11

Hud

هود Hud
Aya 1

Versículo (Español)

[11:1] Álif. Lam. Ra’. [El Corán] es un Libro cuyos versículos han sido perfeccionados y explicados detalladamente por el Sabio, el Conocedor.

Tafsir de Al-Qurtubi

{الٓرۚ كِتَٰبٌ أُحۡكِمَتۡ ءَايَٰتُهُۥ ثُمَّ فُصِّلَتۡ مِن لَّدُنۡ حَكِيمٍ خَبِيرٍ} (1) Introducción de la sura: Sura de Hūd —la paz sea con él—

Es mequí, según al-Ḥasan, ‘Ikrima, ‘Aṭā’ y Jābir. E Ibn ‘Abbās y Qatāda dijeron: Excepto una aleya, y es la palabra del Altísimo: "Y establece la oración en los dos extremos del día [1]" [ Hūd: 114 ] Abū Muḥammad al-Dārimī transmitió en su Musnad, de Ka‘b, que dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: (Leed la sura de Hūd el día viernes). Y al-Tirmiḏī روایتó de Ibn ‘Abbās, que dijo: Abū Bakr —Dios esté complacido con él— dijo: ¡Oh Mensajero de Dios, ya has encanecido! Dijo: (Me han hecho encanecer Hūd, al-Wāqi‘a, al-Mursalāt, ‘Amma yatasa’ālūn y “Cuando el sol sea plegado”). Dijo: Este es un ḥadiz bueno y extraño; y se ha transmitido algo de esto de manera mursal. Y lo sacó al-Tirmiḏī al-Ḥakīm, Abū ‘Abd Allāh, en "Nawādir al-uṣūl": Nos narró Sufyān b. Wakī‘, dijo: nos narró Muḥammad b. Bišr, de ‘Alī b. Ṣāliḥ, de Abū Isḥāq, de Abū Juḥayfa, que dijo: Le dijeron: ¡Oh Mensajero de Dios, te vemos ya encanecido! Dijo: (Me han hecho encanecer Hūd y sus hermanas). Dijo Abū ‘Abd Allāh: Pues el pavor engendra las canas; y ello es porque el pavor aturde al alma y seca la humedad del cuerpo; y bajo cada cabello hay un manantial, y de él procede el sudor; cuando el pavor absorbe su humedad, se secan los manantiales, se seca el cabello y se vuelve blanco, como ves el cultivo verde por su riego: cuando su riego se va, se seca y blanquea. Y el cabello del anciano no blanquea sino por la desaparición de su humedad y la sequedad de su piel. Así, el alma se aturde por la amenaza de Dios y por los horrores que ha traído la noticia acerca de Dios; entonces se marchita, y esa amenaza y ese horror [2] que han venido con ello secan su agua; y por eso encanece. Y Dios —Altísimo— dijo: "un día que hará a los niños canosos [3]" [ al-Muzzammil: 17 ] Pues no encanecieron sino por el pavor. En cuanto a la sura "Hūd", como menciona a las comunidades y lo que les sobrevino del castigo inmediato de Dios —Altísimo—, la gente de certeza, cuando la recita, ve representarse en sus corazones, de Su dominio, Su poder y Sus miradas, el golpe contra Sus enemigos; si murieran de pavor, les sería debido; pero Dios —bendito y exaltado sea Su Nombre— es benigno [4] con ellos en esos momentos, hasta que recitan Su Palabra. En cuanto a sus “hermanas”, son las suras que se le asemejan, como: "al-Ḥāqqa" [ al-Ḥāqqa: 1 ], "Sa’ala sā’il" [ al-Ma‘āriǧ: 1 ], "Cuando el sol sea plegado" [ al-Takwīr: 1 ], y "al-Qāri‘a" [ al-Qāri‘a: 1 ]; pues en la recitación de estas suras hay algo que descubre a los corazones de los conocedores Su poder y Su rigor; por ello las almas quedan aturdidas y por ello las cabezas encanecen.

[Dije [5]]: Y se ha dicho: que lo que hizo encanecer al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— de la sura "Hūd" es Su palabra: "Sé recto como se te ha ordenado [6]" [ Hūd: 112 ] según lo que vendrá su explicación, si Dios —Altísimo— quiere. Yazīd b. Abān dijo: Vi al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en mi sueño, y le recité la sura "Hūd"; cuando la terminé, dijo: (¡Oh Yazīd! Esta es la recitación; ¿y dónde está el llanto?). Dijeron nuestros sabios: Abū Ja‘far al-Naḥḥās dijo: se dice “esta es Hūd” sin tanwīn, por ser nombre de la sura; porque si llamaras a una mujer “Zayd”, no declinaría. Esta es la opinión de al-Jalīl y Sībawayh. Y ‘Īsā b. ‘Umar dice: “esta es Hūd” con tanwīn, por ser nombre de la sura; y así también si se llama a una mujer “Zayd”; pues, al quedar en reposo su parte media, se aligera y por ello declina. Pero si pretendes la elipsis, declina según la opinión de todos, de modo que dices: “esta es Hūd”, queriendo decir “la sura de Hūd”. Sībawayh dijo: Y la prueba de ello es que dices “esta es al-Raḥmān”; pues, si no pretendieras “esta es la sura de al-Raḥmān”, no dirías “esta es”.

Su palabra —Altísimo—: "Alif Lām Rā’" ya se ha adelantado la exposición sobre ello [8595] "Libro", en el sentido de: “este es un Libro”. "cuyas aleyas han sido perfeccionadas", se halla en posición de nominativo como adjetivo de “Libro”. Y lo mejor que se ha dicho sobre el sentido de "cuyas aleyas han sido perfeccionadas" es lo de Qatāda: es decir, fueron hechas todas ellas firmes, sin defecto en ellas ni falsedad. Y el iḥkām es: impedir que el discurso caiga en corrupción; es decir, fueron dispuestas con una trabazón firme, de modo que no las alcanza contradicción ni defecto. E Ibn ‘Abbās dijo: es decir, ningún Libro las ha abrogado, a diferencia de la Torá y el Evangelio. Según esto, el sentido es: se perfeccionó parte de Sus aleyas al hacerla abrogante, no abrogada. Ya se ha adelantado la exposición sobre ello [8596] Y puede ocurrir que el nombre del género recaiga sobre la especie, y se dice: “He comido la comida de Zayd”, es decir, parte de su comida. Y al-Ḥasan y Abū al-‘Āliya dijeron: "cuyas aleyas han sido perfeccionadas" por el mandato y la prohibición. "luego han sido detalladas", por la promesa y la amenaza, la recompensa y el castigo. Qatāda dijo: Dios las perfeccionó frente a la falsedad, y luego las detalló mediante lo lícito y lo ilícito. Muǧāhid: Fueron perfeccionadas en conjunto, y luego fueron aclaradas mencionando aleya por aleya, con todo lo que se necesita como prueba de la unicidad, la profecía, la resurrección y otras cosas. Y se dijo: Fueron reunidas en la Tabla Preservada, y luego fueron detalladas en la revelación. Y se dijo: "detalladas" significa: fueron reveladas por entregas, estrella tras estrella, para que se mediten. Y ‘Ikrima leyó "fuṣilat" con aligeramiento, es decir: “fueron juzgadas con la verdad”. "de parte de", es decir: de junto a. "Sabio", es decir: quien dispone con sabiduría los asuntos. "Bien informado", de todo lo que existe y de lo que no existe.

Notas y Referencias

[1] Quizá sea ‘Amr b. Murra, mencionado en la cadena de transmisión del ḥadiz (véase Ibn Māǧa, t. 1, p. 139, y Sunan Abī Dāwūd, t. 1, p. 77, edición de Egipto).

[2] En algunas copias: «Abī Qāsim».

[3] En algunas copias: «al-Masīy».

[4] Aleya 92 de la sura al-Ḥaǧǧ.

[5] Aleya 98 de la sura al-Naḥl.

[6] Su dicho: se le llama Janzab. En Nihāyat Ibn al-Aṯīr: «Dijo Abū ‘Amr: es un sobrenombre suyo; y al-janzab (con fatḥa): un trozo de carne; y se transmite también con kasra y con ḍamma».

[8595] Véase t. 8, p. 304.

[8596] Véase t. 4, p. 10.