José
يوسف YusufVersículo (Español)
[12:43] [Cierto día] dijo el rey: "He visto en mis sueños siete vacas gordas devoradas por siete vacas flacas, y siete espigas verdes y otras [siete] secas. ¡Cortesanos! Expliquen mi sueño, si es que saben interpretarlo".
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y dijo el rey: «Ciertamente, veo siete vacas gordas a las que devoran siete flacas, y siete espigas verdes y otras secas. ¡Oh notables! Dadme dictamen sobre mi visión, si es que sabéis interpretar las visiones»} (43)
Palabras del Altísimo:
«Y dijo el rey: ciertamente, veo siete vacas gordas».
Cuando se aproximó el alivio de José —la paz sea con él—, el rey vio su visión; y descendió Gabriel, saludó a José y le anunció la buena nueva del alivio, y dijo: «Dios te sacará de tu prisión, te dará poder en la tierra, someterá ante ti a sus reyes, te obedecerán sus tiranos, y te concederá la palabra suprema sobre tus hermanos; y ello a causa de una visión que vio el rey, que es tal y tal, y su interpretación es tal y tal». No permaneció en la cárcel más tiempo del que medió desde que el rey vio la visión hasta que salió. Así, Dios hizo que la visión fuese al comienzo para José una prueba y una dureza, y la hizo al final una buena nueva y misericordia. Y ello porque el gran rey, ar-Rayyān ibn al-Walīd, vio en su sueño como si de un río seco salieran siete vacas gordas, tras las cuales venían siete flacas —esto es, enjutas—; y las flacas se abalanzaron sobre las gordas, las tomaron por las orejas y se las comieron, salvo los dos cuernos. Y vio siete espigas verdes sobre las que se acercaron siete secas y se las comieron hasta acabar con ellas, sin que quedara nada de ellas, estando aquellas secas. Y asimismo las vacas permanecieron flacas, sin que aumentara en ellas nada por haberse comido a las gordas. La visión lo sobrecogió; y envió a llamar a la gente, y entre ellos a los sabios, a los versados en adivinación, astrología, augurios, magia, y a los notables de su pueblo. Y dijo:
«¡Oh notables! Dadme dictamen sobre mi visión».
Y se la relató; y la gente dijo:
«Confusiones de sueños»
[José: 44].
Dijo Ibn Jurayj: ‘Aṭā’ me dijo: «Las “confusiones de sueños” son las visiones mentirosas y erradas».
Y dijo Juwaybir, de aḍ-Ḍaḥḥāk, de Ibn ‘Abbās, que dijo: «La visión: de ella hay veraz, y de ella hay confusiones de sueños; con ello se refiere a la mentirosa».
Y dijo al-Harawī:
Palabras del Altísimo:
«Confusiones de sueños», esto es, mezclas de sueños. Y aḍ-ḍiġṯ, en la lengua, es el haz o manojo de algo, como verdura, pasto y cosas semejantes; es decir, dijeron: tu visión no es clara; y los “sueños” son la visión mezclada.
Y dijo Mujāhid: las “confusiones” de la visión son sus espantos.
Y dijo Abū ‘Ubayda: las “confusiones” son aquello de la visión que no tiene interpretación.
Palabras del Altísimo:
«siete vacas gordas».
Se ha suprimido la hā’ de «siete», para diferenciar entre masculino y femenino. «Gordas» es un calificativo de «las vacas»; y es admisible, fuera del Corán, decir: «siete vacas gordas» (samānan), como calificativo de «siete»; y del mismo modo «verdes» (juḍran).
Dijo al-Farrā’:
Y su semejante es: «siete cielos en capas [9131]»
[Noé: 15]. Y ya se ha tratado en la sura «La Vaca [9132]» su etimología [9133] y su significado.
Y dijo ‘Alī ibn Abī Ṭālib —Dios esté complacido con él—: «Las cabras y las vacas, cuando entran en la ciudad: si son gordas, son años [9134] de holgura; y si son flacas, son años de dureza. Y si la ciudad es ciudad de mar y es tiempo de viaje, llegarán naves según su número y su estado; y si no, serán tribulaciones sucesivas, como si fueran rostros de vacas, como en el relato: (se asemejan unas a otras). Y en otro relato sobre las tribulaciones: (como si fueran las saŷāṣī de las vacas [9135])», queriendo decir por su semejanza. Salvo que sean todas amarillas, pues entonces son enfermedades que entran sobre la gente. Y si son de colores distintos, de cuernos horribles y la gente huye de ellas, o como si el fuego y el humo salieran de sus bocas, entonces es un ejército o una incursión, o un enemigo que los golpea y desciende en su explanada. Y la vaca puede indicar a la esposa, al sirviente, al rendimiento y al año; por lo que hay en ella de cría, rendimiento y vegetación.
«a las que devoran siete flacas».
De ‘aŷufa ya‘ŷufu, según el patrón de ‘aẓuma ya‘ẓumu; y se transmitió ‘aŷifa ya‘ŷafu, según el patrón de ḥamida yaḥmadu.
Palabras del Altísimo:
«¡Oh notables! Dadme dictamen sobre mi visión».
El plural de ru’yā es ru’ā: es decir, informadme del dictamen de esta visión.
«si es que sabéis interpretar las visiones».
La “interpretación” (al-‘ibāra) deriva de “cruzar” el río; así, el sentido de «crucé el río» es: alcancé su orilla. Por ello, el intérprete de la visión “cruza” [9136] hacia aquello en lo que desemboca su asunto. Y la lām en «para la visión» es explicativa, esto es: si es que interpretáis; luego lo explicitó diciendo: «para la visión». Esto lo dijo az-Zajjāj.
[9131]: Véase t. 18, p. 208.
[9132]: Véase t. 1, p. 216.
[9133]: En ‘A: la etimología de “la vaca”.
[9134]: En ‘A y W: años de holgura.
[9135]: saŷāṣī de las vacas: sus cuernos.
[9136]: En ‘A, W y Y: informa.