Jonás
يونس YunusVersículo (Español)
[10:35] Di: "¿Acaso alguno de sus ídolos puede guiar a alguien a la verdad?" Di: "Dios es Quien guía hacia la verdad". ¿Acaso no es más sensato seguir a Quien guía hacia la verdad, en vez de seguir a quienes no pueden guiar a nadie y necesitan ellos mismos ser guiados? ¿Cómo pueden actuar de esa forma?
Tafsir de Al-Qurtubi
{Di: «¿Hay entre vuestros asociados quien guíe hacia la Verdad?». Di: «Allah guía hacia la Verdad». ¿Acaso quien guía hacia la Verdad es más digno de ser seguido, o quien no guía sino cuando es guiado? ¿Qué os pasa? ¿Cómo juzgáis?} (35)
Su dicho —Exaltado sea—:
«Di: “¿Hay entre vuestros asociados quien guíe hacia la Verdad?”».
Se dice: “le guió al camino” y “le guió hacia el camino” con un mismo sentido; ya se ha mencionado anteriormente[8486]
Es decir: ¿hay entre vuestros asociados quien oriente hacia la religión del Islam? Y si dicen: “no”, y no hay escapatoria de ello, entonces «di» a ellos: «Allah guía hacia la Verdad». Luego diles, a modo de reproche y de confirmación:
«¿Acaso quien guía…», es decir, quien orienta,
«…hacia la Verdad», y es Allah —Glorificado y Exaltado sea—,
«…es más digno de ser seguido, o quien no guía sino cuando es guiado? ¿Qué os pasa? ¿Cómo juzgáis?».
Con ello se refiere a los ídolos, que no guían a nadie, ni caminan sino cuando son cargados, ni se desplazan de su lugar sino cuando son trasladados. Dijo el poeta[8487]:
El joven tiene una razón con la que vive*** allí adonde su pie le guía con su pierna
Y se dijo: lo que se pretende son los jefes y los extraviadores, que no se orientan a sí mismos hacia guía alguna sino cuando son orientados.
Y en «يَهْدِي» hay seis lecturas:
La primera: los de Medina, excepto Warsh, leyeron «يَهْدِّي» con apertura de la yā’, quietud de la hā’ y geminación de la dāl; así, en su lectura reunieron dos consonantes en reposo, como hicieron en Su dicho: «لا تعْدُّوا[8488]» y en Su dicho: «يخْصِّمون».
Dijo al-Naḥḥās: la reunión de dos consonantes en reposo nadie es capaz de pronunciarla.
Dijo Muḥammad ibn Yazīd: es inevitable, para quien pretenda algo semejante, mover con un movimiento leve hacia el kasr; y Sībawayh llama a esto “sustracción” (ikhtilās) del movimiento.
La segunda: Abū ʿAmr y Qālūn leyeron —en una transmisión— entre la apertura y la quietud, conforme a su doctrina en el ocultamiento (ikhfā’) y la sustracción (ikhtilās).
La tercera: Ibn ʿĀmir, Ibn Kathīr, Warsh e Ibn Muḥayṣin leyeron «يَهَدِّي» con apertura de la yā’ y de la hā’ y geminación de la dāl.
Dijo al-Naḥḥās: esta lectura es clara en árabe; su origen es «يهتدى»: se asimiló la tā’ a la dāl y se trasladó su vocal a la hā’.
La cuarta: Ḥafṣ, Yaʿqūb y al-Aʿmash, de Abū Bakr, leyeron como la lectura de Ibn Kathīr, salvo que ellos pusieron kasra en la hā’.
Dijeron: porque el apócope (jazm), cuando se ve forzado a mover su consonante, se mueve hacia el kasr.
Dijo Abū Ḥātim: es una lengua de la parte baja de Muḍar.
La quinta: Abū Bakr, de ʿĀṣim, leyó «يِهِدِّي» con kasra en la yā’ y en la hā’ y geminación de la dāl; todo ello por seguimiento del kasr, como ya se mencionó en al-Baqara en «يخطف[8489]» [al-Baqara: 20].
Y se dijo: es la lengua de quien leyó «نستعين[8490]», y «لن تمسنا النار» y lo semejante.
Y Sībawayh no permite «يهدي», pero sí permite «تهدي», «نهدي» y «اهدي». Dijo: porque la kasra en la yā’ resulta pesada.
La sexta: Ḥamza, al-Kisā’ī, Khalaf, Yaḥyā ibn Waththāb y al-Aʿmash leyeron «يَهْدِي» con apertura de la yā’, quietud de la hā’ y sin geminación de la dāl, de «هدى يهدي».
Dijo al-Naḥḥās: esta lectura tiene dos posibles enfoques en árabe, aunque es remota. Uno de los dos enfoques es que al-Kisā’ī y al-Farrā’ dijeron: «يهدي» con el sentido de «يهتدي».
Dijo Abū al-ʿAbbās: esto no se conoce; pero la estimación es: “¿o quien no guía a otro?”, y con ello se completa el enunciado; luego dijo: «…sino cuando es guiado», reanudando desde lo anterior; es decir: pero necesita ser guiado. Así, es una excepción discontinua, como cuando dices: “Fulano no hace oír a otro sino cuando oye”, es decir: pero necesita oír.
Y dijo Abū Isḥāq: «¿Qué os pasa?» es un enunciado completo; y el sentido es: ¿qué cosa tenéis en la adoración de los ídolos?
Luego se les dijo: «¿Cómo juzgáis?», es decir, sobre vosotros mismos y decidís con esta falsedad manifiesta: adoráis divinidades que no pueden aportar nada ni siquiera para sí mismas, salvo que se haga algo con ellas; mientras que Allah hace lo que quiere, y vosotros abandonáis Su adoración. Así, el lugar de «cómo» está en acusativo por «juzgáis».