José
يوسف YusufVersículo (Español)
[12:86] Dijo [Jacob]: "Solo me quejo a Dios en mi lamento y mi dolor, y sé de Dios lo que ustedes no saben.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Dijo: «Ciertamente, sólo me quejo ante Allah de mi congoja y de mi tristeza, y sé de Allah lo que vosotros no sabéis»} (86)
Palabras del Altísimo:
«Dijo: “Ciertamente, sólo me quejo de mi congoja”».
La realidad de al-bathth en la lengua es aquello que sobreviene al ser humano de cosas devastadoras que no le es posible ocultar; y procede de “bathathtuhu”, es decir, “lo dispersé”; por ello se llamó a la calamidad “bathth” por vía metafórica.
Dijo Dhū ar-Rumma:
Me detuve ante el vestigio de Lumayya con mi camella*** y no cesé de llorar allí y de hablarle
y de rogarle lluvia
[9247] hasta que, por lo que divulgo*** casi me hablaban sus piedras y sus lugares de juego
Dijo Ibn ʿAbbās:
«mi congoja»: mi preocupación.
Al-Ḥasan:
mi necesidad.
Y se dijo:
la más intensa tristeza; y la realidad es lo que hemos mencionado.
«y mi tristeza, ante Allah»:
va coordinado con ello; lo repitió con un término distinto.
«y sé de Allah lo que vosotros no sabéis»:
esto es, sé que el sueño de Yūsuf es verídico y que me postraré ante él. Así lo dijo Ibn ʿAbbās. Es decir: sé, por la benevolencia de Allah —Exaltado sea—, aquello que exige que tenga buena opinión de Él.
Y se dijo:
Yaʿqūb dijo al Ángel de la Muerte: «¿Has tomado el alma de Yūsuf?».
Dijo: «No»; y con ello reforzó su esperanza.
Y dijo as-Suddī:
Sé que Yūsuf está vivo; y ello porque, cuando su hijo le informó de la conducta del rey, de su justicia, de su porte y de sus palabras, el alma de Yaʿqūb percibió que era su hijo, y entonces albergó esperanza.
Y dijo:
«Quizá sea Yūsuf».
Y dijo:
«No hay en la tierra ningún veraz (ṣiddīq) sino que es profeta».
Y se dijo:
Sé, por la respuesta a la súplica de los afligidos, lo que vosotros no sabéis
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