11

Hud

هود Hud
Aya 42

Versículo (Español)

[11:42] [El arca] navegó con ellos a bordo entre olas altas como montañas. Noé llamó a su hijo que se encontraba en un lugar apartado: "¡Oh, hijito mío! Sube al arca con nosotros y no te cuentes entre los que se niegan a creer".

Tafsir de Al-Qurtubi

{Y ella corría con ellos entre olas como montañas; y Noé llamó a su hijo —que estaba apartado—: «¡Hijo mío! Sube con nosotros y no estés con los incrédulos»} (42) Palabras del Altísimo: «Y ella corría con ellos entre olas como montañas». “Mawj” (ola) es el plural de “mawŷa”, y es lo que se eleva del conjunto de las aguas abundantes cuando arrecia el viento. La kāf es de comparación, y está en posición de genitivo como adjetivo calificativo de “mawŷ”. Se ha transmitido en el tafsir que el agua sobrepasó toda cosa en quince codos. «Y Noé llamó a su hijo». Se dijo: era incrédulo y su nombre era Kan‘ān. Y se dijo: Yām. Y es posible, según la opinión de Sībawayh: «Y Noé llamó a su hijo», suprimiendo la wāw de «su hijo» en la pronunciación; y se recitó: [8695]:

Tiene un zayal como si fuera la voz de un conductor

En cuanto a «Y Noé llamó a su hijoَ [8696] y estaba», es una lectura anómala (šāḏḏa), transmitida de ‘Alī ibn Abī Ṭālib —que Dios ennoblezca su rostro— y de ‘Urwa ibn al-Zubayr. Abū Ḥātim sostuvo que es admisible, sobre la base de que pretende «su hijo (de ella)», y suprime el alif, como cuando dices: «su hijo», y entonces suprime la wāw. Al-Naḥḥās dijo: lo que dijo Abū Ḥātim no es admisible según la doctrina de Sībawayh; porque el alif es ligero y no es lícito suprimirlo, mientras que la wāw es pesada y sí es lícito suprimirla. «Y estaba apartado». Es decir, apartado de la religión de su padre. Y se dijo: apartado de la nave. Y se dijo: Noé no sabía que su hijo era incrédulo, y pensó que era creyente; por eso le dijo: «y no estés con los incrédulos». Ya vendrá. Este llamamiento fue antes de que se cercioraran del ahogamiento del pueblo y antes de ver la desesperanza; más bien fue al comienzo, cuando hirvió el horno y apareció la señal para Noé. ‘Āṣim leyó: «¡Hijo mío, sube con nosotros!» con apertura de la yā’, y los demás con su vocalización en kasra. El origen de «yā bunayya» es que tenga tres yā’: la yā’ del diminutivo, la yā’ de la forma verbal y la yā’ de la anexión (iḍāfa). Entonces se asimiló la yā’ del diminutivo a la lām de la forma verbal; y se puso en kasra la lām de la forma verbal por causa de la yā’ de la anexión; y se suprimió la yā’ de la anexión por ocupar el lugar del tanwīn, o por su sukūn y el sukūn de la rā’ en este lugar. Este es el origen de la lectura de quien pone kasra en la yā’; y también es el origen de la lectura de quien la abre, pues convierte la yā’ de la anexión en alif por la ligereza del alif, y luego suprime el alif por ser compensación de una letra que se suprime, o por su sukūn y el sukūn de la rā’. Al-Naḥḥās dijo: en cuanto a la lectura de ‘Āṣim, es problemática. Abū Ḥātim dijo: pretende «yā bunayāh», y luego suprime. Al-Naḥḥās dijo: vi a ‘Alī ibn Sulaymān inclinarse a que esto no es admisible, porque el alif es ligero. Abū Ŷa‘far al-Naḥḥās dijo: no supe que ninguno de los gramáticos permitiera hablar en esto sino Abū Isḥāq, pues sostuvo que la apertura procede de dos aspectos, y la kasra de dos aspectos: la apertura, por un lado, es que se sustituya la yā’ por un alif; dijo Dios —Exaltado sea— informando: «¡Ay de mí! [8697]» [Hūd: 72]; y como dijo el poeta:

¡Qué asombro, por su montura que se dispone a partir!

Pretende «yā bunayyā», y luego suprime el alif por el encuentro de dos consonantes en sukūn, como cuando dices: «me vino ‘Abdā Allāh» en el dual. Y el otro aspecto es suprimir el alif, porque el vocativo es un lugar de supresión. Y la kasra: por un lado, es suprimir la yā’ por el vocativo; y el otro aspecto es suprimirla por el encuentro de dos consonantes en sukūn.

Notas y Referencias

[8695] [8695] :El verso es de al-Šammāḫ; el punto de prueba en (ka’annahu) es la supresión de la wāw por necesidad métrica. Su continuación es: إذا طلب الوسيقة أو زمير Describe a un asno salvaje en celo que busca a su wasīqa, que es su hembra a la que reúne y agrupa; de «wasaqtu» una cosa, es decir, la reuní. (Šawāhid Sībawayh).

[8696] Así figura en las lecturas anómalas, y lo confirma lo que viene a continuación de Abū Ḥātim. En cuanto a la grafía de «su hijo» con wāw, no es anómala.

[8697] Véase la p. 69 de este volumen.