Jonás
يونس YunusVersículo (Español)
[10:92] Conservaré tu cuerpo [luego de que te ahogues] y te convertirás en un signo para que reflexionen las generaciones que te sucedan. Pero muchas personas son indiferentes a Mis signos.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y hoy te salvaremos con tu cuerpo, para que seas, para quienes vengan después de ti, un signo. Y, ciertamente, muchos de los hombres, respecto de Nuestros signos, están desprevenidos} (92)
Dice el Altísimo:
"Y hoy te salvaremos con tu cuerpo"
Esto es: te arrojaremos sobre una elevación de la tierra. Y ello porque los Hijos de Israel no creyeron que Faraón se hubiera ahogado, y dijeron:
Es de condición más grande que eso. Entonces Dios lo arrojó sobre una elevación de la tierra, esto es, a un lugar alto del mar, hasta que lo vieron. Dijo Aws ibn Ḥaŷar describiendo una lluvia:
De su ‘aqwa, como de su naŷwa *** y el que se oculta, como quien camina por un qirwāḥ
[8576]
Y leyeron al-Yazīdī e Ibn as-Sumayqi‘:
"nunḥīka"
con ḥā’, de tanḥiya (apartamiento); y la transmitió ‘Alqama de Ibn Mas‘ūd; esto es: quedas en un lado del mar.
Dijo Ibn Ŷurayŷ:
Fue arrojado a la orilla del mar hasta que lo vieron los Hijos de Israel; y era bajo, rojo, como si fuese un toro. Y ‘Alqama transmitió de ‘Abd Allāh que él leía:
"bi-nidā’ika"
(de tu nidā’, “llamamiento”).
Dijo Abū Bakr al-Anbārī:
No contradice la ortografía de nuestro muṣḥaf, pues su norma es que se escriba con yā’ y kāf después de la dāl; porque el alif cae de nidā’ika en el orden de la escritura del muṣḥaf, como cayó de aẓ-ẓulumāt y as-samāwāt. Así, cuando se produce en ella la elisión, se iguala la grafía de badanik y nidā’ika. Con todo, esta lectura es desaconsejada por su rareza y por oponerse a lo que sigue la generalidad de los musulmanes; y la lectura es una sunna que el último toma del primero. Además, en su sentido hay una merma respecto de la interpretación de nuestra lectura, pues en ella no hay mención de la coraza, acerca de la cual se han sucedido los relatos: que los Hijos de Israel discreparon sobre el ahogamiento de Faraón y pidieron a Dios —Exaltado sea— que se lo mostrara ahogado; entonces lo arrojó sobre una elevación de la tierra con su badan, esto es, su coraza que vestía en las guerras.
Dijeron Ibn ‘Abbās y Muḥammad ibn Ka‘b al-Quraẓī:
Su coraza era de perlas ensartadas.
Y se dijo:
De oro, y por ella se le reconocía.
Y se dijo:
De hierro,
lo dijo Abū Ṣakhr:
Y el badan es la coraza corta.
Y Abū ‘Ubayda citó de al-A‘šā:
Y una blanca como el nahy, bien ensamblada *** con un qawnas sobre la abertura del badan
[8577]
Y citó también de ‘Amr ibn Ma‘dīkarib:
Y sus mujeres partieron con toda coraza amplia *** trenzada, larga, y con los abdān
[8578]
Y dijo Ka‘b ibn Mālik:
Ves en ellas abdān que caen holgadas *** sobre los valientes y el yalab fortificado
Con abdān quiso decir las corazas; y el yalab, las corazas yemeníes: se hacían de cueros, cosiendo unas partes con otras; es un nombre colectivo; su singular es yalba.
Dijo ‘Amr ibn Kulthūm:
Sobre nosotros, las blancas y el yalab yemení *** y espadas que enderezan y doblan
Y se dijo:
"con tu cuerpo",
esto es, con un cuerpo sin espíritu; lo dijo Muŷāhid.
Dijo al-Aḫfaš:
En cuanto a quien dijo “con tu coraza”, no es nada.
Dijo Abū Bakr:
Porque, cuando suplicaron a Dios pidiéndole contemplar a Faraón ahogado, se lo hizo aparecer y vieron un cuerpo sin espíritu. Cuando lo vieron los Hijos de Israel dijeron: ¡Sí! Oh Moisés, este es Faraón y se ha ahogado. Así salió la duda de sus corazones, y el mar se tragó a Faraón como antes. Según esto,
"te salvaremos con tu cuerpo"
admite dos sentidos: uno: te arrojaremos sobre una elevación de la tierra. Y el segundo: haremos aparecer tu cuerpo, que no tiene espíritu. Y la lectura anómala
"bi-nidā’ika"
retorna en su sentido al de la lectura de la comunidad;
pues nidā’ se interpreta de dos maneras:
Una: te arrojaremos, por tu clamor con la palabra del arrepentimiento —y tu dicho, después de que se cerró su puerta y pasó el tiempo de su aceptación—:
"Creo que no hay divinidad sino Aquel en quien creyeron los Hijos de Israel, y yo soy de los musulmanes" [Jonás: 90] a un lugar elevado.
Y la otra: hoy te apartaremos de lo profundo del mar por tu nidā’, cuando dijiste: “Yo soy vuestro señor, el Altísimo”. Así, su salvación con el badan fue un castigo del Señor de los mundos por lo que cometió de incredulidad, de la cual procede su nidā’ con el que inventó y calumnió, y pretendió poder y autoridad, sabiendo que en ello mentía, era incapaz y no merecedor.
Dijo Abū Bakr al-Anbārī:
Nuestra lectura contiene los sentidos que hay en la lectura anómala y los incrementa.
Dice el Altísimo:
"para que seas, para quienes vengan después de ti, un signo"
Esto es: para los Hijos de Israel y para quienes quedaron del pueblo de Faraón, de los que no alcanzó el ahogamiento y a quienes no llegó esta noticia.
"Y, ciertamente, muchos de los hombres, respecto de Nuestros signos, están desprevenidos"
Esto es: se apartan de considerar Nuestros signos y de reflexionar sobre ellos. Y se leyó:
"li-man ḫalfaka"
(con lām en fatḥa),
esto es: para quien permanezca después de ti, sucediéndote en tu tierra. Y leyó ‘Alī ibn Abī Ṭālib:
"li-man ḫalaqaka"
con qāf, esto es: para que seas un signo para tu Creador.
Notas y Referencias
[8576] Al-‘aqwa y al-‘aqāt: el patio y lo que rodea la casa y el barrio; su plural es a‘qā’. Y al-qirwāḥ: la tierra expuesta al sol.
[8577] Al-bayḍā’: la coraza. Y an-nahy (con fatḥa y kasra): la laguna y todo lugar donde se reúne el agua. Y al-mawḍa: la coraza tejida. Y al-qawnas: la parte más alta del casco de hierro.
[8578] En ‘ w h: “caminar”. Y al-mufāḍa (con ḍamma en su primera letra): la coraza ancha. Y al-ŷadlā’: la coraza de tejido firme.