13

El Trueno

الرعد Ar-Ra'd
Aya 8

Versículo (Español)

[13:8] Dios bien sabe qué se gesta en el vientre de cada hembra, y si completará el ciclo de gestación o no. Él asignó a todas las cosas un tiempo establecido.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Dios sabe lo que lleva cada hembra, y lo que los úteros menguan y lo que aumentan. Y toda cosa, junto a Él, está con medida} (8) فيه ثمان مسائل :

الأولى : Su dicho —Exaltado sea—: "Dios sabe lo que lleva cada hembra" esto es: si es varón o hembra; hermoso o feo; virtuoso o depravado. Ya se ha mencionado en la sura "Los Rebaños" [9337] que Dios —Glorificado sea— es el Único que posee en exclusiva el conocimiento de lo oculto, sin asociado alguno. Y allí mencionamos el hadiz de al-Bujari, de Ibn ‘Umar, según el cual el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: (Las llaves de lo oculto son cinco), el hadiz. Y en él: (Nadie sabe lo que menguan los úteros sino Dios). Los sabios discreparon acerca de la interpretación de Su dicho: "y lo que los úteros menguan y lo que aumentan". Qatada dijo: el sentido es lo que se malogra antes de los nueve meses, y lo que excede de los nueve; y así lo dijo también Ibn ‘Abbas. Mujahid dijo: cuando la mujer menstrúa durante su embarazo, ello es una merma para su hijo; y si excede de los nueve meses, es completamiento de lo que menguó. Y de él también: la mengua es lo que los úteros disminuyen de sangre, y el aumento es lo que de ella incrementan. Y se dijo: la mengua y el aumento remiten al niño: como la falta de un dedo u otra cosa, y el aumento de un dedo u otra cosa. Y se dijo: la mengua es el cese de la sangre menstrual; "y lo que aumentan": con la sangre del puerperio tras el alumbramiento.

الثانية : En esta aleya hay prueba de que la embarazada menstrúa; y es la doctrina de Malik y de al-Shafi‘i en una de sus dos opiniones. Y ‘Ata’, al-Sha‘bi y otros dijeron: no menstrúa; y así lo sostuvo Abu Hanifa, y su prueba es la aleya. Ibn ‘Abbas dijo en su interpretación: que se trata de la menstruación de las embarazadas; y así se transmitió de ‘Ikrima y Mujahid. Y es la opinión de ‘A’isha: que ella dictaminaba a las mujeres embarazadas, cuando menstruaban, que abandonasen la oración; y los Compañeros entonces eran numerosos, y ninguno de ellos se lo reprochó, de modo que vino a ser como un consenso; así lo dijo [9338] Ibn al-Qassar. Y mencionó que dos hombres litigaron por un niño y elevaron su caso a ‘Umar —Dios esté complacido con él—; él lo presentó a los fisionomistas (al-qafa), y los fisionomistas lo atribuyeron a ambos; entonces ‘Umar los golpeó con la vara. Y preguntó a unas mujeres de Quraysh y dijo: “Mirad cuál es el asunto de este niño”. Dijeron: “El primero estuvo a solas con ella y la repudió; entonces ella menstruó estando embarazada y pensó que su período de espera había concluido; luego el segundo consumó con ella, y el niño cobró vigor con el semen del segundo”. Entonces ‘Umar dijo: “¡Dios es el Más Grande!”, y lo atribuyó al primero. Y no dijo que la embarazada no menstrúa, ni lo dijo ninguno de los Compañeros; ello indica que es consenso. Y Dios sabe más.

El discrepante alegó diciendo: si la embarazada menstruara, y lo que la mujer ve de sangre fuese menstruación, no sería válido el istibrā’ de la esclava mediante una menstruación; y ello es consenso. Y se transmitió de Malik, en el libro de Muhammad, lo que implica que no es menstruación.

الثالثة : En esta aleya hay prueba de que la embarazada puede dar a luz con menos de nueve meses o con más. Los sabios han consensuado que el mínimo del embarazo es de seis meses, y que ‘Abd al-Malik ibn Marwan nació a los seis meses.

الرابعة : Estos seis meses se cuentan por lunaciones, como los demás meses de la Ley. Por ello se ha transmitido en la escuela, de algunos compañeros de Malik —y creo que en el libro de Ibn Harith—, que si faltan tres días para completar los seis meses, el niño se atribuye (al marido) por la razón de la disminución y el aumento de los meses. Lo refirió Ibn ‘Atiyya.

الخامسة : Los sabios discreparon acerca del máximo del embarazo. Ibn Jurayj transmitió, de Yamila bint Sa‘d, de ‘A’isha, que dijo: el embarazo puede durar más de dos años, lo que tarda en desplazarse la sombra del huso; lo mencionó al-Daraqutni. Y Yamila bint Sa‘d —hermana de ‘Ubayd ibn Sa‘d— dijo, y también de al-Layth ibn Sa‘d: que su máximo es de tres años. Y de al-Shafi‘i: cuatro años; y se transmitió de Malik en una de sus dos versiones. Y lo conocido de él es: cinco años. Y se transmitió de él que no tiene límite, aunque exceda de diez años; y esta es la tercera versión de él. Y de al-Zuhri: seis y siete. Abu ‘Umar dijo: entre los Compañeros hay quien lo fija hasta siete; y al-Shafi‘i: el límite máximo de ello es cuatro años. Y los kufíes dicen: dos años, no más. Y Muhammad ibn ‘Abd al-Hakam dice: un año, no más. Y Dawud dice: nueve meses; para él no hay embarazo que exceda de ellos. Abu ‘Umar dijo: esta cuestión no tiene fundamento sino el iytihād, y el retorno a lo conocido del asunto de las mujeres; y en Dios está el acierto. Al-Daraqutni روایتó de al-Walid ibn Muslim, que dijo: dije a Malik ibn Anas: se me ha narrado de ‘A’isha que dijo: la mujer no excede en su embarazo de dos años, lo que mide la sombra del huso. Él dijo: “¡Gloria a Dios! ¿Quién dice esto? Esta vecina nuestra, la mujer de Muhammad ibn ‘Ajlan, concibe y da a luz en cuatro años: mujer veraz, y su marido hombre veraz. Concibió tres vientres en doce años: cada vientre lo llevó cuatro años”. Y lo mencionó de al-Mubarak [9339] ibn Mujahid, que dijo: es célebre entre nosotros que la mujer de Muhammad ibn ‘Ajlan concebía y daba a luz en cuatro años, y se la llamaba “la que lleva al elefante”. Y transmitió también que dijo: mientras Malik ibn Dinar estaba un día sentado, vino a él un hombre y dijo: “¡Abu Yahya! Ruega por una mujer encinta desde hace cuatro años, que ha amanecido en gran angustia”. Malik se enojó, cerró el ejemplar del Corán y dijo: “¡Estos no ven sino que nosotros somos profetas!”. Luego recitó y después suplicó. Luego dijo: “¡Oh Dios! Esta mujer: si en su vientre hay viento, haz que lo expulse ahora mismo; y si en su vientre hay una niña, cámbiasela por un [9340] niño, pues Tú borras lo que quieres y confirmas, y junto a Ti está la Madre del Libro”. Malik alzó su mano, y la gente alzó sus manos. Y el mensajero vino al hombre y le dijo: “Alcanza a tu mujer”. El hombre se fue; y Malik no bajó su mano hasta que el hombre apareció por la puerta de la mezquita llevando sobre su cuello a un niño de cabello muy rizado [9341], de cuatro años, con los dientes ya igualados, cuyo cordón umbilical no había sido cortado.

Y se transmitió también que un hombre vino a ‘Umar ibn al-Jattab y dijo: “¡Príncipe de los creyentes! He estado ausente de mi mujer dos años; he vuelto y ella está encinta”. ‘Umar consultó a la gente sobre lapidarla. Mu‘adh ibn Yabal dijo: “¡Príncipe de los creyentes! Si tienes vía contra ella, no la tienes contra lo que hay en su vientre. Déjala hasta que dé a luz”. Y la dejó. Ella dio a luz un niño al que ya le habían salido los dos incisivos. El hombre reconoció el parecido y dijo: “¡Mi hijo, por el Señor de la Ka‘ba!”. ‘Umar dijo: “Las mujeres son incapaces de parir a alguien como Mu‘adh; de no ser por Mu‘adh, ‘Umar habría perecido”. Al-Dahhak dijo: mi madre me dio a luz habiéndome llevado en su vientre dos años; me parió con mi diente ya salido. Y se menciona de Malik que su madre lo llevó en su vientre dos años; y se dijo: tres años. Y se dice: Muhammad ibn ‘Ajlan permaneció en el vientre de su madre tres años; ella murió con él mientras él se agitaba con gran agitación; se le abrió el vientre y fue extraído con los dientes ya brotados. Hammad ibn Salama dijo: a Hirm ibn Hayyan se le llamó “Hirm” (anciano) porque permaneció en el vientre de su madre cuatro años. Y al-Ghaznawi mencionó que al-Dahhak nació a los dos años, y ya le había salido el diente, por lo que se le llamó Dahhak. ‘Abbad ibn al-‘Awwam dijo: una vecina nuestra dio a luz a los cuatro años un niño cuyo cabello le llegaba a los hombros; pasó junto a él un pájaro y dijo: “¡Kash!”.

السادسة : Ibn Juwayz Mandad dijo: el mínimo y el máximo de la menstruación y del puerperio, y el mínimo y el máximo del embarazo, se toman por la vía del iytihād; porque el conocimiento de ello Dios se lo ha reservado, y no es lícito dictaminar sobre nada de ello sino en la medida de lo que Él nos ha mostrado, y de lo que se halla manifiesto en las mujeres, sea raro o habitual. Y cuando hallamos a una mujer que ha estado encinta cuatro años y cinco años, dictaminamos conforme a ello. Y en cuanto al puerperio y la menstruación, como no hallamos en ello un asunto estable, retornamos en ello a lo que se encuentra en lo raro de entre ellas [9342]

السابعة : Ibn al-‘Arabi dijo: algunos laxos de los malikíes han transmitido que el máximo del embarazo es de nueve meses; y esto no lo ha pronunciado jamás sino un “hālikī” (perdido). Son los naturalistas que pretenden que quien rige el embarazo en el útero son los siete astros, que lo toman mes a mes; y que el cuarto mes corresponde al sol, y por eso se mueve y se agita; y cuando se completa la alternancia en siete meses entre los siete astros, vuelve en el octavo mes a Saturno, y éste lo marchita con su frialdad. ¡Ojalá hubiera podido debatir con ellos o combatirlos! ¿Por qué el retorno, tras completarse el ciclo, habría de ser a Saturno y no a otro? ¿Dios os informó de esto o forjáis mentira contra Dios? Y si es posible que vuelva a dos de ellos, ¿por qué no sería posible que el gobierno volviera a tres o cuatro, o que volviera a todos dos o tres veces? ¡Qué arbitrariedad de conjeturas falsas sobre asuntos ocultos!

الثامنة : Su dicho —Exaltado sea—: "Y toda cosa, junto a Él, está con medida" es decir: en cuanto a la disminución y el aumento. Y se dice: "con medida": la medida de la salida del niño del vientre de su madre, y la medida de su permanencia en su vientre hasta su salida. Qatada dijo: en el sustento y en el plazo de vida. Y “al-miqdār” es el decreto (al-qadar). Y la generalidad de la aleya abarca todo ello. Y Dios —Glorificado sea— sabe más.

Digo: esta aleya alaba a Dios —Glorificado sea y Exaltado— por ser "Conocedor de lo oculto y de lo manifiesto": es decir, Conocedor de lo que se ha ocultado a las criaturas y de lo que ellas presencian. “Lo oculto” es un nombre de acción con sentido de “lo oculto (al ausente)”; y “lo manifiesto” es un nombre de acción con sentido de “lo presente (el testigo)”. Así, Él —Glorificado sea— señaló Su exclusividad en el conocimiento de lo oculto y Su abarcamiento de lo interior que se oculta a las criaturas; no es lícito que nadie comparta con Él eso. En cuanto a los médicos, que infieren por indicios y señales: si afirman con certeza absoluta, ello es incredulidad; y si dicen que es experiencia, se les deja con lo que están, y ello no menoscaba al Alabado, pues la costumbre puede quebrarse, mientras que el conocimiento no admite mudanza. Y "el Grande": Aquel por debajo del cual está toda cosa. Y "el Altísimo": por encima de lo que dicen los asociadores; el que se eleva sobre toda cosa por Su poder y Su dominio. Ya los hemos mencionado de manera completa en la explicación de los Nombres. Y alabado sea Dios.

[9337] :راجع ج 7 ص 1 فما بعد. [9338] :في الطبعة الأولى: قاله ابن عباس قال ابن القصار. وليست عبارة الأصول كذلك لهذا حذفناها. [9339] :من ا. و في و: ابن المبارك. [9340] :من ا. و في و: ابن المبارك. [9341] :جعد قطط: شديد الجعودة. [9342] :قال محققه: ورد في الحديث أقل الحيض وأكثره، روى الطبراني عن أبي أمامة عنه صلى الله عليه وسلم "أقل الحيض ثلاث وأكثره عشرة" ورواه الربيع بن حبيب في مسنده عن أنس.

Notas y Referencias

[9337] Véase t. 7, p. 1 y ss.

[9338] En la primera edición: «lo dijo Ibn ‘Abbas; dijo Ibn al-Qassar». Pero la redacción de los originales no es así; por ello la hemos suprimido.

[9339] De A.; y en W.: Ibn al-Mubarak.

[9340] De A.; y en W.: Ibn al-Mubarak.

[9341] jā‘d qaṭṭ: de rizo muy apretado.

[9342] Dijo su editor: en el hadiz se ha consignado el mínimo y el máximo de la menstruación. Al-Tabarani روایتó de Abu Umama, de él —Dios le bendiga y le conceda paz—: «El mínimo de la menstruación es tres y su máximo diez». Y al-Rabi‘ ibn Habib lo روایتó en su Musnad de Anas.