La Abundancia
الكوثر Al-KawtharVersículo (Español)
[108:2] Reza a tu Señor y sacrifica [los animales en Su nombre].
Tafsir de Al-Qurtubi
{فَصَلِّ لِرَبِّكَ وَٱنۡحَرۡ} (2)
En él hay cinco cuestiones:
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—:
{فصل}
esto es: cumple la oración obligatoria que te ha sido prescrita; así lo transmitió al-Ḍaḥḥāk de Ibn ʿAbbās.
Qatāda, ʿAṭāʾ y ʿIkrima dijeron:
{فصل لربك}
la oración del ʿĪd y del día del sacrificio.
{وانحر}
esto es: tu sacrificio ritual.
Anas dijo:
El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— sacrificaba y luego oraba; así que se ordenó que orase y luego sacrificase.
Saʿīd b. Ǧubayr dijo también:
Ora para tu Señor la oración obligatoria del alba en Ǧamʿ
[16491], y sacrifica las reses (al-budn) en Minā.
Saʿīd b. Ǧubayr dijo también:
Fue revelada en al-Ḥudaybiyya, cuando el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— fue impedido de llegar a la Casa; entonces Dios —Exaltado sea— le ordenó que orase, sacrificase las reses y se retirase; y así lo hizo.
Ibn al-ʿArabī dijo:
En cuanto a quien dijo que lo pretendido por Su dicho —Exaltado sea—:
{فصل}
son las cinco oraciones, ello es porque son el pilar de los actos de adoración, el fundamento del Islam y el más grande de los soportes de la religión.
Y en cuanto a quien dijo:
que es la oración del alba en al-Muzdalifa, ello es porque va unida al sacrificio, y éste tiene lugar en ese día, y no hay en él oración antes del sacrificio distinta de ella; por eso la particularizó con mención, entre el conjunto de las oraciones, por su concomitancia con el sacrificio.
".
Digo:
Y en cuanto a quien dijo que es la oración del ʿĪd, eso es fuera de La Meca; pues en La Meca no hay oración del ʿĪd por consenso, según lo transmitió Ibn ʿUmar.
Ibn al-ʿArabī dijo:
En cuanto a Mālik, dijo: no he oído nada al respecto; y lo que se me representa interiormente es que lo pretendido con ello es la oración del día del sacrificio, y el sacrificio después de ella.
ʿAlī —Dios esté complacido con él— y Muḥammad b. Kaʿb dijeron:
El sentido es: pon la derecha sobre la izquierda a la altura del cuello (an-naḥr) en la oración. Y también se transmitió de Ibn ʿAbbās.
Y se transmitió asimismo de ʿAlī:
que eleve sus manos en el takbīr hasta su cuello.
Y así lo dijo Ǧaʿfar b. ʿAlī:
"{فصل لربك وانحر}"
Dijo: eleva sus manos, al primer takbīr de consagración (iḥrām), hasta el cuello.
Y de ʿAlī —Dios esté complacido con él— se transmitió que dijo:
Cuando descendió
{فصل لربك وانحر}
el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo a Ǧibrīl:
"¿Qué es este sacrificio (naḥīra) que Dios me ha ordenado?"
Dijo:
(No es un sacrificio; sino que te ordena que, cuando entres en consagración para la oración, eleves tus manos cuando pronuncies el takbīr, y cuando levantes la cabeza del rukūʿ, y cuando te postres; pues ésa es nuestra oración y la oración de los ángeles que están en los siete cielos. Y ciertamente toda cosa tiene un adorno, y el adorno de la oración es elevar las manos en cada takbīra).
Y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, dijo:
Orienta hacia la qibla tu cuello (naḥr). Y lo dijeron al-Farrāʾ, al-Kalbī y Abū al-Aḥwaṣ.
Y de ello es el dicho del poeta:
Abā Ḥakam, tú no eres el tío de Muǧālid *** ni el señor de la gente de al-Abṭaḥ, el que se enfrenta (al-mutanāḥir)
[16492]
esto es: el que está frente a frente.
Al-Farrāʾ dijo:
Oí a algunos árabes decir: nuestras moradas
[16493] se enfrentan (tatanāḥar), es decir, se encaran: el cuello de éste frente al cuello de aquél, esto es, en su misma dirección.
Ibn al-Aʿrābī dijo:
Es la postura erguida del hombre en la oración, frente al miḥrāb,
por su dicho:
Sus moradas se enfrentan, esto es, se encaran.
Y se transmitió de ʿAṭāʾ que dijo:
Se le ordenó que se asentase, sentado, entre las dos postraciones, hasta que se hiciera visible su cuello.
Sulaymān at-Taymī dijo:
Esto significa: eleva tu mano en la súplica hasta tu cuello.
Y se dijo:
{فصل}
significa: y adora.
Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī dijo:
{إنا أعطيناك الكوثر . فصل لربك وأنحر}
Esto quiere decir: hay gente que ora para otro que Dios y sacrifica para otro que Dios; y Nosotros te hemos dado al-Kawṯar, así que no sea tu oración ni tu sacrificio sino para Dios.
Lo dijo Ibn al-ʿArabī:
Y lo que yo sostengo es que quiso decir: adora a tu Señor y sacrifica para Él; que tu obra no sea sino para Aquel que te singularizó con al-Kawṯar; y es más propio
[16494] que toda la obra esté a la altura de esta singularidad del Kawṯar —que es el bien abundante— que Dios te ha otorgado, o el río cuyo barro es almizcle y cuyo número de recipientes es como las estrellas del cielo. En cuanto a que a ello se equipare la oración del día del sacrificio y el degüello de un carnero, o una vaca, o una res (badana), eso se aleja en estimación y disposición, y en la ponderación de la recompensa por la adoración. Y Dios sabe más.
La segunda:
Ya ha pasado la exposición en la sura «aṣ-Ṣāffāt»
[16495] acerca del sacrificio (uḍḥiya), su mérito y el tiempo de su degüello; no hay, pues, sentido en repetirlo. Y también mencionamos en la sura «al-Ḥaǧǧ»
[16496] un conjunto de sus normas.
Ibn al-ʿArabī dijo:
Y es cosa asombrosa que aš-Šāfiʿī dijera: quien sacrifica antes de la oración, le es válido; cuando Dios —Exaltado sea— dice en Su Libro:
{فصل لربك وأنحر}
comenzando por la oración antes del sacrificio. Y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo en al-Buḫārī y otros, de al-Barāʾ b. ʿĀzib, que dijo:
"Lo primero con lo que comenzamos en este día nuestro es: oramos; luego regresamos y sacrificamos. Quien lo haga, habrá acertado con nuestro rito; y quien degüelle antes, no es sino carne que adelantó para su familia: no tiene nada que ver con el rito". Y sus compañeros lo rechazan; y qué deseable es la conformidad.
La tercera:
En cuanto a lo que se transmitió de ʿAlī —sobre él la paz— acerca de
{فصل لربك وانحر}
que dijo: poner la derecha sobre la izquierda en la oración, lo transmitió ad-Dāraquṭnī.
Nuestros sabios han discrepado sobre ello en tres opiniones:
La primera: no se ponen ni en la obligatoria ni en la supererogatoria; porque eso entra en el capítulo del apoyarse, y no es lícito en la obligatoria ni recomendable en la supererogatoria.
La segunda:
no se hace en la obligatoria, y se hace en la supererogatoria como ayuda; porque es un lugar de concesión.
La tercera:
se hace en la obligatoria y en la supererogatoria. Y ésta es la correcta; porque está establecido que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— puso su mano derecha sobre la izquierda, por el ḥadīṯ de Wāʾil b. Ḥuǧr y otros.
Ibn al-Munḏir dijo:
Y con ello dijeron Mālik, Aḥmad e Isḥāq; y se atribuyó eso a aš-Šāfiʿī. Y lo consideraron recomendable los aṣḥāb ar-raʾy. Y un grupo consideró el dejar caer las manos. Y entre aquellos de quienes lo hemos transmitido están Ibn al-Munḏir
[16497], al-Ḥasan al-Baṣrī e Ibrāhīm an-Naḫaʿī.
Digo:
Y también se transmite de Mālik.
Ibn ʿAbd al-Barr dijo:
Dejar caer las manos y poner la derecha sobre la izquierda: todo ello pertenece a la sunna de la oración.
La cuarta:
Discreparon sobre el lugar en que se ponen las manos:
Se transmitió de ʿAlī b. Abī Ṭālib:
que las puso sobre su pecho.
Y Saʿīd b. Ǧubayr y Aḥmad b. Ḥanbal dijeron:
por encima del ombligo.
Y dijo:
no hay inconveniente si es por debajo del ombligo.
Y un grupo dijo:
se ponen por debajo del ombligo. Y se transmitió eso de ʿAlī, Abū Hurayra, an-Naḫaʿī y Abū Maǧlaz. Y con ello dijeron Sufyān aṯ-Ṯawrī e Isḥāq.
La quinta:
En cuanto a elevar las manos en el takbīr al inicio, en el rukūʿ, al incorporarse del rukūʿ, y en la postración, se discrepó sobre ello.
Ad-Dāraquṭnī transmitió, por el ḥadīṯ de Ḥumayd, de Anas, que dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— elevaba sus manos cuando entraba en la oración, cuando hacía rukūʿ, cuando levantaba la cabeza del rukūʿ y cuando se postraba. Nadie lo transmitió de Ḥumayd como marfūʿ sino ʿAbd al-Wahhāb aṯ-Ṯaqafī.
Y lo correcto:
es que es de la práctica de Anas.
Y en los dos Ṣaḥīḥ, por el ḥadīṯ de Ibn ʿUmar, dijo:
Vi al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— que, cuando se ponía en pie para la oración, elevaba sus manos hasta que quedaban a la altura de sus hombros; luego pronunciaba el takbīr. Y hacía eso cuando pronunciaba el takbīr para el rukūʿ, y hacía eso cuando levantaba la cabeza del rukūʿ,
y decía:
«Dios escucha a quien Le alaba». Y no hacía eso cuando levantaba la cabeza de la postración.
Ibn al-Munḏir dijo:
Ésta es la opinión de al-Layṯ b. Saʿd, aš-Šāfiʿī, Aḥmad, Isḥāq y Abū Ṯawr. E Ibn Wahb transmitió de Mālik esta opinión. Y con ello hay dictámenes; porque es lo establecido del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Y un grupo dijo:
el orante eleva sus manos cuando inicia la oración, y no las eleva fuera de eso. Ésta es la opinión de Sufyān aṯ-Ṯawrī y de los aṣḥāb ar-raʾy.
Digo:
Y ésta es la conocida del madhhab de Mālik; por el ḥadīṯ de Ibn Masʿūd, que transmitió ad-Dāraquṭnī por el ḥadīṯ de Isḥāq b. Abī Isrāʾīl, que dijo:
Nos narró Muḥammad b. Ǧābir, de Ḥammād, de Ibrāhīm, de ʿAlqama,
de ʿAbd Allāh, que dijo:
Oré con el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y con Abū Bakr y ʿUmar —Dios esté complacido con ambos—, y no elevaban sus manos sino al principio, en el primer takbīr al iniciar la oración.
Isḥāq dijo:
Con esto tomamos en toda la oración.
Ad-Dāraquṭnī dijo:
Muḥammad b. Ǧābir —y era débil— fue el único en transmitirlo de Ḥammād, de Ibrāhīm. Y otros distintos de Ḥammād lo transmiten de Ibrāhīm como mursal, de ʿAbd Allāh, como práctica suya, no elevado al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—; y eso es lo correcto.
Y Yazīd b. Abī Ziyād transmitió, de ʿAbd ar-Raḥmān b. Abī Laylā, de al-Barāʾ, que vio al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— que, cuando inició la oración, elevó sus manos hasta alinearlas con sus orejas; luego no volvió a nada de eso hasta que terminó la oración.
Ad-Dāraquṭnī dijo:
Y en realidad
[16498] se le hizo repetir a Yazīd, al final de su vida: «luego no volvió»; y él lo repitió, pues ya se había confundido.
Y en el Muḫtaṣar «Mā laysa fī l-Muḫtaṣar», de Mālik:
No se elevan las manos en nada de la oración.
Ibn al-Qāsim dijo:
Y no vi a Mālik elevar sus manos en el iḥrām.
Dijo:
Y me es más querido dejar de elevar las manos en el iḥrām.
[16491]
:Ǧamʿ: al-Muzdalifa.
[16492]
:En Lisān al-ʿArab: naḥr: (hal) en lugar de (mā).
[16493]
:Lo que está en el libro de al-Farrāʾ: «mānāzilunā tatanāḥar: naḥr hāḏā ... ay qabālatahu». Y en ello hay una alteración. Y lo que está en Lisān al-ʿArab: al-Farrāʾ dijo: «Oí a algunos árabes decir: sus moradas se enfrentan: éste con el cuello de aquél; es decir, frente a él».
[16494]
:En (Lisān: ḥarā): y al-ḥarī: lo que es propio/adecuado, como tu dicho: «es más propio que sea así». Y ciertamente es ḥarī de tal cosa, y ḥar, y ḥarā.
[16495]
:Véase t. 15, p. 107 y lo que sigue.
[16496]
:Véase t. 12, p. 42 y lo que sigue.
[16497]
:En algunos manuscritos: «Ibn az-Zubayr».
[16498]
:El añadido es de ad-Dāraquṭnī.
Notas y Referencias
[16491] Ǧamʿ: al-Muzdalifa.
[16492] En Lisān al-ʿArab: naḥr: (hal) en lugar de (mā).
[16493] Lo que está en el libro de al-Farrāʾ: «mānāzilunā tatanāḥar: naḥr hāḏā ... ay qabālatahu». Y en ello hay una alteración. Y lo que está en Lisān al-ʿArab: al-Farrāʾ dijo: «Oí a algunos árabes decir: sus moradas se enfrentan: éste con el cuello de aquél; es decir, frente a él».
[16494] En (Lisān: ḥarā): y al-ḥarī: lo que es propio/adecuado, como tu dicho: «es más propio que sea así». Y ciertamente es ḥarī de tal cosa, y ḥar, y ḥarā.
[16495] Véase t. 15, p. 107 y lo que sigue.
[16496] Véase t. 12, p. 42 y lo que sigue.
[16497] En algunos manuscritos: «Ibn az-Zubayr».
[16498] El añadido es de ad-Dāraquṭnī.