1

La Apertura

الفاتحة Al-Fatiha
Aya 7

Versículo (Español)

[1:7] El camino de los que has colmado con Tus favores, no el de los que cayeron en Tu ira, ni el de los que se extraviaron.

Tafsir de Al-Qurtubi

{صِرَٰطَ ٱلَّذِينَ أَنۡعَمۡتَ عَلَيۡهِمۡ غَيۡرِ ٱلۡمَغۡضُوبِ عَلَيۡهِمۡ وَلَا ٱلضَّآلِّينَ} (7) Vigésimo novena: «El camino de aquellos a quienes has agraciado». «Camino» es un بدل (aposición sustitutiva) del primero, sustitución de una cosa por la misma cosa, como cuando dices: «Me vino Zayd, tu padre». Y su sentido[103] es: persevera para nosotros la guía, pues el ser humano puede ser guiado al camino y luego quedar interrumpido en él. Y se dijo: es otro camino, y su sentido es el conocimiento de Dios —Glorificado y Exaltado sea— y la comprensión acerca de Él; lo dijo Jaʿfar b. Muḥammad. Y la lengua del Corán emplea «الذين» en nominativo, acusativo y genitivo; y Hudhayl dice: «اللذون» en nominativo; y entre los árabes hay quien dice: «اللذو»[104]; y entre ellos hay quien dice: «الذي»; y ello vendrá.

Y en «sobre ellos» hay diez modalidades lingüísticas. Se recitó en su mayoría: «عليهُم» con ḍamma en la hāʾ y sukūn en la mīm. «وعليهِم» con kasra en la hāʾ y sukūn en la mīm. Y «عليهمي» con kasra en la hāʾ y la mīm, añadiendo una yāʾ tras la kasra. Y «عليهمو» con kasra en la hāʾ y ḍamma en la mīm, añadiendo una wāw tras la ḍamma. Y «عليهمو» con ḍamma en la hāʾ y la mīm ambas, e introduciendo una wāw tras la mīm. Y «عليهم» con ḍamma en la hāʾ y la mīm sin añadir wāw. Estas seis modalidades están transmitidas de los imames de los recitadores. Y cuatro modalidades están transmitidas de los árabes, no referidas de los recitadores: «عليهمي» con ḍamma en la hāʾ y kasra en la mīm, e introduciendo una yāʾ tras la mīm; la transmitió al-Ḥasan al-Baṣrī[105] de los árabes. Y «عليهُمِ» con ḍamma en la hāʾ y kasra en la mīm sin añadir yāʾ. Y «عليهِمُ» con kasra en la hāʾ y ḍamma en la mīm sin añadir wāw. Y «عليهِمِ» con kasra en la hāʾ y la mīm, sin yāʾ tras la mīm. Todas son correctas, lo dijo Ibn al-Anbārī.

Trigésima: ʿUmar b. al-Khaṭṭāb e Ibn al-Zubayr —Dios esté complacido con ambos— recitaron: «el camino de quienes has agraciado sobre ellos». La gente discrepó acerca de quiénes son los agraciados. La mayoría de los exégetas dijo: quiso decir el camino de los profetas, los veraces, los mártires y los justos. Y dedujeron eso de la palabra del Altísimo: «Y quien obedezca a Dios y al Mensajero, esos serán con aquellos a quienes Dios ha agraciado: de los profetas, los veraces, los mártires y los justos; ¡qué excelentes compañeros!»[106][Las mujeres: 69]. Así, la aleya exige que estos estén sobre un camino recto, y eso es lo pedido en la aleya de la Alabanza; y todo cuanto se ha dicho retorna a esto, de modo que no hay sentido en multiplicar las opiniones. Y Dios es Aquel de quien se implora ayuda.

Trigésimo primera: En esta aleya hay una refutación de los qadaríes, los muʿtazilíes y los imamíes; pues creen que la voluntad del ser humano es suficiente para que procedan de él actos, sean obediencia o desobediencia; porque, según ellos, el ser humano es creador de sus actos, y por tanto no necesita, para que procedan de él, de su Señor. Pero Dios —Altísimo sea— los desmintió en esta aleya, ya que le pidieron la guía hacia el camino recto; pues si el asunto dependiera de ellos y la elección estuviera en sus manos, al margen de su Señor, no le habrían pedido la guía, ni habrían repetido la petición en cada oración; y asimismo su súplica a Él para apartar lo detestable —lo cual contradice la guía— cuando dijeron: «el camino de aquellos a quienes has agraciado, no de los que han incurrido en ira sobre ellos, ni de los extraviados» [Al-Fātiḥa: la aleya]. Así como le pidieron que los guiara, le pidieron que no los extraviara. Y asimismo suplican diciendo: «¡Señor nuestro! No desvíes nuestros corazones después de habernos guiado»[107][La familia de ʿImrān: 8], la aleya.

Trigésimo segunda: «no de los que han incurrido en ira sobre ellos, ni de los extraviados». Se discrepó acerca de quiénes son «aquellos sobre quienes recae la ira» y «los extraviados». La mayoría sostiene que los que han incurrido en ira son los judíos y los extraviados son los cristianos. Esto llegó explicado del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— en el ḥadiz de ʿAdī b. Ḥātim y el relato de su conversión al islam; lo transmitieron Abū Dāwūd al-Ṭayālisī en su Musnad y al-Tirmidhī en su Jāmiʿ. Da testimonio de esta interpretación también Su palabra —Glorificado sea— acerca de los judíos: «y cargaron con ira de parte de Dios» [La vaca: 61; La familia de ʿImrān: 112]. Y dijo: «y Dios se airó contra ellos»[108][La victoria: 6]. Y dijo acerca de los cristianos: «ya se extraviaron antes, extraviaron a muchos y se desviaron del camino recto»[109][La mesa servida: 77]. Y se dijo: «aquellos sobre quienes recae la ira» son los idólatras, y «los extraviados» son los hipócritas. Y se dijo: «aquellos sobre quienes recae la ira» es quien omite la obligación de esta sura en la oración, y «los extraviados» respecto de la bendición de su recitación. Lo transmitieron al-Sulamī en sus Ḥaqāʾiq y al-Māwardī en su tafsir, y no es nada. Dijo al-Māwardī: este enfoque es rechazable, porque aquello en lo que se contraponen las noticias, se enfrentan las tradiciones y se difunde la discrepancia, no es lícito emitir sobre ello tal dictamen. Y se dijo: «aquellos sobre quienes recae la ira» por seguir las innovaciones, y «los extraviados» por apartarse de las sendas de la guía.

Digo: esto es bueno; pero la interpretación del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— es más digna, más elevada y mejor. Y «sobre ellos» está en posición de nominativo, porque el sentido es: se airó contra ellos. Y la ira, en la lengua, es la severidad. Y un hombre «غضوب» es decir, de carácter áspero. Y «الغضوب»: la serpiente maligna, por su ferocidad. Y «الغضبة»: el escudo de cuero de camello, plegado unas partes sobre otras; se llamó así por su dureza. Y el sentido de la ira en el atributo de Dios —Altísimo sea— es la voluntad de castigo: es, pues, un atributo de esencia; y la voluntad de Dios —Altísimo sea— pertenece a Sus atributos de esencia. O bien: la misma pena; y de ello el ḥadiz: «Ciertamente, la limosna apaga la ira del Señor». Así, es un atributo de acto.

Trigésimo tercera: «ni de los extraviados». El extravío, en el habla de los árabes, es apartarse de la norma del recto propósito y del camino de la verdad. De ello: «se extravió la leche en el agua», es decir, desapareció. Y de ello: «¿Acaso cuando nos hayamos extraviado en la tierra…?» [La postración: 10], es decir, cuando hayamos desaparecido por la muerte y nos hayamos vuelto polvo. Dijo:

«¿No preguntas para que te informen las moradas *** acerca del clan extraviado: adónde marcharon?»

Y «الضُّلَضِلَة»: una piedra lisa que el agua hace rodar en el valle. Y asimismo «الغضبة»: una roca en la montaña, de color distinto. Dijo:

«o una roca en una altura: ¡qué inexpugnable!»

Trigésimo cuarta: ʿUmar b. al-Khaṭṭāb y Ubayy b. Kaʿb recitaron: «no de los que han incurrido en ira sobre ellos, ni de los extraviados». Y se transmitió de ambos, respecto de la rāʾ, el acusativo y el genitivo en ambos términos. El genitivo es por ser بدل de «الذين», o de la hāʾ y la mīm en «عليهم», o por ser adjetivo de «الذين». Pero «الذين» es definido, y los definidos no se describen con indefinidos, ni los indefinidos con definidos; salvo que «الذين» no es aquí un referente particular pretendido, sino general, de modo que el discurso equivale a que digas: «Ciertamente paso junto a alguien como tú: hónralo». O bien porque «غير» se ha definido por estar entre dos cosas sin término medio entre ambas, como dices: «el vivo es distinto del muerto», «el quieto del que se mueve», «el que está en pie del que está sentado». Son dos opiniones: la primera es de al-Fārisī y la segunda de al-Zamakhsharī. Y el acusativo en la rāʾ tiene dos posibilidades: como الحال (circunstancial) de «الذين», o de la hāʾ y la mīm en «عليهم», como si dijeras: «has agraciado sobre ellos, no airado sobre ellos». O como excepción, como si dijeras: «excepto los que han incurrido en ira sobre ellos». Y es lícito el acusativo por «أعني» (“quiero decir”); se transmitió de al-Khalīl.

Trigésimo quinta: La «لا» en Su dicho «ni de los extraviados» fue objeto de discrepancia. Se dijo que es زائد (pleonástica); lo dijo al-Ṭabarī. De ello es Su palabra —Altísimo sea—: «¿Qué te impidió que no te postraras?» [Los lugares elevados: 12]. Y se dijo: es un refuerzo introducido para que no se imagine que «los extraviados» está coordinado con «aquellos»; lo transmitieron Makki y al-Mahdawī. Y los kufíes dijeron: «لا» con el sentido de «غير»; y esta es la recitación de ʿUmar y Ubayy, y ya se mencionó.

Trigésimo sexta: El الأصل (forma originaria) de «الضالين» es: «الضاللين». Se suprimió la vocal de la primera lām, luego se asimiló (idghām) la lām en la lām, y se reunieron dos consonantes en reposo: la duración del alif y la lām asimilada. Y Ayyūb al-Sakhtiyānī recitó: «ولا الضالين» con hamza no prolongada, como si huyera del encuentro de dos consonantes en reposo; y es una lengua. Abū Zayd transmitió: dijo: oí a ʿAmr b. ʿUbayd recitar: «Aquel día no se preguntará por su pecado a humano ni a yinn» [El Misericordioso: 39]. Pensé que había cometido un error hasta que oí de los árabes: «دأبة» y «شأبة». Dijo Abū al-Fatḥ: y según esta lengua está el dicho de Kathīr:

«Cuando las lanzas en al-ʿAbīṭ se enrojecieron intensamente»

Se concluyó el tafsir de la sura de la Alabanza; y a Dios pertenece la alabanza y el favor.

Clausura de la sura: /خ0

[103] : es decir, Su palabra —Altísimo sea—: «guíanos» y lo que sigue. [104] : es decir, en singular o en plural en nominativo, acusativo y genitivo, como se toma de Lisān al-ʿArab. [105] : en algunas copias del original: «al-Akhfash al-Baṣrī», y es Abū al-Ḥasan Saʿīd b. Masʿada. [106] : véase t. 5, p. 271. [107] : véase t. 4, p. 19. [108] : véase t. 16, p. 265. [109] : véase t. 6, p. 252.

Notas y Referencias

[103] Es decir, Su palabra —Altísimo sea—: «اهدنا» y lo que sigue.

[104] Es decir, en singular o en plural en nominativo, acusativo y genitivo, como se toma de Lisān al-ʿArab.

[105] En algunas copias del original: «الأخفش البصري», y es Abū al-Ḥasan Saʿīd b. Masʿada.

[106] Véase t. 5, p. 271.

[107] Véase t. 4, p. 19.

[108] Véase t. 16, p. 265.

[109] Véase t. 6, p. 252.