10

Jonás

يونس Yunus
Aya 19

Versículo (Español)

[10:19] La humanidad conformaba una sola nación, pero luego discreparon y se dividieron. Si no fuera por el designio de tu Señor, ya habrían sido juzgados.

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَمَا كَانَ ٱلنَّاسُ إِلَّآ أُمَّةٗ وَٰحِدَةٗ فَٱخۡتَلَفُواْۚ وَلَوۡلَا كَلِمَةٞ سَبَقَتۡ مِن رَّبِّكَ لَقُضِيَ بَيۡنَهُمۡ فِيمَا فِيهِ يَخۡتَلِفُونَ} (19) Ya se adelantó en «al-Baqara»[8450] su significado, de modo que no hay sentido en repetirlo. Al-Zajjāj dijo: eran los árabes; estaban en el politeísmo. Y se ha dicho: todo recién nacido nace conforme a la fitra, y luego discreparon al llegar a la pubertad. «Y si no fuera por una palabra que precedió de tu Señor, se habría decidido entre ellos acerca de aquello en lo que discrepan»: es una alusión al decreto y a la predestinación; esto es, si no fuera por lo que ya precedió en Su juicio —que no se decida entre ellos, respecto de aquello en lo que discreparon, mediante recompensa y castigo antes del Día de la Resurrección—, se habría decidido entre ellos en la vida mundanal: introduciendo a los creyentes en el Paraíso por sus obras y a los incrédulos en el Fuego por su incredulidad. Pero precedió de parte de Dios el plazo, con Su conocimiento de lo que harían, y fijó su cita para el Día de la Resurrección. Así lo dijo al-Ḥasan. Abū Rūq dijo: «se habría decidido entre ellos», es decir, habría hecho que la Hora se abatiera sobre ellos. Y se ha dicho: habría concluido con su destrucción. Al-Kalbī dijo: «la palabra» es que Dios aplazó a esta comunidad, de modo que no los aniquila con el castigo en la vida mundanal hasta el Día de la Resurrección; y, de no ser por este aplazamiento, se habría decidido entre ellos mediante el descenso del castigo o mediante el establecimiento de la Hora. Y la aleya es un consuelo para el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— por el aplazamiento del castigo para quien descreyó en él. Y se ha dicho: la palabra precedente es que no toma a nadie sino con prueba, y ello es el envío de los mensajeros, como dijo: «Y no castigamos hasta que enviemos a un mensajero[8451]» [al-Isrāʾ: 15]. Y se ha dicho: la palabra es Su dicho: «Mi misericordia ha precedido a Mi ira»; y, de no ser por ello, no habría aplazado a los desobedientes para el arrepentimiento. Y ʿĪsā leyó «laquḍā» con fatḥa.

[8450] :véase t. 3, p. 30. [8451] :véase t. 10, p. 230.

Notas y Referencias

[8450] Véase t. 3, p. 30.

[8451] Véase t. 10, p. 230.