José
يوسف YusufVersículo (Español)
[12:81] Vuelvan ante nuestro padre y díganle: ¡Padre! Tu hijo ha robado, y solo atestiguamos sobre lo que hemos sabido, y no tenemos acceso a lo oculto [para saber si realmente lo hizo o no].
Tafsir de Al-Qurtubi
{«Regresad a vuestro padre y decid: “¡Padre nuestro! En verdad, tu hijo ha robado; y no hemos atestiguado sino conforme a lo que supimos, y no éramos guardianes de lo oculto”»} (81)
Palabras del Altísimo:
«Regresad a vuestro padre».
Lo dijo aquel que había dicho:
«No dejaré esta tierra».
«Y decid: “¡Padre nuestro! En verdad, tu hijo robó”».
Ibn ‘Abbās, al-Ḍaḥḥāk y Abū Razīn leyeron:
«En verdad, tu hijo fue acusado de robo».
Al-Naḥḥās dijo: Muḥammad b. Aḥmad b. ‘Umar me refirió: nos transmitió Ibn Shādhān [9229]: nos transmitió Aḥmad b. Abī Surayj al-Baghdādī, quien dijo: oí a al-Kisā’ī recitar:
«¡Padre nuestro! En verdad, tu hijo fue acusado de robo»,
con ḍamma en la sīn y con la rā’ geminada y con kasra, en voz pasiva; es decir, se le atribuyó el robo y se le arrojó tal imputación, como cuando dices: “lo acusé de traición”, “lo tildé de perversidad”, “lo tildé de libertinaje”, si lo atribuyes a tales cualidades.
Al-Zajjāj dijo:
«robó» admite dos sentidos: uno, que se supo de él el robo; y el otro, que fue acusado de robo.
Al-Jawharī dijo:
al-saraq y al-sariqa, con kasra en la rā’ en ambos, es el nombre de la cosa robada; y el maṣdar es yasriqu sarqan, con fatḥa.
Palabras del Altísimo:
«Y no hemos atestiguado sino conforme a lo que supimos».
En ello hay cuatro cuestiones:
La primera:
Palabras del Altísimo:
«Y no hemos atestiguado sino conforme a lo que supimos».
Quieren decir: no hemos dado testimonio jamás sino de aquello que supimos; pero ahora hemos testificado según lo aparente, y no conocemos lo oculto. Como si les hubiera sobrevenido una sospecha a raíz de lo dicho por Binyāmīn: “Este lo introdujo en mi alforja quien introdujo vuestra mercancía en vuestras alforjas”. Así lo explicó Ibn Isḥāq.
Y se dijo que el sentido es: no testificamos ante Yūsuf que el ladrón sería esclavizado sino conforme a lo que supimos de tu religión. Lo dijo Ibn Zayd.
«Y no éramos guardianes de lo oculto»: es decir, no sabíamos, cuando te lo tomamos, que robaría, para no llevárnoslo.
Mujāhid y Qatāda dijeron: no sabíamos que tu hijo robaría y que nuestro asunto llegaría a esto; y solo dijimos: “guardaremos a nuestro hermano” en la medida de lo que podemos.
Ibn ‘Abbās dijo: quieren decir que robó de noche mientras ellos dormían; y “lo oculto” es “la noche” en la lengua de Ḥimyar. Y de él también: no sabíamos lo que hacía en su noche y su día, ni en su ida y su vuelta.
Y se dijo: mientras estuvo a la vista de nosotros no se produjo fallo; pero cuando se ausentó de nosotros se nos ocultaron sus estados.
Y se dijo que su sentido es: se ha sacado el robo de su alforja, y nosotros lo hemos extraído y lo miramos; y no tenemos conocimiento de lo oculto: quizá se lo robaron y él no robó.
La segunda:
Esta aleya incluye la licitud de testificar por cualquier vía por la que se haya obtenido el conocimiento; pues el testimonio está ligado al conocimiento, racional y legalmente: no se escucha sino de quien sabe, y no se acepta sino de ellos. Este es el fundamento en los testimonios.
Por ello dijeron nuestros compañeros: el testimonio del ciego es válido; el testimonio del que escucha es válido; y el testimonio del mudo, si se entiende su seña, es válido. Asimismo, el testimonio sobre la escritura —si se tiene certeza de que es su letra o la letra de fulano— es correcto. Así, todo aquel que obtenga conocimiento de algo puede testificar sobre ello, aunque el demandado no lo haya presenciado.
Dijo Dios, Altísimo:
«salvo quien atestigua la verdad, y ellos saben [9230]» [al-Zukhruf: 86] Y dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«¿Acaso no os informaré del mejor de los testigos? El mejor de los testigos es aquel que aporta su testimonio antes de que se le pida».
Y ya pasó en «al-Baqara» [9231]
La tercera:
La opinión de Mālik difirió respecto del “testimonio de paso”, que consiste en que uno diga: “pasé junto a fulano y le oí decir tal cosa”. Si abarca íntegramente la expresión, testifica según una de sus dos opiniones; y según la otra opinión, no testifica hasta que ambos lo hagan testigo. Lo correcto es prestar el testimonio cuando se ha abarcado íntegramente; y así lo sostuvo un grupo de los sabios, y es la verdad, porque [9232] se ha obtenido lo requerido y se le ha determinado el deber de transmitir el conocimiento: así, es el mejor de los testigos si informa al titular del derecho, y el peor de los testigos si lo oculta. Y Dios sabe más [9233]
La cuarta:
Si un hombre pretende un testimonio que su edad no puede soportar, se rechaza; porque ha pretendido una falsedad y la evidencia sensible lo desmiente de manera manifiesta.
[9229]
:es al-‘Abbās b. al-Faḍl b. Shādhān, como en «Ghāyat al-Nihāya».
[9230]
:véase t. 16, p. 122.
[9231]
:véase t. 3, p. 399.
[9232]
:de ع.
[9233]
:de ك y و y ي.