12

José

يوسف Yusuf
Aya 85

Versículo (Español)

[12:85] Dijeron [sus hijos]: "¡Por Dios! No dejarás de recordar a José hasta enfermar o morir".

Tafsir de Al-Qurtubi

{Dijeron: «¡Por Dios! No cesarás de recordar a José hasta que llegues a estar consumido, o seas de los que perecen»} (85) Su dicho —Exaltado sea—: «Dijeron: ¡Por Dios! no cesas de recordar a José». Es decir: sus hijos le dijeron: «¡Por Dios! no cesas de recordar a José». Al-Kisā’ī dijo: “fatā’tu” y “fati’tu” (hago eso), es decir: “no he dejado de hacerlo”. Y al-Farrā’ sostuvo que está elidido “lā” (no), es decir: “lā tafta’u” (no cesas), y recitó: [9242]:

Dije: ¡por el juramento de Dios!, no me moveré de estar sentado *** aunque te cortaran mi cabeza y mis miembros

Es decir: “no me moveré”. An-Naḥḥās dijo: lo que dijo es bueno y correcto. Y al-Jalīl y Sībawayh sostuvieron que “lā” se elide en el juramento, porque en ello no hay ambigüedad; y si fuera obligatorio [9243] habría sido con lām y nūn. Y sólo se lo dijeron porque supieron con certeza que perseveraba en ello. Se dice: “mā zāla yaf‘alu kadhā” (no ha dejado de hacer tal cosa), y “mā fati’a” y “fatā’a” son dos variantes lingüísticas; y no se usan sino con negación. Dijo el poeta: [9244]:

Y no cesó hasta que, como si su polvo [9245]*** fuera el pabellón de un día de vientos que se alzan

Es decir: “no se apartó”; así, “tafta’u” equivale a “tabraḥu”. E Ibn ‘Abbās dijo: “tazālu” (no cesas). «hasta que estés ḥaraḍan». Es decir: arruinado. E Ibn ‘Abbās y Muǧāhid dijeron: extenuado por la enfermedad; y es lo que está por debajo de la muerte. Dijo el poeta:

Mi preocupación se deslizó y me enfermó *** y desde antiguo me aumentó la enfermedad

Así el amor, antes de hoy *** es de lo que engendra el ḥaraḍ

Y Qatāda dijo: decrépito. Aḍ-Ḍaḥḥāk: consumido, desmoronado. Muḥammad b. Isḥāq: corrompido, sin entendimiento. Al-Farrā’: “al-ḥāriḍ” es el corrompido en cuerpo y mente; y así también “al-ḥaraḍ”. Ibn Zayd: el ḥaraḍ es aquel que ha sido devuelto a la edad más vil. Ar-Rabī‘ b. Anas: piel reseca sobre el hueso. Al-Mu’arraǧ: derretido por la preocupación. Y al-Ajfaš dijo: ido, desaparecido. Ibn al-Anbārī: perecido; y todas son cercanas. El origen de “al-ḥaraḍ” es la corrupción del cuerpo o de la mente por tristeza, o por amor apasionado, o por decrepitud, según Abū ‘Ubayda y otros. Y al-‘Arǧī dijo:

Soy un hombre a quien un amor obstinado me ha consumido *** hasta gastarme, y hasta adelgazarme la dolencia

An-Naḥḥās dijo: se dice “ḥaraḍa ḥaraḍan”, y “ḥaruḍa ḥurūḍan” y “ḥurūḍatan” cuando se ha gastado y enfermado; y (se dice) “raǧul ḥāriḍ” y “ḥaraḍ”, salvo que “ḥaraḍ” no se dualiza ni se pluraliza; y semejante a ello “qamin” y “ḥarī”, que no se dualizan ni se pluralizan. Aṯ-Ṯa‘labī: y entre los árabes hay quien dice “ḥāriḍ” para el masculino, y el femenino “ḥāriḍa”; y cuando se describe con esta forma, se dualiza, se pluraliza y se feminiza. Y se dice: “ḥariḍa yaḥriḍu ḥarāḍatan”, y él es “ḥarīḍ” y “ḥaraḍ”. Y se dice: “raǧul muḥraḍ”. Y se recita:

Lo buscó la caballería un día entero *** y si lo hubieran alcanzado, habría amanecido consumido

Y dijo Imru’ al-Qays:

Veo que el hombre de rebaños amanece consumido *** como el consumirse de un bكر enfermo en las moradas [9246]

An-Naḥḥās dijo: los lingüistas transmitieron “aḥraḍahu al-hamm” (la preocupación lo consumió) cuando lo enfermó; y “raǧul ḥāriḍ”, es decir, necio. Y Anas recitó: «ḥurḍan», con ḍamma en la ḥā’ y sukūn en la rā’, es decir, como el ‘ūd al-ašnān. Y al-Ḥasan recitó con ḍamma en la ḥā’ y en la rā’. Al-Ǧawharī dijo: “al-ḥaraḍ” y “al-ḥuruḍ” es el ašnān. «o seas de los que perecen». Es decir: de los muertos; y es la opinión de todos. Su propósito era impedir a Ya‘qūb el llanto y la tristeza, por compasión hacia él, aunque ellos fueran la causa de ello.

Notas y Referencias

[9242] El verso es de Imru’ al-Qays; y “yamīn” (juramento) en nominativo es como inicio (mubtada’) con el predicado elidido; la estimación es: “el juramento de Dios me es vinculante”. Y en acusativo, por elisión de un verbo, lo cual es frecuente en el habla de los árabes, como su dicho: “amānat Allāh”. Y se ha descrito que visitó de noche a su amada, y los vigilantes la asustaron. Ella le ordenó marcharse, y él le dijo esto; y quiso decir: “no me moveré”, y omitió “lā”. Y “al-awṣāl” (plural de “waṣl”) son las articulaciones.

[9243] En ‘A: “mūǧiban”.

[9244] Es Aws b. Ḥaǧar at-Tamīmī, de la época preislámica.

[9245] El pronombre se refiere a an-Naḥīl.

[9246] “Al-aḏwād”: plural de “ḏawd”, y es el hato de camellos de tres a nueve. Y “al-bakr”: el joven de los camellos. Dice: veo que al hombre de riqueza le alcanza la decrepitud y la enfermedad, y luego la extinción; y no le aprovecha la abundancia de su riqueza, del mismo modo que al bakr le alcanza eso.