Los Quraysh
قريش QurayshVersículo (Español)
[106:2] e hice que sus caravanas en invierno [al Yemen] y en verano [a Siria] fueran respetadas.
Tafsir de Al-Qurtubi
{إِۦلَٰفِهِمۡ رِحۡلَةَ ٱلشِّتَآءِ وَٱلصَّيۡفِ} (2)
Palabra de Dios, Altísimo:
{ إيلافهم رحلة الشتاء والصيف }
Mujāhid y Ḥumayd recitaron: «إلفهم», con la lām en sukūn, sin yā’. Se transmitió algo semejante de Ibn Kaṯīr. Asimismo, Asmā’ روایتó que oyó al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le dé paz— recitar: «إلفهم». Y se transmitió de Ibn ʿAbbās y otros. Abū Jaʿfar, al-Walīd de la gente de al-Šām, y Abū Ḥaywa recitaron: «إلافهم», con hamza, pronunciada de modo abreviado, sin yā’. Abū Bakr, de ʿĀṣim, recitó: «إئلافهم», con dos hamzas: la primera con kasra y la segunda en sukūn. La reunión de las dos hamzas en las dos palabras es anómala. Los demás recitaron: «إيلافهم», con alargamiento y hamza, y es la opción preferida; y es un بدل del primer «إيلاف» para aclaración.
Y es un maṣdar de آلف: cuando haces que (alguien) se familiarice. Y «ألف» es «إلفًا», según lo ya mencionado acerca de la recitación; es decir: y aquello a lo que se han habituado, del viaje del invierno y del verano.
Ibn Abī Najīḥ روایتó de Mujāhid, acerca de la palabra de Dios, Altísimo: { إيلافهم رحلة الشتاء والصيف } que dijo: no les resulta penoso el viaje ni en invierno ni en verano; como favor de Él sobre Qurayš.
Al-Harawī y otros dijeron: los أصحاب الإيلاف eran cuatro hermanos: Hāšim, ʿAbd Šams, al-Muṭṭalib y Nawfal, hijos de ʿAbd Manāf. En cuanto a Hāšim, él «yu’lif» al rey de al-Šām; es decir, obtuvo de él un vínculo y un pacto por el que estaba seguro en su comercio hacia al-Šām. Su hermano ʿAbd Šams «yu’lif» hacia al-Ḥabaša. Al-Muṭṭalib hacia el Yemen, y Nawfal hacia فارس. El sentido de «yu’lif» es: concede protección (y amparo). Por ello, estos hermanos eran llamados «los que conceden amparo». Así, los comerciantes de Qurayš iban y venían a las regiones con el «vínculo» de estos hermanos, y nadie se atrevía contra ellos.
Al-Zuhrī dijo: el «īlāf» es semejante al arrendamiento (ijār) mediante la escolta protectora (ḫafāra)[16441]; se dice: «آلف يؤلف»: cuando concede protección a las «ḥamā’il» mediante la escolta. Y «al-ḥamā’il» es plural de «ḥamūla»[16442]
Dijo: y la interpretación es que Qurayš eran moradores del Ḥaram, y no tenían siembra ni ganado; y se abastecían en invierno y en verano, seguros, mientras que a la gente se la arrebataba de alrededor de ellos. Así, cuando les sobrevenía algún incidente, decían: «Somos la gente del Ḥaram de Dios», y la gente no se atrevía contra ellos.
Abū al-Ḥusayn Aḥmad b. Fāris b. Zakariyyā mencionó en su tafsīr: nos narró Saʿīd b. Muḥammad, de Bakr b. Sahl al-Dimyāṭī, con su isnād hasta Ibn ʿAbbās, acerca de la palabra de Dios —Poderoso y Majestuoso—: { لإيلاف قريش } «su familiarización con el viaje del invierno y del verano». Y ello porque Qurayš, cuando a uno de ellos le sobrevenía[16443] una hambruna, él y su familia corrían a un lugar conocido, levantaban para sí una tienda y morían, hasta que hubo ʿAmr b. ʿAbd Manāf —que era el señor de su tiempo—, y tenía un hijo llamado Asad, y éste tenía un «tirb»[16444] de Banū Maḫzūm, a quien amaba y con quien jugaba.
Le dijo: «Mañana haremos iʿtifād». Ibn Fāris dijo: esta es una palabra en este relato: no sé si es con dāl o con rā’; si fuera con rā’, quizá sea de «al-ʿafar», que es el polvo; y si fuera con dāl, no sé su significado[16445] Y su interpretación, según lo que yo supongo, es: su ir a esa tienda y su morir uno tras otro.
Dijo: entonces Asad entró llorando donde su madre y mencionó lo que dijo su tirb. Dijo: la madre de Asad envió a aquellos gente grasa y harina, y vivieron con ello algunos días.
Luego su tirb volvió a venirle y dijo: «Mañana haremos iʿtifād». Asad entró llorando donde su padre y le contó lo de su tirb. Eso se hizo grave para ʿAmr b. ʿAbd Manāf, y se levantó como orador entre Qurayš —y ellos obedecían su mandato— y dijo: «Habéis introducido una novedad por la que vosotros disminuís mientras los árabes aumentan; os humilláis mientras los árabes se engrandecen; y vosotros sois la gente del Ḥaram de Dios —Poderoso y Majestuoso—, y los más nobles hijos de Adán; la gente os sigue; y casi este iʿtifād cae sobre vosotros». Dijeron: «Somos tus seguidores». Dijo: «Comenzad por este hombre —es decir, el padre del tirb de Asad— y libradlo del iʿtifād». Y lo hicieron.
Luego sacrificó camellos, degolló carneros y cabras, después desmenuzó el ṯarīd y dio de comer a la gente; y fue llamado Hāšim.
Y sobre él dijo el poeta:
ʿAmr, el que[16446] desmenuzó el ṯarīd para su gente *** mientras los hombres de La Meca estaban azotados por la carestía[16447], enjutos.
Luego reunió a todos los Banū Ab en dos viajes: en invierno al Yemen, y en verano a al-Šām para el comercio. Lo que ganaba el rico lo repartía entre él y el pobre, hasta que el pobre de ellos llegó a ser como su rico. Llegó el Islam y ellos estaban en esa situación; y no había entre los árabes Banū Ab con más riqueza ni más honor que Qurayš.
Y es lo que dijo su poeta:
Y los que mezclan a su pobre con su rico *** hasta que su pobre llega a ser como el que basta.
Y no cesaron así hasta que Dios envió a Su Mensajero Muḥammad —Dios le bendiga y le dé paz—, y dijo:
{ فليعبدوا رب هذا البيت الذي أطعمهم من جوع }
por la obra de Hāšim,
{ وآمنهم من خوف }
esto es: de que los árabes aumentaran y ellos disminuyeran.
Palabra de Dios, Altísimo:
{ رحلة الشتاء والصيف }
«Riḥla» está en acusativo por ser maṣdar; es decir: su desplazamiento, un viaje; o por ser objeto de «إيلافهم»; o como circunstancial de tiempo. Y si la pusieras en posición de nominativo, con el sentido de: «ambas son el viaje del invierno y del verano», sería válido; pero lo primero es más adecuado. «Riḥla» es el desplazamiento. Uno de los dos viajes era al Yemen en invierno, porque es una tierra cálida; y el otro viaje era en verano a al-Šām, porque es una tierra fría.
Y de Ibn ʿAbbās también se dijo: pasaban el invierno en La Meca por su calor, y pasaban el verano en al-Ṭā’if por su aire. Y ésta es una de las mayores mercedes: que un pueblo tenga una región de calor que les aparte el frío del invierno, y una región de frío que les aparte el calor del verano. Así, Dios —Altísimo— les recordó esta gracia.
Y dijo el poeta:
Pasa el invierno en La Meca, una merced *** y su veraneo en al-Ṭā’if.
Aquí hay cuatro cuestiones:
La primera:
El cadí Abū Bakr b. al-ʿArabī y otros sabios eligieron que la palabra de Dios, Altísimo: { لإيلاف } está vinculada a lo que la precede. Y no es lícito que esté vinculada a lo que la sigue, que es la palabra de Dios, Altísimo: { فليعبدوا رب هذا البيت }.
Dijo: y cuando queda establecido que está vinculada a la otra sura, y que se ha separado de ella por un كلام مبتدأ, y por un reinicio explicativo, y por la línea de «بسم الله الرحمن الرحيم», queda claro que es جائز detenerse en la recitación[16448] para los recitadores antes de completarse el sentido. Y las paradas que los recitadores extraen[16449] no son una norma transmitida del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—; más bien, con ello pretendían enseñar a los estudiantes los significados: cuando los comprendían, se detenían donde querían. En cuanto a la detención por falta de aliento, no hay اختلاف en ello; y no repitas lo anterior si te sobreviene eso, sino que comienza desde donde te detuvo el aliento. Ésta es mi opinión al respecto, y no hay prueba de lo que ellos dijeron en modo alguno; pero yo adopto la detención en lo completo, por aversión a apartarme de ellos.
Digo: y entre las pruebas de la corrección de esto está la recitación del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz—: { الحمد لله رب العالمين } y luego se detiene; { الرحمن الرحيم } y luego se detiene. Ya pasó en la introducción del libro[16450]
Y los musulmanes han consensuado que detenerse en la palabra: { كعصف مأكول } [al-Fīl: 5] no es reprobable.
¿Y cómo se diría que es reprobable, cuando esta sura se recita en la primera rakʿa y la que sigue en la segunda, interponiéndose entre ambas, por el corte de la recitación, pilares (arkān)? Y ninguno de los sabios lo desaprueba. Y la causa de ello no fue sino que la palabra de Dios, Altísimo: { فجعلهم كعصف مأكول } [al-Fīl: 5] es el final de una aleya. Por analogía con ello, no debería impedirse la detención en los finales de las aleyas, tanto si el sentido se completa y el propósito concluye, como si no se completa ni concluye. Además, las fāṣilas son adorno y ornato del discurso rimado; sin ellas no se distinguiría lo rimado de lo prosaico. Y no hay duda de que el discurso rimado es más bello. Queda así establecido que las fāṣilas son de las bellezas de lo rimado; quien manifiesta sus fāṣilas deteniéndose en ellas, ha mostrado sus bellezas. Y dejar la detención oculta esas bellezas y asemeja lo prosaico a lo rimado, lo cual es menoscabo del derecho de lo recitado.
La segunda:
Mālik dijo: el invierno es la mitad del año y el verano es su mitad. Y no he dejado de ver a Rabīʿa b. Abī ʿAbd al-Raḥmān[16451] y a quienes estaban con él, no quitarse los turbantes hasta que salía al-Ṯurayyā; y es el día diecinueve de Bašans, y el día veinticinco según el cómputo[16452] de los romanos o de los persas. Y con la salida de al-Ṯurayyā quiso decir que salieran los recaudadores, y que la gente marchara con sus ganados hacia sus aguas; y que la salida de al-Ṯurayyā es el comienzo[16454] del verano y el final del invierno. Y esto es algo sobre lo que no hay اختلاف entre sus compañeros respecto de él.
Y se transmitió de él, únicamente por Ašhab: cuando cae al-Haqʿa[16455], disminuye la noche. Así, cuando hizo de la salida de al-Ṯurayyā el comienzo del verano, fue necesario que, en el año en sentido absoluto, el verano tuviera seis meses; luego se recibe el invierno, tras la ida del verano, por seis meses. Y se preguntó a Muḥammad b. ʿAbd al-Ḥakam acerca de quien juró no hablar a una persona hasta que entrara el invierno.
Dijo: no le hablará hasta que pasen diecisiete de Hātūr. Y si dijera: «hasta que entre el verano», no le hablaría hasta que pasen diecisiete de Bašans.
Al-Quraẓī dijo: en cuanto a lo mencionado de Muḥammad sobre Bašans, es un lapsus; en realidad es diecinueve de Bašans. Pues si cuentas las mansiones tal como son —trece noches cada mansión—, sabes que entre diecinueve de Hātūr no se completan las mansiones sino con la entrada de diecinueve de Bašans. Y Dios sabe más.
La tercera:
Unos dijeron: el tiempo se divide en cuatro partes: invierno, primavera, verano y otoño.
Y otros dijeron: es invierno, verano, canícula y otoño. Lo que dijo Mālik es más correcto, porque Dios dividió el tiempo en dos partes[16456] y no estableció para ellas una tercera.
La cuarta:
Cuando Dios —Altísimo— favoreció a Qurayš con dos viajes, en invierno y en verano, según lo ya expuesto, ello contiene una prueba de la licitud de que el hombre disponga de los dos tiempos entre dos lugares, de modo que el estado de ambos en cada tiempo sea más cómodo que el otro: como sentarse en la estancia marítima en verano y en la meridional en invierno; y como adoptar los بادهنجات[16457] y el tejido basto para refrescar, y el fieltro y la يانوسة[16458] para calentarse.
[16441]
:En algunas copias del original: «الإجارة والخفارة», y no se halló esto en el Kitāb al-Tahḏīb de al-Azharī ni en otros libros de lengua. «Al-ijār(a)» es el socorro y la protección. Y «al-ḫafāra» (con la ḫā’ en sus tres vocalizaciones) es la seguridad.
[16442]
:«Al-ḥamūla» (con fatḥa): los camellos que cargan.
[16443]
:«Al-maḫmaṣa»: el hambre.
[16444]
:«Al-tirb» (con kasra): el coetáneo, tu igual en edad, y quien nació contigo.
[16445]
:En Lisān al-ʿArab, raíz ʿ-f-d: «al-iʿtifād: que el hombre cierre su puerta sobre sí mismo y no pida a nadie, hasta morir de hambre».
[16446]
:En Lisān al-ʿArab: «ʿAmr al-ʿulā....».
[16447]
:«Musnitūn»: es decir, les alcanzó «al-sana». Y «al-sana»: la sequía y la carestía.
[16448]
:En Ibn al-ʿArabī: «en el Corán».
[16449]
:En Ibn al-ʿArabī: «tantaẓiʿ».
[16450]
:Véase t. 1, p. 10 y siguientes.
[16451]
:Es Rabīʿa al-Ra’y; alcanzó a algunos compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— y a los grandes de los tābiʿūn; fue صاحب الفتوى en Medina, y de él tomó Mālik b. Anas y otros. Murió en el año 136 H.
[16452]
:Así en los originales y en Ibn al-ʿArabī; es decir, según el cómputo de sus meses.
[16453]
:Así en Ibn al-ʿArabī. En copias del original: «وأرى».
[16454]
:En Ibn al-ʿArabī: «antes del verano».
[16455]
:«Al-Haqʿa»: tres estrellas brillantes, cercanas unas de otras, sobre el hombro de al-Ǧawzā’; es una mansión de las mansiones lunares.
[16456]
:En los originales: «porque la división de Dios del tiempo en dos partes, y no estableció para ellas una tercera», y no es correcto. En Ibn al-ʿArabī: «por razón de la división de Dios del tiempo en dos partes... etc.».
[16457]
:En el libro Šifā’ al-ʿAlīl de al-Šihāb al-Ḫafāǧī: «al-bādhanǧ», arabización de bāḏḫūn o bāḏkīr: un conducto de aire en el techo de la casa.
[16458]
:En Ibn al-ʿArabī: «al-yānūs». No hemos hallado esta entrada en los diccionarios árabes.
Notas y Referencias
[16441] En algunas copias del original: «الإجارة والخفارة», y no se halló esto en el Kitāb al-Tahḏīb de al-Azharī ni en otros libros de lengua. «Al-ijār(a)» es el socorro y la protección. Y «al-ḫafāra» (con la ḫā’ en sus tres vocalizaciones) es la seguridad.
[16442] «Al-ḥamūla» (con fatḥa): los camellos que cargan.
[16443] «Al-maḫmaṣa»: el hambre.
[16444] «Al-tirb» (con kasra): el coetáneo, tu igual en edad, y quien nació contigo.
[16445] En Lisān al-ʿArab, raíz ʿ-f-d: «al-iʿtifād: que el hombre cierre su puerta sobre sí mismo y no pida a nadie, hasta morir de hambre».
[16446] En Lisān al-ʿArab: «ʿAmr al-ʿulā....».
[16447] «Musnitūn»: es decir, les alcanzó «al-sana». Y «al-sana»: la sequía y la carestía.
[16448] En Ibn al-ʿArabī: «en el Corán».
[16449] En Ibn al-ʿArabī: «tantaẓiʿ».
[16450] Véase t. 1, p. 10 y siguientes.
[16451] Es Rabīʿa al-Ra’y; alcanzó a algunos compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le dé paz— y a los grandes de los tābiʿūn; fue صاحب الفتوى en Medina, y de él tomó Mālik b. Anas y otros. Murió en el año 136 H.
[16452] Así en los originales y en Ibn al-ʿArabī; es decir, según el cómputo de sus meses.
[16453] Así en Ibn al-ʿArabī. En copias del original: «وأرى».
[16454] En Ibn al-ʿArabī: «antes del verano».
[16455] «Al-Haqʿa»: tres estrellas brillantes, cercanas unas de otras, sobre el hombro de al-Ǧawzā’; es una mansión de las mansiones lunares.
[16456] En los originales: «porque la división de Dios del tiempo en dos partes, y no estableció para ellas una tercera», y no es correcto. En Ibn al-ʿArabī: «por razón de la división de Dios del tiempo en dos partes... etc.».
[16457] En el libro Šifā’ al-ʿAlīl de al-Šihāb al-Ḫafāǧī: «al-bādhanǧ», arabización de bāḏḫūn o bāḏkīr: un conducto de aire en el techo de la casa.
[16458] En Ibn al-ʿArabī: «al-yānūs». No hemos hallado esta entrada en los diccionarios árabes.