José
يوسف YusufVersículo (Español)
[12:27] Pero si su camisa fue rasgada por detrás, entonces ella miente y él dice la verdad".
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y si su camisa fue rasgada por detrás, entonces ella ha mentido y él es de los veraces} (27)
Su dicho —Exaltado sea—:
«Dijo: “Ella me solicitó contra mí mismo”».
En ello hay tres cuestiones:
La primera:
Dijeron los sabios[9054]: cuando ella se declaró inocente —y no era veraz en su amor, pues es propio del amante anteponer al amado—, él dijo: «Ella me solicitó contra mí mismo». José pronunció la verdad en respuesta a su calumnia y a su mentira contra él.
Dijo Nawf aš-Šāmī y otros: como si José —sobre él la paz— no hubiera querido revelar el asunto; pero cuando ella se excedió contra él, se airó y dijo la verdad.
La segunda:
Su dicho —Exaltado sea—: «Y atestiguó un testigo de los suyos», porque, al contradecirse ambos en sus palabras, el rey necesitó un testigo para saber quién decía verdad y quién mentía; y atestiguó un testigo de los suyos. Es decir: dictaminó un juez de los suyos, pues fue un dictamen suyo y no un testimonio.
Se discrepó acerca de este testigo en cuatro opiniones:
La primera: que era un niño en la cuna que habló.
Dijo as-Suhaylī: y esto es lo correcto, por el hadiz transmitido al respecto del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—, y es su dicho: «No habló en la cuna sino tres…», y mencionó entre ellos al testigo de José.
Dijo al-Qušayrī Abū Naṣr: se dijo[9055]: era un niño en la cuna en la casa, y era hijo de su tía materna. Y Saʿīd ibn Ǧubayr transmitió de Ibn ʿAbbās, del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—, que dijo: «Hablaron cuatro siendo pequeños…», y mencionó entre ellos al testigo de José. Esta es una opinión.
La segunda: que el testigo fue la camisa; lo transmitió Ibn Abī Naǧīḥ de Muǧāhid. Y es una metáfora válida desde el punto de vista de la lengua, pues la lengua del estado es más elocuente que la lengua de la palabra; y los árabes atribuyen el habla a los objetos inanimados e informan de ellos conforme a los atributos que poseen, y eso es abundante en su poesía y en su habla. Entre lo más bello está el dicho de uno de ellos:
«Dijo la pared al clavo: “¿Por qué me hiendes?”
Le dijo: “Pregunta a quien me golpea”».
Pero el dicho de Dios —Exaltado sea— después de «de los suyos» invalida que sea la camisa.
La tercera: que era una criatura de las criaturas de Dios —Exaltado sea—, ni humana ni yinn; lo dijo también Muǧāhid. Esto lo refuta su dicho —Exaltado sea—: «de los suyos».
La cuarta: que era un hombre sabio, dotado de entendimiento, a quien el ministro consultaba en sus asuntos; y era de los allegados de la mujer y estaba con su marido. Dijo: he oído[9056] la precipitación y el alboroto desde detrás de la puerta, y el desgarrón de la camisa; y no se sabe cuál de vosotros estaba delante del otro. Si la camisa fue rasgada por delante, entonces tú dices verdad; y si fue rasgada por detrás, entonces él dice verdad. Miraron la camisa y he aquí que estaba rasgada por detrás. Esta es la opinión de al-Ḥasan, ʿIkrima, Qatāda, aḍ-Ḍaḥḥāk, también Muǧāhid, y as-Suddī.
Dijo as-Suddī: era su primo paterno. Y se transmitió de Ibn ʿAbbās, y es lo correcto en este asunto; y Dios sabe más.
Y se transmitió de Ibn ʿAbbās —lo transmitió de él[9057] Isrāʾīl, de Sammāk, de ʿIkrima— que dijo: era un hombre con barba.
Y Sufyān transmitió de Ǧābir, de Ibn Abī Mulayka, de Ibn ʿAbbās, que dijo: era de los íntimos del rey.
Y dijo ʿIkrima: no era un niño, sino que era un hombre sabio.
Y Sufyān transmitió de Manṣūr, de Muǧāhid, que dijo: era un hombre.
Dijo Abū Ǧaʿfar an-Naḥḥās: lo más acorde con el sentido —y Dios sabe más— es que fuera un hombre sensato y sabio a quien el rey consultó, y que vino con esta indicación. Pues si hubiera sido un niño, su testimonio a favor de José —sobre él la plegaria y la paz— habría bastado sin necesidad de aportar una prueba tomada de lo habitual; porque el habla del niño es un signo milagroso, y sería más clara que la inferencia por lo acostumbrado. Y esto no contradice el hadiz «Hablaron cuatro siendo pequeños», entre ellos el compañero de José: el sentido sería “pequeño”, no anciano.
Y en esto hay otra prueba: que Ibn ʿAbbās —Dios esté complacido con ambos— transmitió el hadiz del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—, y se ha multiplicado la transmisión de él en que el compañero de José no era un niño.
Digo: se transmitió de Ibn ʿAbbās, Abū Hurayra, Ibn Ǧubayr, Hilāl ibn Yasāf[9058] y aḍ-Ḍaḥḥāk que era un niño en la cuna; pero si hubiera sido un niño que habló, la prueba habría sido el propio habla, sin necesidad de inferir por la camisa; y eso habría sido una ruptura de lo habitual y un tipo de milagro; y Dios sabe más. Y vendrá, en la sura [al-Burūǧ][9059], quien habló en la cuna entre los niños, si Dios quiere.
La tercera:
Si descendemos a la hipótesis de que el testigo fuera un niño pequeño, entonces no hay en ello indicio de actuar conforme a los indicios (amārāt), como hemos mencionado. Y si era un hombre, entonces es válido que sea prueba para juzgar por la señal en el hallazgo (luqaṭa) y en muchos lugares; hasta el punto de que Mālik dijo acerca de los ladrones: si se encuentra con ellos ajuar y viene gente reclamándolo, y no tienen prueba, entonces la autoridad se toma un tiempo[9060] para ello; y si no viene nadie más, se lo entrega a ellos.
Y Muḥammad dijo sobre los enseres de la casa cuando discrepan sobre ellos la mujer y el hombre: lo que sea de los hombres es para el hombre; lo que sea de las mujeres es para la mujer; y lo que sea de hombre y mujer es para el hombre. Y Šurayḥ e Iyās ibn Muʿāwiya actuaban conforme a las señales en los juicios. Y el fundamento de ello es esta aleya; y Dios sabe más.
Su dicho —Exaltado sea—: «Si su camisa fue rasgada por delante» estaba en posición de apócope por la condición; y en ello hay, en gramática, algo problemático, porque las partículas condicionales devuelven el pasado al futuro, y esto no ocurre con kāna.
Dijo al-Mubarrad Muḥammad ibn Yazīd: esto es por la fuerza de kāna y porque con ella se expresa todo tipo de verbos.
Y dijo az-Zaǧǧāǧ: el sentido es “si es”, es decir, “si se sabe”; y el saber no ha ocurrido; y así también el “ser”, porque hace las veces del saber.
«Fue rasgada por delante»: es predicado de «kāna» mediante el verbo en pasado, como dijo Zuhayr:
«Y había plegado el costado sobre un rencor oculto*** sin mostrarlo ni adelantarse»[9061]
Y leyó Yaḥyà ibn Yaʿmur e Ibn Abī Isḥāq: «min qubul» con ḍamma en la qāf, la bāʾ y la lām; y asimismo «dubur».
Dijo az-Zaǧǧāǧ: los convierte en dos límites, como “antes” y “después”; como si dijera: “de su delante” y “de su detrás”. Y cuando se suprime el término al que se anexa —siendo éste lo pretendido—, el anexo pasa a ser límite por sí mismo, después de que el anexo a él fuera su límite.
Y es admisible «min qabal» y «min dubur» con fatḥa en la rāʾ y la lām, por analogía con lo que no declina, porque es definido y desplazado de su uso originario.
Y Maḥbūb transmitió de Abū ʿAmr: «min qabal» y «min dubur», ambos aligerados y en genitivo.
Notas y Referencias
[9054] En ʿ: al-Ḥasan.
[9055] De ʿ.
[9056] En ʿ: “oímos”.
[9057] De ʿ y y.
[9058] Es con kasra, y puede abrirse.
[9059] Véase t. 19, p. 287.
[9060] At-talawwum: tomarse un tiempo para el asunto, aguardándolo.
[9061] Al-kašḥ: el costado; y se dice: “plegó su costado sobre tal cosa” cuando lo ocultó. Al-mustakinna: el rencor. Y se transmite: «y no balbuceó».