12

José

يوسف Yusuf
Aya 33

Versículo (Español)

[12:33] Dijo [José]: "¡Señor mío! Prefiero la cárcel a caer en lo que éstas mujeres me proponen; pero si no apartas de mí su acoso, cederé a sus encantos y cometeré una estupidez".

Tafsir de Al-Qurtubi

{قَالَ رَبِّ ٱلسِّجۡنُ أَحَبُّ إِلَيَّ مِمَّا يَدۡعُونَنِيٓ إِلَيۡهِۖ وَإِلَّا تَصۡرِفۡ عَنِّي كَيۡدَهُنَّ أَصۡبُ إِلَيۡهِنَّ وَأَكُن مِّنَ ٱلۡجَٰهِلِينَ} (33) Palabras del Altísimo: «Dijo: “¡Señor mío! La prisión me es más querida que aquello a lo que me invitan”». Es decir: entrar en la prisión; se ha suprimido el término regido (el mudāf), como lo dijeron az-Zajjāj y an-Naḥḥās. «Me es más querida». Es decir: más fácil para mí y más llevadera que caer en el pecado; no que entrar en la prisión sea, en realidad, algo que se ame de verdad. Y se ha transmitido que, cuando José —sobre él la paz— dijo: «La prisión me es más querida», Dios le reveló: «¡José! Tú mismo te has encarcelado al decir: “La prisión me es más querida”; si hubieras dicho: “La salud (la preservación) me es más querida”, habrías sido preservado». Y Abū Ḥātim transmitió que ʿUṯmān b. ʿAffān —Dios esté complacido con él— recitó: «as-sáǧn» con apertura de la sīn; y se transmitió que esa es la lectura de Ibn Abī Isḥāq, ʿAbd ar-Raḥmān al-Aʿraǧ y Yaʿqūb; y es el maṣdar de saǧanahu, saǧnan. «Y si no apartas de mí su ardid». Es decir: el ardid de las mujeres. Y se dijo: ¿el ardid de las mujeres que lo vieron? Pues ellas le ordenaron que complaciera a la mujer del Poderoso, y le dijeron: “Ella es agraviada y tú la has agraviado”. Y se dijo: cada una pidió quedarse a solas con él para aconsejarle acerca de la mujer del Poderoso; y la intención con ello era reprocharle en lo tocante a ella y ordenarle que la ayudase; quizá él accedería. Así, cada una se quedaba a solas con él por separado y le decía: “¡José! Satisface mi necesidad, pues yo soy mejor para ti que tu señora”; cada una lo llamaba para sí misma y lo solicitaba. Entonces dijo: “¡Señor mío! Era una sola, y se han vuelto un grupo”. Y se dijo: el ardid de la mujer del Poderoso en aquello a lo que lo invitó, de la indecencia; y se aludió a ella mediante el tratamiento en plural, ya sea para engrandecer su condición en el discurso, ya sea para apartarse de la explicitación y recurrir a la alusión. El kayd es la estratagema y el empeño; por eso se llamó a la guerra “kayd”, por las estratagemas de la gente en ella. Dijo ʿUmar b. Luǧaʾ:

Se mostró para urdirte, Umm Bišr;*** y un ardid, con el atavío, es lo que ella urde.

Palabras del Altísimo: «Me inclinaré hacia ellas». Es la respuesta de la condición; es decir: me inclinaré hacia ellas; de ṣabā yaṣbū —cuando se inclina y desea—, ṣabwan y ṣabwatan. Dijo [9101]:

Hacia Hind se inclinó mi corazón;*** y Hind, semejante a ella, hace inclinar.

Es decir: si no eres benigno conmigo para evitar el pecado, caeré en él. «Y seré de los ignorantes». Es decir: de quienes cometen el pecado y merecen la censura; o de quienes obran como obran los ignorantes. Esto indica que nadie se abstiene de desobedecer a Dios sino con la ayuda de Dios; e indica también la fealdad de la ignorancia y la censura de quien la posee.

[9101] : es Zayd b. Ḍabba.

Notas y Referencias

[9101] Es Zayd b. Ḍabba.