Sahih Muslim - Hadith 929a

Libro: El Libro de la Oración - Funerales
Capítulo: El difunto es atormentado por el llanto de su familia por él

كتاب الجنائز

حَدَّثَنَا دَاوُدُ بْنُ رُشَيْدٍ، حَدَّثَنَا إِسْمَاعِيلُ ابْنُ عُلَيَّةَ، حَدَّثَنَا أَيُّوبُ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ، أَبِي مُلَيْكَةَ قَالَ كُنْتُ جَالِسًا إِلَى جَنْبِ ابْنِ عُمَرَ وَنَحْنُ نَنْتَظِرُ جَنَازَةَ أُمِّ أَبَانٍ بِنْتِ عُثْمَانَ وَعِنْدَهُ عَمْرُو بْنُ عُثْمَانَ فَجَاءَ ابْنُ عَبَّاسٍ يَقُودُهُ قَائِدٌ فَأُرَاهُ أَخْبَرَهُ بِمَكَانِ ابْنِ عُمَرَ، فَجَاءَ حَتَّى جَلَسَ إِلَى جَنْبِي فَكُنْتُ بَيْنَهُمَا فَإِذَا صَوْتٌ مِنَ الدَّارِ فَقَالَ ابْنُ عُمَرَ - كَأَنَّهُ يَعْرِضُ عَلَى عَمْرٍو أَنْ يَقُومَ فَيَنْهَاهُمْ - سَمِعْتُ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم يَقُولُ ‏"‏ إِنَّ الْمَيِّتَ لَيُعَذَّبُ بِبُكَاءِ أَهْلِهِ ‏"‏ ‏.‏ قَالَ فَأَرْسَلَهَا عَبْدُ اللَّهِ مُرْسَلَةً ‏.‏ فَقَالَ ابْنُ عَبَّاسٍ كُنَّا مَعَ أَمِيرِ الْمُؤْمِنِينَ عُمَرَ بْنِ الْخَطَّابِ حَتَّى إِذَا كُنَّا بِالْبَيْدَاءِ إِذَا هُوَ بِرَجُلٍ نَازِلٍ فِي شَجَرَةٍ فَقَالَ لِيَ اذْهَبْ فَاعْلَمْ لِي مَنْ ذَاكَ الرَّجُلُ ‏.‏ فَذَهَبْتُ فَإِذَا هُوَ صُهَيْبٌ ‏.‏ فَرَجَعْتُ إِلَيْهِ فَقُلْتُ إِنَّكَ أَمَرْتَنِي أَنْ أَعْلَمَ لَكَ مَنْ ذَاكَ وَإِنَّهُ صُهَيْبٌ ‏.‏ قَالَ مُرْهُ فَلْيَلْحَقْ بِنَا ‏.‏ فَقُلْتُ إِنَّ مَعَهُ أَهْلَهُ ‏.‏ قَالَ وَإِنْ كَانَ مَعَهُ أَهْلُهُ - وَرُبَّمَا قَالَ أَيُّوبُ مُرْهُ فَلْيَلْحَقْ بِنَا - فَلَمَّا قَدِمْنَا لَمْ يَلْبَثْ أَمِيرُ الْمُؤْمِنِينَ أَنْ أُصِيبَ فَجَاءَ صُهَيْبٌ يَقُولُ وَاأَخَاهْ وَاصَاحِبَاهْ ‏.‏ فَقَالَ عُمَرُ أَلَمْ تَعْلَمْ أَوْ لَمْ تَسْمَعْ - قَالَ أَيُّوبُ أَوْ قَالَ أَوَلَمْ تَعْلَمْ أَوَلَمْ تَسْمَعْ - أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏"‏ إِنَّ الْمَيِّتَ لَيُعَذَّبُ بِبَعْضِ بُكَاءِ أَهْلِهِ ‏"‏ ‏.‏ قَالَ فَأَمَّا عَبْدُ اللَّهِ فَأَرْسَلَهَا مُرْسَلَةً وَأَمَّا عُمَرُ فَقَالَ بِبَعْضٍ ‏.‏ فَقُمْتُ فَدَخَلْتُ عَلَى عَائِشَةَ فَحَدَّثْتُهَا بِمَا، قَالَ ابْنُ عُمَرَ فَقَالَتْ لاَ وَاللَّهِ مَا قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَطُّ ‏"‏ إِنَّ الْمَيِّتَ يُعَذَّبُ بِبُكَاءِ أَحَدٍ ‏"‏ ‏.‏ وَلَكِنَّهُ قَالَ ‏"‏ إِنَّ الْكَافِرَ يَزِيدُهُ اللَّهُ بِبُكَاءِ أَهْلِهِ عَذَابًا وَإِنَّ اللَّهَ لَهُوَ أَضْحَكَ وَأَبْكَى وَلاَ تَزِرُ وَازِرَةٌ وِزْرَ أُخْرَى ‏"‏ ‏.‏ قَالَ أَيُّوبُ قَالَ ابْنُ أَبِي مُلَيْكَةَ حَدَّثَنِي الْقَاسِمُ بْنُ مُحَمَّدٍ قَالَ لَمَّا بَلَغَ عَائِشَةَ قَوْلُ عُمَرَ وَابْنِ عُمَرَ قَالَتْ إِنَّكُمْ لَتُحَدِّثُونِّي عَنْ غَيْرِ كَاذِبَيْنِ وَلاَ مُكَذَّبَيْنِ وَلَكِنَّ السَّمْعَ يُخْطِئُ ‏.‏
Nos narró Dawud ibn Rushayd, nos transmitió Isma‘il ibn ‘Ulayya, nos transmitió Ayyub, de ‘Abd Allah ibn Abi Mulayka, que dijo: “Yo estaba sentado junto a Ibn ‘Umar, mientras esperábamos el féretro de Umm Aban, hija de ‘Uthman, y con él estaba ‘Amr ibn ‘Uthman. Entonces llegó Ibn ‘Abbas, a quien guiaba un guía; y me parece que este le informó del lugar donde estaba Ibn ‘Umar. Así que vino hasta sentarse a mi lado, y yo quedé entre ambos. Entonces se oyó una voz procedente de la casa, e Ibn ‘Umar dijo —como si estuviera insinuando a ‘Amr que se levantara para prohibírselo—: “He oído al Mensajero de Allah ﷺ decir: ‘Ciertamente, el difunto es castigado por el llanto de su familia’”. Dijo: y ‘Abd Allah la transmitió de manera no especificada. Entonces Ibn ‘Abbas dijo: “Estábamos con el Príncipe de los Creyentes, ‘Umar ibn al-Jattab (ra), hasta que, cuando estábamos en al-Bayda’, he aquí que había un hombre acampado bajo un árbol. Y me dijo: ‘Ve e infórmame de quién es ese hombre’. Fui, y he aquí que era Suhayb. Volví a él y dije: ‘Me ordenaste que te averiguara quién era ese, y es Suhayb’. Dijo: ‘Ordénale que se nos una’. Yo dije: ‘Ciertamente, con él está su familia’. Dijo: ‘Aunque esté con él su familia’”. Y quizá Ayyub dijo: “Ordénale que se nos una”. “Y cuando llegamos, no tardó el Príncipe de los Creyentes en ser herido. Entonces vino Suhayb diciendo: ‘¡Ay, hermano mío! ¡Ay, compañero mío!’. Y ‘Umar dijo: ‘¿Acaso no supiste, o no oíste —dijo Ayyub: o dijo: “¿Acaso no supiste, acaso no oíste?”— que el Mensajero de Allah ﷺ dijo: “Ciertamente, el difunto es castigado por parte del llanto de su familia”?’”. Dijo: en cuanto a ‘Abd Allah, la transmitió de manera no especificada; y en cuanto a ‘Umar, dijo: “por parte”. Entonces me levanté y entré donde ‘A’isha, y le conté lo que había dicho Ibn ‘Umar. Ella dijo: “No, por Allah, el Mensajero de Allah ﷺ jamás dijo: ‘Ciertamente, el difunto es castigado por el llanto de alguien’. Sino que dijo: ‘Ciertamente, al incrédulo Allah le aumenta, por el llanto de su familia, un castigo; y ciertamente Allah es Quien hace reír y hace llorar, y ninguna alma cargará con la carga de otra’”. Dijo Ayyub: Ibn Abi Mulayka dijo: “Me narró al-Qasim ibn Muhammad, que dijo: ‘Cuando llegó a ‘A’isha la afirmación de ‘Umar y de Ibn ‘Umar, dijo: “Ciertamente, me transmitís de parte de dos que no mienten ni son tenidos por mentirosos, pero el oído se equivoca”’”.”
Referencia: Sahih Muslim 928a, 927h, 929a
Referencia en el libro: Libro 11, Hadith 27
Referencia USC-MSA: Libro 4, Hadith 2022
Nos narró Dawud ibn Rushayd, nos transmitió Isma‘il ibn ‘Ulayya, nos transmitió Ayyub, de ‘Abd Allah ibn Abi Mulayka, que dijo: “Yo estaba sentado junto a Ibn ‘Umar, mientras esperábamos el féretro de Umm Aban, hija de ‘Uthman, y con él estaba ‘Amr ibn ‘Uthman. Entonces llegó Ibn ‘Abbas, a quien guiaba un guía; y me parece que este le informó del lugar donde estaba Ibn ‘Umar. Así que vino hasta sentarse a mi lado, y yo quedé entre ambos. Entonces se oyó una voz procedente de la casa, e Ibn ‘Umar dijo —como si estuviera insinuando a ‘Amr que se levantara para prohibírselo—: “He oído al Mensajero de Allah ﷺ decir: ‘Ciertamente, el difunto es castigado por el llanto de su familia’”. Dijo: y ‘Abd Allah la transmitió de manera no especificada. Entonces Ibn ‘Abbas dijo: “Estábamos con el Príncipe de los Creyentes, ‘Umar ibn al-Jattab (ra), hasta que, cuando estábamos en al-Bayda’, he aquí que había un hombre acampado bajo un árbol. Y me dijo: ‘Ve e infórmame de quién es ese hombre’. Fui, y he aquí que era Suhayb. Volví a él y dije: ‘Me ordenaste que te averiguara quién era ese, y es Suhayb’. Dijo: ‘Ordénale que se nos una’. Yo dije: ‘Ciertamente, con él está su familia’. Dijo: ‘Aunque esté con él su familia’”. Y quizá Ayyub dijo: “Ordénale que se nos una”. “Y cuando llegamos, no tardó el Príncipe de los Creyentes en ser herido. Entonces vino Suhayb diciendo: ‘¡Ay, hermano mío! ¡Ay, compañero mío!’. Y ‘Umar dijo: ‘¿Acaso no supiste, o no oíste —dijo Ayyub: o dijo: “¿Acaso no supiste, acaso no oíste?”— que el Mensajero de Allah ﷺ dijo: “Ciertamente, el difunto es castigado por parte del llanto de su familia”?’”. Dijo: en cuanto a ‘Abd Allah, la transmitió de manera no especificada; y en cuanto a ‘Umar, dijo: “por parte”. Entonces me levanté y entré donde ‘A’isha, y le conté lo que había dicho Ibn ‘Umar. Ella dijo: “No, por Allah, el Mensajero de Allah ﷺ jamás dijo: ‘Ciertamente, el difunto es castigado por el llanto de alguien’. Sino que dijo: ‘Ciertamente, al incrédulo Allah le aumenta, por el llanto de su familia, un castigo; y ciertamente Allah es Quien hace reír y hace llorar, y ninguna alma cargará con la carga de otra’”. Dijo Ayyub: Ibn Abi Mulayka dijo: “Me narró al-Qasim ibn Muhammad, que dijo: ‘Cuando llegó a ‘A’isha la afirmación de ‘Umar y de Ibn ‘Umar, dijo: “Ciertamente, me transmitís de parte de dos que no mienten ni son tenidos por mentirosos, pero el oído se equivoca”’”.”
Sahih Muslim
Hadith 929a — El Libro de la Oración - Funerales
sunnah.es