La Humanidad
الناس An-NasVersículo (Español)
[114:5] que susurra en los corazones de los seres humanos,
Tafsir de Al-Qurtubi
{Aquel que susurra en los pechos de los hombres} (5)
Dice el Altísimo:
{Aquel que susurra en los pechos de los hombres}
Dijo Muqātil:
En verdad, el demonio, con forma de cerdo, corre por el hijo de Adán como corre la sangre por las venas; Dios le dio poder sobre ello.
Y eso es lo que indica la palabra del Altísimo:
{Aquel que susurra en los pechos de los hombres}.
Y en el Ṣaḥīḥ, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«Ciertamente, el demonio corre por el hijo de Adán como corre la sangre».
Y esto confirma lo que dijo Muqātil.
Y Šahr ibn Ḥawšab transmitió de Abū Thaʿlaba al-Jušanī, quien dijo:
Pedí a Dios que me mostrara al demonio y su lugar en el hijo de Adán, y lo vi: sus manos en sus manos, sus pies en sus pies, y sus ramificaciones en su cuerpo; salvo que tiene un hocico como el hocico del perro. Cuando se menciona a Dios, se retrae y se encoge; y cuando se guarda silencio respecto del recuerdo de Dios, se apodera de su corazón. Así, según lo describió Abū Thaʿlaba, está ramificado en el cuerpo; es decir, en cada miembro de él hay una ramificación.
Y se transmitió de ʿAbd al-Raḥmān ibn al-Aswad, o de otro de los tābiʿūn, que dijo —ya entrada su vejez—:
No me he sentido seguro del adulterio; ¿y qué me asegura que el demonio no introduzca su miembro viril y lo clave? Este dicho te informa de que está ramificado en el cuerpo; y este es el sentido de lo que dijo Muqātil.
Y su susurro:
es la invitación a obedecerle mediante una palabra oculta, cuyo significado llega al corazón sin que se oiga sonido.
Notas y Referencias
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