Jonás
يونس YunusVersículo (Español)
[10:89] Dijo [Dios]: "El ruego que han hecho fue respondido. Sean rectos y no sigan el camino de los ignorantes".
Tafsir de Al-Qurtubi
{Dijo: «Ciertamente ha sido respondida vuestra súplica; manteneos, pues, firmes y no sigáis el camino de quienes no saben»} (89)
Su dicho —Exaltado sea—:
«Dijo: ciertamente ha sido respondida vuestra súplica».
Dijo Abū al-ʿĀliya: Moisés suplicó y Aarón dijo آمين; y así se mencionó a Aarón
[8564] porque quien dice آمين a una súplica es, en efecto, suplicante. Y el taʾmīn sobre la súplica consiste en decir آمين; y tu decir آمين es una súplica, es decir: «¡Oh Señor!, respóndeme».
Y se dijo: Aarón también suplicó junto con Moisés.
Y dijeron los especialistas en significados: quizá los árabes se dirigen a uno solo con el tratamiento de dos. Dijo el poeta:
Y dije a mis dos compañeros: «No os apresuréis *** a arrancar sus raíces; atravesad el šīḥ»
Y esto, sobre la base de que آمين no es una súplica y de que Aarón no suplicó.
Dijo al-Naḥḥās: oí a ʿAlī ibn Sulaymān decir: la prueba de que la súplica es de ambos es la palabra de Moisés —la paz sea con él—: «¡Señor nuestro!» y no dijo: «¡Señor!». Y ʿAlī y al-Sulamī leyeron: «vuestras súplicas» en plural. E Ibn al-Sumayqiʿ leyó: «He respondido vuestra súplica», como enunciado referido a Dios —Exaltado sea—, y puso «súplica» en acusativo después de ello. Ya se adelantó el comentario sobre «آمين» al final de al-Fātiḥa
[8565] con exhaustividad. Y es de aquello con lo que fue distinguido nuestro Profeta Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz—, así como Aarón y Moisés —la paz sea con ambos—.
Se transmitió de Anas ibn Mālik, quien dijo: dijo el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—: «Ciertamente Dios ha concedido a mi comunidad tres cosas que no concedió a nadie antes que ellos: el saludo, que es el saludo de la gente del Paraíso; las filas de los ángeles; y آمين, salvo lo que hubo en Moisés y Aarón». Lo mencionó al-Tirmiḏī al-Ḥakīm en Nawādir al-Uṣūl. Y ya se adelantó en al-Fātiḥa
[8566]
Su dicho —Exaltado sea—:
«Manteneos, pues, firmes».
Dijo al-Farrāʾ y otros: es una orden de mantenerse firmes en su asunto y perseverar en él: llamar a Faraón y a su pueblo a la fe, hasta que les llegue la realización de la respuesta.
Dijeron Muḥammad ibn ʿAlī e Ibn Jurayj: Faraón y su pueblo permanecieron, tras esta respuesta, cuarenta años; luego fueron destruidos.
Y se dijo: «manteneos firmes», es decir, en la súplica; y la firmeza en la súplica consiste en abandonar la precipitación en la obtención de lo pretendido. Y la precipitación no cae del corazón sino por la firmeza de la serenidad en él; y esa serenidad no se da sino mediante la buena complacencia con todo lo que se manifieste de lo oculto.
«Y no sigáis el camino de quienes no saben»: con la nūn intensificada en posición de yussivo, por tratarse de una prohibición; y la nūn es de énfasis, y se vocalizó por el encuentro de dos consonantes en reposo, eligiéndose para ella el kasra, porque se asemejó a la nūn de la forma dual. E Ibn Ḏakwān leyó con aligeramiento de la nūn, como negación.
Y se dijo: es un ḥāl de «manteneos firmes», es decir: manteneos firmes sin seguir; y el sentido es: no recorráis el camino de quien no conoce la realidad de Mi promesa y Mi amenaza.
[8564]: de ʿ, w, k, w y h.
[8565]: véase t. 1, p. 127.
[8566]: véase t. 1, p. 127.