: "y extrigáis de él adornos que os ponéis".
Con ello se refiere a la perla y al coral, por Su dicho —Exaltado sea—: "De ambos salen la perla y el coral [9830]" [El Misericordioso: 22]. La extracción de adornos se conoce únicamente en lo relativo al agua salada.
Y se dijo: “Hay esmeralda marina”.
Y se ha considerado erróneo al-Huḏalī en su verso, al describir la perla:
«La trajo de una perla laṭamiyya *** sobre cuyo rostro perdura el agua del Éufrates» [9831]
pues la hizo proceder de agua dulce. El adorno es verdad, y es un don de Dios —Exaltado sea— para Adán y su descendencia. Creó a Adán y lo coronó y ciñó con una corona del Paraíso, y lo selló con el anillo que heredó de él Salomón hijo de David —las oraciones de Dios sobre ellos—, y se decía que era el “anillo del poder”, según se ha transmitido.
La quinta:
Dios —Glorificado sea— concedió a hombres y mujeres, de manera general, el favor de lo que sale del mar; por tanto, nada de ello les es ilícito. Lo que Dios —Exaltado sea— prohibió a los hombres es el oro y la seda.
En el Ṣaḥīḥ se narra de ʿUmar b. al-Jaṭṭāb que dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: (No vistáis seda, pues quien la vista en este mundo no la vestirá en la Otra Vida). Y en la sura "El Peregrinaje" vendrá, si Dios quiere, la exposición sobre ello [9832]
Y al-Buḫārī روایتó de Ibn ʿUmar que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se hizo un anillo de oro, y puso su engaste hacia la palma de su mano, y grabó en él: “Muḥammad, Mensajero de Dios”. La gente se hizo anillos semejantes; y cuando los vio que se los habían hecho, lo arrojó y dijo: (No lo llevaré jamás). Luego se hizo un anillo de plata, y la gente se hizo anillos de plata.
Ibn ʿUmar dijo: tras el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— llevó el anillo Abū Bakr, luego ʿUmar, luego ʿUṯmān, hasta que se le cayó a ʿUṯmān en el pozo de Arīs [9833]
Abū Dāwūd dijo: la gente no discrepó sobre ʿUṯmān hasta que el anillo se le cayó de la mano.
Los sabios han consensuado la licitud, en general, de llevar anillo de plata para los hombres. Al-Ḫaṭṭābī dijo: se desaprobó para las mujeres llevar anillo de plata, porque es del atavío de los hombres; si no encuentran oro, que lo amarilleen con azafrán o algo semejante.
La mayoría de los sabios, de los antiguos y de los posteriores, sostienen la prohibición de que los hombres adopten anillo de oro, salvo lo transmitido de Abū Bakr b. ʿAbd al-Raḥmān y de Ḫabbāb; y ello es una discrepancia anómala, y a ambos no les llegó la prohibición y la abrogación. Y Dios sabe más.
En cuanto a lo que narró Anas b. Mālik: que vio en la mano del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— un anillo de plata un solo día; luego la gente se hizo anillos de plata y los llevó; y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— arrojó su anillo y la gente arrojó los suyos —lo sacaron los dos Ṣaḥīḥ y la formulación es la de al-Buḫārī—, para los sabios es un error de Ibn Šihāb, porque lo que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— arrojó fue el anillo de oro. Lo narraron ʿAbd al-ʿAzīz b. Ṣuhayb y Qatāda de Anas, y ello contradice lo que Ibn Šihāb narró de Anas; por tanto, debe juzgarse por el conjunto frente al relato aislado cuando lo contradice, junto con lo que atestigua a favor del conjunto el ḥadīṯ de Ibn ʿUmar.
La sexta:
Si queda establecida la licitud de que los hombres lleven anillo de plata y se adornen con él, Ibn Sīrīn y otros sabios desaprobaron grabarlo y que contenga el recuerdo de Dios. Y un grupo de sabios permitió grabarlo.
Luego, si se graba en él el Nombre de Dios, o una sentencia sapiencial, o palabras del Corán, y lo pone en la izquierda, ¿entra con él al retrete y se limpia con la izquierda? Saʿīd b. al-Musayyab y Mālik lo consideraron leve.
Se dijo a Mālik: “Si en el anillo hay el recuerdo de Dios y lo lleva en la izquierda, ¿se limpia con él?”. Respondió: “Espero que sea leve”. Se transmitió de él la desaprobación, y es lo preferible. Y la mayoría de sus compañeros se inclinan a prohibirlo.
Se ha narrado de Hammām, de Ibn Ǧurayǧ, de al-Zuhrī, de Anas, que dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, cuando entraba al retrete, se quitaba el anillo.
Abū Dāwūd dijo: este ḥadīṯ es reprobable; sólo se conoce de Ibn Ǧurayǧ, de Ziyād b. Saʿd, de al-Zuhrī, de Anas, que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— se hizo un anillo de plata y luego lo arrojó.
Abū Dāwūd dijo: nadie transmitió esto sino Hammām.
La séptima:
Al-Buḫārī narró de Anas b. Mālik que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se hizo un anillo de plata y grabó en él: “Muḥammad, Mensajero de Dios”, y dijo: (Me he hecho un anillo de plata y he grabado en él “Muḥammad, Mensajero de Dios”; que nadie grabe según su grabado).
Nuestros sabios dijeron: esto es prueba de la licitud de grabar el nombre del dueño del anillo en su anillo.
Mālik dijo: es propio de los califas y de los jueces grabar sus nombres en sus anillos.
Y su prohibición —la paz sea con él—: “que nadie grabe según el grabado de su anillo”, es porque eso es su nombre y su cualidad por la misión de Dios a él hacia Su creación.
Los sirios transmitieron que no es lícito el anillo sino para quien posee autoridad, y narraron sobre ello un ḥadīṯ de Abū Rayḥāna; pero es un ḥadīṯ sin fuerza probatoria por su debilidad.
Y su dicho —la paz sea con él—: (Que nadie grabe según su grabado) lo refuta y señala la licitud de adoptar anillo para toda la gente, si no se graba según el grabado de su anillo.
El grabado del anillo de al-Zuhrī era: “Muḥammad pide a Dios el bienestar”.
Y el grabado del anillo de Mālik era: “Dios me basta, y qué excelente Protector”.
Al-Tirmiḏī al-Ḥakīm mencionó en "Nawādir al-uṣūl" que el grabado del anillo de Moisés —la paz sea con él— era: “Para cada plazo hay un decreto escrito” [El Trueno: 38]. Ya ha precedido en “El Trueno” [9834]
Y llegó a ʿUmar b. ʿAbd al-ʿAzīz que su hijo había comprado un anillo por mil dírhams, y le escribió: “Me ha llegado que compraste un anillo por mil dírhams: véndelo y alimenta con ello a mil hambrientos; y compra un anillo de hierro por un dírham, y escribe en él: ‘Dios tenga misericordia de quien conoce el valor de sí mismo’”.
La octava:
Quien jura no ponerse adorno y se pone perlas, no incurre en perjurio; y esto es lo que dijo Abū Ḥanīfa.
Ibn Ḫuwayz Mandād dijo: porque, aunque el nombre lingüístico lo abarque, no lo pretendió con el juramento; y los juramentos se especifican por el uso. ¿Acaso no ves que si jurara no dormir sobre un lecho y durmiera en el suelo no incurriría en perjurio? Y asimismo, si jurara no alumbrarse con una lámpara y se sentara al sol, no incurriría en perjurio, aunque Dios —Exaltado sea— haya llamado a la tierra “lecho” y al sol “lámpara”.
Y al-Šāfiʿī, Abū Yūsuf y Muḥammad dijeron: quien jura no ponerse adorno y se pone perlas, incurre en perjurio, por Su dicho —Exaltado sea—: "y extrigáis de él adornos que os ponéis"; y lo que se extrae de él es la perla y el coral.
La novena:
Su dicho —Exaltado sea—: "y ves las naves surcando en él".
Ya ha precedido la mención de las naves y de la navegación en “La Vaca” [9835] y en otros lugares.
Y Su dicho: "surcando".
Ibn ʿAbbās dijo: “navegando”, de “corrió, corre”.
Saʿīd b. Ǧubayr: “atravesadas”.
Al-Ḥasan: “cargadas”.
Qatāda y al-Ḍaḥḥāk: es decir, van y vienen, avanzando y retrocediendo con un mismo viento.
Y se dijo: "surcando": internándose en lo profundo del mar. El أصل de al-maḫr es hendir el agua a derecha e izquierda. Se dice: la nave maḫarat, tamḫuru y tamḫiru, maḫran y maḫūran, cuando corre hendiéndola con sonido. De ello Su dicho —Exaltado sea—: "y ves las naves surcando en él", es decir, navegando.
Al-Ǧawharī dijo: “maḫara” el nadador cuando hiende el agua con su pecho; y “maḫara” la tierra: la hiende para el cultivo; y “maḫarahā” con agua: cuando retiene el agua en ella hasta que se vuelve “arīḍa”, es decir, apta para la buena vegetación del sembrado.
Al-Ṭabarī dijo: al-maḫr en la lengua es el sonido del soplo del viento, y no lo restringió a que sea en agua. Y dijo: de ello es el dicho de Wāṣil, liberto de Abū ʿUyayna: “Cuando alguno de vosotros quiera orinar, que se ‘tamajjar’ con el viento”, es decir, que observe por su sonido en los cuerpos de dónde sopla, y evite encararlo para que no le devuelva su orina.
"y para que busquéis de Su favor": es decir, para que lo montéis para el comercio y la búsqueda de ganancia.
"y quizá seáis agradecidos": ya ha precedido.
Notas y Referencias
[9823] Véase t. 1, p. 288 y t. 6, p. 318.
[9824] Véase t. 7, p. 113.
[9825] En los ejemplares base: «فلما أن أم الجميع». Quiere decir: “cuando se dirigió con todos ellos a la carne”.
[9826] Véase t. 17, p. 202 y ss., y p. 161 y ss.
[9827] Véase t. 6, p. 419 y ss.
[9828] En ج y ي: «la leche».
[9829] En ي: «y esto es bueno».
[9830] Véase t. 17, p. 202 y ss., y p. 161 y ss.
[9831] Al-laṭīma: los camellos que transportan perfume. Y se dijo: al-laṭīma: el ámbar gris que fue golpeado con almizcle y se abrió con él hasta que su fragancia se impregnó; eso es al-laṭīma.
[9832] Véase t. 12, p. 28.
[9833] Un huerto cerca de la mezquita de Qubāʾ.
[9834] Véase t. 9, p. 329.
[9835] Véase t. 1, p. 388 y t. 2, p. 194.