11

Hud

هود Hud
Aya 15

Versículo (Español)

[11:15] A quienes prefieran la vida mundanal y sus placeres los recompensaré por sus obras en esta vida, se los concederé y no serán defraudados.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Quien desee la vida mundanal y su ornato, les daremos cumplidamente sus obras en ella, y en ella no se les escatimará} (15) En ella hay tres cuestiones:

La primera: Su dicho —Exaltado sea—: «Quien sea…». «Kāna» es redundante[8626], y por eso apocopó la respuesta, diciendo: «les daremos cumplidamente». Así lo dijo al-Farrā’. Al-Zajjāj dijo: «quien sea» está en posición de apócope por la condición, y su respuesta es «les daremos cumplidamente»; es decir: “quien quiera”; el primero, en la expresión, está en pasado y el segundo en futuro, como dijo Zuhayr:

Y quien tema las causas de la muerte la encontrará*** aunque pretenda las causas del cielo con una escalera.

Los sabios discreparon acerca de la interpretación de esta aleya. Se dijo: fue revelada acerca de los incrédulos; lo dijo al-Ḍaḥḥāk, y lo prefirió al-Naḥḥās, por la prueba de la aleya que sigue: «Esos son quienes no tendrán en la Otra Vida sino el Fuego» [Hūd: 16]; es decir: a quien de ellos mantenga lazos de parentesco o dé limosna, le recompensamos por ello en la vida mundanal con salud corporal y abundancia de sustento, pero no tendrá buena obra alguna en la Otra Vida. Este sentido ya ha precedido en «Barā’a»[8627] de manera exhaustiva. Y se dijo: lo que se pretende en la aleya son los creyentes; es decir: quien pretenda con su obra la recompensa de este mundo, se le apresura la recompensa y no se le merma nada en este mundo; y en la Otra Vida tendrá castigo, porque despojó su intención para el mundo. Esto es como dijo —la paz y las bendiciones sean con él—: «Las obras no son sino por las intenciones». Al siervo se le da únicamente conforme al modo de su intención y según el dictamen de su fuero interno; y esto es un asunto convenido entre las comunidades, en toda confesión. Y se dijo: es acerca de la gente de la ostentación. Y en el relato se dice a la gente de la ostentación: «Ayunasteis, orasteis, disteis limosna, combatisteis y recitasteis para que se dijera eso; y ya se dijo eso». Luego dijo: «Estos son los primeros con quienes se avivará el Fuego». Lo transmitió Abū Hurayra; después lloró intensamente y dijo: “Dijo verdad el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él—: «Quien desee la vida mundanal y su ornato…»”, y recitó las dos aleyas. Lo sacó Muslim en su Ṣaḥīḥ[8628] con su sentido, y también al-Tirmidhī. Y se dijo: la aleya es general respecto de todo aquel que, con su obra, tenga intención distinta de Dios —Exaltado sea—, tenga o no tenga un fundamento de fe. Lo dijeron Mujāhid y Maymūn b. Mihrān, y a ello se inclinó Mu‘āwiya —Dios tenga misericordia de él—. Maymūn b. Mihrān dijo: no hay nadie que haga una buena obra sin que haya en ella recompensa; si es musulmán sincero, se le cumple en este mundo y en la Otra Vida; y si es incrédulo, se le cumple en este mundo. Y se dijo: “quien desee [el mundo]” con su expedición militar junto al Profeta —la paz y las bendiciones sean con él—, y en ella; es decir, en la recompensa de los combatientes, sin que se le merme de ella. Esto es una especificación, y lo correcto es la generalidad.

La segunda: Dijeron algunos sabios: el sentido de esta aleya es el dicho de él —la paz y las bendiciones sean con él—: «Las obras no son sino por las intenciones». Y esta aleya indica que quien ayune en Ramaḍān no por Ramaḍān, no cuenta como Ramaḍān; e indica que quien haga la ablución para refrescarse y limpiarse no cuenta como acto de acercamiento en cuanto a la oración; y así todo lo que sea de su mismo tenor.

La tercera: La mayoría de los sabios sostuvo que esta aleya es absoluta; y asimismo la aleya que está en «al-Shūrā»: «Quien desee la siembra de la Otra Vida, le aumentaremos en su siembra; y quien desee la siembra de este mundo, le daremos de ella»[8629][al-Shūrā: 20], la aleya. Y asimismo: «Y quien desee la recompensa de este mundo, le daremos de ella»[8630][Āl ‘Imrān: 145]. La restringió y explicó la que está en «Subḥān»: «Quien desee lo inmediato, le apresuraremos en ello lo que queramos para quien queramos»[8631][al-Isrā’: 18], hasta Su dicho: «vedado» [al-Isrā’: 20]. Así informó —Glorificado sea— que el siervo tiene intención y desea, y que Dios —Glorificado sea— decide lo que quiere. Y al-Ḍaḥḥāk روایتó de Ibn ‘Abbās —Dios esté complacido con ambos— (acerca de Su dicho: «Quien desee la vida mundanal…», que está abrogada por Su dicho: «Quien desee lo inmediato…») [al-Isrā’: 18]. Pero lo correcto es lo que hemos mencionado: que es del باب de lo absoluto y lo restringido. Y semejante a ello es Su dicho: «Y cuando Mis siervos te pregunten por Mí, ciertamente Yo estoy cerca: respondo a la súplica del suplicante cuando Me suplica»[8632][al-Baqara: 186]. Esto, en su ظاهر, es una noticia de la respuesta a todo suplicante siempre y en toda circunstancia, y no es así; por Su dicho —Exaltado sea—: «y aparta lo que invocáis hacia Él, si Él quiere»[8633][al-An‘ām: 41]. Y la abrogación en las noticias no es جائز, por la imposibilidad de que cambien las obligaciones العقلية, y por la imposibilidad de la mentira respecto de Dios —Exaltado sea—. En cuanto a las noticias acerca de los dictámenes legales, es جائز su abrogación, con اختلاف al respecto, según lo que se menciona en los fundamentos; y vendrá en «al-Naḥl»[8634] su explicación, si Dios —Exaltado sea— quiere.

Notas y Referencias

[8626] Se dijo en al-Baḥr: quizá no sea correcto, pues si fuera redundante, el verbo de la condición sería «yurīdu», y entonces estaría apocopado.

[8627] Véase t. 8, p. 161.

[8628] De ‘ayn, wāw, wāw.

[8629] Véase t. 16, p. 18.

[8630] Véase t. 4, p. 226 y ss.

[8631] Véase t. 10, p. 235 y ss.

[8632] Véase t. 2, p. 308.

[8633] Véase t. 6, p. 422.

[8634] Véase t. 10, p. 127.