Sahih Muslim - Hadith 797a

Libro: El Libro de la Oración - Viajeros
Capítulo: La virtud del que memoriza el Qur’an

كتاب صلاة المسافرين وقصرها

حَدَّثَنَا قُتَيْبَةُ بْنُ سَعِيدٍ، وَأَبُو كَامِلٍ الْجَحْدَرِيُّ كِلاَهُمَا عَنْ أَبِي عَوَانَةَ، - قَالَ قُتَيْبَةُ حَدَّثَنَا أَبُو عَوَانَةَ، - عَنْ قَتَادَةَ، عَنْ أَنَسٍ، عَنْ أَبِي مُوسَى الأَشْعَرِيِّ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏ "‏ مَثَلُ الْمُؤْمِنِ الَّذِي يَقْرَأُ الْقُرْآنَ مَثَلُ الأُتْرُجَّةِ رِيحُهَا طَيِّبٌ وَطَعْمُهَا طَيِّبٌ وَمَثَلُ الْمُؤْمِنِ الَّذِي لاَ يَقْرَأُ الْقُرْآنَ مَثَلُ التَّمْرَةِ لاَ رِيحَ لَهَا وَطَعْمُهَا حُلْوٌ وَمَثَلُ الْمُنَافِقِ الَّذِي يَقْرَأُ الْقُرْآنَ مَثَلُ الرَّيْحَانَةِ رِيحُهَا طَيِّبٌ وَطَعْمُهَا مُرٌّ وَمَثَلُ الْمُنَافِقِ الَّذِي لاَ يَقْرَأُ الْقُرْآنَ كَمَثَلِ الْحَنْظَلَةِ لَيْسَ لَهَا رِيحٌ وَطَعْمُهَا مُرٌّ ‏"
Nos narraron Qutayba ibn Saʿid y Abu Kamil al-Jahdari, ambos de Abu ʿAwana —dijo Qutayba: nos narró Abu ʿAwana—, de Qatada, de Anas, de Abu Musa al-Ashʿari, quien dijo: El Mensajero de Allah ﷺ dijo: El ejemplo del creyente que recita el Corán es como el cidro: su fragancia es agradable y su sabor es agradable. Y el ejemplo del creyente que no recita el Corán es como el dátil: no tiene fragancia y su sabor es dulce. Y el ejemplo del hipócrita que recita el Corán es como la albahaca: su fragancia es agradable y su sabor es amargo. Y el ejemplo del hipócrita que no recita el Corán es como la coloquíntida: no tiene fragancia y su sabor es amargo.
Referencia: Sahih Muslim 797a
Referencia en el libro: Libro 6, Hadith 288
Referencia USC-MSA: Libro 4, Hadith 1743
Nos narraron Qutayba ibn Saʿid y Abu Kamil al-Jahdari, ambos de Abu ʿAwana —dijo Qutayba: nos narró Abu ʿAwana—, de Qatada, de Anas, de Abu Musa al-Ashʿari, quien dijo: El Mensajero de Allah ﷺ dijo: El ejemplo del creyente que recita el Corán es como el cidro: su fragancia es agradable y su sabor es agradable. Y el ejemplo del creyente que no recita el Corán es como el dátil: no tiene fragancia y su sabor es dulce. Y el ejemplo del hipócrita que recita el Corán es como la albahaca: su fragancia es agradable y su sabor es amargo. Y el ejemplo del hipócrita que no recita el Corán es como la coloquíntida: no tiene fragancia y su sabor es amargo.
Sahih Muslim
Hadith 797a — El Libro de la Oración - Viajeros
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