Sunan an-Nasa'i - Hadith 1120

Libro: El Libro del At-Tatbiq (Juntar las Manos)
Capítulo: El mandato de esforzarse en la súplica al prosternarse

كتاب التطبيق

أَخْبَرَنَا عَلِيُّ بْنُ حُجْرٍ الْمَرْوَزِيُّ، قَالَ أَنْبَأَنَا إِسْمَاعِيلُ، - هُوَ ابْنُ جَعْفَرٍ - قَالَ حَدَّثَنَا سُلَيْمَانُ بْنُ سُحَيْمٍ، عَنْ إِبْرَاهِيمَ بْنِ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ مَعْبَدِ بْنِ عَبَّاسٍ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عَبَّاسٍ، قَالَ كَشَفَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم السِّتْرَ وَرَأْسُهُ مَعْصُوبٌ فِي مَرَضِهِ الَّذِي مَاتَ فِيهِ فَقَالَ ‏ "‏ اللَّهُمَّ قَدْ بَلَّغْتُ - ثَلاَثَ مَرَّاتٍ - إِنَّهُ لَمْ يَبْقَ مِنْ مُبَشِّرَاتِ النُّبُوَّةِ إِلاَّ الرُّؤْيَا الصَّالِحَةُ يَرَاهَا الْعَبْدُ أَوْ تُرَى لَهُ أَلاَ وَإِنِّي قَدْ نُهِيتُ عَنِ الْقِرَاءَةِ فِي الرُّكُوعِ وَالسُّجُودِ فَإِذَا رَكَعْتُمْ فَعَظِّمُوا رَبَّكُمْ وَإِذَا سَجَدْتُمْ فَاجْتَهِدُوا فِي الدُّعَاءِ فَإِنَّهُ قَمِنٌ أَنْ يُسْتَجَابَ لَكُمْ ‏"
Nos informó Ali ibn Huyr al-Marwazi; dijo: nos informó Ismail —que es Ibn Ya‘far—; dijo: nos narró Sulayman ibn Suhaym, de Ibrahim ibn Abd Allah ibn Ma‘bad ibn Abbas, de su padre, de Abd Allah ibn Abbas, quien dijo: “El Mensajero de Allah ﷺ descorrió la cortina, teniendo la cabeza vendada, durante su enfermedad en la que murió, y dijo:” “¡Oh Allah! He transmitido el mensaje” —tres veces—. “En verdad, no ha quedado de los anuncios gozosos de la profecía sino la visión veraz: el siervo la ve, o le es mostrada. Pues bien, se me ha prohibido la recitación en la inclinación y en la postración. Así, cuando os inclinéis, engrandeced a vuestro Señor; y cuando os postréis, esforzaos en la súplica, pues es digno de que se os responda.”

Grado de Autenticidad

Sahih(Darussalam)
Referencia: Sunan an-Nasa'i 1120
Referencia en el libro: Libro 12, Hadith 92
Referencia USC-MSA: Vol. 2, Libro 12, Hadith 1121
Nos informó Ali ibn Huyr al-Marwazi; dijo: nos informó Ismail —que es Ibn Ya‘far—; dijo: nos narró Sulayman ibn Suhaym, de Ibrahim ibn Abd Allah ibn Ma‘bad ibn Abbas, de su padre, de Abd Allah ibn Abbas, quien dijo: “El Mensajero de Allah ﷺ descorrió la cortina, teniendo la cabeza vendada, durante su enfermedad en la que murió, y dijo:” “¡Oh Allah! He transmitido el mensaje” —tres veces—. “En verdad, no ha quedado de los anuncios gozosos de la profecía sino la visión veraz: el siervo la ve, o le es mostrada. Pues bien, se me ha prohibido la recitación en la inclinación y en la postración. Así, cuando os inclinéis, engrandeced a vuestro Señor; y cuando os postréis, esforzaos en la súplica, pues es digno de que se os responda.”
Sunan an-Nasa'i
Hadith 1120 — El Libro del At-Tatbiq (Juntar las Manos)
Sahih(Darussalam)
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