110

El Socorro

النصر An-Nasr
Aya 2

Versículo (Español)

[110:2] y veas a la gente ingresar en masa a la religión de Dios,

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَرَأَيۡتَ ٱلنَّاسَ يَدۡخُلُونَ فِي دِينِ ٱللَّهِ أَفۡوَاجٗا} (2) Su dicho —Exaltado sea—: { ورأيت الناس } esto es: los árabes y otros. { يدخلون في دين الله أفواجا } esto es: en grupos; un contingente tras otro. Y ello fue porque, cuando se conquistó La Meca, los árabes dijeron: «Ahora bien, si Muḥammad ha prevalecido sobre la gente del Santuario —y Dios ya los había protegido de los del Elefante—, entonces no tenéis contra él fuerza alguna[16516]». Así, entraban en el islam en oleadas: comunidad tras comunidad. Al-Ḍaḥḥāk dijo: «Y la “comunidad” (al-umma) son cuarenta hombres». Y ʿIkrima y Muqātil dijeron: con “la gente” se quiso decir la gente del Yemen. Y ello porque llegaron del Yemen setecientas personas, creyentes y obedientes: unos llamaban a la oración, otros recitaban el Corán y otros proclamaban el tahlīl. Se le interpretó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— con ello, y lloraron ʿUmar e Ibn ʿAbbās. Y ʿIkrima transmitió de Ibn ʿAbbās que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— recitó: « { إذا جاء نصر الله والفتح } y llegaron los del Yemen, de corazones tiernos, de temperamento suave, de ánimo generoso, de gran temor reverencial; y entraron en la religión de Dios en oleadas». Y en el Ṣaḥīḥ de Muslim, de Abū Hurayra, dijo: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Os ha llegado la gente del Yemen: son los de corazones más delicados y los de pechos más sensibles; la comprensión religiosa es yemení y la sabiduría es yemení». Y se transmitió que —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Ciertamente, encuentro el nafas de vuestro Señor desde el lado derecho», y en ello hay dos interpretaciones: La primera: que se trata del alivio, por la sucesión de su entrada en el islam en oleadas. La segunda: que su sentido es que Dios —Exaltado sea— alivió[16517] la angustia de Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— mediante la gente del Yemen, y ellos son los Anṣār. Y transmitió Jābir ibn ʿAbd Allāh, diciendo: oí al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— decir: «Ciertamente, la gente entró en la religión de Dios en oleadas, y saldrá de ella en oleadas». Lo mencionó al-Māwardī. Y la formulación de al-Thaʿlabī es: Y dijo Abū ʿAmmār: me narró Jābir a Jābir. Dijo: Jābir me preguntó por el estado de la gente, y le informé del estado de su discrepancia y división. Entonces se echó a llorar y decía: oí al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— decir: «Ciertamente, la gente entró en la religión de Dios en oleadas, y saldrá de la religión de Dios en oleadas».

[16516] :es decir, fuerza. [16517] :Dice Ibn al-Athīr: «Es una metáfora tomada del nafas del aire que la respiración devuelve al interior, y así lo enfría de su calor y lo templa; o del nafas del viento que se aspira, y con el que se halla sosiego; o del nafas del prado, esto es, la fragancia de sus aromas, con lo cual se obtiene desahogo. Se dice: “Estás en nafas respecto de tu asunto”, y “obra mientras estés en nafas de tu vida”, es decir, en amplitud y holgura, antes de la enfermedad, la decrepitud y cosas semejantes».

Notas y Referencias

[16516] Es decir, fuerza.

[16517] Dice Ibn al-Athīr: «Es una metáfora tomada del nafas del aire que la respiración devuelve al interior, y así lo enfría de su calor y lo templa; o del nafas del viento que se aspira, y con el que se halla sosiego; o del nafas del prado, esto es, la fragancia de sus aromas, con lo cual se obtiene desahogo. Se dice: “Estás en nafas respecto de tu asunto”, y “obra mientras estés en nafas de tu vida”, es decir, en amplitud y holgura, antes de la enfermedad, la decrepitud y cosas semejantes».