12

José

يوسف Yusuf
Aya 48

Versículo (Español)

[12:48] Luego vendrán siete años de sequía en los que comerán lo que hayan acopiado, salvo la parte [reservada para volver a sembrar].

Tafsir de Al-Qurtubi

{ثُمَّ يَأۡتِي مِنۢ بَعۡدِ ذَٰلِكَ سَبۡعٞ شِدَادٞ يَأۡكُلۡنَ مَا قَدَّمۡتُمۡ لَهُنَّ إِلَّا قَلِيلٗا مِّمَّا تُحۡصِنُونَ} (48) En ella hay dos cuestiones:

La primera: Su dicho —Exaltado sea—: «siete severas» esto es, los años de sequía. «devorarán» es una expresión figurada; el sentido es: devorarán sus gentes. «lo que les hayáis adelantado» es decir, lo que hayáis almacenado para ellas. Y es semejante a lo que dice quien dice:

Tu día, ¡oh engañado!, es distracción y desatención *** y tu noche es sueño, y la muerte para ti es ineludible

Y el día no se distrae, ni la noche duerme; sino que se está distraído de día y se duerme de noche. Y Zayd ibn Aslam transmitió de su padre: que José solía poner la comida de dos y la acercaba a un solo hombre, y éste comía parte de ella; hasta que, cuando llegó el día, se la acercó y se la comió toda. Entonces dijo José: Éste es el primer día de las siete severas. «salvo un poco» está en acusativo por ser excepción. «de lo que guardáis» es decir, de lo que retenéis para sembrar; pues en conservar la simiente hay resguardo de los víveres. Y dijo Abū ʿUbayda: «os precavéis». Y dijo Qatāda: «guardáis» es decir, almacenáis; y el sentido es uno, y ello indica la licitud de acaparar el alimento hasta el momento de la necesidad [9146]

La segunda: Esta aleya es un fundamento para la validez de la visión onírica del incrédulo, y que se interpreta conforme a lo que vio, especialmente si se relaciona con un creyente; ¿cómo, entonces, si se trataba de un signo para un Profeta, y un milagro para un Enviado, y una confirmación para un Elegido para la transmisión, y una prueba para el intermediario entre Dios —Majestuoso sea Su esplendor— y [9147] Sus siervos.

Notas y Referencias

[9146] Esto es discutible si lo que se pretende es la carestía, por lo que se ha transmitido de él —sobre él la oración y la paz—: «Quien acapare un acaparamiento queriendo encarecerlo para los musulmanes, es un errado, y se ha desligado de él la protección de Dios y de Su Mensajero». Lo transmitieron Aḥmad y al-Ḥākim de Abū Hurayra, en relatos acerca de la prohibición del acaparamiento.

[9147] De ʿA.