Los Corceles
العاديات Al-'AdiyatVersículo (Español)
[100:2] y arrancan chispas con sus cascos
Tafsir de Al-Qurtubi
{فَٱلۡمُورِيَٰتِ قَدۡحٗا} (2)
Su dicho —Exaltado sea—:
{ فالموريات قدحا }
Dijeron ‘Ikrima, ‘Atā’ y al-Ḍaḥḥāk: son los caballos cuando hacen saltar fuego con sus pezuñas —y son sus cascos—; y se transmitió de Ibn ‘Abbās.
Y de él también: «hicieron levantar con sus pezuñas polvo». Esto contradice lo demás que se ha transmitido de él acerca de hacer saltar fuego; pues esto, en realidad, es respecto de los camellos. E Ibn Nujayḥ روایتó de Mujāhid:
{ والعاديات ضبحا . فالموريات قدحا }
Dijo: dijo Ibn ‘Abbās: «es en el combate, y es en la peregrinación».
Ibn Mas‘ūd: son los camellos que pisan los guijarros y de ellos sale fuego. El أصل de al-qadḥ es la extracción; de ahí: «قدحت العين» cuando se extrae de ella el agua corrompida; y «اقتدحت بالزند».
Y «اقتدحت المرق»: lo saqué con el cucharón.
Y «ركَّى قدوح»: se saca con la mano.
Y «القديح»: lo que queda en el fondo de la olla, y se extrae con esfuerzo.
Y «المقدحة»: aquello con lo que se enciende el fuego.
Y «القداحة» y «القداح»: la piedra que hace saltar el fuego.
Se dice: «ورى الزند» (con فتح) «يري وريا»: cuando sale su fuego.
Y hay otra lengua: «وري الزند» (con كسر) «يري فيهما». Esto ya pasó en la sura «al-Wāqi‘a» [16295] Y «قدحا» está en acusativo por aquello mismo por lo que está en acusativo «ضبحا».
Y se dijo: estas aleyas son acerca de los caballos, pero su «hacer saltar» consiste en que encienden la guerra entre sus dueños y su enemigo. De ello se dice de la guerra cuando se traba: «حمي الوطيس». Y de ello Su dicho —Exaltado sea—: { كلما أو قدوا نارا للحرب أطفأها الله } [16296][al-Mā’ida: 64]. Y también se transmitió su sentido de Ibn ‘Abbās, y lo dijo Qatāda.
Y de Ibn ‘Abbās también: que lo pretendido por «las que hacen saltar fuego» es la astucia de los hombres en la guerra; y lo dijeron Mujāhid y Zayd b. Aslam.
Y los árabes dicen, cuando un hombre quiere urdir una treta contra su compañero: «Por Dios, que he de engañarte; luego, ciertamente, he de ‘hacerte saltar’».
Y de Ibn ‘Abbās también: son quienes salen de incursión y encienden sus fuegos de noche, por su necesidad y su alimento.
Y de él también: que son los fuegos de los combatientes cuando su fuego se multiplica para amedrentar. Todo el que se aproxima al enemigo enciende muchos fuegos para que el enemigo los crea numerosos. Esto, pues, es un juramento por ello.
Dijo Muḥammad b. Ka‘b: es el fuego que se reúne.
Y se dijo: son los pensamientos de los hombres, que hacen saltar el fuego de la intriga y el engaño.
Y dijo ‘Ikrima: son las lenguas de los hombres, que hacen saltar el fuego por la enormidad de lo que pronuncian, y por lo que en ellas se manifiesta de establecer pruebas, erigir evidencias, esclarecer la verdad y refutar lo falso.
E Ibn Jurayj transmitió de algunos que dijo: «las que hacen triunfar asunto y obra», como el triunfo del pedernal cuando se hace saltar.
Digo: estas opiniones son figuradas; y de ello su dicho: «Fulano hace saltar los pedernales del extravío». Y la primera es la literal: que los caballos, por la intensidad de su carrera, hacen saltar fuego con sus pezuñas.
Dijo Muqātil: los árabes llaman a ese fuego «el fuego de Abū Ḥabāḥib». Abū Ḥabāḥib era un anciano de Muḍar en la época preislámica, de los más avaros de la gente; no encendía fuego para pan ni para otra cosa hasta que los ojos se dormían; entonces encendía una llamita que a veces prendía y otras se apagaba; y si alguien despertaba por ella, la apagaba, por aversión a que alguien se beneficiara de ella. Los árabes compararon este fuego con el suyo, porque no se obtiene provecho de él. Asimismo, cuando la espada cae sobre el casco y hace saltar fuego, también la llaman así.
Dijo al-Nābigha:
Y no hay defecto en ellos, salvo que sus espadas *** tienen mellas por el choque de los batallones
Corta la «salūqī», de tejido doble, *** y enciende en las rocas el fuego de al-Ḥabāḥib
[16297]
[16295]
:Véase t. 17, p. 221.
[16296]
:Aleya 64 de la sura al-Mā’ida.
[16297]
:«al-salūqī»: la cota de malla atribuida a Salūq, una aldea del Yemen. «al-ṣifāḥ»: plural de «ṣafāḥa», que es la piedra ancha.